Los chicos del jaco, Jean-Claude Van Damme y la Madre Superiora
Algún día tenía que hacerlo, porqué no va a ser hoy.
Teniendo en cuenta que en base a los acontecimientos que se han sucedido en estos últimos días, Raúl y yo decidimos obviar todo contacto entre nosotros (ahora ya puedo decir su nombre, qué más da). Por tanto no le veo mucho sentido al hecho de mantener un móvil que tengo sólo y exclusivamente para hablar con él. Mientras lo tenga tendré también la tentación de llamarle, o de mandarle mensajes, y le doy vía libre para que me llame cuando quiera...Yo prefiero que no me llame, porque cada vez que lo hace yo termino llorando, él enfadado, sacamos los trapos sucios, los dos lo pasamos fatal y aún así no podemos dejar de hacerlo. Ahora es cuando yo me doy cuenta de que esta relación es tan autodestructiva como la que tiene el yonki con el caballo. No es el jaco en sí lo que le hace estar mal, si no el síndrome de abstinencia de él. El yonki sabe que no le beneficia, sabe que si sigue así terminará hecho mierda (más de lo que ya lo está) o directamente estirará su frágil pata de drogata. Aún con todo, no puede dejar de buscar y consumir eso que tanto daño le hace. Sabe que no le beneficia, sabe que le está destrozando, pero cuando está bajo sus efectos no se acuerda de nada...y está tan bien...que no puede dejarlo. La tentación es fuerte...y la voluntad del yonki débil. Y tan débil. Tengo los ojos hinchados y la cabeza me duele constantemente de tanto llorar, vomito entre 3 y 4 veces al día como mínimo, cada cosa me recuerda a él, me hace desequilibrarme y mandar a la mierda todo el esfuerzo que hago para no pensar en el asunto. Esto es un mono en condiciones, si señor. Raúl es esa droga dura de la que nunca pude ni quise desengancharme.
Ya no hay magia, se ha ido todo a la mierda, nunca pensé en escribir sobre estas cosas, pero al final todo eso ha salido de tu boca, que es lo que mas me duele. Como ya te he dicho muchas veces, amigos tengo millones, amigos que me aconsejan, que me recomendaron siempre que me apartara de ti, amigos que han intentado ser mi metadona y mi valium, pero que coño, yo prefería estar colocada, borracha de ti, teniéndote dentro o corriendo por mis venas. No quiero más amigos. No esperes que te desee que seas feliz y que algún día encuentres a alguien que te quiera como te quiero yo, porque no voy a hacerlo. No voy a ser tan hipócrita como para echarte en los brazos de nadie, porque quiero que seas feliz, si, pero no con otra, sino conmigo. (Que os parece si instituimos también el título de EGOISTA 2005? Creo que tengo muchas posibilidades de ganarlo)Condenado a muerte recorre la milla verde. Me falta valor, y tú eres testigo de que me flaquean las piernas avanzando por este pasillo.
Que se lo que estáis pensando, cabrones. Que no es justo, que soy egoísta, que no me entiendo, que no se lo que quiero, que soy una niñata. Probablemente tenéis razón en todo lo malo que me podáis decir. Pero recordad, que antes de enjuiciar a nadie, hay que mirar un poco hacia adentro, ver la viga en el propio, y que levante la mano el que no haya sido un poco absurdo e incoherente el día en el que el amor, por fin, hinca sus garras.
PD: No puedo impedirle a nadie que lea mi blog, tampoco puedo evitar que comenten, no pienso bloquear la ip de nadie y mucho menos borrar comentarios. Pero tú me estas leyendo, y lo sé, y si te importo, que creo que si, no me comentes. No te pido que no me leas porque sería igual que pedirle a alguien que escala un precipicio que no mire hacia abajo.
No me siento cómoda escribiendo y sabiendo que ya no me escudo tras mi preciado anonimato. Aun así, puedo admitir que pienses cosas sobre mí, pero por favor, no me las hagas saber. Como si no existiera.
PD2: Gracias a MetadonaMelona y a PezPodiumValium. Sigo con esto hasta que escribamos el post conjunto. No estaría bien dejaros en la estacada ahora que somos un trío.
A todos los demás, gracias por haber usado un minuto de vuestro tiempo para estar conmigo (ahora vendrá mejorsolo y me dirá que de un minuto nada, que con los post tan largos que escribo ha tardado dos horas en leerlo, etc etc...pa chincharme, como siempre)
PD3: PEREJIL, MI VIDA.
Teniendo en cuenta que en base a los acontecimientos que se han sucedido en estos últimos días, Raúl y yo decidimos obviar todo contacto entre nosotros (ahora ya puedo decir su nombre, qué más da). Por tanto no le veo mucho sentido al hecho de mantener un móvil que tengo sólo y exclusivamente para hablar con él. Mientras lo tenga tendré también la tentación de llamarle, o de mandarle mensajes, y le doy vía libre para que me llame cuando quiera...Yo prefiero que no me llame, porque cada vez que lo hace yo termino llorando, él enfadado, sacamos los trapos sucios, los dos lo pasamos fatal y aún así no podemos dejar de hacerlo. Ahora es cuando yo me doy cuenta de que esta relación es tan autodestructiva como la que tiene el yonki con el caballo. No es el jaco en sí lo que le hace estar mal, si no el síndrome de abstinencia de él. El yonki sabe que no le beneficia, sabe que si sigue así terminará hecho mierda (más de lo que ya lo está) o directamente estirará su frágil pata de drogata. Aún con todo, no puede dejar de buscar y consumir eso que tanto daño le hace. Sabe que no le beneficia, sabe que le está destrozando, pero cuando está bajo sus efectos no se acuerda de nada...y está tan bien...que no puede dejarlo. La tentación es fuerte...y la voluntad del yonki débil. Y tan débil. Tengo los ojos hinchados y la cabeza me duele constantemente de tanto llorar, vomito entre 3 y 4 veces al día como mínimo, cada cosa me recuerda a él, me hace desequilibrarme y mandar a la mierda todo el esfuerzo que hago para no pensar en el asunto. Esto es un mono en condiciones, si señor. Raúl es esa droga dura de la que nunca pude ni quise desengancharme.
Ya no hay magia, se ha ido todo a la mierda, nunca pensé en escribir sobre estas cosas, pero al final todo eso ha salido de tu boca, que es lo que mas me duele. Como ya te he dicho muchas veces, amigos tengo millones, amigos que me aconsejan, que me recomendaron siempre que me apartara de ti, amigos que han intentado ser mi metadona y mi valium, pero que coño, yo prefería estar colocada, borracha de ti, teniéndote dentro o corriendo por mis venas. No quiero más amigos. No esperes que te desee que seas feliz y que algún día encuentres a alguien que te quiera como te quiero yo, porque no voy a hacerlo. No voy a ser tan hipócrita como para echarte en los brazos de nadie, porque quiero que seas feliz, si, pero no con otra, sino conmigo. (Que os parece si instituimos también el título de EGOISTA 2005? Creo que tengo muchas posibilidades de ganarlo)Condenado a muerte recorre la milla verde. Me falta valor, y tú eres testigo de que me flaquean las piernas avanzando por este pasillo.
Que se lo que estáis pensando, cabrones. Que no es justo, que soy egoísta, que no me entiendo, que no se lo que quiero, que soy una niñata. Probablemente tenéis razón en todo lo malo que me podáis decir. Pero recordad, que antes de enjuiciar a nadie, hay que mirar un poco hacia adentro, ver la viga en el propio, y que levante la mano el que no haya sido un poco absurdo e incoherente el día en el que el amor, por fin, hinca sus garras.
PD: No puedo impedirle a nadie que lea mi blog, tampoco puedo evitar que comenten, no pienso bloquear la ip de nadie y mucho menos borrar comentarios. Pero tú me estas leyendo, y lo sé, y si te importo, que creo que si, no me comentes. No te pido que no me leas porque sería igual que pedirle a alguien que escala un precipicio que no mire hacia abajo.
No me siento cómoda escribiendo y sabiendo que ya no me escudo tras mi preciado anonimato. Aun así, puedo admitir que pienses cosas sobre mí, pero por favor, no me las hagas saber. Como si no existiera.
PD2: Gracias a MetadonaMelona y a PezPodiumValium. Sigo con esto hasta que escribamos el post conjunto. No estaría bien dejaros en la estacada ahora que somos un trío.
A todos los demás, gracias por haber usado un minuto de vuestro tiempo para estar conmigo (ahora vendrá mejorsolo y me dirá que de un minuto nada, que con los post tan largos que escribo ha tardado dos horas en leerlo, etc etc...pa chincharme, como siempre)
PD3: PEREJIL, MI VIDA.
Algún día tenía que pasar
Siento anunciar con todo el dolor de mi corazón que se clausura este blog. Al fin R ha leído todo lo que aquí se cuenta. Lo único que siento es haberte metido a ti en el lío, Cristina. Lo lamento muchísimo. Y a todos los demás, gracias por haberme hecho compañía en estos meses. Os seguiré leyendo. Y como dice melona, os ciber quiero.
Por torpe
Pues eso, que por torpe me he cargado mi ordenador. En estos momentos estoy en casa de mi hermana, porque hasta que me lo arreglen dependeré de la caridad humana para poder postear. Espero que mi ausencia no sea muy prolongada, aprovechad vosotros para descansar de mí porque.....VOLVERÉ! HUAAJAJAJAJAJAJAHUUUUAAAJAJAJA (Risa terrorífica y maléfica)
Mi vida como canguro
Hoy jueves, las 11 de la mañana. Suena mi móvil. Uy, el socio de mi cuñado. A que me va a tocar pringar de gratis otra vez? No sé si cogerlo...venga va, total no tengo otra cosa que hacer...
- M? Oye que soy yo (evidentemente, lo pone en la pantallita del móvil cuando llamas). Escucha: Tienes algo que hacer esta tarde?
- No, porque me ha llamado Brad Pitt que al final no puede venir a recogerme, así que estoy libre.
- Qué cachonda. Oye, entonces, quieres ganarte 100 euros?
- Pues hombre depende de lo que tenga que hacer. Si es prostituirme, cobraría un poco más.
- Mira que eres salvaje, hija mía. No, si lo que quiero es ver si te puedes quedar con mis críos.
- Y eso? Es que ha pasado algo?
- No, que va, pero mañana hace 10 años que me casé y me llevo a mi mujer a Paris dos días para celebrarlo.
A mí lo único que me salió después de que me dijera eso fue un: “ooooooooooohhhhhh”.
Parece mentira, pero hay hombres así, hombres que se llevan a su mujer a Paris para celebrar el aniversario, hombres a los que no les importa pagar una pasta por los billetes para estar dos días, y hombres que seguramente le habrán comprado a su mujer una joya de infarto como regalo por haberlos aguantado durante 10 años. Lo malo es que la realidad es otra, no hay tantos hombres podridos pasta como el socio de mi cuñado, ni tan detallistas. Y lo peor de todo, es que jamás se cruzan en mi camino hombres de ese tipo. Total, que le digo que si, claro. Cuando llego a su casa, mejor dicho, su pedazo de chalet en la urbanización más exclusiva de toda la ciudad, los pillo casi saliendo por la puerta, el socio me dice que en la mesa me ha dejado una nota donde me explica todo. Llama a los críos y bajan corriendo a darme un abrazo (me he quedado otras veces con ellos y siempre nos lo hemos pasado genial.) Saludo al Grumpie, un West Highland Terrier precioso que tienen como mascota y entro leer la nota de las intrucciones. Junto a la nota hay 200 euros, y pone: “La cena está en la nevera, acuéstalos sobre las 10, los abuelos vendrán sobre las 11 y podrás irte. No te preocupes por Jais, no existe. Aquí tienes tus 100 y 100 más para que lleves a los críos a merendar y al cine. Lo que sobre te lo quedas. Gracias por todo”
Gracias a ti majeteeee! Joder, da gusto tratar con gente que tiene tanta pasta. Y cuando por fin el símbolo del dólar desparece de mis ojos, me pregunto quién coño será Jais. Pero bueno si no existe no hay porqué preocuparse...Subo al cuarto de jugar con Néstor y Ainoa. Nos ponemos a jugar a los pokemon ( a mi me toca ser charmander, y al parecer escupo fuego y todo) Al cabo de una hora les digo que sigan sin charmander, que ha tenido un accidente y está en el hospital descansando. Me dispongo a sentarme en el sofá, y justo cuando mi culo está a punto de aposentarse sobre los cojines, Néstor me pega un grito y me dice:
- CUIDAAAAAAAAAO!!!!!!!
