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Donde viven los camiones de basura
Diletancias de un neurasténico en el exilio
Acerca de
Y te enseñaré algo diferente:/ tanto de tu sombra por la mañana yendo detrás de ti,/ como de tu sombra en el ocaso saliendo a tu encuentro,/ te enseñaré el miedo en un puñado de polvo. T.S. Eliot, La tierra baldía
Sindicación
 
Fiestas
En las relaciones entre bípedos, las fiestas son un capítulo fundamental de la existencia. En una ciudad como Los Ángeles, más. Las fiestas aquí adquieren una dimensión fuera de lo corriente, dado que bares, pubs, discotecas y cualquier otro sitio donde vendan bebidas alcohólicas cierran a las dos de la mañana y, aún así, los precios en éstos no se pueden decir que sean “populares”.
Salir por Los Ángeles suele resumirse en ir a una fiesta particular. La gente más pretenciosa, la más alternativa, los culturetas de medio pelo, los clubbers más sofisticados, las pijas más teñidas, los buitres más voraces, las parejas mejor avenidas, todos, tienen a lo largo del fin de semana al menos una fiesta.
Como parece lógico, por lo que acabo de escribir, el sábado pasado estuvimos en una fiesta. Nos invitó J., aunque no era su fiesta. Esa es otra característica de las fiestas californianas. Alguien te dice dónde hay una, tú te presentas allí y cuando el dueño del lugar te pregunta, le dices quién te ha invitado y en lugar de echarte a patadas te dice donde están las bebidas y te presenta a su novia. Queda muy exótico ser el único español de la fiesta, le da cierto glamour. A veces pienso que por eso nos invitan a tantos sitios.
Y la fiesta del sábado fue bastante original. En primer lugar por la vestimenta: era una fiesta pirata, así que todo el mundo de corsario, lo que no deja de tener gracia; en segundo lugar por el lugar: en el corazón histórico de Hollywood (si es que Hollywood tiene historia, claro), en la que fue la casa de Rodolfo Valentino en los años 20, un precioso condominium estilo español lleno de patios y jardines de frondosa vegetación y decadente espíritu; y en tercer lugar por la gente: toda la fauna de esta ciudad de 16 millones de personas representada. Hasta hubo tiempo para hablar de política con una actriz que había decidido cambiar su carrera por el activismo. Todo muy kisch como se puede apreciar. Todo poblado de contrastes.


 
Comentario:
hola Iñigo mi hermana me dijo que le echara un vistazo a a tu pagina...bueno me parece bien todo. a mi me va todo muy bien la verdad, no me puedo quejar de nada salvo de que la memoria me falla cada vez mas y da un poco de miedo verle las orejas al lobo. Disfruta de los Angeles porque luego lo echaras de menos cuando estes en Sevilla tomandote le queso y la cerveza. un abrazo
 
Comentario:
¿Cómo que Hollywood no tiene historia? Hollywood TIENE historia y Kenneth Anger es su profeta. Amén, hermanos.
 
Comentario:
Esto es lo malo de la envidia. Sevilla es una de las ciudades más bonitas de este planeta. Ahora hay en Sevilla un personaje que se hace llamar Bruno Tormenta que me envidia a mi en Los Ángeles y, yo, aquí en Los Ángeles, le envidio a él por estar en Sevilla. Llevo un año deseando ir a comer un poco de queso de oveja al romero en el Mesón la Infanta detrás de la Maestranza y de ir a tomárme unas cervecitas al barrio de Sta Cruz. Gracias por tu comentario, paisano. Ya estoy terminando la próxima entrega.
 
Comentario:
Al hilo de lo que dices y siguiendo con el tema del hilo anterior... Te envidio. P.D.- Esperando nueva entrega. Un tanto impaciente. Saludos desde Sevilla.
No