logotipo

img_google
Las consecuencias de vivir
De pronto, es más pronto de lo que piensas. Son las consecuencias de vivir una vida.
Acerca de
No es cuestión de romper estructuras, sino saber que hacer con los pedazos.
Sindicación
 
Nunca lo había pensado
Alimento para el ego
Mi restaurante abre los siete días de la semana y los fines de semana suelen ser los de mayor asistencia tanto ahí, como en servicio para llevar y entrega a domicilio. Pues entonces, hay que preparar más cosas y desde hace tiempo yo soy el encargado de preparar la tradicional sangría madrileña. En el restaurante aunque tenemos los productos de Coca-Cola, tenemos la idea de que la gente acompañe su paella con un buen vino o con una refrescante sangría, y el calor de la ciudad coopera con mi idea. Hoy sólo vendimos refrescos a una mesa, el resto bebió sangría. Pero ahora me estoy enfrentando al problema de que nunca preparo la cantidad suficiente de sangría, pero me da miedo hacer y tener que tirarla, algo se me ocurrirá. Pero hasta ahora los comentarios de la sangría son muy buenos y me da mucho gusto, a nivel personal. Claro, he ido compartiendo la receta con quienes trabajan conmigo, y la gente cuando vuelve al restaurante, pide sangría, incluso si no se terminan las jarras, la piden para llevar. Y yo me pongo contento.

Alimento para su ego
Pero por supuesto que necesito ayuda, y por supuesto que la tengo. En estas últimas dos semanas he contado con mi asistente personal en el restaurante, me ayuda en todas las tareaz, limpieza, preparación de sangría, de alimentos, atención al cliente, reparto y sobre todo, me hace compañía. Lo que más disfruta es preparar la sangría, y se ha vuelto también un experto, lo curioso es que sólo tiene 11 años y es mi vecino, vive frente a mi casa, pero en estas vacaciones sus padres decidieron que no querían tenerlo todo el día en casa, y sugirieron que se integrara a las filas de mi establecimiento. Y como me cae bien, acepté, además está bien que vaya aprendiendo lo importante del trabajo, el verdadero valor del dinero, y la verdad es que se divierte mucho. Al principio no sabía cual era su puesto dentro del lugar, pero dado que lo que más disfruta es ayudar en la preparación de alimentos y bebidas, lo he nombrado: El Pinche Gian.

Ayer
Uno de los días más difíciles de todo el año, y creo que sin duda alguna de los peores en toda mi vida. La causa de todo fue totalmente inesperada, y lo peor del caso es que no podía hacer nada por evitarla, que me hiciera sentir mejor, o que mostrara mi verdadero estado de ánimo. Por las circunstancias estaba obligado a poner mi mejor cara, a no hacer una pausa, a seguir con mi vida normal, como el mejor de los días, como si nada hubiera pasado, y así fue. Todo el día sonriendo, como cualquier otro, con todos, como siempre, hasta la noche, al momento de cerrar la puerta de mi cuarto y entonces encontrarme a solas, y comprender en su totalidad la magnitud de lo ocurrido. Y no poder ni llorar. Pero hoy, lo peor ha pasado, y a diferencia de ayer, la sonrisa era natural.

Ya para irnos
Hoy mientras jugaba fútbol, escuché el comentario de un niño que dijo: ¿Por qué le dicen Diego a Pecuenca?
Este post está dedicado a todos los que se emborrachan con sangría.
 
¿Qué diablos habrá visto en el diario?
Promesas cumplidas. Promesas por cumplir
Siempre me ha gustado cumplir con lo que prometo, a pesar que algunas veces el costo de hacerlo ha sido más alto de lo que planeaba originalmente. No me refiero al costo monetario de las cosas, sino al tiempo, esfuerzo y dedicación. Además del costo de oportunidad, que envuelve a su vez a todos, y que es lo que dejo de hacer por cumplir con mi palabra. Sin embargo, no ha llegado el momento en que me arrepienta de hacerlo, pues si en algún momento prometí algo, fue porque de verdad lo sentí así, y nada habrá de cambiar mi manera de ver tal situación.
He prometido hacer llamadas, y hoy he terminado con mi lista de pendientes. Me prometí retomar el contacto von viejos amigos y Pepe Lozano fue el último, y ahora estamos en comunicación constante. Prometí también hace unos años que no volvería a reprobar una materia, y lo cumplí. Prometí más tarde hacer un cambio total de mi persona, y creo que lo logré, al menos eso siento.
Pero también prometó volver a muchos lugares, y aunque la distancia y el tiempo lo prolongan, estoy seguro que cumpliré con todas esas promesas, porque así tendrá que ser, no hay de otra.
También prometí que le cuidaría, y así hago todos los días. No voy a descuidar jamás esta promesa.
Porque el día que falte a mi palabra, entonces no me quedará ya nada.

Y así también he prometido el post de los postres típicos mexicanos, y finalmente será este lunes cuando lo publicaré. Cumpliré mi promesa.
 
Aquí le traigo su pedido
Con dedicatoria especial
El día de hoy dedico este post a quien iba a ser ayer la Firma Invitada, pero que por razones de salud no pudo hacerlo, ya estará con nosotros más adelante. Recuperate pronto, haces falta.

Con Q de Queso
Parecía olvidado, pero no, lo que pasa es que no tenía tiempo para pensar en palabras con Q, hasta que me sorprendí escogiendo que queso comer, y entonces como iluminación divina lo supe. Desde que me acuerdo siempre he comido mucho queso, de todos los tipos, suaves y fuertes porque mis padres comen de los dos.
De los quesos suaves, mis preferidos son sin duda el queso manchego, y el queso oaxaca. En quesadillas, sándwiches, tortas -y no hablo de pasteles, o tortas de chocolate- y otros alimentos me encanta, pero también puedo comerlo solo, en pedazos o en rebanadas, soy capaz de acabarme yo sólo un kilo de queso. En México cuando voy a casa de mi tía Diana, me como yo sólo en una tarde un kilo de queso Oaxaca, eso sí, de poco en poco. Y si de piezas enteras se trata, no dejar de lado el queso tipo Panela, pero del día, o el queso fresco. Pero no son los únicos quesos suaves que me gustan, no pueden faltar el queso adobera que es ideal para las quesadillas, o el mozarella que es muy bueno para preparar comida italiana, además del parmesano que suelo poner en abundante cantidad cuando como un buen plato de spaguetti, porque sepanlo, puedo comer spaguetti como si no hubiera mañana. Pero también es cierto que me gustan los quesos más fuerte, y soy capaz de comer en una tarde una bola entera de queso Edam, o medio kilo de Gouda. Sin olvidar el queso Grouyere, el Camembert o Roquefort. En los quesos untables, me enloquece el queso de cabra, en todas sus variedades, sin dejar de lado el queso crema, el requesón, el queso seco no se queda atrás. Algunas personas comen queso Cottage para la dieta, para cuidar la línea, yo lo como porque me gusta. Y ahora que lo pienso, creo que el queso que menos me gusta es el queso amarillo en rebanadas, a menos que venga en una hamburguesa, aunque tampoco como tantas hamburguesas. Siempre hay un queso para cada ocasión, de entrada, de acompañante, para pasar un rato, con carnes frías y vino tinto, en fondue, nunca he despreciado un buen queso.

