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La válvula de don Pepito Grillo
Reflexiones sobre el cambio climático y nuestro apocalipsis ambiental.
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BIENVENIDO

El mañana ya es hoy Aunque este blog funciona principalmente como válvula de escape de mis inquietudes sobre el cambio climático, te ruego encarecidamente que dejes tu opinión y comentes sobre el artículo que te apetezca para crear un espacio de debate. Espero que te guste mi proyecto y que me ayudes a que pronto todos sepamos que el mañana ya es hoy. No te pierdas tampoco mi guía de viajes imposibles del siglo XXI
Sindicación
 
El hielo ártico sigue desapareciendo
El hielo del polo ártico habrá desaparecido entre 2050 y 2100 debido a su desaparición progresiva. Un nuevo artículo se hace eco de las investigaciones científicas auspiciadas por la NASA, la Universidad de Washington y el Centro Nacional de Datos sobre el Hielo y la Nieve de EE.UU.

Los científicos de estos prestigiosos centros no dudan en relacionar de nuevo el efecto invernadero causado por el ser humano y su consumo desaforado de combustibles fósiles, con la llegada prematura del deshielo primaveral ártico (actualmente llega 17 días antes de lo normal) y el encogimiento de la superficie de la capa de hielo.

El hielo ártico lleva probablemente cientos de miles de años en el Polo Norte, pero una sóla especie animal de inmenso poder destructivo va a hacerlo desaparecer en menos de un siglo, convirtiéndolo por tanto en un viaje imposible del verano del siglo XXI. Las consecuencias de este fenómeno son inimaginables. Nadie sabe a ciencia cierta que pasará ni como afectará a las corrientes marinas, las cuales son vitales para la autorregulación climática del planeta.

Tan sólo está claro que el nivel del mar seguirá subiendo, el oso polar y otras especies estarán al borde de la extinción y que entramos de lleno en una época de extraordinaria incertidumbre en todos los sentidos. Incertidumbre que será no sólo ecológica. El cambio climático lleva asociados efectos que impactarán en todas las dimensiones de la vida del planeta. En cuanto a los efectos entre los humanos, la economía, la paz y la capacidad de alimentar a nuestra especie sufrirán de forma muy intensa consecuencias nada favorecedoras.

Artículo descubierto gracias a ecoblog
 
Alaska al horno
Debido a ciertas peculiaridades que ocurren en las aguas cálidas de los trópicos, el planeta se está calentando mucho más rápidamente cerca de los polos que en la zona ecuatorial. Esto significa que si la temperatura global del planeta ha aumentado 0.5ºC, como lleva ocurriendo los últimos 100 años, en ciertas zonas del ártico este aumento ha sido hasta de 5ºC, 10 veces más. (Y en ciudades europeas como Madrid o Londres, del orden de 2ºC en los últimos 30 años)

El caso de Alaska es especialmente dramático. En algunas zonas del interior las temperaturas han aumentado hasta 10ºC en el último siglo. Todo un rosario de consecuencias se está abatiendo para uno de los estados norteamericanos, paradojas de la vida, productores de petróleo por excelencia.

Por ejemplo, se da el caso de que en ciertas zonas de Alaska, un estado acostumbrado a tener nieve la mayor parte del año disfrutando de temperaturas de hasta -30ºC, llueve en invierno. Pensad por un momento. Paraos a imaginar por ejemplo que en la ciudad de Málaga, donde las temperaturas rara vez bajan de 10ºC, nevara habitualmente en invierno ¿Dónde irían los turistas? ¿Os imagináis el golpe dramático en la economía de Sol y Playa de España? Pues que nadie se llame a engaño, a muy pocos esquimales les conviene que Alaska sea más "templadita".

Los nativos asisten a la retirada de unos hielos costeros protectores que estuvieron allí desde tiempos inmemoriales. Hielos que, al retirarse, cambian totalmente la fauna del lugar arrinconando aún más al Oso Polar. De paso, las tormentas invernales al no encontrar el obstáculo del hielo erosionan el paisaje, hasta el punto de que los lugareños se tienen que trasladar tierrra adentro varios kilómetros abandonando sus casas. Estas facturas las paga el contribuyente americano. Hablamos de cifras de cientos de millones de dólares por pueblo.