- QUÉEEEE????
- Que aplastas a Jais!!!
- Pero si aquí no hay nadie!!!
- Que si, que está Jais ahíiiii!
- Uys vale...perdona Jais, me pongo en el otro sillón....
Ya sé quién es Jais. Me resulta extraño eso de que los críos tengan amigos invisibles, yo nunca me lo he creído mucho porque nunca tuve ninguno...pero claro, es que yo ya estaba bastante trastornada de pequeña como para tener encima un amigo invisible.
Me llevo a Ainoha a su habitación para cambiarla de ropa e irnos al cine, y le digo a Néstor que se cambie él solito, que ya es mayor.
Tardo un poco más de la cuenta porque Ainoha es muy presumida y no le gusta cualquier cosa...le cuesta más pensar qué quiere ponerse que a mí, que ya es decir.
Oigo al Grumpie ladrando, será que quiere salir. Bajo un momento para abrirle la puerta del jardín y veo al pobre perro, que antes era blanco, pintado de color amarillo y verde fosforito.
- NÉSTOR! BAJA AQUÍ AHORA MISMO!
- Quéeeeeee?
- Has pintado tú al Grumpie????
- No, yo no, ha sido Jais.
- Jais???? Pues mira, dile a Jais de mi parte que se porte bien, porque por cada trastada que haga él te voy a castigar a ti, te queda claro?
- Si, si.
Ya no volvió a molestar Jais en toda la tarde. Baño al pobre Grumpie, que es un santo perruno y consigo dejarlo más o menos como estaba antes. Hale, todos para el coche que nos vamos.
Llegamos al cine y los críos se empeñan en ver una película de unos muñecos de plastilina/plastelina absurdos y unas verduras malditas más absurdas aún.
Luego los llevo a merendar al Burguer King (recuerdo cuando D se sacaba la carrera y curraba en un MacDonalds para pagársela, menudas guarrerías hacían ahí, madre de dios) y me como mi hamburguesa con bastante aprehensión.
Luego pasamos por el Fnac, y les compro un dvd a cada uno. Néstor se elige “Pokemon: La película” y Ainoha “Barbie y el cascanueces” (o algo así).
Son casi las 8.30, los llevo corriendo para casa porque hay que bañarlos y darles de cenar. Justo cuando entramos por la puerta, llama el socio desde París, acaban de llegar, los críos se dan de hostias para ver quién habla primero con su padre, cuando consigo que se suelten le paso el teléfono a Néstor, mientras preparo la bañera. Bajo cuando oigo que Ainoha me llama para que hable yo con papá.
- Oye los críos encantaos contigo eh?
- Es que tengo una personalidad arrolladora, qué le voy a hacer.
- Jajaja, venga, que te sea leve.
- Gracias, pasadlo bien vosotros.
Cuelgo, voy en busca de los enanos para meterlos a rastras en la bañera. Me ponen perdida de agua, como tiene que ser. Cenan sin darme mucho la tabarra (como es su costumbre) y los acuesto. Me toca leer un tebeo en la habitación de Néstor y un cuento en la de Ainoha. Cuando se duermen, bajo al segundo piso (el chalet tiene 3 plantas) y me dispongo a ver la descomunal tele de plasma hasta que lleguen los abuelos. No hace ni 5 minutos que me he sentado y oigo cómo abren la puerta. Me despido y me voy a mi casa con 140 eurillos más en el bolso. Pues no ha estado mal la tarde, no.
Actualización del día 21 a las 15.10: Yo también me lo pasé genial en el trío, Melona. Muchas gracias a ti y al Pececito (abonateeeee)por darle un final genial a un día bastante bueno. Ayer si fue un día redondo y no el de los donuts. Y el que quiera pensar mal que lo haga....y que se mueran de envidia!
- M? Oye que soy yo (evidentemente, lo pone en la pantallita del móvil cuando llamas). Escucha: Tienes algo que hacer esta tarde?
- No, porque me ha llamado Brad Pitt que al final no puede venir a recogerme, así que estoy libre.
- Qué cachonda. Oye, entonces, quieres ganarte 100 euros?
- Pues hombre depende de lo que tenga que hacer. Si es prostituirme, cobraría un poco más.
- Mira que eres salvaje, hija mía. No, si lo que quiero es ver si te puedes quedar con mis críos.
- Y eso? Es que ha pasado algo?
- No, que va, pero mañana hace 10 años que me casé y me llevo a mi mujer a Paris dos días para celebrarlo.
A mí lo único que me salió después de que me dijera eso fue un: “ooooooooooohhhhhh”.
Parece mentira, pero hay hombres así, hombres que se llevan a su mujer a Paris para celebrar el aniversario, hombres a los que no les importa pagar una pasta por los billetes para estar dos días, y hombres que seguramente le habrán comprado a su mujer una joya de infarto como regalo por haberlos aguantado durante 10 años. Lo malo es que la realidad es otra, no hay tantos hombres podridos pasta como el socio de mi cuñado, ni tan detallistas. Y lo peor de todo, es que jamás se cruzan en mi camino hombres de ese tipo. Total, que le digo que si, claro. Cuando llego a su casa, mejor dicho, su pedazo de chalet en la urbanización más exclusiva de toda la ciudad, los pillo casi saliendo por la puerta, el socio me dice que en la mesa me ha dejado una nota donde me explica todo. Llama a los críos y bajan corriendo a darme un abrazo (me he quedado otras veces con ellos y siempre nos lo hemos pasado genial.) Saludo al Grumpie, un West Highland Terrier precioso que tienen como mascota y entro leer la nota de las intrucciones. Junto a la nota hay 200 euros, y pone: “La cena está en la nevera, acuéstalos sobre las 10, los abuelos vendrán sobre las 11 y podrás irte. No te preocupes por Jais, no existe. Aquí tienes tus 100 y 100 más para que lleves a los críos a merendar y al cine. Lo que sobre te lo quedas. Gracias por todo”
Gracias a ti majeteeee! Joder, da gusto tratar con gente que tiene tanta pasta. Y cuando por fin el símbolo del dólar desparece de mis ojos, me pregunto quién coño será Jais. Pero bueno si no existe no hay porqué preocuparse...Subo al cuarto de jugar con Néstor y Ainoa. Nos ponemos a jugar a los pokemon ( a mi me toca ser charmander, y al parecer escupo fuego y todo) Al cabo de una hora les digo que sigan sin charmander, que ha tenido un accidente y está en el hospital descansando. Me dispongo a sentarme en el sofá, y justo cuando mi culo está a punto de aposentarse sobre los cojines, Néstor me pega un grito y me dice:
- CUIDAAAAAAAAAO!!!!!!!
- QUÉEEEE????
- Que aplastas a Jais!!!
- Pero si aquí no hay nadie!!!
- Que si, que está Jais ahíiiii!
- Uys vale...perdona Jais, me pongo en el otro sillón....
Ya sé quién es Jais. Me resulta extraño eso de que los críos tengan amigos invisibles, yo nunca me lo he creído mucho porque nunca tuve ninguno...pero claro, es que yo ya estaba bastante trastornada de pequeña como para tener encima un amigo invisible.
Me llevo a Ainoha a su habitación para cambiarla de ropa e irnos al cine, y le digo a Néstor que se cambie él solito, que ya es mayor.
Tardo un poco más de la cuenta porque Ainoha es muy presumida y no le gusta cualquier cosa...le cuesta más pensar qué quiere ponerse que a mí, que ya es decir.
Oigo al Grumpie ladrando, será que quiere salir. Bajo un momento para abrirle la puerta del jardín y veo al pobre perro, que antes era blanco, pintado de color amarillo y verde fosforito.
- NÉSTOR! BAJA AQUÍ AHORA MISMO!
- Quéeeeeee?
- Has pintado tú al Grumpie????
- No, yo no, ha sido Jais.
- Jais???? Pues mira, dile a Jais de mi parte que se porte bien, porque por cada trastada que haga él te voy a castigar a ti, te queda claro?
- Si, si.
Ya no volvió a molestar Jais en toda la tarde. Baño al pobre Grumpie, que es un santo perruno y consigo dejarlo más o menos como estaba antes. Hale, todos para el coche que nos vamos.
Llegamos al cine y los críos se empeñan en ver una película de unos muñecos de plastilina/plastelina absurdos y unas verduras malditas más absurdas aún.
Luego los llevo a merendar al Burguer King (recuerdo cuando D se sacaba la carrera y curraba en un MacDonalds para pagársela, menudas guarrerías hacían ahí, madre de dios) y me como mi hamburguesa con bastante aprehensión.
Luego pasamos por el Fnac, y les compro un dvd a cada uno. Néstor se elige “Pokemon: La película” y Ainoha “Barbie y el cascanueces” (o algo así).
Son casi las 8.30, los llevo corriendo para casa porque hay que bañarlos y darles de cenar. Justo cuando entramos por la puerta, llama el socio desde París, acaban de llegar, los críos se dan de hostias para ver quién habla primero con su padre, cuando consigo que se suelten le paso el teléfono a Néstor, mientras preparo la bañera. Bajo cuando oigo que Ainoha me llama para que hable yo con papá.
- Oye los críos encantaos contigo eh?
- Es que tengo una personalidad arrolladora, qué le voy a hacer.
- Jajaja, venga, que te sea leve.
- Gracias, pasadlo bien vosotros.
Cuelgo, voy en busca de los enanos para meterlos a rastras en la bañera. Me ponen perdida de agua, como tiene que ser. Cenan sin darme mucho la tabarra (como es su costumbre) y los acuesto. Me toca leer un tebeo en la habitación de Néstor y un cuento en la de Ainoha. Cuando se duermen, bajo al segundo piso (el chalet tiene 3 plantas) y me dispongo a ver la descomunal tele de plasma hasta que lleguen los abuelos. No hace ni 5 minutos que me he sentado y oigo cómo abren la puerta. Me despido y me voy a mi casa con 140 eurillos más en el bolso. Pues no ha estado mal la tarde, no.
Actualización del día 21 a las 15.10: Yo también me lo pasé genial en el trío, Melona. Muchas gracias a ti y al Pececito (abonateeeee)por darle un final genial a un día bastante bueno. Ayer si fue un día redondo y no el de los donuts. Y el que quiera pensar mal que lo haga....y que se mueran de envidia!
Y yo sin mis donuts (The end)
Son casi las 2 y el mensajero sin venir...Yo tengo un hambre que me pelo viva, y encima he quedado con el cura a las 4, para anular la fecha de boda.
Las 2, las 2.30, las 2.45, las 3 y el mensajero sin venir. Me imagino poniendo una bomba en el local de los mrw, pero me contengo pensando que si hiciera eso, probablemente el mensajero tardaría mucho más y a mi me darían aquí las uvas.
Sugestiono mentalmente al mensajero para que desarrolle una diarrea galopante. Pero no, eso le daría la excusa perfecta por haberse retrasado. Con que se le caiga la polla a trozos me sobra. Invoco el desarrollo y multiplicación de un núcleo de células chungas en el cuerpo del mensajero. Para que aprenda.
Las 3.15, las 3.30, las 4, las 4.10, por fin llega este cabrito, comiéndose una piruleta encima, qué te piensas tú que se iba a acelerar este por llegar dos horas tarde? Lo llevas claro. Qué, majete, se te ha averiado el vehículo, te ha detenido la guardia civil, o algo así? Hombre porque si es así comprendo que hayas llegado dos horas tarde...Me contesta con toda su pachorra que se le ha hecho un poco tarde viendo el tomate. Mira, me callo, me callo, ME CALLOOO.
Le doy lo que tenía que llevarse y no le doy de propina ni una sonrisa. Que se joda.
Me voy de mala hostia, sin comer, con mi flemón despertando de su letargo, a la sacristía.
Cuando estoy a un par de metros de mi coche, veo al mismo puto perro de esta mañana meándose en la rueda. Definitivamente, esto es un complot a nivel mundial en contra mía, ya no tengo ninguna duda.