Repertorio musical
Todo empezó cuando me sorprendí a mí mismo escuchando el nuevo disco de Shakira -ni tan nuevo- y descubrir no sólo que es de calidad sino que me gusta. El sonido ha evolucionado mucho, y sus canciones ya no se parecen una a otra, hace un uso más importante de la potencia de su voz. Se ha rodeado de buenos músicos. Pero entonces, a la hora de escucharla, me di cuenta que mi gusto musical es cada día más ecléctico. Porque hoy puedo escuchar a Shakira con su nuevo disco, pero me fascina también The Postal Service, al igual que Neutral Milk Hotel. No puedo dejar de lado a Death Cab for Cutie o a Sarah Brightman. Los White Stripes siguen siendo uno de mis grupos favoritos, lo mismo que REM y su último disco. Disfruto el más reciente CD de U2 aunque me gustan más los clásicos. Escucho a Radiohead y a Plastilina Mosh, tengo un disco de Plástiko. Me gusta Placebo, Norah Jones, Mew, Madonna y Aute. Me divierten por igual Los Tigres del Norte y Liquits. Lenny Kravitz y Keane tienen canciones que me gustan mucho y escucho frecuentemente, lo mismo que los clásicos de Michael Jackson. Julieta Venegas, Johnny Cash, Joaquín Sabina, Gwen Stefani, Gustavo Cerati y Gorillaz me gustan bastante. También Franz Ferdinand, Björk, Fernando Delgadillo, Fiona Apple, Tori Amos, Enrique Bunbury y Ely Guerra. Danger Mouse, Damien Rice, Coldplay, Blur, Cake, Café Tacvba, Benny, Belle and Sebastian los disfruto. Alanis Morrisette y los Aterciopelados, Zwan, Zurdok y Zoe. Todos ellos, y muchos más, me acompañan hoy a diario en cualquier momento dentro de mi iPod y van componiendo el soundtrack de mi vida, mi banda sonora.

Ya para irnos
Todo queda en familia.

 
Más adelante todavía
¿Muy chiquito?
Hoy en la tarde, aprovechando la lluvia que cayó en la ciudad en todo el día, jugamos futbol aprovechando todo el lodo y charcos que se formaron en el parque donde siempre jugamos. Los charcos donde jugamos ayer eran pequeños lagos y teníamos nuevos charcos pequeños, con mucho lodo, en los cuales disfrutar de un buen partido de fútbol, un tanto extremo.
Así que desde el principio comenzaron las caidas al lodo. Claro, jugando con zapatos de fútbol como en mi caso, era menos probable caer al pasto -lodo- pero no me salvé. De hecho fue tan divertido que yo mismo buscaba cualquier oportunidad para hacer una barrida para ir por el balón y por el lodo. Me consagré cuando me aventé directamente a un pequeño lago sin balón de por medio.
Claro, lo complicado fue entrar a mi casa sin ensuciarla. Naturalmente tuve que entrar por la puerta de atrás, cambiarme por ropa menos sucia, porque terminé como un auténtico cerdito, y de inmediato a la regadera. Jamás me había sentido tan sucio como hoy, pero confieso que fue muy divertido.
Quienes me conocen saben que no me gusta ensuciarme, pero hoy, por un momento me ganó el deseo de vivir sin que nada me importada. De vez en cuando se vale.

Todo depende de ti
Hoy fue uno de esos días en que despiertas inseguro de todo, como deseando no haber despertado, con ese clásico -al menos en mí- mal presentimiento de que algo puede salir mal y que termina por sugestionarte y de manera conciente o inconciente haces algo que te dañe para justificar tu miedo inicial. Pues bien, hoy pude romper el paradigma porque decidí que nada me tendría que salir mal si no existía una razón verdaderamente fuera de control.
Y la verdad es que el resultado fue maravilloso porque contrario a lo que me pasó en la mañana, todo me salió maravillosamente bien, hasta el punto de terminar enlodándome como les conté líneas arriba. Sigo sin conocer a una sola persona que quiera comentar conmigo Harry Potter 6 (porque nadie lo ha leído, aunque Martha solicita que se lo cuente, para lo cual te invito a mandarme un mail a roskillas@hotmail.com), pero ya me prestaron finalmente el Código Da Vinci. He mejorado en Halo 2 y mi cansancio va disminuyendo, he podido dormir más y de alguna manera los días lluviosos a mí me alegran. Lo dije antes, y lo repito, por mí que llueva a diario.

Ya para irnos
Mi post de los postres se borró, por eso no lo he publicado. Por lo pronto los dejo con la presentación de la nueva equipación de mi equipo de fútbol. Este es el dorsal de mi jersey. Pronto les contaré más al respecto de la gira que haremos como pretemporada -gira por diferentes casas claro-.
 
¿Alguien de ustedes se llama Pablo?
El comentario de Pablo Escoto (también conocido como el mítico Conde de Santa Lucía, que anteriormente era conocido como el Conde de Santa Rita) sobre las revistas de sociales, deja evidencia obviamente de que él trabajaba en una de ellas. En realidad, él era fotógrafo de un periódico semanal de sociales que se edita en Guadalajara. El nombre del periódico es WEE, y al principio lo regalaban en la calle, posteriormente como suplemento de un re-conocido periódico local (El Informador) y después salió a la venta por sólo 5 pesos (esto es menos de medio euro).
Pues no sería tan grave que Pablo hubiese trabajado ahí, no deja de sorprenderme que personas estuvieran dispuestas a sobornar por salir en la revista. Y tampoco me sorprende que Pablo no aceptara esos intentos por corromperlo, después de todo (y antes de todo) es una persona honorable.
Lo que no le perdono a Pablo, y creo que nunca lo haré, es que por su culpa saliera en la portada de esa revista... sin enterarme. Y no sólo eso, salí en la portada y en 8 páginas junto con un grupo de amigos en un viaje que hicimos en diciembre. Obviamente Pablo se aprovechó de que éramos pura gente bien para eso. La verdad es que me hoy me da risa, y cuando lo descubrí también porque fue totalmente una sorpresa, aunque terminó con mi objetivo de nunca salir en esas publicaciones.
 