¿Dónde irá el oso polar?

Los bosques están borrachos. El permafrost, suelo permanenmente congelado de la tundra y ciertos bosques, se deshiela y los árboles carecen de la estabilidad necesaria para sustentarse en un suelo ahora cenagoso. Los árboles que sobreviven son víctimas de plagas más propias de climas más cálidos, como el gorgojo de la corteza de la picea.

En fin, la lista de sucesos que ocurren al variar el termostato 5ºC en cualquier región es interminable, y nada predice que esto se haya detenido en Alaska. Al contrario, todos los modelos climáticos predicen una pequeña aceleración en esta tendencia.

Alaska se ha ganado a pulso el título de "canario en la mina de carbón" del cambio climático. Sería muy estúpido por nuestra parte no aprovechar estas señales y seguir extrayendo carbón de la mina.
 
Ya no creo en fantasmas
He tenido la suerte de topar con una página que me resulta, cuanto menos, poco convencional. La Red Voltaire es una red de periodistas no alineados. Os advierto que debéis despejar vuestras mentes antes de visitarla. En ella se exponen artículos y noticias escritos por periodistas independientes. Se podría decir que es una más de entre las webs de periodistas independientes.

Sin embargo, me ha llamado mucho la atención que prácticamente todos los titulares de la Red Voltaire contradicen las versiones oficiales. Cuando digo "oficiales" no me refiero sólo a las versiones que emite un gobierno determinado, sino también a las que obtenemos de los grandes medios (que viene a ser lo mismo a fin de cuentas, ¿no?)

Como si de llevar la contraria se tratara, encuentro afirmaciones que parecen ser dichas por locos. Por ejemplo, buceo en las noticas relacionadas con el 11 de Septiembre y encuentro titulares como estos.

  • Ex ministro alemán de Defensa afirma que la CIA estuvo implicada en los atentados del 11-S
  • La red terrorista Al Qaeda de Bin Laden no existe. Según film documental de la BBC todo es pura invención de EEUU
  • Del 11 de septiembre a las armas de destrucción masiva iraquíes: la política como mentira
  • Las tres versiones oficiales sobre los desvíos de aviones del 11 de septiembre [¿Sólo tres? ¿Quién da más?]
  • El 40% de los neoyorkinos piensa que la administración Bush estaba informada de antemano, pero deliberadamente dejó que se cometieran los atentados.
  • Bush ordenó el ataque del 11-S con la complicidad de Cheney, Rumsfeld, Rice, y el jefe de la CIA.
  • Ningún avión se estrelló en el Pentágono

    Y la que a mi juicio es la mejor de todas:
    ¿Quién se cree aún la versión oficial?

    Eso, ¿quién tiene valor en pleno año 2005 de creer aún en la versión oficial sobre el 11-S después de lo que sabemos? Teorías conspiranoicas aparte, creo que tras cuatro años y muchas lagrimitas de cocodrilo está bien claro que muchas cosas, por no decir todas ellas, no encajan en este guirigay.

    Y todo esto, ¿qué pinta en un blog sobre cambio climático? Pues bien, si el 1% de las teorías disidentes que hay circulando por la red son ciertas, y cualquier cosa es más cierta que las patrañas que la Administración Bush pretende que nos creamos, todo apunta a que algo grandioso bien se montó, o bien se dejó montar para controlar aún mejor las mayores reservas de petróleo y gas del planeta. Por ejemplo, Afganistán es la clave para la construcción de un importante gasoducto e Iraq era el gran productor de crudo que aún estaba lejos de la órbita estadounidense.

    Parece que algo gordo se orquestó para que este gran país, este yonqui de los combustibles fósiles pudiera seguir drogándose agusto cada vez en mayor cantidad en lugar de seguir un tratamiento de rehabilitación basado en eficiencia energética, menos coches y más energías renovables.

    Y esa droga, amigos, no hace sino seguir dándole fiebre a mi amada Tierra.

