La fama de este blog ha llegado a lugares insospechados.. Mentira. La verdad es que esta imagen es generada virtualmente en una página, que al igual que Letter James, a fotografías preestablecidas le puedes modificar el texto. Esta página se llama Goog.dk y quizá les sirva para entretenerse un poco.En cosas más tristes, a los que viven en México, quisiera advertirles del mal servicio que esta ofreciendo la aerolínea Aviacsa (por lo menos eso viví). Mi vuelo duró 50 minutos y tuve que esperar mi maleta por más de dos horas. Lo más desesperante es que ningún representante de la compañía se acercó a explicar la situación. Y no fue que mi vuelo tuviera mala suerte, pues la demorá también se presentó en el proveniente de la Ciudad de Monterrey.
¿Valió la pena la espera? No. Cuando por fin aparecieron las maletas resultó que la mía ni siquiera estaba. Lo que obtuve del corporativo fue un: “Seguro olvidaron su maleta en Guadalajara” ¡Carajo! ¿Que no las cuentan? Lo peor es que tenia en ella documentación necesaria para la reunión de mañana, al igual que un par cosas para mi viaje del miércoles… bien dicen que lo barato sale caro.
En cuanto el partido, fui con puros que le iban a las Chivas así que el resultado no les agradó demasiado. Descubrí que el suegro de mi prima le hizo una apuesta a Vergara que consistía en que si perdian las chivas, tendría que salir en una página completa en el periódico vestido con la camiseta del Atlas. Yo no había leído o escuchado nada al respecto, asi que si alguien lee periodicos deportivos ahi me avisan si fue cierto que Vergara cumplió.
Bueno ya me tengo que ir a dormir porque mañana tengo un día ajetreado. Por cierto todavía no se que diablos voy a hacer con mi maleta, si llevarla a las citas de trabajo, o luego pasar por ella al hotel. Para empezar no se ni pá que lado de la ciudad queda el aeropuerto. En fin, ya mañana veré…
En general he tenido una buena estancia en Guadalajara. Laboralmente voy adelantado y no ha sido tan pesado y agotador como en otras ocasiones. Lo que me ha sorprendido es el concepto de distancia que tienen aqui. Cuando me dicen “este medio lejos” yo me imagino que esta a 45 minutos o una hora teniendo como referencia el tráfico de la Ciudad de México, pero para mi sorpresa su medio lejos esta a solo 10 minutos. Es increíble como uno se acostumbra a perder tantas horas del día recorriendo las calles en la capital.
En cuanto a mi trabajo, a veces siento que es un continuo baño de humanidad. Ver los pequeños rostros de niñas de la calle que sobreviven trabajando, o peor aun, que han sufrido violaciones o sus familias por necesidad las han llevado a la prostitución, y sin embargo, aún se les ilumina el rostro con esa bella sonrisa que les nace cuando te platican, que de grandes quieren bailar y ser estrellas de la TV. A veces la vida es demasiado perra con quien no lo merece. Es importante valorar lo que se tiene y no lamentarse por no poder ver a Praga con nieve.
Odio estar de viaje trabajando y no tener tiempo para postear... –suspiro-
El vuelo fue tranquilo. Recuerdo que de niño me encantaba volar, ahora ya solo lo veo como un medio de transporte. Quizá por entender lo que implica. Recuerdo un aterrizaje muy complicado en el pequeño aeropuerto de Ushuaia (en la Patagonia) cuando ante los fuertes vientos invernales el avión se tambaleaba de un lado para otro mientras que la pista se encontraba resbalosa debido a las constantes nevadas. Pensé que no lograríamos pero como verán la historia tuvo un final feliz.
Por otro lado, alguna vez me tocó una tormenta eléctrica volando de Bolivia a Panamá. Solo se veían las cabezas de los pasajeros sacudiéndose violentamente, mientras algunos compartimientos se abrían y uno que otro histérico comenzaba a gritar. Recuerdo que no me dio miedo morir, sino más bien curiosidad por saber ¿Cómo diablos va a terminar esto? Fueron varios minutos y como dice el refrán, tras la tempestad llegó la calma. Lamentablemente el incidente ya había causado estragos en la pasajera de mi derecha. La pobre por el susto, se hizo del baño en los pantalones.