El que un día hace de viajero, otro día hace de enfermo
Pero trabajan siempre los mismos
Eso es lo que uno encuentra en las revistas de sociales, que siempre retratan y relatan la interesantísima vida de las mismas personas. Que si los Corcuera, los Limantour, los Fernández del Valle, los Beckman, entre otros apellidos ilustres del jet-set mexicano.
Esta costumbre de relatar la vida de la "gente bien" tiene mucho tiempo, por lo menos desde principios del siglo 20 én México existía ya un periódico dedicado exclusivamente a relatar las mejores fiestas de las mejores familias. Algunas incluso eran ya tradicionales y si uno recibía la invitación podía sentirse parte del selecto grupo, en cambio, si uno no recibía la invitación de esa fiesta, era la señal más clara de que había dejado de formar parte de ese selecto grupo.
Con el tiempo, la clase y el apellido de las familias no era suficiente para mantener la riqueza y las malas decisiones hacían que tuvieran problemas económicos, pero como es costumbre, entre la "gente bien", no se habla de dinero, y mucho menos de la falta de dinero. Por lo tanto, los miembros de familias de abolengo venidas a menos -económicamente- comenzaron a casarse con personas cuyos apellidos no eran ilustres. Pero era un buen intercambio, unos ganaban dinero y la posibilidad de mantener una forma de vida, y otros ganaban el reconocimiento y la aceptación de la alta sociedad, a pesar de no tener una familia de abolengo, y por lo tanto, carecer de un apellido con prestigio y clase. Se dice que la clase no se compra, pero se admiten algunas excepciones.
Total, que en nuestro país, y en muchos otros, cientos de revistas hacen una fortuna vendiéndole a todos los que no son parte de ese "selecto mundo" los relatos de las fiestas, viajes y demás eventos de los que sí son parte. Gente Bien, Caras, Quien, y por supuesto la legendaria ¡Hola! son las más conocidas, pero hay más. No deja de darme risa que la gente pague por leer la vida de gente que no conoce.

iPod. Todo lo que siempre quiso saber y nunca se atrevió a preguntar.
Pues sí, yo ya soy chico iPod. El viernes llegó el mío y desde entonces puedo afirmar que he disfrutado de él. No cambió mi vida drásticamente ni puse mi felicidad en función de él, pero sí ha sido una buena adición a mi vida. Por ejemplo, cuando estoy en el restaurante preparando la sangría madrileña, la paella y otras cosas, el iPod me acompaña. Mientras estoy esperando alguna cita, mi iPod me acompaña, además gracias al iTrip también me puede acompañar mientras voy en el coche y cuando estoy en mi casa. Pero no todo es perfecto, pasar música de un CD al iPod puede tomar una eternidad, pero eso Mac no te lo dice. Tarda años en convertir la música, apróximadamente 13 minutos por disco. Cuando planeas pasar cerca de 100 discos, tanto tiempo se vuelve una molestia. Pero hasta ahora van ganando las cosas buenas, ya les iré contando más al respecto, y emitiré un juicio completo más adelante.

Harry Potter y el Príncipe Mestizo
Pues ya lo terminé. El sábado anterior, mi padre me regaló el libro, pues es bien sabido que soy fanático del pequeño mago. Prefiero sus libros que sus películas, aunque reconozco que gracias a las películas mi imaginación tiene una base sobre la cual volar. Hoy finalmente tras muchas interrupciones pude terminar el libro en su edición en inglés. Son tan sólo 650 páginas, esto es alrededor de 200 menos que el quinto libro. Y es también este el más interesante de los seis libros que han sido publicados hasta el momento. Les recomiendo que lo lean a la brevedad, si no pueden hacerlo en inglés, procuren no averiguar nada sobre la historia, y esperen a que salga en español -que será más disfrutable-, pero no dejen de leerlo, de verdad es muy bueno. Y además de todo, tengo una necesidad -que aumenta- de comentar todo con alguien, así que quien lo haya leído ya, por favor avíseme.

Aeropuertos
Me fascinan. Gente de negocios, estudiantes, aventureros. Familias enteras, viajeros solitarios, parejas, grupos de amigos y viajes académicos. Deportistas, artistas, inversionistas. Gente que llega, bienvenidas, globos, recibimientos, alegría y abrazos. Del otro lado, a unos metros de esa escena, su contraparte, la despedida. Familias que se dividen, parejas que se extrañarán, abrazos que buscan enlazarse por siempre con él, con ella, con ellos, con todos. Lagrimas de tristeza, la nostalgia adelantada por partir. Revisiones, boletos, máquinas, la paranoia del terror en los aviones. Todos los idiomas, todos los colores, todas las caras, todas las historias en el mismo lugar, bajo las mismas revisiones, con la misma prisa por llegar. Con la misma prisa por salir.
 
La firma invitada
Manijeh
Arquitecta, compañera de escuela muchos años, y amiga. De personalidad extraordinaria, gustos por las cosas extrañas, firme en principios y leal como pocos. Podría decir más cosas de ella, pero todo estaría de más, aquí está Manijeh.

Mi turno
Manijeh Lizárraga


Bueno, permítanme comenzar del mismo modo que muchas de las firmas invitadas lo han hecho: Agradeciendo a Diego la invitación y la oportunidad de entrometerme un poco en su espacio. Cuando me dijo: “el tema es libre y no hay límites” me sentí anonadada. Yo creo que no hay nada mas limitado que dar toda la libertad posible a alguien, ya que son tantas las posibilidades y se convierte en una tarea prácticamente imposible poder escoger algo en específico y así, limitarse a uno mismo (vaya, Diego se libra fácilmente de lo más latoso en ese sentido). Pero luego me dije, “cómo no, si yo si puedo!”
Y aquí estoy, casi casi en las mismas. Hay tantas cosas de las que quisiera yo hablar. Y entre tantos temas, quiero tocar el de la individualidad.
Todos somos únicos. No importa que por nuestras características nos encasillen en un grupo de personas, siempre hay algo que nos convierte en únicos: nuestra risa, algún gesto en particular o hasta nuestra forma de caminar. Y es precisamente ese “algo” el que nos ayuda o nos provoca a juntarnos con alguien más, tal como lo dice la famosa frase “Dios los hace y ellos se juntan”.
Ejemplos de esto vemos durante toda nuestra vida. En mi caso, lo he notado con mayor claridad en mis años de preparatoria, casualmente los mismos años en que conocí a Diego.
En nuestra prepa existían varios grupos de amigos y estos grupos recibían algún apodo por aquella característica que todos tenían en común, lo cual a mi grupo de amigos, en aquel tiempo, nos parecía una falta de personalidad. Ahora, pensándolo bien, caímos en el gravísimo error de juzgar sin antes conocer, pero la verdad tampoco nos dimos la oportunidad unos a otros porque simplemente no nos interesaba. Cada quien estaba muy cómodo y contento en su pequeño mundo y eso era más que suficiente.
Lo curioso era que en nuestro grupo, no existía alguna característica que todos tuviéramos en común. Físicamente éramos muy diferentes todos, y yo creo que eso era lo que nos distinguía. Estaba desde la persona más “fresa” hasta la persona más “hippie”. Lo que sí era cierto, era que todos nos llevábamos excelente. Hasta me atrevo a decir que no teníamos ningún apodo, o por lo menos eso es lo que yo creo. Alguna vez oí por ahí que nos apodaban “el kinder” por inmaduros, pero no hay evidencia sólida que lo pruebe.
Durante todo ese tiempo y hasta hoy, formamos cada quien nuestra personalidad. Algunos se distanciaron, otros permanecieron muy unidos, pero lo que puedo asegurar sin duda es que todos vemos aquella época como una muy grandiosa y que jamás vamos a olvidar.
De cada amigo que tengo y he tenido a lo largo de mi vida, he tomado algo que me ha ayudado a formar mi persona y a llegar a ser quien soy hoy. Por esto les estoy eternamente agradecida.
Gracias a todas estas influencias (tanto buenas como malas) he perdido muchas inseguridades, he aprendido que puedo revelarme tal como soy sin importar que no siga los estándares dictados por la sociedad y sobre todo, a no censurarme por miedo al rechazo.
Claro, sigo en ese duro camino de formar a mi persona y me falta mucho por recorrer. ¿Tengo miedo de seguir este camino? Estoy aterrada. ¿Cuándo termina? Nunca. Y eso es lo que lo hace más divertido e interesante.
Es inevitable querer comerte al mundo en un día, pero hay que aprender a tener paciencia. Hay que aprender a ver las cosas de manera positiva y aceptar que vendrán algunas decepciones, ya que sin esto, probablemente nos perderíamos lo mejor. Hay que saber levantarse y volverlo a intentar. Hay que aceptar que tal vez no conseguiremos todo lo que deseamos simplemente porque no nos toca, pero no sin antes hacer el mayor esfuerzo por conseguirlo. Y saber vivir a gusto, ver siempre hacia delante (sin olvidar lo que dejamos atrás) y desechar la actitud de la-vida-apesta, porque hasta en el día más gris hay algo que te puede ayudar a mantener las ganas de ver que es lo que sigue.
En mi caso, cuando las cosas se ponen de lo más feo (y se han puesto bastante mal), mi “muleta” es el cariño de aquellos que me rodean. Trato de tener siempre muy presente que en algún lugar, no importa que tan lejos sea, tengo mínimo a una persona que me quiere. Lo menos que puedo hacer para demostrarles que yo me siento igual por ellos es mantener la cabeza en alto y seguir adelante, porque no importa que tan jodida llegue a estar yo, siempre tendré a alguien que me eche una mano.
Entre toda esta gente, Diego tiene un lugar muy especial y le agradezco de nuevo la oportunidad de expresarme el día de hoy y Diego: también te agradezco todas las veces que me has demostrado tu apoyo, por ayudarme a formar mi personalidad y sobre todo, por tu amistad incondicional. Sé que eso es algo que jamás perderemos. Eso y nuestra carismática personalidad (jaja).
 