 
Ecogoismo y ecogoistas
En los tiempos en que intentaba ser de alguna utilidad para Greenpeace algunos me preguntaron por la razón de ser de mi entonces incipiente ecologismo. Me acribillaron con el argumento de que unos animalillos más por aquí o unos endemismos menos por allá no podían interesar realmente a nadie más que a cuatro chiflados por los bichitos, a ecologistas de salón a los que se le llena la boca con la palabra biodiversidad y luego son de los que van en coche todos los días al curro. Y estaba claro que yo no era de esos.

No pude por menos que darles la razón. Esos ecologistas coñazo... Que me importan a mí los nichos ecológicos, los buitres leonados y todas esas zarandajas. A quien le puede interesar si hay menos nutrias en un río, esos perfectos bioindicadores que huyen a la menor señal de contaminación. ¡Qué más da si nos econtramos en medio de la sexta gran extinción si el homo sapiens va a sobrevivir! porque ¿sobrevivirá, verdad? Bueno, eso dicen.

Así que un buen día hace 7 años acuñé el término ecogoísmo para intentar concilar a los ecologistas y a los seres absolutamente egoístas de la especie homo sapiens. Un ecogoísta es ese humano egoísta que tan sólo cree en el beneficio máximo de su especie y que, por tanto, cuida del bienestar de las otras especies y ecosistemas del planeta.

Está claro que el homo sapiens tendrá serios problemas si las especies de este planeta empiezan a desaparecer porque dependemos de ellas, por ahora, por completo. Vamos todas las especies en el mismo barco y el hecho de vivir en casas y no en bosques no impide que sigamos teniendo que respirar aire, beber agua o comer comida.

Apúntate, hazte

ecogoísta



Para Magda, por ser tan noble que no puede ser ecogoísta

 
17
El alcalde de Nueva Orleans, en un ataque de cordura que ya quisiera para sí buena parte de la administración Bush, ha aplazado el regreso de los vecinos a la ciudad ante la amenaza de un nuevo huracán en la zona.

Seguimos con la lista anterior. Ya vamos por la tormenta tropical número 17.
Arlene, Bret, Cindy, Dennis, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, Jose, Katrina, Lee, Maria, Nate, Ophelia, Philippe, Rita, Stan, Tammy, Vince, Wilma...

Sólo quedan cuatro nombres para pasar a la lista de ciclones tropicales de 2006. En una época que se puede calificar de tranquila en lo que a aparicion de huracanes se refiere, 2005 brilla con luz propia a más de dos meses de la clausura oficial de la temporada.

Aún es pronto para relacionar todo esto con el cambio climático, dicen en el National Huricane Center. Bueno, al menos han reaccionado bien actualizando una de sus FAQs. En concreto, ante la pregunta ¿Por qué en el Atlántico Sur no hay ciclones tropicales? han pasado de "nunca" a "rara vez". Pinchad si queréis ver un huracán cerca de Brasil... imagen impagable.

La última actualización de esta FAQ fue en Julio de 2005. Querría saber cual es la postura de estos científicos ahora, tras saber que dos ciclones azotaron el Cono Sur más o menos en tiempos del Katrina. Cierto es que estos ciclones extratropicales no son semejantes a un huracán, pero cuando científicos brasileños dan la voz de alerta ante unos cambios climáticos anormales, es que algo está pasando.

¿O vamos a seguir cerrando los ojos ante la evidencia?
 
Y ahora Ofelia
Arlene, Bret, Cindy, Dennis, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, Jose, Katrina, Lee, Maria, Nate, Ophelia, Philippe, Rita, Stan, Tammy, Vince, Wilma...

El National Hurricane Center de Estados Unidos es el responsable de poner a las tormentas tropicales y huracanes tan exóticos nombres. Más parece una reunión de colegiales que la lista de huracanes atlánticos de 2005. Lo que más me impresiona de la lista es que entre el reciente Katrina y el ahora amenazante Ofelia hay otras dos tormentas tropicales de las que no hemos oído hablar apenas.

