S.O.S barco a la deriva
Siempre hemos oido aquello de que la experiencia que nos da la vida, es un grado a la hora de afrontar determinadas circunstancias, ante las que, tarde o temprano, la propia vida se va a encargar de situarnos.
Lo que resulta realmente agotador, al menos para este que aqui escribe, es que esta supuesta experiencia, tengamos que adquirirla , casi en su totalidad, a base de recibir multiples y variadas hostias, que, en mas de una ocasión, hacen zozobrar la nave abriendo numerosas vías de agua en el casco, y obligandonos a abandonarlo todo para tener que dedicarnos, casi en exclusiva, y durante un periodo de tiempo mas o menos largo, (en función del alcance de la grieta, y de la estancia que haya sido afectada en mayor medida), a achicar toda el agua que ha estado a punto de hacernos naufragar.
Hay quien asegura además, que es con este tipo de experiencias con las que nos hacemos mas fuertes y aprendemos a no volver a caer en el mismo tipo de errores. Pues niego la mayor. Estoy plenamente convencido de que volvería a caer, una y mil veces, si no en la misma sima, en otra, incluso mas profunda que la anterior, sencillamente porque aquella excitación que me llevo la primera vez a acercarme al vacio, me seguirá atrayendo toda mi vida.
Lo que resulta realmente agotador, al menos para este que aqui escribe, es que esta supuesta experiencia, tengamos que adquirirla , casi en su totalidad, a base de recibir multiples y variadas hostias, que, en mas de una ocasión, hacen zozobrar la nave abriendo numerosas vías de agua en el casco, y obligandonos a abandonarlo todo para tener que dedicarnos, casi en exclusiva, y durante un periodo de tiempo mas o menos largo, (en función del alcance de la grieta, y de la estancia que haya sido afectada en mayor medida), a achicar toda el agua que ha estado a punto de hacernos naufragar.
Hay quien asegura además, que es con este tipo de experiencias con las que nos hacemos mas fuertes y aprendemos a no volver a caer en el mismo tipo de errores. Pues niego la mayor. Estoy plenamente convencido de que volvería a caer, una y mil veces, si no en la misma sima, en otra, incluso mas profunda que la anterior, sencillamente porque aquella excitación que me llevo la primera vez a acercarme al vacio, me seguirá atrayendo toda mi vida.