Salvador ya me está esperando. Es el cura que iba a casarnos, el mismo que nos dio clases de religión a D y a mi en el instituto (con bastantes años de diferencia, claro, yo soy más joven que D. Bastante más, de hecho, aunque le joda que se lo recuerde). Es un cura bastante liberal, jovencillo, que siempre se prestaba el primero a acompañarnos en los viajes porque se corría unas juergas de la hostia.(Me acuerdo de una vez en Tarragona concretamente que tuvimos que llevarlo a rastras a su habitación porque no se tenía en pie de la melopea que llevaba encima). Me invita a sentarme y le explico lo que pasa.
- Vaya, entonces no os voy a casar? Con la ilusión que me hacía...
- Ya, yo también lo siento, pero bueno, las cosas han venido así, qué le vamos a hacer.
- Vaya, realmente me hacía mucha ilusión casaros...
- Si, pero no va a poder ser.
- Vaya por dios, que lástima, no te imaginas las ganas que tenía de casaros.
- Bueno, a veces pasa eso, las parejas se separan y deciden atajar el problema antes de hacer algo definitivo.
- Con la ilusión que me hacía...
- QUE NO VA A PODER SER, COÑO!
- Bueno, bueno, tranquila no te alteres. Yo no tengo la culpa de que me haga ilusión...
- .....
- Pues nada, quitamos vuestros nombres de aquí...Quieres que lo pase a otra fecha? Más adelante, quizá?
- No Salvador, no sabemos si vamos a casarnos.
- Como que no?? Hombre tendréis que casaros, no pensareis iros a vivir juntos, no?
- No, no, me refiero a que ahora mismo ya no estamos juntos y no sé si continuaremos con la relación más adelante, o no.
- Bueno, los caminos de Dios son inescrutables, cualquiera sabe.
- Si, ya...
- Además el tiempo pone a todas las cosas en su lugar, incluso el amor.
- Ya...
- Y si dos personas se quieren no hay nada que los pueda separar, excepto nuestro señor.
- Pero a ti qué te pasa, tienes complejo de galleta de la fortuna o qué?
- No, no, perdona ya veo que estás muy afectada...Necesitas consuelo espiritual, confesión?
- No, déjate...lo que me faltaba ya. Además me tengo que ir que tengo mucha prisa, ni siquiera he comido.
- Bueno, pues nada, hablamos cuando quieras, y no te preocupes que Dios aprieta pero no ahoga.
- Me dejas mucho más tranquila.
- Por cierto, tienes un flemón.
- Te has dado cuenta porque te ha llegado una revelación divina, o algo así?
- Tú siempre igual de sarcástica...
- Algunas cosas nunca cambian.
Salgo de la sacristía y me dirijo hacia mi coche, veo ondear un papel en el parabrisas y me empiezo a cagar en la benemérita y en todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, porque, teniendo en cuenta lo perfecto de mi día, debe ser una multa. Viva el espectáculo.
Pero no, porque cuando cojo el papel simplemente es un trozo de folio blanco en el que hay escrito con letras azules “M, no te cases, por favor”
Otro cachondo.
El flemón me está matando, literalmente, y decido presentarme en la consulta de un amigo mío que está recién doctorado en odontología, a ver si se apiada de mi y me corta la cabeza, o me mata, o me arranca la mandíbula con unas tijeras de vendimiar, lo que antes acabe con mi sufrimiento.
Consigo colarme delante de dos viejas que me miran de arriba abajo quejándose y despotricando como es obligatorio en las personas de su raza. Señora pero a usted que más le da si viene a que le ajusten la dentadura y yo estoy que me muero del dolor, tanta misa tanta misa y luego no tienen ni una pizca de caridad cristiana, leches.
Nada más entrar por la puerta, desde lejos, mi amigo el gran dentista me diagnostica:
- Uy, un flemón. Y menuda inflamación tienes...ya te puedes ir a tu casa porque hasta que no remita en un par de días no podemos hacer nada...
- Cómo?? Y cómo voy a aguantar yo con este dolor un par de días???
- Te daré unas pastillitas que son cosa fina, ríete tú de las “misubisis” y las “panteras rosas”
- A otra con el cachondeíto que no estoy de humor.
- Ya lo veo ya...venga, toma, llámame en un par de días y te doy cita.
- Claro, si no me he suicidado antes, te llamaré.
- Exagerada...
- Insensible...
Llego a casa, y antes de acostarme pienso que debe ser que hoy he desayunado donuts y no me he dado cuenta, porque el día, desde luego, ha sido redondo.
Nota: Desgraciadamente, todo lo que relato en este post es verídico. Excepto algunos nombres de personas y empresas. Ah, y lo de que dijera “coño” delante del cura. No lo dije, entre otras cosas porque me tiene la suficiente confianza para meterme un par de yoyas si digo palabrotas delante de él. Lo demás, todo cierto, mal que me pese.
Las 2, las 2.30, las 2.45, las 3 y el mensajero sin venir. Me imagino poniendo una bomba en el local de los mrw, pero me contengo pensando que si hiciera eso, probablemente el mensajero tardaría mucho más y a mi me darían aquí las uvas.
Sugestiono mentalmente al mensajero para que desarrolle una diarrea galopante. Pero no, eso le daría la excusa perfecta por haberse retrasado. Con que se le caiga la polla a trozos me sobra. Invoco el desarrollo y multiplicación de un núcleo de células chungas en el cuerpo del mensajero. Para que aprenda.
Las 3.15, las 3.30, las 4, las 4.10, por fin llega este cabrito, comiéndose una piruleta encima, qué te piensas tú que se iba a acelerar este por llegar dos horas tarde? Lo llevas claro. Qué, majete, se te ha averiado el vehículo, te ha detenido la guardia civil, o algo así? Hombre porque si es así comprendo que hayas llegado dos horas tarde...Me contesta con toda su pachorra que se le ha hecho un poco tarde viendo el tomate. Mira, me callo, me callo, ME CALLOOO.
Le doy lo que tenía que llevarse y no le doy de propina ni una sonrisa. Que se joda.
Me voy de mala hostia, sin comer, con mi flemón despertando de su letargo, a la sacristía.
Cuando estoy a un par de metros de mi coche, veo al mismo puto perro de esta mañana meándose en la rueda. Definitivamente, esto es un complot a nivel mundial en contra mía, ya no tengo ninguna duda.
Salvador ya me está esperando. Es el cura que iba a casarnos, el mismo que nos dio clases de religión a D y a mi en el instituto (con bastantes años de diferencia, claro, yo soy más joven que D. Bastante más, de hecho, aunque le joda que se lo recuerde). Es un cura bastante liberal, jovencillo, que siempre se prestaba el primero a acompañarnos en los viajes porque se corría unas juergas de la hostia.(Me acuerdo de una vez en Tarragona concretamente que tuvimos que llevarlo a rastras a su habitación porque no se tenía en pie de la melopea que llevaba encima). Me invita a sentarme y le explico lo que pasa.
- Vaya, entonces no os voy a casar? Con la ilusión que me hacía...
- Ya, yo también lo siento, pero bueno, las cosas han venido así, qué le vamos a hacer.
- Vaya, realmente me hacía mucha ilusión casaros...
- Si, pero no va a poder ser.
- Vaya por dios, que lástima, no te imaginas las ganas que tenía de casaros.
- Bueno, a veces pasa eso, las parejas se separan y deciden atajar el problema antes de hacer algo definitivo.
- Con la ilusión que me hacía...
- QUE NO VA A PODER SER, COÑO!
- Bueno, bueno, tranquila no te alteres. Yo no tengo la culpa de que me haga ilusión...
- .....
- Pues nada, quitamos vuestros nombres de aquí...Quieres que lo pase a otra fecha? Más adelante, quizá?
- No Salvador, no sabemos si vamos a casarnos.
- Como que no?? Hombre tendréis que casaros, no pensareis iros a vivir juntos, no?
- No, no, me refiero a que ahora mismo ya no estamos juntos y no sé si continuaremos con la relación más adelante, o no.
- Bueno, los caminos de Dios son inescrutables, cualquiera sabe.
- Si, ya...
- Además el tiempo pone a todas las cosas en su lugar, incluso el amor.
- Ya...
- Y si dos personas se quieren no hay nada que los pueda separar, excepto nuestro señor.
- Pero a ti qué te pasa, tienes complejo de galleta de la fortuna o qué?
- No, no, perdona ya veo que estás muy afectada...Necesitas consuelo espiritual, confesión?
- No, déjate...lo que me faltaba ya. Además me tengo que ir que tengo mucha prisa, ni siquiera he comido.
- Bueno, pues nada, hablamos cuando quieras, y no te preocupes que Dios aprieta pero no ahoga.
- Me dejas mucho más tranquila.
- Por cierto, tienes un flemón.
- Te has dado cuenta porque te ha llegado una revelación divina, o algo así?
- Tú siempre igual de sarcástica...
- Algunas cosas nunca cambian.
Salgo de la sacristía y me dirijo hacia mi coche, veo ondear un papel en el parabrisas y me empiezo a cagar en la benemérita y en todas las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, porque, teniendo en cuenta lo perfecto de mi día, debe ser una multa. Viva el espectáculo.
Pero no, porque cuando cojo el papel simplemente es un trozo de folio blanco en el que hay escrito con letras azules “M, no te cases, por favor”
Otro cachondo.
El flemón me está matando, literalmente, y decido presentarme en la consulta de un amigo mío que está recién doctorado en odontología, a ver si se apiada de mi y me corta la cabeza, o me mata, o me arranca la mandíbula con unas tijeras de vendimiar, lo que antes acabe con mi sufrimiento.
Consigo colarme delante de dos viejas que me miran de arriba abajo quejándose y despotricando como es obligatorio en las personas de su raza. Señora pero a usted que más le da si viene a que le ajusten la dentadura y yo estoy que me muero del dolor, tanta misa tanta misa y luego no tienen ni una pizca de caridad cristiana, leches.
Nada más entrar por la puerta, desde lejos, mi amigo el gran dentista me diagnostica:
- Uy, un flemón. Y menuda inflamación tienes...ya te puedes ir a tu casa porque hasta que no remita en un par de días no podemos hacer nada...
- Cómo?? Y cómo voy a aguantar yo con este dolor un par de días???
- Te daré unas pastillitas que son cosa fina, ríete tú de las “misubisis” y las “panteras rosas”
- A otra con el cachondeíto que no estoy de humor.
- Ya lo veo ya...venga, toma, llámame en un par de días y te doy cita.
- Claro, si no me he suicidado antes, te llamaré.
- Exagerada...
- Insensible...
Llego a casa, y antes de acostarme pienso que debe ser que hoy he desayunado donuts y no me he dado cuenta, porque el día, desde luego, ha sido redondo.
Nota: Desgraciadamente, todo lo que relato en este post es verídico. Excepto algunos nombres de personas y empresas. Ah, y lo de que dijera “coño” delante del cura. No lo dije, entre otras cosas porque me tiene la suficiente confianza para meterme un par de yoyas si digo palabrotas delante de él. Lo demás, todo cierto, mal que me pese.
Eso no se hace, so cabrón.
Eso no se hace, so cabrón. Presentarte en mi casa un viernes por la noche, mientras en la calle cae el diluvio universal. Encima vienes andando, y te has calado, claro, como si no fuera ya suficientemente peliculera la situación. Casi me desmayo al abrir la puerta, y verte todo vestido de negro, con las gotas de lluvia deslizándose por tus cejas, y tu pelo rubio de una tonalidad mucho más oscura por la humedad.
Entras sin ser invitado, y me besas sin decir ni pío, como en los viejos tiempos. Como debe ser. Ni siquiera preguntas si hay alguien en casa. Para qué, ya te has asegurado tú de que no.
Me abrazas y tu ropa está mojando la mía por una especie de ósmosis. Me gusta mucho cómo me besas, pero me estoy clavando el filo de la escalera en la espalda, te importa que subamos a mi habitación? Ya me imaginaba que no tendrías ningún inconveniente.
Sigues sin decir una palabra y tampoco me dejas decirla a mi, no me permites preguntarte qué quiere decir esto, porqué hace una semana exactamente en este mismo lugar me dijiste que necesitabas un tiempo y ahora actúas como si no pasara nada. Me jode que se me hayan olvidado todas esas reflexiones después de cinco segundos de tu beso. Siempre me ha pasado eso con tus besos, que al cabo de 5 segundos me la traía al fresco el resto del universo.