PD: Como verán el hotel cuenta con todas las facilidades incluyendo Internet así que me daré mis vueltas por acá.
1) ¿Cómo diablos saber donde sentarse si uno no sabe ni como son? Al llegar no me senté en una mesa equivocada sencillamente porque no había nadie (solo una pareja besándose que a pesar de románticos no daban la pinta de blogeros). Afortunadamente antes de irme me enteré que todos estaban en la azotea.
2) ¿Y si te cae mal el escritor de uno de tus blogs favoritos? Eso sería muy triste porque quizá uno dejaría de disfrutar la lectura al tener mayor conciencia de quien la escribe. No fue el caso. De hecho cada quien fue como me los imaginaba, y creo que en todos los casos superaron mis expectativas.
3) ¿Y si en la reunión solo se habla de tecnología? Hubiera resultado interesante pero no tan divertida. En realidad fueron charlas de amigos que no se conocían.
Me llamo la atención una respuesta que tuve al hablar con Caro. Me contaba algo cuando la interrumpí con un “ah si, ya me platicaste”. ¿Platicaste? Si era la primera vez que cruzábamos palabra. Es lo curioso de los blog, uno conoce a las personas sin haberlas visto.
También resultaba divertido reconocer algunos escritores: ¡Ah tu blog me gusta! y a todo esto… ¿Cómo te llamas? Para mi fortuna fueron varios de mis blogs favoritos y me cayeron muy bien en persona.
Interesante platicas. Muchas fotos (no me gusta mucho salir en ellas pero en fin). Algunas curiosidades (Isopixel descubrió que los cigarros son mejores fumarlos que comerlos). Claro, no faltó el borracho que se puso a hablar de sus pato aventuras (a caray, ese era yo). También existieron comentarios sobre que triste que no pudieran asistir aquellos que viven en otras ciudades como Mayfalda o Scarlett (es raro extrañar a alguien que no se conoce). En fin, una noche muy completa.
Por cierto una recomendación para la próxima: no dejen el auto en el estacionamiento. Al preguntar ¿Cuánto era? Obtuve un: “son 108 pesos mi jovén”. Pregunté si era broma y me contestarón con un triste “no”.
¿Y sobre la reunión posterior a la que acudí? Merecería un post aparte pero esta noche me quedó con la de los blogeros.
En cuanto a la foto, a pesar de salir de mi casa con el pelo todo relamido al final pudieron más mis rizos que el gel, y terminé con los chinos medio alborotados (son un tanto protagonistas y no se querían perder la foto).Por otro lado, no solo he estado en oficinas también en las tardes-noches me he dado mis tiempos de bebedor social (hay que darse tiempo para todo). Tenia un par de reflexiones para escribir pues últimamente todo me lo imagino en post, pero hoy que estoy frente al monitor no se me ocurre nada interesante.
Miro el reloj y me preocupo. Por andar perdiendo el tiempo aquí se me esta haciendo tarde. Tengo que hablar temprano con uno de los directores de Jalisco (¿donde estará el teléfono?); confirmar, pagar e ir por el boleto de avión para el viaje de trabajo; del otro lado de la ciudad, ir a pagar la totalidad del viaje a Turquía y bueno… también tengo que desayunar (luego olvido que soy humano y necesito alimentarme). Mientras, en el Messenger aparecen los primeros mensajes de la mañana preguntando ¿Qué se va a hacer en la noche? Hoy sera un largo día …
Nota: En este lugar de vicios no podia dejar de mencionarles Beers & Blogs México. Espero que mi trabajo me permita darme una vuelta por ahi pá conocerlos.
Si esto parece grave, lo es más cuando voy a una tienda grande. Compro películas que ni siquiera he visto (y por ende no se como estén). Claro, es cine de arte donde en muchos casos, la película ni siquiera llegó a las pantallas grandes de nuestro país. Pero por más cine de arte que sean algunas de ellas, eso no las ha salvado de quedar arrumbadas. A veces siento que me miran tristes desde su envoltura empolvada.
Si me psicoanalizara, quizá deduciría que es un fenómeno inconsciente para calmar la ansiedad, y buscar en objetos materiales la felicidad. En realidad yo lo veo más sencillo. Pienso que es una inversión. De que se vaya el dinero en una parranda a que me compre la película pues… ya conocemos la respuesta. Además aun no pierdo la esperanza. Quizá en una tarde aburrida de domingo me animé y las vea.

