De cenas de empresa y otros demonios.
Qué puede haber más típico y más navideño que las cenas de empresas? Ese evento al que nadie en principio quiere ir y al que luego todo el mundo termina yendo por razones, llamémosle X.
Hay de dos tipos:
- Pagadas por el jefe de la empresa (todo un detalle).
- Sin pagar, o sea que encima de puta pones la cama.
Si son del segundo tipo, el que más y el que menos, pues entre que no hay muchas ganas de ir y que además te tienes que rascar el bolsillo, pues nada, pasas de ir, que como dice mi amigo Aleix “el único lujo que me puedo permitir cuando voy de cena es elegir a mis acompañantes, así que si me la tengo que pagar yo, que les den mucho por el culo a mis compañeros de trabajo que no los quiero ver ni en pintura.”
Si son pagadas, aunque no te apetezca mucho, pues oye a nadie le amarga un dulce, por lo menos vas y cenas de gratis.
La mía era de las segundas (porque si no ni que decir tiene que no voy). Los asistentes a la cena se organizaban de la siguiente forma:
Los jefazos: Mi cuñado y su socio.
Los que son más jefes que yo: Todos los demás, a saber:
- El pirateta (un guardia civil, no me pregunteis porqué le llamamos así porque nos meteremos en un lío).
- Mike, el americano. (alguien se imagina lo cómico que resulta escuchar a un yankie cantar el himno regional en valenciano?)
- El chino (realmente es japonés, se llama Feng Li Ping o algo así, nosotros para abreviar le llamamos Felipín).
- Beth, la mujer del socio.
- Lina, la comercial.
- Tana, la secretaria.
The last monkey advisor: O sea, yo.
Con semejante reparto nos encaminamos al restaurante. Ya durante la cena el alcohol empieza a correr entre los comensales, y yo, que no estoy acostumbrada a beber, noto sus efectos antes que nadie. Se me desdobla la mirada cada vez que giro la cabeza, y decido que es el momento de parar de beber. Pero mis compañeros de mesa, haciendo gala ya de los primeros síntomas de la melopea, me animan y me llaman cobarde, gallina, capitana de las sardinas y eso es algo que mi honor no puede soportar. Así que les sigo el juego, aunque me tengan que sacar de aquí arrastrando. Al terminar de cenar, todos (y os aseguro que yo no era la que peor iba) nos dirigimos hacia la verbena de las empresas un poco tambaleantes. (inciso: En mi pueblo, todas las cenas de empresa se hacen el mismo día, así que el ayuntamiento organiza una especie de verbena en un pabellón cubierto, llevan orquesta y todo eso, así que normalmente todo el mundo se reúne allí después de cenar.)
El chino y el guardia civil me dicen que me llevan ellos, pero yo, dado que el conductor es el chino y no estoy muy segura de sus habilidades automovilísticas, llamo a mi amigo Pedro, que ha salido a cenar también con sus trabajadores, y le pido que pase a recogerme y me lleve hasta el local de la verbena. Me dice que no hay problema, pero que antes quiere pasar por su casa para cambiarse de ropa y ducharse, momento que yo aprovecho para llamar a mi niño, conversación que, dado mi nivel de alcohol en sangre, no recuerdo con demasiada claridad.
Lo que si recuerdo es haberme caído del sillón donde estaba tumbada mientras hablaba con él. Creo que en esos momentos se avergonzó mucho de mi (me soltó unos cuantos “borracha!” que le salieron del alma).
Finalizada la conversación, nos dirigimos a la verbena, y allí me encuentro a todas mis hermanas que han acudido con sus respectivas empresas, además de coincidir con varios amigos míos del instituto, en fin, que estaba allí prácticamente todo el pueblo. A lo lejos diviso a mis “jefes” (y lo pongo entre comillas porque me da vergüenza reconocer que esos borrachazos tuvieran algo que ver conmigo) dando besos a todo el mundo y saludando justamente a la gente que de normal no les saluda a ellos. El americano lleva unos ojos como lamparillas, el guardia civil lleva un gorro de papá noel con lucecitas que no sé de dónde habría sacado y el chino no hacía más que repetir “golfaaaaaaaaaaaaaaa” y de hacer absurdos movimientos de artes marciales en una patética imitación de un sketch de cruz y raya. Deduzco que las mujeres del grupo han debido irse a casa abochornadas por el espectáculo. Mi hermana, la mujer de mi cuñado-jefe, le comenta a él:
- Pues tú vas bonico de barro esta noche, querido (traducción: menuda castaña llevas)
Y mi cuñado, con todo su morro, y sin reparar que en ese mismo momento lleva un cubata en la mano, le dice:
- Mira te prometo que no he bebido nada en toda la noche, eh?