No abras la boca para jurarme amor eterno, que eso ya no te hace falta para meterte en mis bragas. No alabes mis ojos, mis labios, ni mi forma de besar, ni mucho menos cómo me muevo cuando hacemos el amor, porque eso es de una canción. Y operación triunfo ya se ha terminado.
Mejor dime la verdad. Dime que has venido aquí a usarme, a desahogarte. Y lo peor es que seguramente será por lástima. Porque te habrá calentado cualquier zorra, y habrás sentido remordimientos ante la posibilidad de engañarme. Eso y que conmigo puedes hacerlo sin condón, que siempre es una ventaja.
Inexplicablemente, aunque soy consciente de todo eso, me da igual. Porque ahora te tengo dentro y eres mío, eres mío y te tengo dentro, aunque sea sólo un rato. Y habrá quien me venga con toda esa basura de que hay que valorarse más y ser más que un objeto sexual. Pero es que toda esa gente no ha tenido tus labios acariciando los suyos, ni las rodillas flojeando ni el corazón saliéndose del pecho y corriendo desaforado hacia vete tú a saber dónde mientras lo haces. Si sirve de consuelo para toda esa gente, me apuntaré a objetos sexuales anónimos, Hola me llamo M, soy un objeto sexual de D, y me importa un carajo. Así de triste.
Termina ya con tu dulzura, con tu ternura y también, porqué no, con ese punto canalla y cabrito que tienes. Porque si no acabas conmigo de esa forma, me acabarán matando tus ojos verdes. O el repiqueteo de la lluvia en la calle al compás de tus gemidos. O esta canción que está sonando mientras te aprietas contra mi.
No me digas que me quieres cuando te corras, porque ya no me lo creo. Que te cuesta menos venir y tirar abajo de una patada el muro del olvido que yo había construido con cuatro ladrillitos sin cemento ni nada que a mí hacerme a la idea de que mañana por la mañana no te vas a despertar a mi lado.
Y mañana es sábado, y no habrá desayuno ni regalito, ni beso de buenos días. No hace falta que hables ahora, ni que me expliques que esto ha sido un error y debemos seguir tomándonos un tiempo, ni que me abraces, porque sé que no te apetece. Date la vuelta y duérmete, antes de decirme nada que no sientas para hacerme feliz. Que yo lo prefiero así.
Y llegará el día, muñeco, en que aparecerás en mi casa un viernes por la noche, soltando por la boca toda esa mierda de que me quieres y me echas de menos para volverte a meter en mis bragas, y lo único que a mi me saldrá por la boca será una risa. Una risa enorme y maligna como las de las películas, de esas que te dejan tumbado. Y a continuación darte con la puerta en las narices. Porque aunque tú no te lo creas, seré capaz de eso y de más. Con el tiempo.
Ya es de día, y desde luego tú no estás. A mi no se me ocurre otra cosa más que venir y vomitar todo esto en un post. Te has ido antes de que yo me despierte, dejándome dolorida, vacía. Y eso conmigo, no se hace, so cabrón.
Nota: Como en los telediarios, aquí les doy preferencia a las noticias de máxima actualidad. Esto pasó ayer mismo y necesitaba soltarlo. La segunda parte de " y yo sIn mis donuts" se publicará en unos días.
La música tiene mala calidad, pero así tarda menos en cargar. Es una bonita canción para hacer el amor, ayer lo comprobé. Mot me dió la idea para este post, no sabía muy bien como contarlo.
Entras sin ser invitado, y me besas sin decir ni pío, como en los viejos tiempos. Como debe ser. Ni siquiera preguntas si hay alguien en casa. Para qué, ya te has asegurado tú de que no.
Me abrazas y tu ropa está mojando la mía por una especie de ósmosis. Me gusta mucho cómo me besas, pero me estoy clavando el filo de la escalera en la espalda, te importa que subamos a mi habitación? Ya me imaginaba que no tendrías ningún inconveniente.
Sigues sin decir una palabra y tampoco me dejas decirla a mi, no me permites preguntarte qué quiere decir esto, porqué hace una semana exactamente en este mismo lugar me dijiste que necesitabas un tiempo y ahora actúas como si no pasara nada. Me jode que se me hayan olvidado todas esas reflexiones después de cinco segundos de tu beso. Siempre me ha pasado eso con tus besos, que al cabo de 5 segundos me la traía al fresco el resto del universo.
No abras la boca para jurarme amor eterno, que eso ya no te hace falta para meterte en mis bragas. No alabes mis ojos, mis labios, ni mi forma de besar, ni mucho menos cómo me muevo cuando hacemos el amor, porque eso es de una canción. Y operación triunfo ya se ha terminado.
Mejor dime la verdad. Dime que has venido aquí a usarme, a desahogarte. Y lo peor es que seguramente será por lástima. Porque te habrá calentado cualquier zorra, y habrás sentido remordimientos ante la posibilidad de engañarme. Eso y que conmigo puedes hacerlo sin condón, que siempre es una ventaja.
Inexplicablemente, aunque soy consciente de todo eso, me da igual. Porque ahora te tengo dentro y eres mío, eres mío y te tengo dentro, aunque sea sólo un rato. Y habrá quien me venga con toda esa basura de que hay que valorarse más y ser más que un objeto sexual. Pero es que toda esa gente no ha tenido tus labios acariciando los suyos, ni las rodillas flojeando ni el corazón saliéndose del pecho y corriendo desaforado hacia vete tú a saber dónde mientras lo haces. Si sirve de consuelo para toda esa gente, me apuntaré a objetos sexuales anónimos, Hola me llamo M, soy un objeto sexual de D, y me importa un carajo. Así de triste.
Termina ya con tu dulzura, con tu ternura y también, porqué no, con ese punto canalla y cabrito que tienes. Porque si no acabas conmigo de esa forma, me acabarán matando tus ojos verdes. O el repiqueteo de la lluvia en la calle al compás de tus gemidos. O esta canción que está sonando mientras te aprietas contra mi.
No me digas que me quieres cuando te corras, porque ya no me lo creo. Que te cuesta menos venir y tirar abajo de una patada el muro del olvido que yo había construido con cuatro ladrillitos sin cemento ni nada que a mí hacerme a la idea de que mañana por la mañana no te vas a despertar a mi lado.
Y mañana es sábado, y no habrá desayuno ni regalito, ni beso de buenos días. No hace falta que hables ahora, ni que me expliques que esto ha sido un error y debemos seguir tomándonos un tiempo, ni que me abraces, porque sé que no te apetece. Date la vuelta y duérmete, antes de decirme nada que no sientas para hacerme feliz. Que yo lo prefiero así.
Y llegará el día, muñeco, en que aparecerás en mi casa un viernes por la noche, soltando por la boca toda esa mierda de que me quieres y me echas de menos para volverte a meter en mis bragas, y lo único que a mi me saldrá por la boca será una risa. Una risa enorme y maligna como las de las películas, de esas que te dejan tumbado. Y a continuación darte con la puerta en las narices. Porque aunque tú no te lo creas, seré capaz de eso y de más. Con el tiempo.
Ya es de día, y desde luego tú no estás. A mi no se me ocurre otra cosa más que venir y vomitar todo esto en un post. Te has ido antes de que yo me despierte, dejándome dolorida, vacía. Y eso conmigo, no se hace, so cabrón.
Nota: Como en los telediarios, aquí les doy preferencia a las noticias de máxima actualidad. Esto pasó ayer mismo y necesitaba soltarlo. La segunda parte de " y yo sIn mis donuts" se publicará en unos días.
La música tiene mala calidad, pero así tarda menos en cargar. Es una bonita canción para hacer el amor, ayer lo comprobé. Mot me dió la idea para este post, no sabía muy bien como contarlo.
Y yo sin mis donuts...(Primera parte)
Los brazos del hombre la rodeaban en un abrazo poderoso, su torso hercúleo se apretaba contra ella provocándole un torbellino de sensaciones tórridas, y justo cuando el maromo le estaba diciendo “tráete la nata de la cocina que te voy a enseñar lo que es bueno, cordera...”
YO SE QUE NO HE SIDO UN SANTOOOOOO PERO NO PUEDO ARREGLAAAAAARLO NANINONINONINOOOOO
Suena mi móvil. Las 7.30 de la mañana. Cuando mi móvil suena a estas horas sólo puede ser por dos motivos: 1- Que se haya muerto alguien, 2- Que me va a tocar pringar para alguien. Nota mental: Cambiar esa horterada de melodía.
- Quién se ha muerto?- respondo yo creyéndome todavía en los brazos de mi amado.
- Quién cojones se va a morir? Uy, estabas durmiendo?
Mira mi cuñado que oportuno. Si, son las 7.30 de la mañana, si, aún estaba durmiendo, no, no pensaba levantarme hasta las 8.30 para estudiar, me dices qué quieres, por favor?
- Oye, que resulta que Rosa se ha puesto mala y no va a venir, Eli está de cursillo y Chelo ha tenido que irse a Madrid a recoger el stock. Y nosotros nos tenemos que ir al aeropuerto a recoger a Michael que viene de Estados Unidos. Y claro esto no se puede quedar cerrado...
- Si, vale, lo he captado, que quieres que vaya para la oficina, no?
- Si, por lo menos a coger el teléfono.
- Bien, si es a coger el teléfono sólo, vale.
- Bueno si puedes ir punteando y metiendo algo de contabilidad pues claro, mejor.
- Si claro, y si te mando para allá a todas las modelos del Penthouse y encima te la chupan mucho mejor, no? Yo no tengo ni puta idea de contabilidad, no pienso hacer nada.
- Joder que borde eres, querida. Venga, vente para acá y ya vemos lo que hacemos
Cuelgo sin despedirme y me preparo mentalmente para el día que me espera, que no sé porqué, yo ya intuyo que va a ser fantástico.
Mientras me encamino al baño a ducharme, noto un dolor inusual dentro de mi boca, y reparo en la dificultad que he tenido para comunicarme hablando, aunque yo lo atribuía al sueño. Rezo para que no sea lo que yo creo que es, pero cuando me miro al espejo se confirma la cruda realidad: Tengo un flemón. Genial.
Cuando después de ducharme y desayunar (poco, porque el flemón vela por mi dieta y me impide comer) consigo adquirir un aspecto medianamente aceptable. Le pido el super coche a mi super ogro (papá para mis hermanas). Pero el super ogro me dice que de super coche nada, que coja el super coche cacharro, como siempre. Otra contribución más a mi día perfecto, tenerme que mover por ahí con semejante chatarra. Qué va a ser de mi glamour...!
Mientras conduzco me descubro repitiendo mentalmente un mantra espiritual, que dado lo estupendo de mi buen humor, viene a decir algo así como “Me cago en los semáforos, me cago en los ciclistas, me cago en los policías municipales....” y así sucesivamente, variando la segunda parte de la frase y manteniendo siempre la primera.
Llego a la oficina, y qué te pensabas guapa? Que ibas a meter el coche en el garaje privado y no te ibas a tener que preocupar por aparcar? Qué ilusa eres reina...porque el coche del socio de mi cuñado bloquea la entrada al garaje, le costaba mucho meterlo, así que me toca ir a aparcar al quinto coño. Sigue así, humanidad, sigue facilitándome la vida.
Nada más bajar del coche, dobla la esquina una pareja de perros peleándose, y yo quedo justo en medio de la trayectoria de su lucha, total que al intentar apartarme rápidamente, clavo el tacón de mis botas de Prada, esas que todavía estoy pagando a plazos, entre las rejas de una alcantarilla. Me quedo atrapada mientras uno de los perros me mira como descojonándose de la risa. Lo que me faltaba. Increpo al perro:
- Mira, me cago en tu madre! Me cago en tu padre! Me cago en tu abuela! Por tu culpa!
El perro se sienta y empieza a lamerse los huevos, mirándome con cara de “ Me importan un carajo tus frustraciones”. Yo sigo sin poder sacar el tacón de la alcantarilla, un hombre que pasa me dice que lo mejor sería cortar el tacón. Gracias, gracias por su sabio consejo señor, no no tranquilo, no necesito su ayuda, con su consejo ya tengo la vida solucionada, pero déjeme decirle que antes de cortarle el tacón a unas botas de Prada me cortaría yo el pie.
Me quito la bota y con la caja de herramientas que mi padre lleva en el coche-chatarra consigo desencajar el tacón sin más incidentes.