El link de hoy: Esta página es el sueño de aquellos que se cansan de esperar que la mesera les traiga su cerveza. Además de eso, hace un par de cositas más. (Aquí un par de ordenes para que se entretengan) "kiss, fight, tattoo, topless, banana, pillow fight, kick, sleep, jiggle, naked, jump, pour beer, drink beer, sing, stretch, dance, party, lick, hummer, wave, tickle, hat, strip, breast, dance on bar, be a pimp, magic, karate, robot, shoes, show me something, spin, read, write, playboy, hair, belly, gymnastics, fire, spread, pitcher, kiss me, hand stand, arms, phone number, I love you and laugh" Algunas más

No sé por que pero nunca me han llamado demasiado la atención los famosos table-dance. Quizá por su precio o por lo que representan, el asunto es que creo que aun me alcanzan los dedos de las manos (quizá con los pies) para contar las veces que he ido alguno.
A pesar de ello, tengo un par de interesantes anécdotas en esos lugares (si alguien me lo recuerda prometo contarlas alguna vez). Hoy sin embargo algunos de mis amigos querían ir. A las mujeres les explicó, que sinceramente, los nuestros no son tan divertidos como los suyos. De hecho alguna vez, a un par de amigas les entró la curiosidad por ir y conocer como eran. En la borrachera les dije que si querían quizá algún día las llevaría. Hice mal. Impulsivas como son, no dejaron de insistir hasta el punto que esa misma noche las terminé llevando.Los tres terminamos, en aquel entonces, en el mejor table dance que quizá existía en la ciudad, pero ellas se decepcionaron. ¿Qué solo aplauden? Pues si. En realidad los hombres no echan tanto desmadre como las mujeres. Llega el momento en que se convierte más importante la borrachera (el por que no lo sé) que las bellas mujeres bailando (Eso si, mis amigas se divirtieron de lo lindo criticando la silicona o estrías de las bailarinas).
En fin, el asunto es que hoy fui. Después de pagar el cover los busqué. Me di cuenta que habían cambiado de lugar (ellos se la viven en el Solid Gold pero esta vez el destino final era Men´s Club). Al darme cuenta de mi error hablé con el gerente quien amablemente me devolvió el cover.
Pregunté como llegar al otro lugar. Pague los respectivos 300 pesos de entrada (este lugar era más caro que el primero) e ingresé. Tampoco estaban. Resultó que había dos Men´s Club en la misma cuadra. Otra vez hablar con el respectivo gerente para que me devolviera mi cover. Aceptó. Estuve a punto de irme a mi casa pero recibí una llamada y terminé por ir.
Por cierto ¿Saben que es lo que distingue a un table dance sofisticado del que no lo es? No, no es que todas las bailarinas sean extranjeras. Es el famoso tubo. Los elegantes nunca lo tienen. Claro… eso y la cuenta (es tan alta que pareciera que uno ha matado a golpes alguna de las bailarinas).
Le aclaro que esta en un error, pero me argumenta que le llevo “x” años y por ende tengo esa edad. Sacamos cuentas y de momento tiene razón. Un momento, estoy cambiando el año en que nací. Eso me pasa por no festejar mis cumpleaños, además en el trabajo me suelen subir la edad por lo que tanta corrección me esta produciendo esta confusión.
Bueno si considero que acaba de pasar mi cumpleaños… me paro en seco. Me doy cuenta que es verdad ¡Yo si nací en ese año! ¡Carajo! ¿En serio ya tengo esa edad? No puede ser. Cuento con los dedos (en serio lo hice). Si es verdad. Tengo esa edad. Fue como haber entrado en coma y despertar dos años más viejo.
Como por arte de magia me comienzan a doler los hombros (se que es el inconciente pero no logro que el dolor se vaya). Siento como si cargará un costal de 10 kilos y además ahora soy más viejo de lo que creía. Vaya noche. Me entra un poco el clásico y patético complejo post cumpleaños de “no he hecho nada con mi vida”.
