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Donde viven los camiones de basura
Diletancias de un neurasténico en el exilio
Acerca de
Y te enseñaré algo diferente:/ tanto de tu sombra por la mañana yendo detrás de ti,/ como de tu sombra en el ocaso saliendo a tu encuentro,/ te enseñaré el miedo en un puñado de polvo. T.S. Eliot, La tierra baldía
Sindicación
 
Animales
Alicia le dice a la reina de corazones algo así: "No entiendo por qué corremos, porque por más que lo hacemos lo más rápido que podemos no nos movemos". A lo que la reina, razonable aunque no lo parezca, responde: "Corremos tan rápido como podemos exactamente para eso: para no movernos de donde estamos". Ésta es nuestra carrera diaria, no parar de correr, hasta agotar nuestras fuerzas, para seguir ocupando nuestro sitio, para que nadie pueda quitárnoslo.
Y esto no es más que otra reminiscencia de nuestro instinto animal. Lo queramos o no, lo adornemos con el adjetivo racional o con cualquier otro sobrenombre, seguimos siendo animales. Luis Racionero en "El progreso decadente" lo resume muy bien: la historia de la evolución nos ha guiado con paso firme desde la ameba hasta el hombre de Cromagnon, pasando por estadios intermedios tales como el cetaceo, el reptil, el ave y el mamífero inferior, de tal manera que nuestro cerebro se ha formado, tras milenios de historia natural, por medio de la superposición de los cerebros de cocodrilos, gorriones y ovejas. Y seguimos manteniendo un poco de cada uno de ellos, por más que hayamos sido capaces de dotarnos de un sistema de comunicación articulado por palabras, o de apreciar la belleza en nuestras manifestaciones artísticas, o de interesarnos por nuestro pasado para disfrazarlo de historia.
Por eso debemos estar siempre alerta, porque cuando la oveja que llevamos dentro de nuestra cabeza quiere detenerse a descansar en un prado para pasar el domingo, el cocodrilo que reside junto a ella en el hipotálamo anhela cobrarse alguna nueva víctima .
"El hombre es un lobo para el hombre", ya lo decía Hobbes, y si dejamos de correr, algún otro animal puede venir a suplantarnos.

 
 
Comentario:
Me ha gustado mucho el texto; y me ha hecho reflexionar sobre algo que a menudo he pensado: la naturaleza humana.

Me ha encantado aquello de que "corremos" para que no nos quiten nuestro sitio, hay tantos esperando detrás, ¿verdad? La lucha por la supervivencia en las grandes urbes, con nuestros complejos sistemas sociales basados en la adquisición de capitales para intercambiarlos por bienes de consumo, no es tan diferente de la que llevan a cabo nuestros ancestros animales. Bueno habría tanto que hablar, de verdad que me ha gustado mucho el texto. Pienso ahora en la competencia por las hembras, que en el Reino Animal se van con el más fuerte y en el Animal Humano con el que más medios tenga, por lo general.

Hay muchas reflexiones así, continúio leyéndote.

Un saludo
eddu

PD Y felicidades por la página, me encanta.
No