Consigo llegar a la oficina y nada más entrar por la puerta mi cuñado que me dice:
- Pedazo de flemón tienes.
- Si, me duele bastante.
- Bueno venga, vete para el teléfono que no para de sonar.
Qué amable, se ha preocupado de mi sufrimiento exactamente una décima de nanosegundo. Si es que la familia siempre está para apoyarte.
Me pongo los auriculares con micro incorporados, odio este aparatejo, parezco un marciano con las antenas incluídas. Cuatro llamadas me están esperando. Las cojo todas sucesivamente respondiendo con un “ Telcom, Buenos días, un momento por favor” y atendiéndolas después por orden. Por suerte son todo cosillas sin importancia que puedo solucionar yo. En los ratos libres me dedico a puntear contabilidades, y a notar como mi flemón palpita de dolor a medida que avanza la mañana.
Entra el socio de mi cuñado.
- Anda, tienes un flemón.
- En serio?? No me había dado cuenta pero gracias por la apreciación.
- Estás de mala leche, no? Te duele, quieres que baje a comprarte algo?
Se me llenan los ojos de lágrimas ante la preocupación de este hombre que no tiene nada que ver conmigo. De dolor también, pero más de lágrimas de emoción.
Le doy las gracias y él baja a la farmacia a por algo para mi.
Ya son casi las 12 del mediodía. La hora floja, no llama tanta gente porque está casi todo el mundo almorzando. Menos yo, claro. Vuelve a sonar mi móvil, oh! Videollamada, qué moderno! Es mi amigo Pedro.
- Buenos días preciosa.
- Buenos serán para ti que te acabas de levantar.
- Uy, qué te pasa en la cara? Creo que tienes un flemón.
Me planteo la posibilidad de colgarme un cartel del pecho que ponga “TENGO UN FLEMÓN Y LO SÉ, GRACIAS”.
- Bueno Pedro qué quieres?
- Pues nada, que me acabo de levantar y si vieras como estoy.....ufffff....
- No te preocupes, cuando eches la meada se te pasa.
- Que no, que no se me pasa. Venga vamos a aprovechar ahora que estás soltera, vente para mi casa y te follo como no te ha follado nadie en la vida.
- Tienes razón, creo que nadie me follaría tan mal jamás. Además no puedo, estoy trabajando en la oficina.
- Pues me paso yo por allí y nos pegamos un restregoncillo en el baño.
- Pedro, no me jodas.
- Eso quiero pero no te dejas. Mira, mira como está, quiere saludarte.
Cuelgo antes de que pueda enseñarme nada. Me acuerdo de un post que leí el otro día, porqué será que hay tanta abundancia de tíos que se creen que su polla es tan irresistible que provoca unas ganas locas de abalanzarse y beber de ella como si fuera el Santo Grial?
Recibo un mensaje de Pedro.
“Venga lo siento, es que no puedo dejar de intentarlo, y si algún día me dices que si qué? Por probar... Sabes que te quiero, no?”
Le contesto. “No te preocupes, estoy acostumbrada, ya te conozco desde hace muchos años. Yo también te quiero”
El socio de mi cuñado vuelve de la farmacia y me trae un spray para el flemón que me funciona a las mil maravillas. No se reduce la hinchazón pero por lo menos ya no me duele.
Sigo contestando las llamadas.
“Telcom Buenos días, un momento por favor” “Telcom buenos días, le ruego que espere un minuto” “Telcom buenos días, enseguida estoy con usted” “Me cago en t....digo, Telcom Buenos días, le atiendo en un segundo”
Mi cuñado y el socio ya se han ido hace rato, estoy completamente sola y no sé hasta qué hora, puesto que tengo que esperar a un mensajero que vendrá supuestamente a las 2. Más llamadas.
“Telcom, buenos días, dígame....pues no, ahora mismo no se puede poner, no está...pues yo ese problema no se lo puedo resolver, si me deja su número y su nombre procuraré que le llamen y se lo solucionen a primera hora de la tarde...mire caballero lo siento pero es que yo no puedo hacer nada y los responsables no están...ya, yo comprendo su situación pero comprenda la mía, yo no llevo esa sección....le ruego que no me grite, caballero....yo no le estoy faltando al respeto, le agradecería que no me lo faltara usted a mi....estoy tratando de ser amable con usted pero si me sigue insultando se me van a hinchar las narices, caballero....Mire, llame mañana cuando estén los responsables....Que no me grite, se lo he pedido por favor...Oiga voy a colgar, cuando se tranquilice usted puede volver a llamar y yo le atenderé con mucho gusto. Buenos días.
Cuelgo y suelto un “Me cago en su padre, caballero!” que me desahoga una barbaridad. Me felicito a mi misma por haberme reprimido y no haberlo mandado a tomar por donde amargan los pepinos.
Son casi las 2 y el mensajero sin venir...Yo tengo un hambre que me pelo viva, y encima he quedado con el cura a las 4, para anular la fecha de boda...
Nota: Como luego dicen mis enemigos que hago unos posts que ríete tú de la Biblia Vulgata, lo dejo a mitad y mañana pongo la segunda parte. Por cierto, tenía una buena intención de amenizaros vuestra estancia aquí poniendo música, conseguí ponerla ayer, pero hoy quería darle un aire más pijo y la he jorobado...ya no va. Espero solucionarlo en breve, Dios y Bill Gates mediante.
YO SE QUE NO HE SIDO UN SANTOOOOOO PERO NO PUEDO ARREGLAAAAAARLO NANINONINONINOOOOO
Suena mi móvil. Las 7.30 de la mañana. Cuando mi móvil suena a estas horas sólo puede ser por dos motivos: 1- Que se haya muerto alguien, 2- Que me va a tocar pringar para alguien. Nota mental: Cambiar esa horterada de melodía.
- Quién se ha muerto?- respondo yo creyéndome todavía en los brazos de mi amado.
- Quién cojones se va a morir? Uy, estabas durmiendo?
Mira mi cuñado que oportuno. Si, son las 7.30 de la mañana, si, aún estaba durmiendo, no, no pensaba levantarme hasta las 8.30 para estudiar, me dices qué quieres, por favor?
- Oye, que resulta que Rosa se ha puesto mala y no va a venir, Eli está de cursillo y Chelo ha tenido que irse a Madrid a recoger el stock. Y nosotros nos tenemos que ir al aeropuerto a recoger a Michael que viene de Estados Unidos. Y claro esto no se puede quedar cerrado...
- Si, vale, lo he captado, que quieres que vaya para la oficina, no?
- Si, por lo menos a coger el teléfono.
- Bien, si es a coger el teléfono sólo, vale.
- Bueno si puedes ir punteando y metiendo algo de contabilidad pues claro, mejor.
- Si claro, y si te mando para allá a todas las modelos del Penthouse y encima te la chupan mucho mejor, no? Yo no tengo ni puta idea de contabilidad, no pienso hacer nada.
- Joder que borde eres, querida. Venga, vente para acá y ya vemos lo que hacemos
Cuelgo sin despedirme y me preparo mentalmente para el día que me espera, que no sé porqué, yo ya intuyo que va a ser fantástico.
Mientras me encamino al baño a ducharme, noto un dolor inusual dentro de mi boca, y reparo en la dificultad que he tenido para comunicarme hablando, aunque yo lo atribuía al sueño. Rezo para que no sea lo que yo creo que es, pero cuando me miro al espejo se confirma la cruda realidad: Tengo un flemón. Genial.
Cuando después de ducharme y desayunar (poco, porque el flemón vela por mi dieta y me impide comer) consigo adquirir un aspecto medianamente aceptable. Le pido el super coche a mi super ogro (papá para mis hermanas). Pero el super ogro me dice que de super coche nada, que coja el super coche cacharro, como siempre. Otra contribución más a mi día perfecto, tenerme que mover por ahí con semejante chatarra. Qué va a ser de mi glamour...!
Mientras conduzco me descubro repitiendo mentalmente un mantra espiritual, que dado lo estupendo de mi buen humor, viene a decir algo así como “Me cago en los semáforos, me cago en los ciclistas, me cago en los policías municipales....” y así sucesivamente, variando la segunda parte de la frase y manteniendo siempre la primera.
Llego a la oficina, y qué te pensabas guapa? Que ibas a meter el coche en el garaje privado y no te ibas a tener que preocupar por aparcar? Qué ilusa eres reina...porque el coche del socio de mi cuñado bloquea la entrada al garaje, le costaba mucho meterlo, así que me toca ir a aparcar al quinto coño. Sigue así, humanidad, sigue facilitándome la vida.
Nada más bajar del coche, dobla la esquina una pareja de perros peleándose, y yo quedo justo en medio de la trayectoria de su lucha, total que al intentar apartarme rápidamente, clavo el tacón de mis botas de Prada, esas que todavía estoy pagando a plazos, entre las rejas de una alcantarilla. Me quedo atrapada mientras uno de los perros me mira como descojonándose de la risa. Lo que me faltaba. Increpo al perro:
- Mira, me cago en tu madre! Me cago en tu padre! Me cago en tu abuela! Por tu culpa!
El perro se sienta y empieza a lamerse los huevos, mirándome con cara de “ Me importan un carajo tus frustraciones”. Yo sigo sin poder sacar el tacón de la alcantarilla, un hombre que pasa me dice que lo mejor sería cortar el tacón. Gracias, gracias por su sabio consejo señor, no no tranquilo, no necesito su ayuda, con su consejo ya tengo la vida solucionada, pero déjeme decirle que antes de cortarle el tacón a unas botas de Prada me cortaría yo el pie.
Me quito la bota y con la caja de herramientas que mi padre lleva en el coche-chatarra consigo desencajar el tacón sin más incidentes.
Consigo llegar a la oficina y nada más entrar por la puerta mi cuñado que me dice:
- Pedazo de flemón tienes.
- Si, me duele bastante.
- Bueno venga, vete para el teléfono que no para de sonar.
Qué amable, se ha preocupado de mi sufrimiento exactamente una décima de nanosegundo. Si es que la familia siempre está para apoyarte.
Me pongo los auriculares con micro incorporados, odio este aparatejo, parezco un marciano con las antenas incluídas. Cuatro llamadas me están esperando. Las cojo todas sucesivamente respondiendo con un “ Telcom, Buenos días, un momento por favor” y atendiéndolas después por orden. Por suerte son todo cosillas sin importancia que puedo solucionar yo. En los ratos libres me dedico a puntear contabilidades, y a notar como mi flemón palpita de dolor a medida que avanza la mañana.
Entra el socio de mi cuñado.
- Anda, tienes un flemón.
- En serio?? No me había dado cuenta pero gracias por la apreciación.
- Estás de mala leche, no? Te duele, quieres que baje a comprarte algo?
Se me llenan los ojos de lágrimas ante la preocupación de este hombre que no tiene nada que ver conmigo. De dolor también, pero más de lágrimas de emoción.
Le doy las gracias y él baja a la farmacia a por algo para mi.
Ya son casi las 12 del mediodía. La hora floja, no llama tanta gente porque está casi todo el mundo almorzando. Menos yo, claro. Vuelve a sonar mi móvil, oh! Videollamada, qué moderno! Es mi amigo Pedro.
- Buenos días preciosa.
- Buenos serán para ti que te acabas de levantar.
- Uy, qué te pasa en la cara? Creo que tienes un flemón.
Me planteo la posibilidad de colgarme un cartel del pecho que ponga “TENGO UN FLEMÓN Y LO SÉ, GRACIAS”.
- Bueno Pedro qué quieres?
- Pues nada, que me acabo de levantar y si vieras como estoy.....ufffff....
- No te preocupes, cuando eches la meada se te pasa.
- Que no, que no se me pasa. Venga vamos a aprovechar ahora que estás soltera, vente para mi casa y te follo como no te ha follado nadie en la vida.
- Tienes razón, creo que nadie me follaría tan mal jamás. Además no puedo, estoy trabajando en la oficina.
- Pues me paso yo por allí y nos pegamos un restregoncillo en el baño.
- Pedro, no me jodas.
- Eso quiero pero no te dejas. Mira, mira como está, quiere saludarte.
Cuelgo antes de que pueda enseñarme nada. Me acuerdo de un post que leí el otro día, porqué será que hay tanta abundancia de tíos que se creen que su polla es tan irresistible que provoca unas ganas locas de abalanzarse y beber de ella como si fuera el Santo Grial?