Cuando era niño me imaginaba como sería a esta edad y lo que habría hecho, lamentablemente no he cumplido con nada. No he sido ni bombero, ni astronauta y la carrera de espía la abandoné hace tiempo. Es más, me imaginaba que para un “viejo” de esta edad ya estaría casado y con varios hijos y quizá viviendo retirado en el campo.
Hoy despierto y me repito la edad para ver si no fue un mal sueño, pero no. La edad sigue siendo la correcta. Caray, que triste resulta hacerse viejo y no darse ni cuenta.
El asunto es, que a muchas personas la neblina mágica del amor les hace creer, ilusamente, que su ser amado cambiara después de haberlos conocido. Olvidará por arte de magia los amores de una noche y aprenderá el significado de la palabra fidelidad. No es mi intención romper ilusiones, pero esta afirmación es tan verídica como que Santa Claus existe.
No importa que los hombres mujeriegos estén enamorados, eso no cambia mucho el panorama. Resulta hasta cierto punto divertido escuchar como un consolidado Don Juan, glorifica a su amor y a los cinco minutos se besa con una desconocida. Claro, siempre habrá alguna justificación: “pero a ella no la amo y a mi vieja si, así que no vale”.
Y hago hincapié en los hombres, ya que las mujeres son más pasionales, y por ende más sentimentales y quizá… ¿pudieran cambiar? Lo ven. Ya las estoy justificando. Quizá yo también creo un poco en Santa Claus, considerando que las mujeres si pueden cambiar.
No nos engañemos. La gente no cambia (uno no cambia). Y si nos apegamos a la justicia (lo siento, como buen Libra siempre me apego a ella), ni siquiera es su culpa. Bien dicen que uno no es lo que quiere, si no lo que puede ser. No le pidamos al invierno que sea calido, sencillamente no es su naturaleza. Esperar que cambien resulta tan absurdo como pedir peras al olmo.
Por otro lado, ya me estuve informando a fondo de las ciudades que conoceré en Turquía. El recorrido es bastante completo pues se visita Estambul, Capadocia, Konya, Pamukkale, Efeso, Kusadasi, Pergamo, Ayvalik, Canakkale y Troya. El clima por estos días no esta mal, así que solo falta ver los destinos que haremos por Europa para ver que tan achamarrado voy (lo siento, ha esta hora me da por inventar palabras).
Me invitan al aniversario del antro Bar-Rio pero estoy cansado de la reunión, asi que dejaré mis ganas festivas para mañana y hoy seré un buen niño. Buenas noches.
Fue una velada extraña por la hora que partieron los participantes. Uno de los que suele ser de los más borrachos después de recibir un par de mensajes de una chica, fingió demencia de sueño (a las 10:45 pm) y que ya se quería ir a dormir. Todos sabíamos que no dormiría solo pero apenas lo íbamos a molestar, una amiga salió a su defensa y dijo que ni le diéramos lata, pues si estuviéramos en su lugar todos hubiéramos ido y dejado la borrachera. Le dimos la razón. Todos le compramos la mentira que tenia sueño y que se iría a dormir a su casa como un santo.
Por cierto esa niña dijo una frase muy buena que toda la noche traté de recordar. Entre esos brindis con un cierto aire de coqueteo me la dijo y solamente sonreí (y si somos sinceros me calló). Era algo así como “no me pidas lo que no me puedes ofrecer” no, en realidad era una frase mucho más elaborada y más profunda. Le pregunté más tarde a un amigo pero a pesar de que a él le había gustado la frase, tampoco la recordaba muy bien. Maldita memoria de teflón. Esa simple frase valía un post. En fin.
Por otro lado también varias de mis amigas se fueron temprano (como 11:30 pm) Según eso que se tenían que levantar muy temprano para ir a trabajar. Quizá se molestaron por algo (suelen quedarse hasta la madrugada), pero esta vez no estaba de humor para preguntar.
Nos quedamos solo cuatro. Entre ellos un amigo que se puso un tanto necio. Le quería explicar a mi amiga, que es argentina y que tiene un restaurante, como es un corte cocido terminó tres cuartos (le quería enseñar al Papa a rezar). Le preguntamos hasta al gerente del lugar donde estábamos y ni así lo convencimos de cómo era el corte. De nada sirve discutir, a los necios hay que darles por su lado.