La temporada de huracanes comienza oficialmente el 1 de Junio y finaliza el 30 de Noviembre. Y digo oficialmente porque debido a las veleidades del cambio climático la temporada va a tener que ser ampliada muy pronto.Esto significa que el Katrina (número 11 en la lista) apareció en pleno ecuador de la temporada. Aún quedan dos meses y medio y ya se han usado 15 de los 21 nombres previstos. No quisiera que este blog se convirtiera en una casa de apuestas, pero algo me dice que van a tener que echar mano de la lista de 2006 para darle la vuelta al marcador.
 
Tornados en Barcelona
Como todo el mundo sabe, España se caracteriza por una larguísima Historia rica en Tornados. Sin ir más lejos fue un tornado lo que tiró del caballo a Don Quijote cuando creyó que luchaba contra gigantes. Asímismo, fue un tornado gigantesco el que acabó con las vidas de Calisto y Melibea, protaginistas de la "Tragicomedia".

Recordaréis también como un tornado acababa con la vida de Chanquete mientras España entera lloraba resignadamente, y es que este tipo de muerte le podía ocurrir a cualquiera en los años 80. Por supuesto fue un tornado el que hizo retornar el dinero de Gescartera y el que se ausentó del banco de Mario Conde.

Y es que España está tan acostumbrada o más a los tornados que a las luchas intestinas cainitas, los comentaristas de radio llenos de bilis y los mangantes de medio pelo de las diputaciones provinciales. Si alguien muere, no es del corazón o por un accidente de circulación. Lo normal es que haya sido un tornado.

Y si pensáis que no es así, más vale que os vayáis acostumbrando. Al fin y al cabo lo escrito antes es ficción, pero la aparición cada vez más frecuente de tornados en territorio peninsular va a ser cada vez más inquietantemente cotidiano, terriblemente real y normal.

El cambio climático favorece la aparición de fenómenos atmosféricos violentos.
 
El cambio climático sale muy caro
Los escépticos del cambio climático siguen una pauta compuesta de cuatro pasos:

  1. Primeramente se resisten a reconocer el fenómeno. Desmienten todos sus efectos e ignoran las evidentes señales por doquier.
  2. Cuando admiten que existe un calentamiento global, estiman que se trata de algo natural, por ejemplo anomalías en las manchas solares o la inclinación del eje de La Tierra
  3. Si se les convence de que se trata de un cambio antropogénico (causado por la especia humana), opinan que tomar medidas, como el más que tibio Protocolo de Kyoto, saldrá muy caro y que más vale "invertir en tecnología". Como si las centrales eólicas o los sistemas de eficiencia energética no utilizasen tecnología.
  4. Y por último, llegará un día en que lo reconozcan todo y que los costes que el cambio climático causa son demasiado grandes, la devastación, incontrolable y que ya es tarde para hacer nada.

    Como yo no estoy dispuesto a que el cuarto paso se haga realidad para ningún escéptico ecologista del planeta, ahí va esa noticia:

    El 'Katrina' podría costarle a EEUU un punto del PIB y 400.000 empleos. Algunas perlas del artículo:
    Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 el crecimiento de la economía de EEUU cayó un 0,5%.
    Y es que el terrorismo, pese a generar más miedo, mata a mucha menos gente.
    [..] George W. Bush, pedirá al Congreso una partida extraordinaria de 51.800 millones de dólares para la ayuda de primera necesidad a los damnificados por el huracán Katrina.
    Seguro que es mucho menos de lo que trincó para la guerra de Irak.
 
Hoy es el día aquel que decían...
Una a una, las hipótesis emitidas por los científicos que estudian el cambio climático se van cumpliendo. Según el IPCC, organismo prestigioso y multidisciplinar dependiente de la ONU para el estudio del cambio climático y sus consecuencias, se preveía que ocurrieran en el futuro los siguientes hechos:

  • Era previsible en el futuro un aumento de los episodios de lluvias torrenciales en las latitudes medias de Europa. Entre otros fenómenos, las inundaciones de Inglaterra y Centroeuropa, cada vez más frecuentes, lo ponen de manifiesto.