Vas a salir en los diarios
De terror y de zombies
Pues desde ayer estaba planeado, hoy en compañía de unos de mis más extraños amigos vería a las 7 de la noche una película de zombies o muertos vivientes, como prefieran llamarlos, que se titulaba La Tierra de los Muertos. Como suele suceder, llegaron un poco tarde, pero llegamos finalmente a la taquilla a comprar nuestros boletos cuando la dependiente del lugar nos dijo: La función de esa película se canceló. ¿La causa? La premiere de una película de Jennifer López, no podría ser peor, así que nos fuimos a otro complejo cinematográfico donde pudimos disfrutar de nuestra película. Contrario a lo que esperábamos, había muchas personas en la sala, realmente muchas. Nuestra película era muy mala, tan mala que nos hizo reir mucho a pesar de que cambiaron muchas cosas de las versiones anteriores, los zombies ofrecen siempre lo mismo, pero es lo que las hace divertidos e interesantes. Un género que no a todos gusta, pero que a nosotros nos divierte. Además como dije, mis amigos son bastante raros.

Sueños frustrados
Hoy una parte del día vinieron a mi mente algunos de mis sueños frustrados, cosas que no he podido realizar hasta la fecha a pesar de tener toda la intención de hacerlo, estos son algunos.

Volar en helicóptero. He tenido dos oportunidades de hacerlo, una en Vancouver y otra en New York, pero en ninguna pude. Aquí en México es muy caro, pero un día lo haré.
Tocar el violín. Mi instrumento musical favorito, y nunca he podido tener uno en mis manos, ya no digamos siquiera aprender a tocarlo. Lo que pasa es que de chico con tantas clases y actividades no tenía tiempo, ahora un poquito más grande, tengo más actividades, y menos tiempo para tocarlo. Además me gusta tanto, que sólo podría seguir si lo hago bien.
Ganar los centenarios del maratón acuático de Manzanillo. O lo que es lo mismo, ganarme 15 centenarios, haciendo menos de una hora. Lo más que me acerqué fue a 1 hora 4 minutos.

Estos son sólo algunos, pero por supuesto que tengo más. El post de los postres mexicanos sale hasta el jueves, porque no estoy en la computadora donde lo tengo guardado. Pero lo tendrán.

 
Las cosas que hay que aguantarle
Hoy
De esos días largos. Yo insisto que la operación de un restaurante, aunque sea pequeño es muy complicada. Y cada día que pasa compruebo eso de que los restauranteros son los últimos que comen... cuando comen. Hoy comí a las 9 de la noche, 12 horas después de haber desayunado y cuando no tenía ganas ni de hacerlo, estaba realmente cansado. De hecho sigo estando, pero no puedo dormir ya, necesito primero descargar la mente y esta es una buena manera de hacerlo. Larga jonada en el restaurante con más comensales de lo esperado, partiendo de la base que era lunes, el día más flojo de todos. De hecho, la gente me hizo cambiar mis planes vespertinos y cancelar dos citas, esas cancelaciones tuvieron como consecuencia que mañana tenga que madrugar para atenderlas, las horas de sueño se acortan. Ya que se acorten, tiene como consecuencia que el cansancio seguirá, lo mismo que la herida del párpado. Esa misma herida, hace que no pueda dormir en mi posición favorita porque se me vuelve a abrir. Total, no fue el mejor de los días, pero al menos hubo mejoría de ayer a hoy. Mañana sin duda será mejor.

Mañana
Un 19 de julio de 1992 nació Dani, desde ese día y hasta entonces ha alegrado la vida de muchos con grandes satisfacciones. Nadie puede reprocharle nada, ni en lo académico ni en lo deportivo -quizá su afición al Atlas, pero digamos que nadie es perfecto- y mucho menos en el plano familiar y personal. Cumple con todo, nunca falla en nada y combina perfectamente madurez con igenuidad infantil. Es muy culto, sabe muchas cosas porque lee mucho y pregunta aún más, pero no pierde la capacidad de asombro y la sorpresa de un niño cuando descubre algo nuevo. Quizá lo más valioso de todo sea su sonrisa, consecuencia de su particular forma de ser. Quizá lo más valioso sea su forma de ser, que tiene como consecuencia esa fantástica sonrisa. No lo sé, pero me siento afortunado de tenerle cerca, de saber que así como él es marcadamente mi favorito sobre todos, yo también lo soy para él. El otro día platicando con mi amiga Paloma, me decía que quizá no me di cuenta de lo importante que se ha vuelto el 'enano' para mí. Pero la verdad es que sí me di cuenta. Felicidades Daniel.
 
