LA CARRETERA NO TIENE COLORES
Entre las discusiones de mis padres y el alboroto que se había formado en casa con la llegada de mi primo, dejé el dibujo encima de la mesa y salí a la terraza. ¡Qué bonita se vería la calle si la carretera tuviera colores! No entendía cómo todo podía tener color y la carretera, que llegaba a tantos sitios, tantos lugares y que unía grandes ciudades no podía tener color. Sólo un áspero y aburrido negro. Un negro con rayas blancas cuando le placía.
Las palomas eran blancas, los limones ... sigue aquí.
Este relato lo escribí hace tiempo cuando me contó Cristina una de sus anécdotas de cuando era pequeña, así que quise plasmarlo en un relato. Lo he desempolvado y entregado a raúl_markos para que me lo pudiera ilustrar porque ma hacía mucha ilusión, además de por los momentos en los que paso. Y éste fue el resultado del dibujo tan maravilloso que me ha mandado esta mañana raúl_markos.Gracias raúl.

Si quieres que te sigan las mujeres,
ponte delante.
Quevedo
ponte delante.
Quevedo
Comentario:
Me ha encantado el relato, es muy bueno.
He dado con tu blog por casualidad y me ha impactado lo currado que lo tienes, no faltan detalles jeje.
¡Saludos!
He dado con tu blog por casualidad y me ha impactado lo currado que lo tienes, no faltan detalles jeje.
¡Saludos!