La fatalidad dispone que en ese momento llegue mi otro cuñado, y cuando se juntan los dos ya si que no hay quien los pare. Se suben al escenario junto con el socio, el chino y el americano y micrófono en mano comienzan a cantar “chiquillaaaaaaaaaa por la mañana yo me levantoooo”
Me gustaría poder contar lo que hice yo, pero la verdad es que no me acuerdo de gran cosa. Estuve bailando con mis hermanas, con Pedro, con D, que me lo encontré por allí, pero no recuerdo de qué ni qué hablé con nadie, si es que hablé. A las 6 y pico, reparo en que toda mi familia se ha ido (ellos dicen que me avisaron y yo les dije que me quedaba, pero podría jurar ante un abogado que no es así porque no me acuerdo de nada) y yo estoy demasiado borracha para coger el coche.
Pedro está literalmente por los suelos. Nos arrastramos hacia la salida como podemos, y nos vamos a su casa andando, que por suerte está cerca. En el trayecto Pedro empieza a quererme incontroladamente (le pasa siempre cuando se emborracha, quiere a todo el mundo como Nati Abascal), alaba mis cualidades, me dice que soy cojonuda y que mi padre también es un tío cojonudo, que quiere mucho a mi padre, y que mi madre también es genial y la adora (delirios de borracho).
Dormimos la mona unas tres horas, bueno lo de dormir es un decir porque la cama de Pedro es más dura que un lecho de ladrillos, y a las 9 le despierto para que me lleve a mi casa. Ni me molesto en vestirme, me meto en el coche en pijama, y nada más cruzar la puerta de mi casa, tal como entro, me voy a dormir. Recibo otra llamada de mi niño, hablamos cerca de una hora y pico y tras habernos relajado sigo durmiendo, hasta casi las 2. Como Dios, vamos. Al final no estuvo tan mal la cena de la empresa, no…como para repetir el año que viene!
PD: Si alguien tuvo una experiencia más o menos igual de bochornosa que la de mi cena de empresa, que no deje de contármela. Con todos los datos que reúna escribiré mi tesis doctoral

Hay de dos tipos:
- Pagadas por el jefe de la empresa (todo un detalle).
- Sin pagar, o sea que encima de puta pones la cama.
Si son del segundo tipo, el que más y el que menos, pues entre que no hay muchas ganas de ir y que además te tienes que rascar el bolsillo, pues nada, pasas de ir, que como dice mi amigo Aleix “el único lujo que me puedo permitir cuando voy de cena es elegir a mis acompañantes, así que si me la tengo que pagar yo, que les den mucho por el culo a mis compañeros de trabajo que no los quiero ver ni en pintura.”
Si son pagadas, aunque no te apetezca mucho, pues oye a nadie le amarga un dulce, por lo menos vas y cenas de gratis.
La mía era de las segundas (porque si no ni que decir tiene que no voy). Los asistentes a la cena se organizaban de la siguiente forma:
Los jefazos: Mi cuñado y su socio.
Los que son más jefes que yo: Todos los demás, a saber:
- El pirateta (un guardia civil, no me pregunteis porqué le llamamos así porque nos meteremos en un lío).
- Mike, el americano. (alguien se imagina lo cómico que resulta escuchar a un yankie cantar el himno regional en valenciano?)
- El chino (realmente es japonés, se llama Feng Li Ping o algo así, nosotros para abreviar le llamamos Felipín).
- Beth, la mujer del socio.
- Lina, la comercial.
- Tana, la secretaria.
The last monkey advisor: O sea, yo.
Con semejante reparto nos encaminamos al restaurante. Ya durante la cena el alcohol empieza a correr entre los comensales, y yo, que no estoy acostumbrada a beber, noto sus efectos antes que nadie. Se me desdobla la mirada cada vez que giro la cabeza, y decido que es el momento de parar de beber. Pero mis compañeros de mesa, haciendo gala ya de los primeros síntomas de la melopea, me animan y me llaman cobarde, gallina, capitana de las sardinas y eso es algo que mi honor no puede soportar. Así que les sigo el juego, aunque me tengan que sacar de aquí arrastrando. Al terminar de cenar, todos (y os aseguro que yo no era la que peor iba) nos dirigimos hacia la verbena de las empresas un poco tambaleantes. (inciso: En mi pueblo, todas las cenas de empresa se hacen el mismo día, así que el ayuntamiento organiza una especie de verbena en un pabellón cubierto, llevan orquesta y todo eso, así que normalmente todo el mundo se reúne allí después de cenar.)