Lo abro y miro los sellos. En realidad nunca los conté ¿Cuántos serán? Contando visas y registros de entrada o salida suman 48 sellos. Entre ellos esta la visa a China que tanto trabajo me costo conseguir. Vivía en Francia y su consulado insistía que si quería viajar a China tramitara la visa en México. Uno se sentía en una dictadura escuchando al encargado decir enojado, y con un mal francés, le prochain y uno tenía que quitarse de la fila.Otras visas que tramité en el extranjero, como la Boliviana y la Brasileña, no me costaron más que tiempo o dinero, en cambio la norteamericana casi me hace perder un vuelo. En pleno aeropuerto me informaron que me habían puesto mal el código (quedo como visa de tránsito) lo que impedía mi estancia en el país. Para mi sorpresa con un par de llamadas de la aerolínea con la embajada y en 10 minutos arreglaron el problema (claro, esto fue antes del 11 de septiembre). Afortunadamente viajaba desde Europa porque en México se hubieran encogido de brazos, me hubieran dicho una frase de consuelo tipo “ni modo” y yo hubiera perdido el vuelo.
Sigo cambiando las páginas de mi pasaporte y veo una visa que me gusta. Es la de Egipto. Creo que es por la estampita y que en el aeropuerto de Luxor me escribieron en árabe que llevaba una cámara de video. Las palabras escritas en ese idioma le dan un toque especial.Lo que si debo decir con orgullo es que como mexicano nunca me negaron el acceso a ningún país. Ni en ese viaje al Carnaval de Venencia cuando al transitar por Suiza se le negó el acceso a Africanos, cubanos y centroamericanos (ibamos en una excursión desde Francia). A pesar de que no llevaba boletos de avión, ni otra identificación el soldado después de ladrar un poco (y supongo que decir un par de groserías) me permitió el acceso a mi y al resto de los mexicanos. Claro que nos unimos a los francés para evitar la injusticia de dejar abandonados a esos pasajeros, se puso una queja administrativa en la embajada, dimos media vuelta y nos fuimos por Italia. Claro, el viaje duró 25 horas en lugar de un par de horas.
También se pusieron necios en un viaje a Inglaterra. Por más que le explicaba el agente de migración no entendía por que viajaba solo a Irlanda. ¿Pero que quieres ver ahí? me preguntaba sorprendido. “Pues no sé. Museos, personas, casas, árboles” respondía ante tal pregunta tan estupida. Creo que lo que más le preocupaba al de migración, eran mis viajes con diferentes formas de ingreso al país (dos aeropuertos distintos, un ferry y el eurotúnel). Mi respuesta de “es que viajo mucho” no le agradó. Más molesto quedó cuando vio que no traía ni dinero (solo tarjeta de crédito y un par de libras de un viaje anterior), ni boleto de regreso (no sabía cuando iba a regresar), ni lugar de hospedaje (como buen viajero no tenia un destino). A pesar de hacer mil anotaciones en una hojita me terminó, a pesar de su disgusto, dejandomé pasar.
Ya me acordé de varias anécdotas pero ya esta muy largo este post. Solo me queda entonces despedirme de mi pasaporte querido. Veo la fecha de expedición y descubro que fue hace solo cinco años. Vaya que lo desquite durante ese tiempo.
Pensé en hacer alguna actividad para convertir la mañana en productiva. Lamentablemente las ganas me están duraron muy poco. Repasemos pendientes: terminar el trámite de la constancia de la maestría; realizar lo antes posible la planeación de las visitas de campo, ya que soy el responsable de la mayor cantidad de estados del país y es una agenda muy apretada; ir a pagar mi viaje a Turquía si no luego ya no va a ver lugares; ir al gimnasio para hacer un poco de ejercicio.
La cosa es que ni estudios, ni trabajo, ni placer, ni salud. Creo que estos días soy un vegetal. Y a todo esto ¿Qué tipo de planta me gustaría sería? Supongo que Hierbabuena para terminar mis días en un rico trago de Mojito Cubano. En fin, espero ponerme las pilas y hacer alguna actividad. Por lo menos ya estoy desayunando.
