So payasa....!
A veces me pregunto de quién habré heredado esta habilidad que tengo para meter la pata. Pero ojo, no para meter la pata y ya está, sino para meterla hasta el fondo y estrepitosamente, de forma que no quede ni el más mínimo resquicio para poder arreglar la situación. Definitivamente, tengo una vocación frustrada de payasa, o en su defecto, de payasa kamikaze.
Todo esto viene, porque esta mañana he tenido que acompañar a mi amigo Pedro a la gestoría donde le llevan las cuentas, que casualmente (bueno no tan casualmente, pero bueno) es donde trabaja mi hermana mayor. La oficina se distribuye en un espacio común y abierto donde se ubican la mayoría de mesas, un mostrador que separa dicho espacio de la sala de espera y 5 despachos para los socios y los jefes de sección.
Yo dejo a Pedro en el mostrador realizando sus gestiones, y ni corta ni perezosa me dirijo al despacho de mi hermana, que se encuentra justamente en el extremo opuesto del mostrador. La saludo, le pregunto cómo está mi sobrina, que por cierto mañana es su cumple (1 añito), y me dice:
- Ahí fuera en el mostrador está Ernesto, lo has visto?
- Uy pues no me he dado cuenta, ahora cuando salga lo saludo.
Me despido de mi hermana y diviso desde la puerta del despacho a un hombre calvo y de las hechuras de Ernesto que está de espaldas a mí. Yo, con el gen pueblerino heredado del que hago gala, me dispongo a saludar a Ernesto al estilo fino y delicado que me caracteriza: Metiéndole una colleja en toda la calva.
Me acerco sigilosamente y le emboquillo una hostia de proporciones considerables con la mano abierta, para después continuar con el : “¿passssaaaaaaamacho como te va la vida?”.
Pero esa frase se queda congelada en mis labios lo mismo que mi sonrisa, porque el hombre, se vuelve hacia mí frotándose la calva con la mano y yo descubro, con el terror ascendiendo por mi espina dorsal, que no es mi amigo Ernesto. “Piensa, piensa algo, di algo, salva la situación M, salva la situacioooooón!”- me dice una voz en mi cabeza.
- Essssstooo….qué?....de impuestos, no?
- Pues si…-me responde el pobre hombre con la colleja echando fuego.
- Pues hale…que no sea nada eh? Yo me voy ya… Hasta luego…
Perfecto. Me he lucido.
PD: Pa que veais que me esfuerzo en recortar los posts, eh?
Todo esto viene, porque esta mañana he tenido que acompañar a mi amigo Pedro a la gestoría donde le llevan las cuentas, que casualmente (bueno no tan casualmente, pero bueno) es donde trabaja mi hermana mayor. La oficina se distribuye en un espacio común y abierto donde se ubican la mayoría de mesas, un mostrador que separa dicho espacio de la sala de espera y 5 despachos para los socios y los jefes de sección.
Yo dejo a Pedro en el mostrador realizando sus gestiones, y ni corta ni perezosa me dirijo al despacho de mi hermana, que se encuentra justamente en el extremo opuesto del mostrador. La saludo, le pregunto cómo está mi sobrina, que por cierto mañana es su cumple (1 añito), y me dice:
- Ahí fuera en el mostrador está Ernesto, lo has visto?
- Uy pues no me he dado cuenta, ahora cuando salga lo saludo.
Me despido de mi hermana y diviso desde la puerta del despacho a un hombre calvo y de las hechuras de Ernesto que está de espaldas a mí. Yo, con el gen pueblerino heredado del que hago gala, me dispongo a saludar a Ernesto al estilo fino y delicado que me caracteriza: Metiéndole una colleja en toda la calva.
Me acerco sigilosamente y le emboquillo una hostia de proporciones considerables con la mano abierta, para después continuar con el : “¿passssaaaaaaamacho como te va la vida?”.
Pero esa frase se queda congelada en mis labios lo mismo que mi sonrisa, porque el hombre, se vuelve hacia mí frotándose la calva con la mano y yo descubro, con el terror ascendiendo por mi espina dorsal, que no es mi amigo Ernesto. “Piensa, piensa algo, di algo, salva la situación M, salva la situacioooooón!”- me dice una voz en mi cabeza.
- Essssstooo….qué?....de impuestos, no?
- Pues si…-me responde el pobre hombre con la colleja echando fuego.
- Pues hale…que no sea nada eh? Yo me voy ya… Hasta luego…
Perfecto. Me he lucido.
PD: Pa que veais que me esfuerzo en recortar los posts, eh?
Comentario:
Cada día tengo más claro que de donde no hay no se puede sacar.
Eres... un desastre.
Muxu.
Eres... un desastre.
Muxu.
Comentario:
jajaja que tenias, complejo de Benny hill o que? Y no es por nada, pero no sé yo, si llega a ser la persona que conocías le habría sentado igual de mal, no??? anda que vaya "gesto cariñoso" el tuyo...
y ahora que pienso, mis comentarios tampoco aportan mucho, la verdad. En fin...
venga, que un beso
y ahora que pienso, mis comentarios tampoco aportan mucho, la verdad. En fin...
venga, que un beso
Comentario:
Para algo graciosa vas y lo recortas. ¡¡que malaa hostia!! despues de darle una soberana colleja encima le puteas con los impuestos.
No quiero yo pensar si un hombre calvo y bajito te pega a ti una colleja... acabais en comisaria, fijo.
No quiero yo pensar si un hombre calvo y bajito te pega a ti una colleja... acabais en comisaria, fijo.
Comentario:
Jejeje...soy especialista en este tipo de despistes..besos.
Comentario:
Oye, quien te ha dicho nada de recortar los posts? A mí me gustaban como estaban!
Por cierto, buena manera de arreglar la metedura de pata....jeje
Un beso!
Por cierto, buena manera de arreglar la metedura de pata....jeje
Un beso!
Comentario:
Pos de chiste nada...que me ha pasado esta mañana y de testigo tengo 15 personas que según me ha dicho mi hermana se han descojonado nada más salir yo por la puerta...
Comentario:
Hace tiempo me contaron una situación muy similar... pero era un chiste!!! Me estoy imaginando tu momento 'tierra trágame' . Espero que consigas olvidarlo pronto. Saludos
cocolanuit
cocolanuit