Modelos para armar
Hoy fue uno de esos días eternos. No pude dormir bien porque arrastro una gripa desde el jueves, consecuencia de salvar pinos. Como no pude dormir bien, todo el día he estado cansado y con dolor de cabeza. Como he tenido dolor de cabeza no he tenido el mejor humor hoy, no estoy de malas, pero tampoco tengo ánimo de muchas cosas. Por la tarde jugué futbol y el resultado fue desastroso, herida en el párpado derecho, ardor e inflamación. Parezco boxeador. Además el golpe hace que me duela más la cabeza. Y cuando ya no tenía ánimo de nada, y estaba por apagar la computadora, he leído un mail de Sharon y todo se ha puesto mejor.
Aunque veo poco con el ojo derecho y continua el dolor de cabeza.
Unas palabras mejoran las cosas.
 
¿Qué me importa a mí la especie?
Como hemos cambiado
Pues hoy como cada 6 meses apróximadamente, me reuní con mis ex-compañeros de primaria. La verdad es que es un ejercicio divertido porque al ir coincidiendo con unos en algunas cosas, con otros en distintos proyectos, nuestras reuniones ya no se basan únicamente en el recuerdo de la infancia y ver las mismas fotos que vimos la vez pasada, de las cuales no tenemos copias y nos hacen recordar lo bien que la pasamos en aquella época. Aunque ahora que lo pienso, hoy gracias a esas fotos, encontré la oportunidad de volver a saber de Ángel, un muy buen amigo que dejé de ver de un día para otro pues se cambió de ciudad sin avisar y nunca volví a saber de él, hoy parece que está cerca ese día. Más gordos, más altos y sólo uno que otro más flaco que la anterior vez que nos vimos, el paso del tiempo deja su huella que poco a poco se vuelve imborrable. Hoy, para festejar la reunión se hicieron camisetas, una reedición de las que hicimos al salir de primaria. Tengo una para alimentar la nostalgia.
Pero además de los de siempre, hoy fueron unas ex compañeras que no había visto en años. Me dio gusto verlas porque son parte del grupo, hasta que una de ellas comenzó a hablar en forma despectiva de las personas de raza negra. Al principio todos pensamos que era un chiste de mal gusto, pero poco a poco fue aumentando de tono en sus críticas generales hacia ellos. Como es de suponerse, todos nos molestamos y le pedimos que parara, pero no lo hizo. Yo opté por darme la vuelta y dirigirme hacia otro lado porque personas como ellas, además de hacerme enojar porque van en contra de lo que yo creo -igualdad de trato, derechos y oportunidades- son tan estúpidas que ni siquiera vale la pena intentar dialogar con ellos. No razonan, así que lo mejor es dejarle sola, como lo hicimos todos. Pero fuera de ella, todos la pasamos muy bien recordando el pasado y compartiendo nuestro presente, haciendo planes para el futuro. Fuimos compañeros de escuela, y seremos compañeros en este tren durante mucho tiempo.

Duelo de grandes
Total que ni las Chivas son tan malas, ni el Madrid es tan bueno. Al final ganaron los merengues por tres goles a uno, pero no les fue tan fácil hacerlo. Lo que sí, mi lado futbolístico hoy se dividió en dos.

Ya para irnos
El próximo lunes o martes, dependiendo de las circunstancias, colgaré el segundo post de la comida mexicana, principalmente postres que he titulado Sabores son amores, para que se den una idea. Y hoy, como algo totalmente inesperado, me obsequiaron un ejemplar del sexto libro de Harry Potter. Ya les comentaré cuando lo termine, seguramente esta misma semana.
 
Estamos vivos, que ya es mucho
Historias que acaban mal (última parte)
Siguen siendo mis vecinos, los sigo viendo frecuentente y por supuesto que sus peleas familiares continúan, mismas que yo aún escucho por mi ventana. Pero cada vez menos, no sé si porque han bajado el volumen o porque ha bajado mi interés.
Sí, pobres niños, no tienen la culpa del ambiente en el que han nacido y me gustaría pode ayudarlos, pero siquiera intentar hacerlo implicaría un gran riesgo, y no estoy dispuesto a correrlo, sobre todo tras comprobar que no sólo me expongo a mí sino a otros, como mi pequeño primo. Así que la opción de intentar ayudar está descartada.
Además, estos dos niños aunque la necesitan, no buscan ni quieren ayuda, y como todos saben, es imposible ayudar a quien no quiere dejarse ayudar. Así entonces, no tiene caso que me compartan sus historias, que me confiesen sus sentimientos y que lloren por lo que pasa en sus vidas si a los cinco minutos estarán explotando por cualquier tontería, con lo que son capaces de hacer.
Su vida acabará mal, estoy plenamente convencido, no hay manera de que se salven de un trágico final. Quizá mañana, quizá en un año o en diez. Y como he dicho no quiero estar ahí para presenciarlo, no quiero sentirme parte de ese grupo, porque no lo soy y no deseo serlo. Afortunadamente, mi situación familiar es distinta, no podré comprar Porsches y Range Rovers cada semana como ellos, pero a decir verdad, tampoco los necesito. ¿iPod? Tampoco es indispensable, aunque confieso que me gustaría hacerme de uno, quizá pronto.
Sutil y elegante como soy, se los hice saber de una manera muy discreta, y ha funcionado, desde hace días han dejado de buscarme, nos seguimos viendo y los saludo como a cualquier persona, a mi primo -que no está en la ciudad- le he sugerido mantener distancia con ellos.
Su historia acabará mal, aunque honestamente, deseo que se salven.

Pino
Quienes vivan en Guadalajara podrán confirmar que la noche de miércoles a jueves tuvimos una tormenta muy fuerte, que como es costumbre, inundó calles, desbordó drenajes por más preparados que digan estar en el ayuntamiento, y sobre todo, tiró muchos árboles. Algunos muy grandes cuyo tronco quedó trozado por lo que salvar al árbol es imposible, y aún si no se trozara, no podrían levantar a esos grandes árboles por el tamaño y peso de los mismos. Sin embargo, muchos pinos que miden entre tres y cuatro metros, de apenas tres años de edad también fueron derribados y ahí participé yo. En la mañana, mi pequeño vecino que vive frente a mí, llegó a casa a decirnos a mi padre y a mí que un pino se había caído. Pues ya fuimos a ver el pino y decidimos que podíamos salvarlo, y lo hicimos con la ayuda de otras personas. Como salvamos uno, podríamos salvar más, y así lo hicimos con otros cuantos. La verdad es que es un trabajo pesado, pero entre varios podíamos hacerlo. Picos, palas, cuerdas, aplanadores. Todo lo necesario para levantarlos y dejarlos más firmes que antes. Pero lo más importante de todo era la disposición de salvarlos, porque se encontraban en perfecto estado, sólo fuera de la tierra. En total logramos salvar cuatro pinos y dos palmeras. Mañana seguirá la labor de rescate, y probablemente en muchos años, cuando veamos esos pinos, recordaremos entonces que hace algunos años, nosotros los salvamos.
 