Recibo un mensaje de Pedro.
“Venga lo siento, es que no puedo dejar de intentarlo, y si algún día me dices que si qué? Por probar... Sabes que te quiero, no?”
Le contesto. “No te preocupes, estoy acostumbrada, ya te conozco desde hace muchos años. Yo también te quiero”
El socio de mi cuñado vuelve de la farmacia y me trae un spray para el flemón que me funciona a las mil maravillas. No se reduce la hinchazón pero por lo menos ya no me duele.
Sigo contestando las llamadas.
“Telcom Buenos días, un momento por favor” “Telcom buenos días, le ruego que espere un minuto” “Telcom buenos días, enseguida estoy con usted” “Me cago en t....digo, Telcom Buenos días, le atiendo en un segundo”
Mi cuñado y el socio ya se han ido hace rato, estoy completamente sola y no sé hasta qué hora, puesto que tengo que esperar a un mensajero que vendrá supuestamente a las 2. Más llamadas.
“Telcom, buenos días, dígame....pues no, ahora mismo no se puede poner, no está...pues yo ese problema no se lo puedo resolver, si me deja su número y su nombre procuraré que le llamen y se lo solucionen a primera hora de la tarde...mire caballero lo siento pero es que yo no puedo hacer nada y los responsables no están...ya, yo comprendo su situación pero comprenda la mía, yo no llevo esa sección....le ruego que no me grite, caballero....yo no le estoy faltando al respeto, le agradecería que no me lo faltara usted a mi....estoy tratando de ser amable con usted pero si me sigue insultando se me van a hinchar las narices, caballero....Mire, llame mañana cuando estén los responsables....Que no me grite, se lo he pedido por favor...Oiga voy a colgar, cuando se tranquilice usted puede volver a llamar y yo le atenderé con mucho gusto. Buenos días.
Cuelgo y suelto un “Me cago en su padre, caballero!” que me desahoga una barbaridad. Me felicito a mi misma por haberme reprimido y no haberlo mandado a tomar por donde amargan los pepinos.
Son casi las 2 y el mensajero sin venir...Yo tengo un hambre que me pelo viva, y encima he quedado con el cura a las 4, para anular la fecha de boda...
Nota: Como luego dicen mis enemigos que hago unos posts que ríete tú de la Biblia Vulgata, lo dejo a mitad y mañana pongo la segunda parte. Por cierto, tenía una buena intención de amenizaros vuestra estancia aquí poniendo música, conseguí ponerla ayer, pero hoy quería darle un aire más pijo y la he jorobado...ya no va. Espero solucionarlo en breve, Dios y Bill Gates mediante.
La gemela mala
La verdad es que hay gente que tiene mala suerte. En el fondo me dan pena, porque es la gente que nunca llega a tiempo para nada bueno. Pero comenzaré la historia desde el principio de los tiempos:
El viernes, cena con D. Hablamos, decidimos tomarnos un tiempo. Bueno, lo decide D y yo acepto sin ponerle demasiadas pegas. Sinceramente creo que eso de los tiempos no ayuda a nada, si acaso a que el otro cónyuge pueda pegarse un homenaje con otra persona sin sentirse culpable después (Como Ross en Friends: “Estábamos tomándonos un descansooooo!).Pero bueno, a él le hace ilusión y se cree que así se solucionan las cosas...pos vale. Resumiendo, que previa y mutua promesa de que íbamos a “respetarnos” (eso quiere decir que D no se va a enrollar con ninguna otra o que si lo hace pondrá especial cuidado en que yo no me entere, y viceversa) acordamos también que se anula lo de la boda. Cuando el piso esté listo, si seguimos juntos, ya veremos si nos “arrejuntamos” (como dicen las viejas de mi pueblo) o qué. La semana que viene tendré que ir a la iglesia a decirle al cura que nos quite de la lista. Ardo en deseos (léase con un tonillo irónico).
Y que claro, le digo yo a D, que ya que estamos solos en mi casa, y que hasta el domingo aquí no va a venir nadie, pues quédate a dormir y nos despedimos. Él encantado, y yo más, menuda noche, va a ser verdad que el mejor sexo se tiene en las reconciliaciones y en las despedidas.
Total, que se va el sábado por la mañana (me trajo el desayuno y un regalito como todos los sábados, no sé si para excusarse por haberme dejado, o para que yo no notara el cambio de habernos “tomado un tiempo”) y el sábado por la tarde recibo un mensaje de una de las ex de D que ponía lo siguiente “ No sabs kien soi pero yo si se kien ers, ers 1 zorra q lo uniko q sab hcr es rompr parejs, no voy a parar asta q t vea sola y exa polvo. Firmado: tu psadilla”.
Después de traducir más o menos lo que pone con el diccionario sms, se queda así:
“No sabes quien soy pero yo sí sé quién eres, eres una zorra que lo único que sabe hacer es romper parejas, no voy a parar hasta que te vea sola y hecha polvo. Firmado: tu pesadilla”.
Me ha mandado mensajes de ese tipo otras veces, y no suelo contestarlos, pero es que ese me hizo bastante gracia porque hablaba como si yo no tuviera su número de teléfono, hay que ser tonta para pensar que si recibes mensajes de esas características no vas a comentarlo con alguien ni vas a molestarte en averiguar de quién es. Me recuerda a la miss, sólo que por desgracia ésta es de verdad y tiene bastantes más malas intenciones. Es como su gemela mala.
Le contesto: “Desco, querida, cuando mandes mensajes amenazadores de ese tipo procura que el destinatario no sepa a quién corresponde el número desde el que provienen. Más que más porque así en lugar de dar miedo da bastante risa. Hale, a pasarlo bien reina.”
La tal Desco (se llama Desconsuelo, un nombre mejor puesto imposible) me manda un email el mismo sábado por la tarde cuyo texto copio aquí íntegramente:
“Yo no se kien t cres k ers para mirarme x ncima dl ombro, puta d mierda, cuando aki la unika k tiene k tner verguenza d mirarme a la cara tndrias k ser tu, so zorra, k me kitast a D cuando stavamos a punto d volbr, y t cres muy importante pk t a puesto 1 piso como a las putas, pk eso se le ace a las putas,ponerls piso para cuando se kiere ir a follarselas. Djat d tontrias y djalo en paz k no t lo merecs guarra, t vas ha arrepentir d abrt metio x medio d lo nuestro pk D se va a dar cuenta d kien lo kiere mas y t vas a kdar con 2 palmos d narizes .”
Vuelvo a usar el diccionario y traduzco lo siguiente: (aviso, no garantizo que la traducción sea exacta, es más o menos lo que he podido intuir)
“Yo no sé quién te crees que eres para mirarme por encima del hombro, puta de mierda, cuando aquí la única que tiene que tener vergüenza de mirarme a la cara tendrías que ser tú, so zorra, que me quitaste a D cuando estábamos a punto de volver, y te crees muy importante pk (puede ser porque o peque, una de dos, yo creo que será porque) te ha puesto un piso como a las putas, pk (otra vez porque, imagino) eso se le hace a las putas, ponerles piso para cuando se quiere ir a follárselas. Déjate de tonterías y déjalo en paz que no te lo mereces guarra, te vas a arrepentir de haberte metido por medio de lo nuestro pk (ahora estoy segura de que es porque) D se va a dar cuenta de quién lo quiere más y te vas a quedar con dos palmos de narices.”
Me planteo la posibilidad de no contestar, pero estoy un poco aburrida y considero que con sus siguientes contestaciones esto me puede dar para un par de tardes entretenidas. Así que le contesto:
“Buenas tardes Desco:
Lo de mirarte por encima del hombro, créeme que es sin mala intención, pero no puedo evitarlo, yo no tengo la culpa de que no midas más de 1.50. Reclamaciones de ese tipo, a tu madre, que te parió, o a Dios, que es el que reparte las alturas y los cerebros, y ya que estás pídele uno para ti a ver si le puedes dar más uso, seguro que te lo concede, el tuyo está casi nuevo y no tendrá problema en cambiártelo.
En segundo lugar: Yo no te quité a nadie, D no es ningún mueble, y al contrario de lo que tú te piensas, no es ningún pelele (si no sabes lo que significa esta palabra luego te adjunto un glosario en la parte de abajo del mail).Él hace lo que le da la gana y tiene la capacidad suficiente para decidir con quién quiere o no quiere estar, porque no es ninguna cartera que se pueda robar ni ningún bolso de imitación de Prada como el que tú llevas (que aunque te creas que no, se nota que no es auténtico, nena, siento desilusionarte).
Por si no te cuadran las fechas, o no te caben en esa pequeña cabecita con mechas que luces con tanto donaire, te recordaré que cuando yo empecé a salir con D vosotros ya hacía más de 8 meses que habíais roto. Yo dudo un poco que estuvierais a punto de volver, pero si tú duermes tranquila por las noches pensando en eso, adelante. Supongo que es más fácil consolarse con eso que aceptar lo que realmente ocurrió. A los hombres no suele gustarles que sus novias le tiren los trastos a sus mejores amigos. Te lo digo por si te vuelve a pasar, que la fidelidad es lo que tiene.
No me creo nada importante por lo del piso, porque de hecho es SU piso y yo ahí no pinto nada. Pero si como tú dices, el piso me lo ha puesto a mi, he sido muy lista consiguiendo un piso a cambio de nada, no? Aunque hubiera sido a cambio de sexo como las putas sigo considerando que he sabido jugar muy bien mis cartas. Qué es lo que te da rabia exactamente de eso, que tú lo intentaste y D te mandó a freír espárragos? Pobrecilla...
Y para finalizar, te voy a dar una primicia y una alegría, que será de las pocas que tengas en tu insulsa vida de envasadora de cebollas (con todo mi respeto para las envasadoras de cebollas): D y yo nos estamos tomando un tiempo, así que puedes aprovechar a ver si hay suerte. Mucha tiene que haber, en serio que te la deseo porque lo tienes dificilillo. Pero oye, por probar no pierdes nada, nena. Si acaso un poco de dignidad, pero como te queda poca, pues de perdidos al río.
Un saludo.
Pd: Si quieres un día de estos tomamos un café, aclaramos lo que pasa, sin rencores y te ayudo a distinguir cuándo la “ha” del verbo haber lleva h y cuándo no lleva porque es preposición.
Pd2: Ah, y deja de darles la tabarra a tus amigas con este tema porque están hartas, hasta a mí me han dicho lo pesada que estás. Las obsesiones son lo peor. No seas así, que toda esa inquina que tienes hacia mi no hace más que perjudicarte. Búscate un tío que te soporte, como hacemos todas, y déjame vivir en paz."
Automático. Me la encuentro el sábado por la noche en un pub, y viene a propósito desde el otro lado de la barra a saludarme. Yo flipando, mis amigos más. Seguramente luego me pondría verde, pero qué más da. Esto durará hasta que se le vuelvan a cruzar los cables, se aburra y le vuelva a dar la neura conmigo.
Desde aquí hago un llamamiento para los que estén interesados en conocer a esta chica, es un poco tonta pero en el fondo no es mala persona, lo único que pasa es que se aburre la pobre. Información y reservas, en dilemasyonkis@gmail.com.
El viernes, cena con D. Hablamos, decidimos tomarnos un tiempo. Bueno, lo decide D y yo acepto sin ponerle demasiadas pegas. Sinceramente creo que eso de los tiempos no ayuda a nada, si acaso a que el otro cónyuge pueda pegarse un homenaje con otra persona sin sentirse culpable después (Como Ross en Friends: “Estábamos tomándonos un descansooooo!).Pero bueno, a él le hace ilusión y se cree que así se solucionan las cosas...pos vale. Resumiendo, que previa y mutua promesa de que íbamos a “respetarnos” (eso quiere decir que D no se va a enrollar con ninguna otra o que si lo hace pondrá especial cuidado en que yo no me entere, y viceversa) acordamos también que se anula lo de la boda. Cuando el piso esté listo, si seguimos juntos, ya veremos si nos “arrejuntamos” (como dicen las viejas de mi pueblo) o qué. La semana que viene tendré que ir a la iglesia a decirle al cura que nos quite de la lista. Ardo en deseos (léase con un tonillo irónico).