Con lo que me quede ganas, fue de ir a la fiesta de disfraces a la que me había invitado Caro y también unos amigos que antes trabajaban en Editorial Televisa. Fui el año pasado y se puso buena, pero como era necesario llevar disfraz y la mayoría con los que estaba en la trajinera no estaban preparados, tuve que cambiar de plan y terminar en el lugar de siempre (además cumplía años un amigo). Ni modo, mi disfraz se quedó triste en la cajuela esperando ver la luz en otra ocasión.
En otra cosa, navegando en la blogosfera me topé con una bitácora llamada nopropaganda que enseña como quitar los molestos anuncios de publicidad que aparecen en los diversos servidores gratuitos de blogs. Y pensar que yo pagué para librarme de esos malditos anuncios.
La imagen del día: Para que los morbosos no se cansen buscando la foto del descuido de Tara Reid en la fiesta de Puff daddy aquí se las dejo.
Al rato regreso…
Son demasiadas personas pero a penas me acerco, tengo la suerte que el de la puerta al verme me deja pasar. ¿Suerte? Creo que no es suerte sino en realidad es continuidad de ir al mismo lugar. No se si sea bueno que te ubiquen en un bar pero por lo menos esta vez entre rápido.
Pasan un par de horas y veo que no hay plan. Estoy por volver a casa cuando recibo una llamada. La propuesta es ir al antro de siempre. Me sorprendo a mi mismo diciendo que si. ¿Qué no pensaba volver temprano a casa? Será porque me aburro pero digo que si.
Entramos al lugar. Chava me presenta a su amiga que acaba de regresar de Australia. Platicamos muy a gusto sobre ese extraño sentimiento de nostalgia cuando se vive en otro país. Por alguna razón pareciera que los mexicanos lo somos más (o lo sentimos más intensamente) en el extranjero que en la propia patria.
Termina de tocar Jumbo y seguimos platicando. Me comenta que le caí muy bien y me pregunta si tengo novia. Le contesto que no y parece sorprendida y me pregunta de inmediato ¿Qué por que no? Medito un segundo y no se me ocurre una respuesta ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Será porque no se me da la gana? En realidad no sé. Apenas estoy reflexionando sobre esa pregunta cuando ante mi silencio me hace otra. Después de un rato me dice de nuevo que le caí muy bien. Es bueno saber que aun le caigo bien a la gente. Creo que a veces les caigo mejor a los demás que lo que me caigo a mi mismo. Uno a veces es su peor juez.
Por otro lado, mi amiga R me comenta que a partir de la próxima semana por fin pondrá su departamento de soltera y casi será mi vecina. Comienza una canción que me gusta y comenzamos a bailar. Me dice con cierto aire de broma que por mi culpa, en parte, terminó con su novio ¿Perdón? Que a mi no me echen el muertito. Me explica que la última vez que nos vimos, cuando empezó esa canción, le entró lo necia y le dijo con insistencia a su novio que quería bailar conmigo y lo repitió tanto que, su ahora ex novio, se desesperó. Me da risa su historia. Ahora resulta que uno es culpable de separaciones. Siempre es más sencillo repartir culpas que asumir fallas amorosas.

Para quien no vive en la Ciudad de México le informó que en este mercado se puede comprar de todo: fayuca (mercancía ingresada al país ilegalmente sin pagar impuestos), piratería (copias ilegales de productos auténticos), chácharas (variedad de productos), y si somos sinceros hasta uno que otro artículo robado.
Algo interesante es la seguridad del lugar, pues aunque podría parecer peligroso para quien no ha ido en realidad es bastante seguro, debido a que como leí en un articulo (y me tocó presenciar en vivo años atrás) existen comités de vigilancia que cuidan que no existan robos a los compradores, pues esto repercutiría negativamente a futuro ya que muchas personas dejarían de acudir por temor a la inseguridad. Como comentaba, hace años presencié como los vendedores detenian a un ladrón y después de la golpiza que le metieron al pobre, no creo que le quedaran muchas ganas de ejercer su profesión por esos rumbos. A pesar de ellos si van, traten de vestir lo menos ostentoso posible.Estando ahí aproveché para comprar un par de cositas. Me llamo mucho la atención el precio de los juegos piratas de X-box (20 pesos o 1 euro con centavos para los que viven en Europa), además las cajas tienen una buena calidad de impresión y existe más variedad que en una tienda convencional.