La firma invitada
Las cosas buenas están en casa
O cerca de casa. Toda la vida me mantuve ajeno y alejado a mis vecinos, siempre creí que vivir cerca no nos obligaba a convivir, mucho menos a ser amigos. La mínima cortesía y lo políticamente correcto fueron suficientes para mí, hasta que me mudé a este lugar. Y conocí vecinos que fueron enriqueciendo la lista de personas de las que aprendo. Hoy, esta noche, toca el turno de uno de ellos, sin más rodeos, aquí está Pablo.

Mi antiguo nuevo yo
José Pablo Ortiz Partida "Potter"


Las palabras de diego para su invitación a expresarme en este día, en estas páginas, fueron las siguientes: “Ha llegado tu hora, o lo que es lo mismo, este es tu turno.”
Pasaron muchas cosas por mi mente mientras mis nervios se activaban. Cosas como “oh no, me va a matar”, “¿es mi turno?, ¿ya ha matado a otros?”, “¿me va a despedir de paellalandia? (es que yo soy el repartidor oficial de volantes)”. Esos y más pensamientos me aterraron durante aproximadamente un minuto, hasta que al fin me dijo que si aceptaba la invitación. A lo que desde luego… acepté.
Sin más rodeos platicaré sobre él, sobre mí, y sobre los amigos que viven a menos de 300 metros de nuestras casas.
Potter me llaman. Veloz, tenista y escritor en progreso. Algunas personas creen que estoy loco y no voy a negarlo, pues al igual que Matías y muchos de ustedes… yo no me conozco. Mis padres psicólogos y no sólo para el trabajo. Ellos me han enseñado mucho, al igual que me han enseñado Diego, Dani, Willy, Eddy y demás vecinos (y amigos). ¿A cuántos de los que han leído este blog, diego no los ha ayudado? A mí como persona me ayudó a salir adelante en un momento en el que “las tinieblas” me tenían atrapado, durante mucho tiempo dejé de sonreír. Y si lo hacía era de una forma falsa o hipócrita.

Los dejo con algo que escribí en esos tiempos, hace algunos meses:

“Tenía tiempo queriendo hacer este escrito, este escrito para saber como debo forjar mi futuro, este escrito para ser el mejor padre y esposo del mundo, el mejor amigo, el mejor compañero, el mejor en todo lo que haré cuando sea grande, pero claro está, no dejando nunca a los demás como algo peor que yo, pues no lo son. Mucho tiempo tenía yo pensando en que escribiría en estas páginas. La verdad en este momento todas esas ideas se van borrando. Poco a poco, todo lo que alguna vez había pensado, desaparece lentamente en mi mente mientras escribo. Espero que sea temporal mi pérdida de memoria y conforme vaya escribiendo, las ideas regresen a mi mente.
Primero antes de ir al presente, necesito ir al pasado. Toda mi niñez fue buena desde mi punto de vista, y del punto de vista de mis padres creo que también. Nunca fui desmadroso en la escuela, siempre recibían buenas noticias de mí. Como iba diciendo, todo fue bueno hasta que llego segundo de secundaria. No soportaba a nadie, mi paciencia había terminado, el pequeño pablo que nunca hacia daño a nadie comenzaba a sentir odio por dentro, a sentir ganas de golpear a alguien. Tal vez todo se debió a que poco a poco fui guardando mi ira dentro y de alguna forma tenía que salir.
No sé si era tanta mi ira guardada (no creo pues no recuerdo haberme enojado mucho cuando era mas pequeño, sólo con mi hermano pero con él sí me desquitaba) o si simplemente las personas me habían creado todo ese odio de un momento a otro. Todo ese odio que sacaba todo el día… Gritando a mi madre, alegando por todo, queriendo hacer las cosas a mi manera, respondiendo “por qué no hacemos esto mejor de esta forma” en lugar de responder un simple “sí” como hacia antes, tal vez comencé a creer que las personas sólo querían ordenarme, que solo querían de alguna forma dañarme.
Así fueron mis últimos años de secundaria.
Pero luego cambiando un poco de ambiente en prepa, regresé un poco a lo que solía ser.
Sin más rodeos al pasado, llego al presente, este presente que me tiene confundido, todo me molesta. Me molesta darme cuenta de lo que me molesta, lo que se transforma en un círculo vicioso del que me es difícil salir. Esto no era así hasta hace aproximadamente 4 meses. Yendo esos 4 meses más al pasado, era una persona amigable, que ayudaba a las personas. Era una persona con una mente mas controlable, con mas autocontrol, una persona que al darse cuenta de que se estaba enojando, se tranquilizaba y seguía haciendo lo que hacia. Pero todo cambió. No sé si realmente la razón de todo sea la mujer de la que todos conocen mis sentimientos por ella. Pero sí reconozco que hizo un gran cambio en mi vida. Sus brazos rodeando mi cuerpo, mis brazos pegados a su cuerpo, mi lengua saboreando a la suya. Eso era algo que me hacia sentir que lo demás no importaba, pero estaba muy equivocado, lo demás eran mis amigos, mi familia, mi tenis y mi vida. Tal vez no hubiera importado si las cosas siguieran igual: si mis amigos aun confiaran en mí, si no me tuvieran miedo, si los brazos de ella aún rodearan mi cuerpo, si su cuerpo no repeliera al mío.
Pero no, las cosas cambiaron. Y yo, aquí solitario, casi solitario dándome cuenta muy tarde de los errores que cometo, en estos momentos sólo espero una cosa, que no sea demasiado tarde para que pueda arreglarlo todo. Que pueda regresar a aquel pablo que todos querían, a aquel potter que algunos niños admiraban, a aquel “pabilito” que mis padres deben extrañar.
Es tanto mi odio dentro, que mis lágrimas extrañan sus salidas, extrañan recorrer mis mejillas una vez más.
Sin embargo, debo reconocer que el único que me hace daño soy yo. Desde que la conozco tiene novio, y ella nunca me mintió, siempre me dijo que lo quería mucho y que no pensaba dejarlo, pero ahí comenzó el pablo que no quiere perder, que cree que puede andar con una mujer guapa 2 años mayor que él, y eso no es todo, cree que para eso, puede hacer que corte con su novio… ¿en qué estaba pensando? Ella más de 3 veces me lo dijo, “no puede funcionar”, pero ahí seguía yo, desafiando a la madre naturaleza, deseando ser 2 años mayor, y al no poder serlo, fingiéndolo. Lógicamente de una forma estúpida pues no puedo fingir algo que no soy. Me di cuenta de que no podía pasar pero yo seguía intentando. Digamos que no soy de la clase de personas que se dejan “perder” fácilmente.
Mi enojo no era todo el problema, el principal problema era en quien o quienes sacaba mi ira… pues así es, en tus amigos, en Willy que nunca te va a negar nada, que persona más noble; en Dani que de alguna manera crea felicidad dentro de uno; en Eddy que siempre me apoya en mis retos y en todas mis ideas estúpidas; en diego que siempre está ahí para cuando Potter lo busca, siempre está ahí para resolverle sus dudas, para hacer que se de cuenta de sus errores. Y así puedes seguir mencionando a todos tus amigos que últimamente chingas a diario. A pesar de todo esto, hay una persona a la que no jodes, a la que no le reclamas nada, e irónicamente es la causante de todo esto, al no tener el valor de reclamarle, no saber como reclamarle, tú, yo, yo soy tú y tú eres yo, no puedo reclamarme, no se como, toda mi ira debería caer en una sola persona, en la causante de todo, en ti, en mí, yo soy mi único enemigo, cómo puedo vencerme, si no sé perder, cómo puedo enfrentarme si de cualquier forma pierdo, cómo puedo dejar caer mi enojo sobre mí mismo, cómo puedo herirme, esa respuesta me llevará a aquel Pablo, aquel Potter, aquel “Pablito”. Pero es tan difícil de encontrar…
Es jueves 10 de marzo del 2005, a las 23:23 horas, y con la llegada de mi hermano tengo que terminar esto. Espero que siga escribiendo mañana.”