Y que claro, le digo yo a D, que ya que estamos solos en mi casa, y que hasta el domingo aquí no va a venir nadie, pues quédate a dormir y nos despedimos. Él encantado, y yo más, menuda noche, va a ser verdad que el mejor sexo se tiene en las reconciliaciones y en las despedidas.
Total, que se va el sábado por la mañana (me trajo el desayuno y un regalito como todos los sábados, no sé si para excusarse por haberme dejado, o para que yo no notara el cambio de habernos “tomado un tiempo”) y el sábado por la tarde recibo un mensaje de una de las ex de D que ponía lo siguiente “ No sabs kien soi pero yo si se kien ers, ers 1 zorra q lo uniko q sab hcr es rompr parejs, no voy a parar asta q t vea sola y exa polvo. Firmado: tu psadilla”.
Después de traducir más o menos lo que pone con el diccionario sms, se queda así:
“No sabes quien soy pero yo sí sé quién eres, eres una zorra que lo único que sabe hacer es romper parejas, no voy a parar hasta que te vea sola y hecha polvo. Firmado: tu pesadilla”.
Me ha mandado mensajes de ese tipo otras veces, y no suelo contestarlos, pero es que ese me hizo bastante gracia porque hablaba como si yo no tuviera su número de teléfono, hay que ser tonta para pensar que si recibes mensajes de esas características no vas a comentarlo con alguien ni vas a molestarte en averiguar de quién es. Me recuerda a la miss, sólo que por desgracia ésta es de verdad y tiene bastantes más malas intenciones. Es como su gemela mala.
Le contesto: “Desco, querida, cuando mandes mensajes amenazadores de ese tipo procura que el destinatario no sepa a quién corresponde el número desde el que provienen. Más que más porque así en lugar de dar miedo da bastante risa. Hale, a pasarlo bien reina.”
La tal Desco (se llama Desconsuelo, un nombre mejor puesto imposible) me manda un email el mismo sábado por la tarde cuyo texto copio aquí íntegramente:
“Yo no se kien t cres k ers para mirarme x ncima dl ombro, puta d mierda, cuando aki la unika k tiene k tner verguenza d mirarme a la cara tndrias k ser tu, so zorra, k me kitast a D cuando stavamos a punto d volbr, y t cres muy importante pk t a puesto 1 piso como a las putas, pk eso se le ace a las putas,ponerls piso para cuando se kiere ir a follarselas. Djat d tontrias y djalo en paz k no t lo merecs guarra, t vas ha arrepentir d abrt metio x medio d lo nuestro pk D se va a dar cuenta d kien lo kiere mas y t vas a kdar con 2 palmos d narizes .”
Vuelvo a usar el diccionario y traduzco lo siguiente: (aviso, no garantizo que la traducción sea exacta, es más o menos lo que he podido intuir)
“Yo no sé quién te crees que eres para mirarme por encima del hombro, puta de mierda, cuando aquí la única que tiene que tener vergüenza de mirarme a la cara tendrías que ser tú, so zorra, que me quitaste a D cuando estábamos a punto de volver, y te crees muy importante pk (puede ser porque o peque, una de dos, yo creo que será porque) te ha puesto un piso como a las putas, pk (otra vez porque, imagino) eso se le hace a las putas, ponerles piso para cuando se quiere ir a follárselas. Déjate de tonterías y déjalo en paz que no te lo mereces guarra, te vas a arrepentir de haberte metido por medio de lo nuestro pk (ahora estoy segura de que es porque) D se va a dar cuenta de quién lo quiere más y te vas a quedar con dos palmos de narices.”
Me planteo la posibilidad de no contestar, pero estoy un poco aburrida y considero que con sus siguientes contestaciones esto me puede dar para un par de tardes entretenidas. Así que le contesto:
“Buenas tardes Desco:
Lo de mirarte por encima del hombro, créeme que es sin mala intención, pero no puedo evitarlo, yo no tengo la culpa de que no midas más de 1.50. Reclamaciones de ese tipo, a tu madre, que te parió, o a Dios, que es el que reparte las alturas y los cerebros, y ya que estás pídele uno para ti a ver si le puedes dar más uso, seguro que te lo concede, el tuyo está casi nuevo y no tendrá problema en cambiártelo.
En segundo lugar: Yo no te quité a nadie, D no es ningún mueble, y al contrario de lo que tú te piensas, no es ningún pelele (si no sabes lo que significa esta palabra luego te adjunto un glosario en la parte de abajo del mail).Él hace lo que le da la gana y tiene la capacidad suficiente para decidir con quién quiere o no quiere estar, porque no es ninguna cartera que se pueda robar ni ningún bolso de imitación de Prada como el que tú llevas (que aunque te creas que no, se nota que no es auténtico, nena, siento desilusionarte).
Por si no te cuadran las fechas, o no te caben en esa pequeña cabecita con mechas que luces con tanto donaire, te recordaré que cuando yo empecé a salir con D vosotros ya hacía más de 8 meses que habíais roto. Yo dudo un poco que estuvierais a punto de volver, pero si tú duermes tranquila por las noches pensando en eso, adelante. Supongo que es más fácil consolarse con eso que aceptar lo que realmente ocurrió. A los hombres no suele gustarles que sus novias le tiren los trastos a sus mejores amigos. Te lo digo por si te vuelve a pasar, que la fidelidad es lo que tiene.
No me creo nada importante por lo del piso, porque de hecho es SU piso y yo ahí no pinto nada. Pero si como tú dices, el piso me lo ha puesto a mi, he sido muy lista consiguiendo un piso a cambio de nada, no? Aunque hubiera sido a cambio de sexo como las putas sigo considerando que he sabido jugar muy bien mis cartas. Qué es lo que te da rabia exactamente de eso, que tú lo intentaste y D te mandó a freír espárragos? Pobrecilla...
Y para finalizar, te voy a dar una primicia y una alegría, que será de las pocas que tengas en tu insulsa vida de envasadora de cebollas (con todo mi respeto para las envasadoras de cebollas): D y yo nos estamos tomando un tiempo, así que puedes aprovechar a ver si hay suerte. Mucha tiene que haber, en serio que te la deseo porque lo tienes dificilillo. Pero oye, por probar no pierdes nada, nena. Si acaso un poco de dignidad, pero como te queda poca, pues de perdidos al río.
Un saludo.
Pd: Si quieres un día de estos tomamos un café, aclaramos lo que pasa, sin rencores y te ayudo a distinguir cuándo la “ha” del verbo haber lleva h y cuándo no lleva porque es preposición.
Pd2: Ah, y deja de darles la tabarra a tus amigas con este tema porque están hartas, hasta a mí me han dicho lo pesada que estás. Las obsesiones son lo peor. No seas así, que toda esa inquina que tienes hacia mi no hace más que perjudicarte. Búscate un tío que te soporte, como hacemos todas, y déjame vivir en paz."
Automático. Me la encuentro el sábado por la noche en un pub, y viene a propósito desde el otro lado de la barra a saludarme. Yo flipando, mis amigos más. Seguramente luego me pondría verde, pero qué más da. Esto durará hasta que se le vuelvan a cruzar los cables, se aburra y le vuelva a dar la neura conmigo.
Desde aquí hago un llamamiento para los que estén interesados en conocer a esta chica, es un poco tonta pero en el fondo no es mala persona, lo único que pasa es que se aburre la pobre. Información y reservas, en dilemasyonkis@gmail.com.
Mala Sangre
Ayer tuve una discusión enorme con R, él jamás se había enfadado conmigo en casi 9 meses y en esta semana me ha echado un montón de broncas del copón, una detrás de otra. Yo siempre he confiado en él para que pare mis arranques histéricos (que me dan a menudo) mis ataques de celos, y etc etc, él es la persona más calmada del mundo, me hablaba despacito y me hacía comprender que el pollo que le estaba montando estaba fuera de lugar. Pero ya está muy quemado. Está harto de mi y de esta situación, es normal. Ya no se molesta en calmarme, al revés, se enciende él también y discutimos muchísimo. Anoche no me pude aguantar y le llamé egoísta de mierda por un asunto que no viene al caso...pero se lo llamé. Intentó hablar conmigo (tenía 35 llamadas repartidas en 3 móviles) pero yo le colgaba y al final opté por apagarlos.
Cuando me fui a acostar (serían las 2 de la mañana, me entretuve mirando una pecera), me dió por encender los móviles, y tenía un mensaje suyo de la 1.30 que ponía "Sólo querer verte me convierte en un egoísta de mierda? Nunca pensé que iba a oír cómo me insultabas, pero ya es tarde, todo llega y duele. Ten fuerzas mañana. Adiós". No pensaba ni contestarle, pero justo después de ese me llegó un mensaje de las 2.08 también suyo que ponía "Te quiero demasiado como para dejar que te vayas así. Puedes insultarme cuantas veces quieras, pero no voy a dejar de abrazarte." A mi ya después de eso se me cayó el alma a los pies...Se ve que había activado lo del aviso de disponibilidad y en cuanto encendí el móvil me llamó. Le colgué 9 veces, le mandé un mensaje diciéndole que no me apetecía hablar y que quizá otro día. Me llamó insistentemente, otras 5 veces, hasta que se lo cogí. Estuvimos hablando hasta las 4 de la mañana, más o menos. Incluso le hice llorar...pobrecillo, joder. Pero el caso es que más o menos se arregló todo, le pedí perdón y él me perdonó (siempre me perdona...de momento).
Por otro lado, D me ha dicho esta mañana (por teléfono, es valiente como ninguno) que tenemos que hablar. Que no está a gusto, que no me nota como antes y que si no podemos arreglarlo no quiere seguir conmigo. Así de rotundo. Es curioso cómo cambian las cosas en cuestión de horas. Justo al revés de lo que pasaba. Esta noche he quedado con D, en la que preveo, será nuestra última cita. Y lo más triste de todo, es que ya ni siquiera tengo ganas de llorar por eso. No tengo ganas de llorar por no tener que ir a escoger los muebles del piso, ni tengo ganas de llorar por tener que ir a la iglesia de mi pueblo a anular la fecha de la boda. Es como que me da todo un poco igual. Yo estoy aquí y las cosas pasan pero es como si no me pasaran a mi o como si yo no fuera yo porque no me afectan.
Qué coño me pasa...
Nota: El messenger, ese cabronazo cibernético...Esto es lo que ponía bajo la ventana en la que yo estaba hablando con D hace unos minutos. Tiene guasa...

Cuando me fui a acostar (serían las 2 de la mañana, me entretuve mirando una pecera), me dió por encender los móviles, y tenía un mensaje suyo de la 1.30 que ponía "Sólo querer verte me convierte en un egoísta de mierda? Nunca pensé que iba a oír cómo me insultabas, pero ya es tarde, todo llega y duele. Ten fuerzas mañana. Adiós". No pensaba ni contestarle, pero justo después de ese me llegó un mensaje de las 2.08 también suyo que ponía "Te quiero demasiado como para dejar que te vayas así. Puedes insultarme cuantas veces quieras, pero no voy a dejar de abrazarte." A mi ya después de eso se me cayó el alma a los pies...Se ve que había activado lo del aviso de disponibilidad y en cuanto encendí el móvil me llamó. Le colgué 9 veces, le mandé un mensaje diciéndole que no me apetecía hablar y que quizá otro día. Me llamó insistentemente, otras 5 veces, hasta que se lo cogí. Estuvimos hablando hasta las 4 de la mañana, más o menos. Incluso le hice llorar...pobrecillo, joder. Pero el caso es que más o menos se arregló todo, le pedí perdón y él me perdonó (siempre me perdona...de momento).
Por otro lado, D me ha dicho esta mañana (por teléfono, es valiente como ninguno) que tenemos que hablar. Que no está a gusto, que no me nota como antes y que si no podemos arreglarlo no quiere seguir conmigo. Así de rotundo. Es curioso cómo cambian las cosas en cuestión de horas. Justo al revés de lo que pasaba. Esta noche he quedado con D, en la que preveo, será nuestra última cita. Y lo más triste de todo, es que ya ni siquiera tengo ganas de llorar por eso. No tengo ganas de llorar por no tener que ir a escoger los muebles del piso, ni tengo ganas de llorar por tener que ir a la iglesia de mi pueblo a anular la fecha de la boda. Es como que me da todo un poco igual. Yo estoy aquí y las cosas pasan pero es como si no me pasaran a mi o como si yo no fuera yo porque no me afectan.
