HERMANOS SUICIDAS
por hanz polilla
me gusta pensar en la muerte
esa damisela extraña e incomprendida
a la que muchos se han rendido a sus pies
me gusta escribirle cartas de amor
y pedirle que uno de estos días
se de un alto por acá para jugar
un partido de monopolio con Jenny y nuestro bebé
(para ver si de una vez por todas me hace ganar)
me gustan los cerebros humanos
invadidos por el terror del suicidio
por la hermosa idea de arrojarse al abismo
de cerrar los ojos
y soñar no despertar.
me gusta
me gustan los seres que se envejecen al pensar
que se mueren día a día
y se desesperan por vivir
me gustan todos los suicidas del mundo
me gustan más que los que no creen en la muerte
en la santa muerte
incluso me gustan más que
los que han superado su alienación suicida
y se refugian en
técnicas de auto-superación
para quererse a sí mismos
(como si el amor fuera una técnica)
me gustan, sí,
pero amo a los que nunca caen
amo a los que luchan todos los días
contra ese posible escape
esos que están en un puente
sobre un río de sangre
entre la vida no provocada
y la muerte artificial
me gustan esos,
esos que son los primeros en enterarse
cuando la muerte los visita
esos que la llaman a gritos por las noches
y que cuando la tienen en frente
huyen somnolientos como niños juguetones
amo:
esos cerebros en caos
estos cerebros en caos
nuestros cerebros en caos
a fin de cuentas
el caos y la dialéctica
son la únicas fuentes de crecimiento.
me gustan tanto esos seres abandonados
que cuando sea grande
quiero ser como ellos
por ahora, sólo me limito
a no pensar en esta vida
desordenada y caótica que llevo
para poder así
huir de la muerte
como el niño juguetón
que quiero ser cuando un día me mire al espejo
y las arrugas me cubran el cuerpo
y nadie me reconozca mejor
que estos versos suicidas
o estas ideas confusas y vehementes
que en estos momentos
he decidido sacrificar
en el fango de estas paginas
y que a lo mejor
sean lo único que sobreviva
después de que la hermosa idea
me convenza y todo termine
y cuando los parlantes
sigan destilando un blues de Dylan,
un sonido seco invadirá el ambiente
justo a la mitad de una noche luminosa
como lo es hoy.
jueves 15 julio 2004
01:39 a.m.
Comentario:
Muy buenos tus pensamientos...
Muy reales...
Muy reales...
Comentario:
WOW, ke buena tu paaaaaaaaagina!