Nunca escribí más.
Al igual que Matías, estoy de regreso. Al menos, en proceso.
Algunas veces escribir tu vida y tus problemas ayuda mucho para superarlos. A mí me ayudo, y cada día soy mas feliz.
“La tristeza no es más que una estación del corazón y el alma... Después de un frío invierno, viene una agradable primavera”
Saludos. Muchas gracias Diego.



 
Los malos eran los que me rodeaban
Si me muero mañana
De pronto me ha dado por pensar, todas las cosas que pasarían, que me perdería y que lograría evitar si me muero mañana, y lo hago como ejercicio nada más, no planeo morirme próximamente, lamento si alguien se hizo ilusiones.
Evitaría por ejemplo las elecciones presidenciales del próximo año, lo cual para los que voten representará una horrible y difícil decisión, dada la limitadísima calidad de los candidatos. También me salvaría de ver como poco a poco la ciudad, el estado y el país se llenan de propaganda política, esa a la que no llaman contaminación. Haría que mi primo Daniel fallara en su predicción, que dice que moriré atropellado por un camión. A menos claro, que muera atropellado por un camión, en cuyo caso se cumpliría al pie de la letra lo que predijo. Obviamente no todo es bueno, hay algunas cosas malas como el hecho de perderme mi fiesta de cumpleaños de este año que ya estoy planeando, a pesar de que faltan más de 4 meses. Me perdería entre otras cosas, la cara del Chapu al ver que su regalo va envuelto en papel de regalo reciclado por tercera ocasión, y ver que el mío iría en papel reciclado por cuarta ocasión. Si mañana un rayo me cae encima y muero, no podré comer más Sushis Orgásmicos, imaginen que tan buenos son que reciben el adjetivo orgásmico, no es cualquier cosa. No estaría disponible para recibir mi iPod que llega el 22 de julio a Guadalajara, y todo a cambio de un limón. Obviamente tampoco podría seleccionar ese importante limón. Me perdería el nuevo uniforme del equipo Pecuenca, de Chivas y del Real Madrid. No sabría en que momento Robinho ficha por el Madrid, y estaría fuera de toda posibilidad para ver Chivas vs Real Madrid, según tengo entendido, en el cielo no tienen Pago Por Evento. Se acabarían las sesiones de Xbox. Las de Halo 2 y las de FIFA 2005. Dejaría de hablar de mis paellas, bajarían las ventas a nivel nacional de Coca Cola Light al dejar yo de consumir. No tendría tiempo para investigar si estoy emparentado en algún grado con Don Anselmo.
Si mañana me aplasta un elefante, me perderé de ver crecer a Bobby, Joshua e Ytzhak, no podría presentarlos con Bopi para que pueda elegir. Sería difícil comer mis tamales que vienen en camino. Mis amigos se harían con mi colección de discos, aunque pocos son los que en verdad la disfrutarían. Supongo que si me muero mañana Willy se apropiaría de mi Xbox, y tendrían que subastar mi colección de Coca Cola. Se repartirían mis libros, firmados algunos de ellos por sus autores con dedicatorias extrañas, como en el caso del diablo guardián. Mi computadora se la disputarían entre varios, no por lo que tenga, sino porque es bonita. Quizá alguien quiera su contenido, sólo por morbo. Varios amigos se decepcionarían al comprobar que no tengo porno.
Si mañana me come una orca –ballena pues- es probable que se indigeste. También es probable que me echen la culpa. Es más, es probable que me culpen de muchas cosas más, pues como dice el dicho, muerto el perro se acabó la rabia. Yo lo haría. No podrían reclamarme por no ir a donde me invitan, porque ya no podrían invitarme, y en el peor de los casos se verían en complicaciones para reclamarme. En el cielo, tengo entendido, está prohibido el uso de teléfonos móviles y limitado el tiempo que puede uno pasar en internet.
Pero sobre todo, si un meteorito –escasas posibilidades porque la NASA los destruye- cayera sobre mi casa y yo muriera mañana, haría como mi abuela, y no pagaría mis tarjetas de crédito. Esa sería mi última travesura.
Pensándolo bien, son más las cosas buenas que me perdería que las malas, así que ni se emocionen, no tengo programado exponerme mañana a meteoritos, elefantes y otras situaciones de peligro que tanto hay por aquí en Guadalajara. Tengo decidido vivir mucho tiempo más. (Hasta que el camión me atropelle, creo que de esa no me salvaré).

Agradecimiento
Y reconocimiento también, a Elen por organizar ese peculiar concurso que es un hecho que no ganaré pero que va creciendo en número de participantes. Me imagino que estar al pendiente de los nuevos participantes le quita un poco de su tiempo, pero sé que lo hace de buena gana. Así pues, les recomiendo que se den una vuelta por ahí y voten por su relato favorito.
 
Pasaba por aquí
Con P de Pocha
La vida me ha premiado con buenos amigos. He hablado de muchos de ellos aquí, generalmente con los que más convivo, pero no he hablado mucho de los que viven lejos, a últimas fechas hablé mucho de Pepe Lozano, pero ahora toca el turno a otra muy buena amiga que es la Pocha. Pude haberla acomodado en la R, porque su nombre es Rocío.
Desde que la conocí llamaba la atención, porque gritaba mucho, hablaba mucho y cantaba mucho. Ahora, grita más, habla más y canta más, sólo que la veo menos. Para efectos prácticos el recuerdo que yo tengo es de una mujer que le gusta el escándalo y la fiesta. Nuestros gustos musicales difieren mucho, ella va por la música de tamborazos mientras yo voy por algo más ecléctico y tranquilo. Sin embargo, en algunas ocasiones coincidimos. Nos conocimos en una clase en la preparatoria, y formábamos parte de un gran grupo de amigos, porque claro es que la generación se dividía en varios grupitos, digamos especies de subconjuntos.
Con altibajos, como cualquier relación, fuimos buenos amigos el tiempo que estuvimos en la misma escuela, y mejores cuando tomó la decisión de irse. A todos nos sorprendió cuando recién terminada la prepa, decidió casarse. Pero a ella no le gusta hacer las cosas a medias, así que al poco tiempo tuvo a un hijo, Bobby. Pero como dije, no le gusta hacer las cosas a medias, así que al poco tiempo de haber tenido al primero anunció estar embarazada de nueva cuenta, en esta ocasión fueron gemelos: Itzahk y Joshua. El primero de ellos es para mí especial, porque es mi ahijado, lo cual me hace inclinar la balanza siempre a su favor, aunque hace ya mucho tiempo que no le veo. Nuestras vidas han sido diferentes totalmente y nos vemos en lapsos de años, pero cuando nos vemos es con más gusto, a pesar de que mantenemos contacto a través de internet y por teléfono.
La vida dispuso que nos veremos nuevamente en diciembre, quizá antes, pero seguro en diciembre, y podremos recordar los viejos tiempos, que siempre es bueno, y crear momentos que recordaremos después, y eso es mejor. Además de tener la oportunidad de ver, cargar, y jugar con sus hijos, porque no lo saben ahora, pero para mí son importantes.