Qué coño me pasa...
Nota: El messenger, ese cabronazo cibernético...Esto es lo que ponía bajo la ventana en la que yo estaba hablando con D hace unos minutos. Tiene guasa...

El primer polvo en siglos
Sábado por la tarde. Estoy pasando el fin de semana en el piso de D. Los dos tirados en el sofá, viendo Cinderella Man. (Vaya coñazo por cierto, no la veais).Después de los primeros 20 minutos de película determino que es un bodrio, aún así intento concentrar toda mi atención en la pantalla para no dormirme y ver si le encuentro la gracia. Al parecer a D le está pareciendo igual de aburrida que a mi, porque como el que no quiere la cosa desliza la mano por debajo del pantalón de mi chándal. Yo le miro y le pregunto:
- Amor, qué haces?
- Yo? Nada cariño.
- Puedes seguir haciendo nada con la mano fuera de mi pantalón, por favor, cielo? Es que quiero ver la película.
- Valeeeee perdonaaaaa.
Saca la mano y continuamos viendo la película. Pero no han pasado ni cinco minutos y vuelve a la carga. Noto las yemas de sus dedos frotándose contra la parte interior de mis muslos. Confío en que se cansará cuando vea que no reacciono y me dejará ver la película. Pero me equivoco, entre otras cosas porque yo soy incapaz de no reaccionar cuando él me toca. Su atrevimiento va creciendo y acaricia mi entrepierna por encima de la tela del tanga. Mi nivel de concentración en la película disminuye, mi temperatura corporal y mis jadeos aumentan. D se me acerca al oído y comienza a besarme el lóbulo de la oreja y el cuello mientras me susurra:
- Aún quieres que saque la mano? Porque si quieres que saque la mano y me esté quieto la saco y me estoy quieto...
- Apaga la tele, anda. De todas formas esta película es un rollo- articulo yo con la respiración entrecortada-.
D se coloca encima de mi y va recorriendo mi cuerpo con sus labios a medida que me desnuda. Cuando ya no queda ropa que quitar me abre las piernas y se coloca entre ellas, sus manos juntan mis pechos y lame mis pezones casi a la vez, porque sabe que eso me vuelve loca. Traza con su lengua una línea desde mi pezón derecho hasta mi monte de venus. Me pide que me abra los labios para él, y yo lo hago, como siempre. No sé si su tacto húmedo sobre mi clítoris provoca placer, o dolor, o calor, o frío, o todo a la vez. Le pido que pare porque no puedo más, y porque quiero sentirlo a él en mi boca, pero desoye mis súplicas y sus labios siguen palpitando sobre mi sexo.
Cuando mis gemidos han retumbado ya por toda la finca, encaja sus caderas entre mis piernas y yo le guío para que entre en mí despacio. Es el momento que más me gusta, porque me mira y me sonríe y yo imagino que el paraíso debe ser algo parecido a eso. Después pierdo la noción del tiempo entre embestidas, caricias, y movimientos rítmicos, recuperándola sólo cuando él me susurra lo mucho que me quiere justo mientras se derrama en mí.
Se levanta y me dice que me espera en la ducha para relajarnos, pero yo sé que probablemente en la ducha haremos de todo excepto relajarnos.
Estoy a punto de encaminarme hacia el baño cuando veo que un móvil vibra sobre la mesa. Aunque nuestros móviles son exactamente iguales, he visto a D coger uno antes, luego este que queda debe ser el mío. Lo abro, y veo que tengo un mensaje de una tal Lorena. “Lorena? Si yo no conozco a ninguna Lorena” pienso. A medida que voy bajando el mensaje, que además no es mensaje de texto sino multimedia, veo que adjunta la foto de un tatuaje en un escote de mujer. Mi sonrisa se va esfumando progresivamente mientras leo: “ Ya ves que al final me he atrevido, tengo ganas de que me lo veas en directo. Te echo de menos, podemos vernos la semana que viene? Estaré en la capital. Un beso pichu”
Y ahora sé que Lorena es. La ex de D. Y ahora sé qué móvil es. El mío, desde luego no.
D entra en el comedor y me pregunta:
- Pero qué haces ahí como un pasmarote, amor? Llevo 10 minutos esperándote.
Mi mirada le hace suponer que hay algo que va mal. Mira su teléfono suspendido en mi mano, mira el que él pensaba que es suyo, pero que es mío, y me dice:
- Me he confundido de móvil, verdad?
- Tienes un mensaje de Lorena- le digo yo sin responder a su pregunta- Voy a ducharme. Ya te aviso cuando termine.
Él lo lee e intenta retenerme de camino hacia el baño cogiéndome del brazo, pero yo lo sacudo con fuerza y hago que me deje en paz, mientras le balbuceo entre dientes un “No me toques” que lo deja helado.
Me encierro en el baño y lloro. Lloro de tristeza, de rabia, de impotencia, de desesperación. Lloro por mi, por D y por R. Lloro por haberme pasado la tarde haciendo y congelando comidas para D. Lloro por haberle hecho un puto bizcocho. Lloro por esa zorra de Lorena, lloro por las tetas que tiene la muy cabrona, lloro porque tenga la cara dura de enviarle un mensaje así a mi novio. Lloro por los ojos verdes de D, por el tacto de sus manos y por su sonrisa tan adorable. Lloro porque me doy pena por llorar así, lloro por no tener derecho a ponerme de esta manera. Lloro porque oigo la puerta de la calle, y lloro porque me he quedado sola. Lloro durante dos horas y cuarto. Lloro hasta que no me quedan lágrimas, ni pulmones, ni fuerzas para seguir llorando. Después de eso salgo, me acuesto en la habitación individual de invitados, y me duermo.
Debe ser la una de la mañana cuando oigo las llaves de D. No sé cuánto tiempo llevo durmiendo, y tampoco recuerdo porqué me noto los ojos tan hinchados. D abre la puerta de la habitación de matrimonio, y como ve que no estoy se encamina a la habitación individual. Abre la puerta y empieza a ponerse el pijama. Levanta las sábanas y se acuesta a mi lado. Yo le digo:
- Vete a la otra cama, esta es muy pequeña para los dos.
- Pues vente conmigo.
- Yo no voy a ningún lado.
- Pues yo tampoco.
- Aquí estamos como sardinas en lata, vete a la otra cama, por favor.
- Me da igual. No pienso irme a ninguna otra cama porque en la única cama en la que yo quiero estar es en la tuya. Donde estés tú. Pase lo que pase.
Me callo y no digo nada. Pero en mi mente resuena constantemente un “Ojalá pudiera creérmelo”.
- Amor, qué haces?
- Yo? Nada cariño.
- Puedes seguir haciendo nada con la mano fuera de mi pantalón, por favor, cielo? Es que quiero ver la película.
- Valeeeee perdonaaaaa.
Saca la mano y continuamos viendo la película. Pero no han pasado ni cinco minutos y vuelve a la carga. Noto las yemas de sus dedos frotándose contra la parte interior de mis muslos. Confío en que se cansará cuando vea que no reacciono y me dejará ver la película. Pero me equivoco, entre otras cosas porque yo soy incapaz de no reaccionar cuando él me toca. Su atrevimiento va creciendo y acaricia mi entrepierna por encima de la tela del tanga. Mi nivel de concentración en la película disminuye, mi temperatura corporal y mis jadeos aumentan. D se me acerca al oído y comienza a besarme el lóbulo de la oreja y el cuello mientras me susurra:
- Aún quieres que saque la mano? Porque si quieres que saque la mano y me esté quieto la saco y me estoy quieto...
- Apaga la tele, anda. De todas formas esta película es un rollo- articulo yo con la respiración entrecortada-.
D se coloca encima de mi y va recorriendo mi cuerpo con sus labios a medida que me desnuda. Cuando ya no queda ropa que quitar me abre las piernas y se coloca entre ellas, sus manos juntan mis pechos y lame mis pezones casi a la vez, porque sabe que eso me vuelve loca. Traza con su lengua una línea desde mi pezón derecho hasta mi monte de venus. Me pide que me abra los labios para él, y yo lo hago, como siempre. No sé si su tacto húmedo sobre mi clítoris provoca placer, o dolor, o calor, o frío, o todo a la vez. Le pido que pare porque no puedo más, y porque quiero sentirlo a él en mi boca, pero desoye mis súplicas y sus labios siguen palpitando sobre mi sexo.
Cuando mis gemidos han retumbado ya por toda la finca, encaja sus caderas entre mis piernas y yo le guío para que entre en mí despacio. Es el momento que más me gusta, porque me mira y me sonríe y yo imagino que el paraíso debe ser algo parecido a eso. Después pierdo la noción del tiempo entre embestidas, caricias, y movimientos rítmicos, recuperándola sólo cuando él me susurra lo mucho que me quiere justo mientras se derrama en mí.
Se levanta y me dice que me espera en la ducha para relajarnos, pero yo sé que probablemente en la ducha haremos de todo excepto relajarnos.
Estoy a punto de encaminarme hacia el baño cuando veo que un móvil vibra sobre la mesa. Aunque nuestros móviles son exactamente iguales, he visto a D coger uno antes, luego este que queda debe ser el mío. Lo abro, y veo que tengo un mensaje de una tal Lorena. “Lorena? Si yo no conozco a ninguna Lorena” pienso. A medida que voy bajando el mensaje, que además no es mensaje de texto sino multimedia, veo que adjunta la foto de un tatuaje en un escote de mujer. Mi sonrisa se va esfumando progresivamente mientras leo: “ Ya ves que al final me he atrevido, tengo ganas de que me lo veas en directo. Te echo de menos, podemos vernos la semana que viene? Estaré en la capital. Un beso pichu”
Y ahora sé que Lorena es. La ex de D. Y ahora sé qué móvil es. El mío, desde luego no.
D entra en el comedor y me pregunta:
- Pero qué haces ahí como un pasmarote, amor? Llevo 10 minutos esperándote.
Mi mirada le hace suponer que hay algo que va mal. Mira su teléfono suspendido en mi mano, mira el que él pensaba que es suyo, pero que es mío, y me dice:
- Me he confundido de móvil, verdad?
- Tienes un mensaje de Lorena- le digo yo sin responder a su pregunta- Voy a ducharme. Ya te aviso cuando termine.
Él lo lee e intenta retenerme de camino hacia el baño cogiéndome del brazo, pero yo lo sacudo con fuerza y hago que me deje en paz, mientras le balbuceo entre dientes un “No me toques” que lo deja helado.
Me encierro en el baño y lloro. Lloro de tristeza, de rabia, de impotencia, de desesperación. Lloro por mi, por D y por R. Lloro por haberme pasado la tarde haciendo y congelando comidas para D. Lloro por haberle hecho un puto bizcocho. Lloro por esa zorra de Lorena, lloro por las tetas que tiene la muy cabrona, lloro porque tenga la cara dura de enviarle un mensaje así a mi novio. Lloro por los ojos verdes de D, por el tacto de sus manos y por su sonrisa tan adorable. Lloro porque me doy pena por llorar así, lloro por no tener derecho a ponerme de esta manera. Lloro porque oigo la puerta de la calle, y lloro porque me he quedado sola. Lloro durante dos horas y cuarto. Lloro hasta que no me quedan lágrimas, ni pulmones, ni fuerzas para seguir llorando. Después de eso salgo, me acuesto en la habitación individual de invitados, y me duermo.
Debe ser la una de la mañana cuando oigo las llaves de D. No sé cuánto tiempo llevo durmiendo, y tampoco recuerdo porqué me noto los ojos tan hinchados. D abre la puerta de la habitación de matrimonio, y como ve que no estoy se encamina a la habitación individual. Abre la puerta y empieza a ponerse el pijama. Levanta las sábanas y se acuesta a mi lado. Yo le digo:
- Vete a la otra cama, esta es muy pequeña para los dos.
- Pues vente conmigo.
- Yo no voy a ningún lado.
- Pues yo tampoco.
- Aquí estamos como sardinas en lata, vete a la otra cama, por favor.
- Me da igual. No pienso irme a ninguna otra cama porque en la única cama en la que yo quiero estar es en la tuya. Donde estés tú. Pase lo que pase.
Me callo y no digo nada. Pero en mi mente resuena constantemente un “Ojalá pudiera creérmelo”.





