logotipo

img_google
Discurso de la osa
y tal
Sindicación
 
seguimos sen esquecer
Carnota. 11 de novembro do 2004.
Non hai dous anos; hai dous días.

 
corrernomellevaaningunaparte
a veces quiero estar así, a veces sólo quiero huir, a veces pienso que tan sólo ha sido un sueño y que aún estás aquí

voy a dejar este sitio para no encontrarme contigo. He pasado por tu casa veinte veces, siempre voy al Amador por si apareces, pero nunca vas

qué puedes esperar de mí si sólo puedo estar pegado a ti

qué puedo hacer si no puedo hacer nada para acabar con algo que no acaba

si todo va tan bien, si todo es tan sencillo, por qué este vacío que siento

me gustaría olvidarlo, como si nada hubiera pasado, pero cuesta trabajo; no puedo evitar recordarlo; después de todo no es lo mismo quererte como a nadie que olvidarte

en cuanto pienso que lo estoy logrando miro y resulta que he cambiado

y aunque no hay gravedad puedo notar una fuerza que me arrastra

y aunque los huesos duelen, cada paso duelen más, algo así no debería terminar

puede que sea yo el que está pensando que así está mejor; puede que sea yo el que está sangrando, o bien puede que no

puedes pensar que no estoy bien porque me da igual si te hago daño y no me importa mientras sea yo quien me está golpeando; cuando el oro sea líquido y el humo sea barro, para entonces puedes apostar que ya te habré olvidado

ahora podrías decir lo que piensas de mí, quizá mañana sea tarde. Y si resulta que has mentido me lo tendría merecido por confiarte algo mío. Y si resulta que es mentira te odiaré toda la vida, pero la culpa será mía

¿lo has sentido alguna vez? ¿echas de menos algo? ¿te has arrepentido alguna vez de haber tenido y de no haberlo dado?

y aunque lo que me has quitado me ha dolido y que sabías que no tengo nada más lo que más desconcierta y lo que no puedo explicarme son las cosas que has tenido que dejar

no voy a ir donde tú me pides nadie se lo puede permitir. No voy a ir, me voy a quedar en casa acordándome de ti

me he puesto triste un momento justo antes de irme. No he vuelto a pensar en ti hasta llegar a casa. Ya no he podido dormir como siempre me pasa

y no tendría que estar hablando de estas cosas si tú estuvieras esta noche por aquí

cuando por la tarde te dije que en realidad no pasaba nada tuve que bajar la cabeza para evitar tu mirada. Y mi vida sería más sencilla si consiguiera explicar lo que pasa


sé tú mismo repetimos una y otra vez, pero para ser yo mismo ¿cómo tengo que hacer? Tengo que usar las manos o puedo usar los pies. Tendré que ser más claro, si lo hago quién me va a entender
 
su tabaco, gracias