Los Oscars
Vale que ya han pasado casi dos semanas, pero es que los modelitos -y modelazos de los Óscar - dan todavía mucho qué hablar. Los esperamos ansiosamente, y los Globos de Oro, y cada día más los Goya, son su antesala. Pero hasta que no llegan las "preciadas estatuillas" no llega el derroche de lujo y glamour a las alfombras rojas de todo el mundo.
Las discusiones en la meca del cine siguen sin elegir a la más elegante. El ya archifamoso vestido de Hillary Swank (Million Dollar Baby) parece que se impone: cero escote, impresionante espalda, cierta cola ... pero un azul marino - típico de Calvin Klein - que no le sentaba demasiado bien.
Cate Blanchett ( El Aviador) parecía también bastante acertada con el Valentino de satén (y gran broche a juego) con fajín granate-amarronado, pero en un tono en un amarillo pálido que tampoco resaltaba demasiado sus facciones.

El tío Oscar
De azul pálido iba Charlize Theron, de Dior, con uno de los vestidos, por su impresionante tejido, cola y escote palabra de honor, más de los Oscar de toda la vida: glamouroso, elegante y favorecedor. Su nuevo color de pelo le favorece, pero parece que no tanto el de su vestido. ¿Tenemos este año algún problema con los colores?
¿Y nuestra Penélope? Mientras que en los Goya se decantó por un maravilloso Chanel vintage en negro, para los Oscar eligió a otro de sus diseñadores fetiche, el dominicano Óscar de la Renta. En tono dorado, escote palabra de honor y larga cola, ella sí pareció acertar con el tono. Pero parece que le faltaba algo. ¿Quizá alguna discreta joya para adornar su cuello?
Como modelo más original, destaca el Lanvin de Natalie Portman, de inspiración griega, y en un intenso color chocolate. Quizá el bolso metalizado no era del todo acertado, y el peinado recargaba demasiado su estilo de diosa del Olimpo.
De todas maneras, este año la disputa por la elegancia entre los Globos de Oro y los Oscar ha estado muy reñida. Ahora solo nos queda esperar otro año para ver otro derroche de glamour, sofisticación y, sobre todo, de premios.
Si queréis saber mucho más acerca de la ceremonia, no dudeis en visitar el fantástico weblog "Todo sobre cine", donde encontraréis todas las curiosidades del festival más famoso del mundo.
Las discusiones en la meca del cine siguen sin elegir a la más elegante. El ya archifamoso vestido de Hillary Swank (Million Dollar Baby) parece que se impone: cero escote, impresionante espalda, cierta cola ... pero un azul marino - típico de Calvin Klein - que no le sentaba demasiado bien.
Cate Blanchett ( El Aviador) parecía también bastante acertada con el Valentino de satén (y gran broche a juego) con fajín granate-amarronado, pero en un tono en un amarillo pálido que tampoco resaltaba demasiado sus facciones.

El tío Oscar
De azul pálido iba Charlize Theron, de Dior, con uno de los vestidos, por su impresionante tejido, cola y escote palabra de honor, más de los Oscar de toda la vida: glamouroso, elegante y favorecedor. Su nuevo color de pelo le favorece, pero parece que no tanto el de su vestido. ¿Tenemos este año algún problema con los colores?
¿Y nuestra Penélope? Mientras que en los Goya se decantó por un maravilloso Chanel vintage en negro, para los Oscar eligió a otro de sus diseñadores fetiche, el dominicano Óscar de la Renta. En tono dorado, escote palabra de honor y larga cola, ella sí pareció acertar con el tono. Pero parece que le faltaba algo. ¿Quizá alguna discreta joya para adornar su cuello?
Como modelo más original, destaca el Lanvin de Natalie Portman, de inspiración griega, y en un intenso color chocolate. Quizá el bolso metalizado no era del todo acertado, y el peinado recargaba demasiado su estilo de diosa del Olimpo.
De todas maneras, este año la disputa por la elegancia entre los Globos de Oro y los Oscar ha estado muy reñida. Ahora solo nos queda esperar otro año para ver otro derroche de glamour, sofisticación y, sobre todo, de premios.
Si queréis saber mucho más acerca de la ceremonia, no dudeis en visitar el fantástico weblog "Todo sobre cine", donde encontraréis todas las curiosidades del festival más famoso del mundo.





