Los niños y los abuelos son muy, pero que muy, parecidos
Llevo unos meses haciendo sustituciones de monitora de actividad física de base en distintos colegios con niños de 4 a 8 años. Hace un par de semanas empecé a sustituir a la monitora de gimnasia de mantenimiento en un centro de jubilados.
Bien, he podido comprobar que los niños y los viejetes tienen mucho en común:
Niños
-¿Tú tienes un título para poder darnos clase?
-Seño, no puedo correr: me duele la cabeza y siento que me sube toda la sangre a la cabeza.
-Qué bonita eres, señorita. (Un niño argentino poniendo en marcha la labia que le viene de serie)
-Qué bici más guapa tienes, profesora. (Suelo ir en bici)
Otro: guapa tú y guapa la bici. (jajaja empieza bien el niño)
-¿Qué le pasa a nuestro monitor? (La infinita curiosidad de un niño)
-¿Como quién eres de vieja? Menos que la seño del cole, a que sí. (Menos mal)
-Te pareces a la monitora de los pequeños. (Esta vez han acertado, somos hermanas)
-Seño, míralas. No paran de hablar y encima no hacen caso. (Será chivata...)
Yayos
-Nena, ¿dónde te has sacado el título de monitora?
-Oye, si ves que me siento es porque estoy fatal de la rodilla, no por otra cosa. (Esto lo dice una señora que no falta nunca al baile)
-Pero qué bonica y qué graciosa eres, nena. (Un poco de peloteo nunca viene mal. No digo que la mujer no lo piense en realidad, pero...)
-Me gusta el vehículo que está ahí aparcado. (Refiriéndose a mi bici, un abuelete muy guasón)
-¿Qué tal está Rosana? ¿Cuándo vuelve? ¿Sois hermanas? (No sé, señora. Yo no la conozco, pero ya verá lo bien que se lo pasan conmigo jaja)
-Nosotros ya somos de la tercera edad, no como tú que tendrás unos veinte cortitos. (Es entonces cuando empiezan a escucharse voces: 21! 20! 19!. Casi)
-Te pareces a mi nieta la pequeña. (Sí, y a unas cuantas nietas y nueras más)
-Tú mano dura, que estas se ponen a hablar y no paran. (Pues allá ellas, señora)
etc, etc, etc.....
Bien, he podido comprobar que los niños y los viejetes tienen mucho en común:
Niños
-¿Tú tienes un título para poder darnos clase?
-Seño, no puedo correr: me duele la cabeza y siento que me sube toda la sangre a la cabeza.
-Qué bonita eres, señorita. (Un niño argentino poniendo en marcha la labia que le viene de serie)
-Qué bici más guapa tienes, profesora. (Suelo ir en bici)
Otro: guapa tú y guapa la bici. (jajaja empieza bien el niño)
-¿Qué le pasa a nuestro monitor? (La infinita curiosidad de un niño)
-¿Como quién eres de vieja? Menos que la seño del cole, a que sí. (Menos mal)
-Te pareces a la monitora de los pequeños. (Esta vez han acertado, somos hermanas)
-Seño, míralas. No paran de hablar y encima no hacen caso. (Será chivata...)
Yayos
-Nena, ¿dónde te has sacado el título de monitora?
-Oye, si ves que me siento es porque estoy fatal de la rodilla, no por otra cosa. (Esto lo dice una señora que no falta nunca al baile)
-Pero qué bonica y qué graciosa eres, nena. (Un poco de peloteo nunca viene mal. No digo que la mujer no lo piense en realidad, pero...)
-Me gusta el vehículo que está ahí aparcado. (Refiriéndose a mi bici, un abuelete muy guasón)
-¿Qué tal está Rosana? ¿Cuándo vuelve? ¿Sois hermanas? (No sé, señora. Yo no la conozco, pero ya verá lo bien que se lo pasan conmigo jaja)
-Nosotros ya somos de la tercera edad, no como tú que tendrás unos veinte cortitos. (Es entonces cuando empiezan a escucharse voces: 21! 20! 19!. Casi)
-Te pareces a mi nieta la pequeña. (Sí, y a unas cuantas nietas y nueras más)
-Tú mano dura, que estas se ponen a hablar y no paran. (Pues allá ellas, señora)
etc, etc, etc.....