  • También se esperaba para un futuro un aumento de la aparición de fenómenos meteorológicos extremos así como de su virulencia. El Katrina y otros tres ciclones intensos ocurridos en este planeta durante la misma semana lo demuestran.

  • Y por supuesto se creía que en el futuro los periodos de sequía serían más largos e intensos en las regiones mediterráneas. Pues bien, en España, país mediterráneo donde los haya, estamos sufriendo el año más seco desde que se tienen registros, o sea, 1947. Otros expertos no dudan en afirmar que incluso desde 1887, 118 años, que se dice pronto. Resulta que tras un único año de sequía ya sólo queda un 10% de agua en los embalses de la cuenca del Segura . No es de extrañar que quede tan poca agua. La región levantina conjuga el ser la región con menos precipitaciones (En zonas de Alicante ha llovido menos que en desiertos africanos que he pisado este año, 89 mm) con el hecho de tener más cultivos de regadío y campos de golf que cualquier otra zona española.


    La situación es preocupante puesto que los periodos de sequía duran entre 4 y 6 años por lo general y como quien dice aún no hemos echado a correr. Pero todo apunta a que esta sequía recién empezada no es normal. Por lo general, los años de sequía coinciden con años en los que se refuerza el anticiclón de las Azores que impide la llegada de borrascas desde el Atlántico. Sin embargo, el catedrático de Geografía de la Universidad de Alicante Jorge Olcina muestra su preocupación porque:
    No se sabe bien por qué ocurre [este periodo de sequía]. Se hablaba de que la corriente del Atlántico Norte o el fenómeno de El Niño podía favorecer el reforzamiento del anticiclón, pero este año no ha habido nada de eso, lo cual es desconcertante.

    Nadie parece encontrar explicación al hecho de que nuestra península, y por tanto, también Portugal, se vaya convirtiendo a marchas forzadas en un desierto. Humildemente opino yo que la explicación está muy clara: El futuro del que hablaban los científicos ya ha dejado de estar ahí delante. El futuro ha llegado. El futuro es hoy.
    Como decía Morfeo en Matrix, bienvenido al desierto de lo real.

    Bienvenido a la realidad del cambio climático.

 
Huracanes en el Cono Sur
Pudiera ser el título de una mala película de catástrofes argentina. Aún no he salido de mi asombro. Después de dos años estudiando el cambio climático en profundidad y de asumir que algún día no muy lejano sufriremos huracanes en latitudes medias entre otras catástrofes, me encuentro demasiado pronto con esta noticia, vía Blog de Cambio Climático Global

El Cono Sur (región más austral de Sudamérica), aparentemente libre del paso de ciclones salvo excepciones, ha sufrido varios de ciclones de gran intensidad en los últimos años. El caso más reciente se produjo la semana pasada en Uruguay, donde vientos de hasta 190 km/h azotaron el sur del país y dejaron al menos ocho muertos y pérdidas estimadas en 40 millones de dólares.

Un ciclón con vientos de 190 km/h es un huracán, ciclón tropical, tifón o como quiera llamarse a esta barbaridad de la naturaleza subvencionada por la humanidad. Luego, contando con los dos tifones asiáticos más el Katrina y este último de Uruguay, hemos sufrido 4 ciclones severos en una semana en este planeta.

Triste época la que nos ha tocado vivir, puesto que nos acostumbraremos a que la realidad supere constantemente a la ficción, sobre todo en lo que a clima se refiere.

 
El verdadero nombre de Katrina
Un estupendo artículo de Ross Gelbspan, autor de The Heat Is On y Boiling Point. Rob nos muestra, como ya quedó puesto de relieve en la Cumbre de Río de 1992, que medio ambiente, economía, política, sociedad y estupidez colectiva están íntimamente relacionados.
El huracán que azotó la costa del sur de EE UU fue apodado Katrina por el Servicio Meteorológico Nacional. Su verdadero nombre es calentamiento global. Cuando el año empezó con una nevada de 60 centímetros de nieve en Los Ángeles, la causa fue el calentamiento global. Cuando los vientos de 200 kilómetros por hora cerraron centrales nucleares de Escandinavia y cortaron el suministro eléctrico de centenares de miles de personas en Irlanda y Reino Unido, el impulsor fue el calentamiento global. Cuando una grave sequía en el Medio Oeste reducía los niveles de agua del río Misuri a mínimos históricos este verano, el motivo fue el calentamiento global. En julio, cuando la peor sequía registrada provocó incendios en España y Portugal y los niveles de agua en Francia eran los más bajos en 30 años, la explicación fue el calentamiento global [...]

