Cortejando a la ruina
Realmente es muy buen consejo ese de ser sincera, como dice volviendoami. Creo que no he llegado a mencionar, que tanto R como D saben de la existencia del otro. La única diferencia es que D piensa que ya no veo a R. R sí sabe que estoy con D. Por eso las cosas con R van tan mal últimamente, porque él quiere que me comporte con él como me comporto con D...y no puedo. Me siento muy culpable de tener que estar negándole todo el rato que nos veamos, me dice que no le quiero lo suficiente y quizá tiene razón, yo siento que le quiero mucho pero si no dejo a D será por algo...No me parece justo sentirme mal por querer hacer las cosas bien, por no querer serle infiel a D. Pero lo cierto es que cada vez que he intentado romper con R hemos vuelto a los dos días como mucho...
El día que nos íbamos de vacaciones D y yo me encontré con R en la estación...Él me vió y yo le ví a él...aunque le dijera que no. No fui capaz de decirle nada...pasé por delante de sus narices y no le pude decir nada...Nunca en la vida me he sentido más rastrera y más mezquina, me miraba con esa carita de pena y esos ojos tan bonitos que tiene, super tristes...Me costó muchísimo que me perdonara, y no me extraña, si alguien hubiera hecho eso conmigo hubiera reaccionado cuarenta veces peor de lo que reaccionó él.
D me preguntó durante todo el viaje si había algún problema, y yo le decía que no mientras buscaba como una desesperada un sitio escondido para llamar a R igual que los yonkis buscan un lugar tranquilo para picarse...
El problema viene a ser que ellos dos, ambos, me consienten mucho más de lo que yo les consentiría a ellos. Me miman mucho más de lo que me merezco. Es que si por lo menos alguno de los dos se portara mal conmigo me sería más fácil odiarlo y pasar de él...pero joder, es que los dos son maravillosos...
Lo que debería hacer es dejar de lamentarme y buscar una solución...pero llevo así más de medio año y todavía no la he encontrado.
Mientras escribo esto R acaba de iniciar sesión.
R dice:
Hola pequeña.
M dice:
Hola cariño.
R dice:
Voy a ponerme a dibujar, tengo un montón de trabajo acumulado. El martes tengo una reunión y tengo que ir a matricularme del doctorado. Te dejo, luego hablamos.
M dice:
Oh...vale, pensaba que ibas a quedarte un rato conmigo. Pero bueno, no pasa nada. Que te sea leve.
R dice:
Para qué quieres que me quede? Hay alguna novedad?
(la frase anterior se traduce como: has dejado ya a D y piensas venir a verme? Piensas venir a verme aún sin haber dejado a D? Necesito verte ya)
M dice:
No, supongo que no.
R dice: De acuerdo.
M dice:
Amor...
R dice:
Si?
M dice:
Recuerdas aquella noche, la primera que pasamos juntos, cuando me pintaste un bosque con hadas en la espalda después de haber hecho el amor?
R dice:
Vagamente.
M dice:
Oh...bueno, ve a hacer tus cosas. Yo también me voy.
Desconecto. Caigo en la cuenta de que es la enésima vez que nos despedimos sin un “te quiero”. Me pregunto si es cierto que no recuerda esa noche o lo ha dicho para hacerme daño. No, él no es así. Jamás me haría daño a propósito. El caso es que yo todavía conservo las fotos de mi espalda completamente pintada. Pienso que tiene un gran talento (es ilustrador). Y no sé porqué cada vez que miro esas fotos me entran ganas de llorar.
Siento el dolor a través de todo el cuerpo, sólo que en realidad ya no me molesta. Parece como si me estuviera derritiendo por dentro.
El día que nos íbamos de vacaciones D y yo me encontré con R en la estación...Él me vió y yo le ví a él...aunque le dijera que no. No fui capaz de decirle nada...pasé por delante de sus narices y no le pude decir nada...Nunca en la vida me he sentido más rastrera y más mezquina, me miraba con esa carita de pena y esos ojos tan bonitos que tiene, super tristes...Me costó muchísimo que me perdonara, y no me extraña, si alguien hubiera hecho eso conmigo hubiera reaccionado cuarenta veces peor de lo que reaccionó él.
D me preguntó durante todo el viaje si había algún problema, y yo le decía que no mientras buscaba como una desesperada un sitio escondido para llamar a R igual que los yonkis buscan un lugar tranquilo para picarse...
El problema viene a ser que ellos dos, ambos, me consienten mucho más de lo que yo les consentiría a ellos. Me miman mucho más de lo que me merezco. Es que si por lo menos alguno de los dos se portara mal conmigo me sería más fácil odiarlo y pasar de él...pero joder, es que los dos son maravillosos...
Lo que debería hacer es dejar de lamentarme y buscar una solución...pero llevo así más de medio año y todavía no la he encontrado.
Mientras escribo esto R acaba de iniciar sesión.
R dice:
Hola pequeña.
M dice:
Hola cariño.
R dice:
Voy a ponerme a dibujar, tengo un montón de trabajo acumulado. El martes tengo una reunión y tengo que ir a matricularme del doctorado. Te dejo, luego hablamos.
M dice:
Oh...vale, pensaba que ibas a quedarte un rato conmigo. Pero bueno, no pasa nada. Que te sea leve.
R dice:
Para qué quieres que me quede? Hay alguna novedad?
(la frase anterior se traduce como: has dejado ya a D y piensas venir a verme? Piensas venir a verme aún sin haber dejado a D? Necesito verte ya)
M dice:
No, supongo que no.
R dice: De acuerdo.
M dice:
Amor...
R dice:
Si?
M dice:
Recuerdas aquella noche, la primera que pasamos juntos, cuando me pintaste un bosque con hadas en la espalda después de haber hecho el amor?
R dice:
Vagamente.
M dice:
Oh...bueno, ve a hacer tus cosas. Yo también me voy.
Desconecto. Caigo en la cuenta de que es la enésima vez que nos despedimos sin un “te quiero”. Me pregunto si es cierto que no recuerda esa noche o lo ha dicho para hacerme daño. No, él no es así. Jamás me haría daño a propósito. El caso es que yo todavía conservo las fotos de mi espalda completamente pintada. Pienso que tiene un gran talento (es ilustrador). Y no sé porqué cada vez que miro esas fotos me entran ganas de llorar.
Siento el dolor a través de todo el cuerpo, sólo que en realidad ya no me molesta. Parece como si me estuviera derritiendo por dentro.
Comentario:
Comentario:
wolaas! es la primera vez que te leo, me auto-doy la bienvenida :)
Niña, no sé cómo puedes soportar tanto dilema mental durante tantísimo tiempo. Andate con cuidado, y que tengas suerte.
besotes
Niña, no sé cómo puedes soportar tanto dilema mental durante tantísimo tiempo. Andate con cuidado, y que tengas suerte.
besotes