Siempre queda el debate moral de hacer lo correcto y comprar un juego por 800 pesos (o más) en un Mixup y de paso fomentar que su dueño, Carlos Slim suba en las listas de millonarios de Forbes, o bien portarse mal y comprarlos por 20 pesos apoyando a las familias mexicanas que viven de los ingresos que les aporta el mercado informal. Después de esa reflexión solo me queda hacer una pregunta:
¿Y si compro 5 juegos hay algún descuento?
El martes nos preocupa el regreso porque debido al puente habrá mucho tráfico. ¿Será mejor regresar a la hora de la comida, en la tarde o en la noche? No nos ponemos de acuerdo. ¿Y si nos quedamos otro día? Todos tienen compromisos pero después de un par de llamadas se arreglan. Ya esta, nos quedaremos un día más.
En la noche observo desilusionado el desarrollo de las elecciones presidenciales estadounidenses. Creo que una amplia población del planeta estará a disgusto con el resultado ya que ha sido reelecto el presidente Bush por un periodo más. Algunos analistas políticos pintan un panorama internacional tenso durante los próximos años, veremos si el tiempo les da o no la razón. ¿Y qué será del destino del mundo? No lo sé. Hoy cerraré los ojos, me sumergiré en la alberca y me olvidaré de él.
El estadio es para más de 100 mil espectadores y el aforo no superaba los mil quinientos aficionados. En el medio tiempo parecía que todos aparecían en la pantalla gigante menos nosotros, así que un amigo se bajo los pantalones y mostró su poco aclamado trasero hasta que llamó la atención de las cámaras. Nos reímos de la broma y seguimos platicando. Cinco minutos más tarde llegó personal del estadio a nuestro palco para pedir que nos comportáramos y accedimos con gusto, pues en realidad estábamos tranquilos charlando de fútbol.
Pensamos que todo quedaría hasta ahí, hasta que más tarde, uno de los altos directivos del estadio acompañado por gente de la delegación y personal de seguridad arribó. Nos comunicaron que se levantaría una queja administrativa para clausurar el palco y lo que era peor, se llevarían detenidos a mi amigo por faltas a la moral. Solo sonreí. Ya no hay humor en este país.
Ni el argumento de que mi amigo era uno de los pocos atlantistas del estadio los animó a desistir. Por cuestiones legales mi amigo tenía que ser transportado en una patrulla hacia el Ministerio Público donde tendría que pagar una condena de 36 horas de cárcel o 1290 pesos. Nos pidieron que el susodicho se entregara por las buenas y aceptamos. Con el directivo del estadio hablamos para que no se levantará la queja, pero los delegación eran unos necios y mi amigo no se libraría de estar un rato tras las rejas.
El dueño del palco y el ahora considerado exhibicionista, se dirigieron al Ministerio Público y nos pidieron que esperáramos a que acabara el partido para ir por ellos. Yo quería acompañarlos desde el principio pero se pusieron un poco necios así que accedí a esperar hasta que terminará el cotejo. Por cierto, mi amigo exhibicionista se perdió del segundo gol con el que sus potros ganaron el partido.
Después de finalizar el partido, fuimos por mi amigo a la delegación. En la espera a que nos atendiera la jueza, se empezó a planear el plan (valga la redundancia) para la noche ¿Y si nos vamos a Cuernavaca? dijo alguien. Sin duda eso ayudaría a pasar el trago amargo y podríamos aprovechar el puente y regresar hasta el martes. Todos aceptaron.
Después de pagar la fianza salió mi amigo, a quien atormentamos diciéndole que su equipo había perdido. Creo que eso le preocupoó más que el arresto. Empezamos a ver lo del viaje cuando los pequeños detalles empezaron a complicar todo. El dueño de la casa quería irse a cambiar ya que por culpa de las parrandas llevaba dos días con la misma ropa; el dueño del placo tenía un compromiso temprano al otro día y la novia de otro amigo quería invitar a sus amigas pero tenía que decirles con tiempo. Tuvimos que posponer el viaje para mañana.
¿Y esta tarde? C. puso amablemente su casa. Por cierto, miramos los resúmenes deportivos pero el trasero de mi amigo nunca apareció.