Leer más en español
Leer más en inglés (original de The Boston Globe)
 
El gigante despierta de su letargo
No me refiero a China. China ya se ha levantado, lavado la cara, desayunado y ha salido a trabajar.

Se trata de la opinión pública de Estados Unidos. La situación insostenible que se está padeciendo en Nueva Orleans y en otras partes del golfo de México está llevando a los habitantes del país a una situación de conmoción generalizada. Los estadounidenses no se explican, y con razón, que el país más rico y poderoso del mundo sea incapaz de resolver la situación en la que ha degenerado el paso del Katrina por la zona. Mientras las autoridades locales se desesperan y mandan a la administración federal a mover el culo para hacer algo (sic.) ante el caos generalizado, Bush con una sonrisa en la cara afirma en su más desafortunado discurso que América saldrá fortalecida de esta prueba [...]

«No es Irak ni Somalia, es nuestro hogar»

Hace poco escribí que Estados Unidos tenía suerte por ser un país rico que puede hacer frente con facilidad a este tipo de desastres. Dos días después me maravillo de lo equivocado que estaba. Además, las imágenes muestran a las claras que clase de personas se ha quedado en la ciudad. Son normalmente negros de los estratos más pobres, ancianos, enfermos y pobres de solemnidad. Personas sin recursos ni opción de haber emprendido una evacuación a tiempo con medios privados. Son gente que apenas aportan al Estado y que representan muy poco para la clase dirigente neoconservadora. Puede ser esta la razón por la que se esté haciendo demasiado poco por ellos. Como dice el New York Times, aquellos en el margen de la sociedad se han visto desplazados al centro de la catástrofe.

Mientras, la opinión pública empieza a relacionar el cambio climático con la virulencia del Katrina. La Corte Suprema de California ha admitido a trámite una denuncia que sólo tiene sentido si se considera el cambio climático como un fenómeno cierto. El máximo órgano judicial de California piensa que ya no caben más dudas al respecto: Los Estados Unidos de América se convencen de que el cambio climático existe y sus efectos pueden ser terribles.
Por su parte, el New York Times, uno de los diarios más influyentes del país, afirma que:
La complacencia no es suficiente, especialmente cuando los expertos están alertando de que el calentamiento global está incrementando la intensidad de los huracanes. Desde que esta administración ignora la existencia del calentamiento global, sus oportunidades de liderazgo son mínimas.

Por cierto, ¿qué hay del Tifón que está azotando China y que ya ha causado miles de muertos? ¿Acaso no es extraño sufrir dos ciclones tan tremendos a la vez en partes tan alejadas del planeta?

Enlaces:

Enfado entre las autoridades locales de Louisiana
La Corte Suprema de California reconoce más que probado el cambio climático y el aumento de temperaturas globales.
El New York Times acusa a la administración Bush de ignorar el cambio climático


 
Directo al bolsillo duele mucho más
Quizás de esta manera empecemos a pensar en serio en el cambio climático como en una amenaza y no como en un fenómeno exótico lejano en el tiempo. A todos nos entristece la degradación del planeta pero nos enfurece mucho más que nos toquen el bolsillo.

Un juzgado de EEUU admite el daño por cambio climático
Amigos de la Tierra Internacional y Greenpeace junto a fiscales de cuatro ciudades de Estados Unidos de Norteamérica demandaron a un Banco y a una Corporación de Inversiones privadas por prestar apoyo financiero y seguro a proyectos que incrementan la emisión de gases de efecto invernadero.
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