El chino y el guardia civil me dicen que me llevan ellos, pero yo, dado que el conductor es el chino y no estoy muy segura de sus habilidades automovilísticas, llamo a mi amigo Pedro, que ha salido a cenar también con sus trabajadores, y le pido que pase a recogerme y me lleve hasta el local de la verbena. Me dice que no hay problema, pero que antes quiere pasar por su casa para cambiarse de ropa y ducharse, momento que yo aprovecho para llamar a mi niño, conversación que, dado mi nivel de alcohol en sangre, no recuerdo con demasiada claridad.
Lo que si recuerdo es haberme caído del sillón donde estaba tumbada mientras hablaba con él. Creo que en esos momentos se avergonzó mucho de mi (me soltó unos cuantos “borracha!” que le salieron del alma).
Finalizada la conversación, nos dirigimos a la verbena, y allí me encuentro a todas mis hermanas que han acudido con sus respectivas empresas, además de coincidir con varios amigos míos del instituto, en fin, que estaba allí prácticamente todo el pueblo. A lo lejos diviso a mis “jefes” (y lo pongo entre comillas porque me da vergüenza reconocer que esos borrachazos tuvieran algo que ver conmigo) dando besos a todo el mundo y saludando justamente a la gente que de normal no les saluda a ellos. El americano lleva unos ojos como lamparillas, el guardia civil lleva un gorro de papá noel con lucecitas que no sé de dónde habría sacado y el chino no hacía más que repetir “golfaaaaaaaaaaaaaaa” y de hacer absurdos movimientos de artes marciales en una patética imitación de un sketch de cruz y raya. Deduzco que las mujeres del grupo han debido irse a casa abochornadas por el espectáculo. Mi hermana, la mujer de mi cuñado-jefe, le comenta a él:
- Pues tú vas bonico de barro esta noche, querido (traducción: menuda castaña llevas)
Y mi cuñado, con todo su morro, y sin reparar que en ese mismo momento lleva un cubata en la mano, le dice:
- Mira te prometo que no he bebido nada en toda la noche, eh?
La fatalidad dispone que en ese momento llegue mi otro cuñado, y cuando se juntan los dos ya si que no hay quien los pare. Se suben al escenario junto con el socio, el chino y el americano y micrófono en mano comienzan a cantar “chiquillaaaaaaaaaa por la mañana yo me levantoooo”
Me gustaría poder contar lo que hice yo, pero la verdad es que no me acuerdo de gran cosa. Estuve bailando con mis hermanas, con Pedro, con D, que me lo encontré por allí, pero no recuerdo de qué ni qué hablé con nadie, si es que hablé. A las 6 y pico, reparo en que toda mi familia se ha ido (ellos dicen que me avisaron y yo les dije que me quedaba, pero podría jurar ante un abogado que no es así porque no me acuerdo de nada) y yo estoy demasiado borracha para coger el coche.
Pedro está literalmente por los suelos. Nos arrastramos hacia la salida como podemos, y nos vamos a su casa andando, que por suerte está cerca. En el trayecto Pedro empieza a quererme incontroladamente (le pasa siempre cuando se emborracha, quiere a todo el mundo como Nati Abascal), alaba mis cualidades, me dice que soy cojonuda y que mi padre también es un tío cojonudo, que quiere mucho a mi padre, y que mi madre también es genial y la adora (delirios de borracho).
Dormimos la mona unas tres horas, bueno lo de dormir es un decir porque la cama de Pedro es más dura que un lecho de ladrillos, y a las 9 le despierto para que me lleve a mi casa. Ni me molesto en vestirme, me meto en el coche en pijama, y nada más cruzar la puerta de mi casa, tal como entro, me voy a dormir. Recibo otra llamada de mi niño, hablamos cerca de una hora y pico y tras habernos relajado sigo durmiendo, hasta casi las 2. Como Dios, vamos. Al final no estuvo tan mal la cena de la empresa, no…como para repetir el año que viene!
PD: Si alguien tuvo una experiencia más o menos igual de bochornosa que la de mi cena de empresa, que no deje de contármela. Con todos los datos que reúna escribiré mi tesis doctoral

Comentario:
me ha gustado...pero en el fondo repira tristeza. y puede que un poco de soledad o mucha
No me gustan estas fiestas...buen año 6
No me gustan estas fiestas...buen año 6
Comentario:
Hola !!!!
Mis anteriores cenas de empresa eran solo con los compañeros,sin nigún jefe, por lo tanto eran unas comilonas y borracheras inmensas. Ahora que cambie de curro, me espera el próximo jueves la cena de empresa...con trescientosmil jefes de la cadena hotelera, por lo tanto tendré que guardar mucho las formas. Seguramente será un aburrimiento eterno.
Abrazos.
Mis anteriores cenas de empresa eran solo con los compañeros,sin nigún jefe, por lo tanto eran unas comilonas y borracheras inmensas. Ahora que cambie de curro, me espera el próximo jueves la cena de empresa...con trescientosmil jefes de la cadena hotelera, por lo tanto tendré que guardar mucho las formas. Seguramente será un aburrimiento eterno.
Abrazos.
Comentario:
¿Mis cenas de empresa? La de este año ha sido un pestiño. Por lo menos invitaron y el luxe-restaurante estaba bien. Pero lo único reseñable, pasarnos toda la cena poniendo a parir a los muchos y variopintos jefes que tenemos. Después, cada mochuelo a su olivo, que era jueves y había que madrugar (...)
Buen tema, el de las cenas de empresa. Yo he tenido pocas, pero de todas ellas podría sacarse algún post divertido, seguro. No prometo que lo intentaré poner, pero intentaré intentar ponerlo.
un bes!
Buen tema, el de las cenas de empresa. Yo he tenido pocas, pero de todas ellas podría sacarse algún post divertido, seguro. No prometo que lo intentaré poner, pero intentaré intentar ponerlo.
un bes!
Comentario:
Soy de la opinion de que no puedes quejarte. Toda noche que acaba uno borracho es una gran noche.
Saludos
Saludos
Comentario:
¿Hola, me gusta mucho tu blog pero podrías contestarme a una preguntilla?, en qué espacio, lugar o página web puedo darme de alta para que me den megas para colgar canciones y meterlas en mi blog como tienes tú?. Un salu2
Comentario:
Qué buena acuerius. Güen de muuuun is in de seven jauuuuus...
Y ya lo dejo, que siempre que me paso por tu blog, parece esto un karaoke.
Smuackis.

Y ya lo dejo, que siempre que me paso por tu blog, parece esto un karaoke.
Smuackis.

Comentario:
Jue! pues si que estuvo bien la fiesta no? jejeje. en la empresa que trabajo yo no se hace cena de empresa y casi que mejor... porque nosotros si que acabariamos mal... la ultima fue la despedida de soltero de uno y bueno... la que se lio!!! XD
un beso!
un beso!
Comentario:
Jooooo!!! Q divertidaaaa fue la cena y fiesta de empresa!! La mía fue de lo más aburrida!! Puaggg!! Yo sí q no vuelvo a ir a una cena!!
Besotes
Besotes
Comentario:
Que tu no estas acostumbrada a beber...jajaj...pero a quien pretendes engañar si vas de cogorza en cogorza jaja (tu si que sabes jodia...)
Yo no tengo cena de empresa pero hice una cenita de navidad con los amiguetes y acabamos fumando en cachimba y viendo cosas extrañas...del resto no me acuerdo...jeje
Besitos perraca.
Yo no tengo cena de empresa pero hice una cenita de navidad con los amiguetes y acabamos fumando en cachimba y viendo cosas extrañas...del resto no me acuerdo...jeje
Besitos perraca.
Comentario:
Anda que menuda tenéis montada en tu pueblo. La verbena esa tiene que estar de escándalo. Si ya es divertido ver a dos jefes borrachos ¡si ves a todo un pueblo puede ser la bomba!
Yo no he tenido muchas cenas de empresa, pero con lo bien que me lo pasaba las echo de menos ¿nadie quiere contratarme?
Yo no he tenido muchas cenas de empresa, pero con lo bien que me lo pasaba las echo de menos ¿nadie quiere contratarme?
Comentario:
Pero esas cenas son las mejores!!! Todo el mundo borracho, la gente queriendo a todo el mundo "te quiero a ti ,y te quiero a ti, y quierooo a todooooo el muuuunnnndooooo" (me encanta Nati Abascal, es la mejor humorista), la gente arrepintiéndose al día siguiente...
La mía, de momento, es el martes. No nos pagan la cena, pero nos dan barra libre (el que entienda a mis jefes que los compre) de 23:00 a 3:00, y el cine se quedará para nosotros solos....La cena, nos la pagamos nosotros un poco antes. EN fin....más material, miércoles por la mañana.
La mía, de momento, es el martes. No nos pagan la cena, pero nos dan barra libre (el que entienda a mis jefes que los compre) de 23:00 a 3:00, y el cine se quedará para nosotros solos....La cena, nos la pagamos nosotros un poco antes. EN fin....más material, miércoles por la mañana.
Comentario:
Pues no es tan "desastrosa" como decías, ¿no? A mí no me parece para tanto, aunque a lo mejor no te lo pasaras tan bien como hubieras querido.
Pásate por mi blog más tarde, o mañana, que te daré material para tu tesis. Intentaré centrarme en los detalles bochornosos, por si te ayuda :)
Saludos.
Pásate por mi blog más tarde, o mañana, que te daré material para tu tesis. Intentaré centrarme en los detalles bochornosos, por si te ayuda :)
Saludos.