Tan lejos y tan cerca
Esto de internet hace que la distancia sea corta y el tiempo pase más rápido. Hoy hablé con Dani a través del servicio de mensajería instantánea y al preguntarle como le fue, vean lo que me respondió, sin edición ni censura.

"estoy gordo me va bien esta chafa puevla e comido pan dulce y picza y me dedico a ser cerillero de los supers de tiendas pepe y me entretengo jugando videojuegos trabajo ocho horas al dia con dos horas de comer y lo estoy juntando para mi ipod y mis mercurial y tus tamales"

Obviamente, los errores ortográficos fueron intencionales. (Espero y creo)

Ya para irnos
Los 4 fantásticos. En orden de aparición. Diego, Manijeh, Ana y Chapu. En el cumpleaños de Manijeh.


 
Todo lo que ya viví
Exceso de dimensiones
Ayer en la tarde tuve la oportunidad de conocer la historia de un hombre que se convertirá en leyenda, Don Anselmo, y he decidido compartirla esta noche con ustedes.
Don Anselmo es un buen hombre de 83 años de edad, que como muchos, padeció de cáncer en la próstata. Acudió a prestigiado hospital público para los trabajadores del estado (ISSSTE) donde recibió la atención de los médicos especialistas, que como se hace en todos los casos, se programó una cirugía.
Yo no conocía el método para terminar con el cáncer de próstata, pero consiste en introducir un endoscopio por la punta del pene, avanzar hasta el lugar afectado, pasando por lugares cuyos nombres no recuerdo, o no quiero recordar. Una vez que llegan, separan el tejido y lo toman con el aparato y lo sacan. Sí, imagino que debe verse como una serpiente que acaba de comer. En todos los casos, según me dice mi amiga doctora, es un método bastante sencillo y sin dolor para el paciente, pues todo el tiempo permanece anestesiado, aunque creo que se escucha bastante aterrador. La cirugía se realiza con mucha frecuencia en el nosocomio, sin complicaciones, y todo el instrumental médico tiene medidas estándar. Y aquí es donde comienza lo interesante, porque cuando a Don Anselmo lo tenían ya en quirófano, anestesiado y habían comenzado el proceso de endoscopía, se dieron cuenta que era de medidas insuficientes, comparado con el camino que tenía que recorrer. Esto es, que el señor tenía un aparato que excedía las medidas de los instrumentos, motivo suficiente, para cancelar la cirugía. Obviamente los médicos no daban crédito a la situación por lo que se dieron a la tarea de tomar medidas, literalmente, y la extensión del miembro viril del octagenario, en estado de reposo, rebasó los 30 centímetros.
El hospital vivió un shock, que sigue repercutiendo todavía en las amistades de quienes trabajan ahí como es mi caso, y era tal mi necesidad de compartir esta historia, de la que he reído desde ayer, que la escribí para todos. Aunque por otra parte, a pesar de que la cirugía tuvo que ser por vía abdóminal, y mucho más dolorosa para el pobre señor, tiene el orgullo de elevar el promedio del mexicano en cuando a dimensiones viriles se refiere. Y tiene bien ganado el apodo de treintón, a sus 83 años.
 
Bajo el mismo techo
Otra vez
Hoy mi hermano mayor está aquí, está en casa. Yo sabía que venía este fin de semana y sin embargo fue una sorpresa encontrarle cuando llegué a casa, o lo que me sorprendió quizá fue la manera en que nos saludamos. La última vez que nos vimos fue en junio del año pasado y no fue en los mejores términos, incluso al final terminamos molestos uno con otro, y no sé si él más que yo aunque eso es lo que me planteo. Así, durante un año no tuvimos contacto alguno, a excepción de situaciones obligadas como cuando él llamaba buscando a mi padre, que he de decirlo, tampoco es muy frecuente.
Así hoy no sabía yo que esperar, pero encontré que nos saludamos con un abrazo que hizo borrar todo, no hubo necesidad de decir nada, ni recordar lo pasado, simplemente se fue y nos sentimos mejor todos. Incluso mi padre pudo notar el buen ambiente de concordia entre nosotros y ver como poco a poco nos entendíamos como lo hemos hecho siempre, un complemento de ideas y comentarios que hacen que estemos riendo la mayor parte del tiempo.
Su plática es más interesante que antes, su conocimiento en su campo de trabajo me sorprende cada día más, es oficialmente un somelier, por lo que beber una buena botella de vino se vuelve ahora una hora de aprendizaje. Además de eso, lo que ya es tradicional entre nosotros que es un intercambio de recomendaciones de los restaurantes que hemos visitado en distintas ciudades y que nos gustan, y compartir proyectos, experiencias y planes futuros. Además de una siempre necesaria, crítica constructiva. La verdad es que las horas que estuve platicando con mi hermano se me fueron muy rápido y la pasé muy bien, espero que la siguiente ocasión que nos veamos no sea dentro de un año, y que ese orgullo nuestro, no nos haga pasar otro año de guerra fría.

Puebla
Puebla es una ciudad con mucha historia y tradición en México. También es una ciudad donde viven una tía, su esposo y sus dos hijos, Marifer de 10 años y Abraham de 8. El equipo de Puebla acaba de descender a la segunda división. De Puebla es el mole y los camotes -postre mexicano, próximamente segundo post de comida mexicana, especializado en postres-. En Puebla está la planta de VW, y parte de la historia de nuestro país. En esa ciudad vencimos al ejercito francés en una batalla que se conmemora más en Estados Unidos que en México. De Puebla son los primos de Pablo, y ahí está Dani ahora. A Puebla iré pronto, en unos días estaré por ahí, pero como debe de ser siempre, no se notará mi ausencia porque estaré apenas unas horas. Ya les avisaré cuando me vaya a ir.

Manijeh
Hoy fue cumpleaños de Manijeh, la fiesta y los regalos el mismo día en que se vuelve un año más vieja. No tiene caso decir más de ella, suele hablar por sí misma. Felicidades Manija!
 
Venid
Lluvia
Me fascina que llueva. Porque comprendo que el campo produce más y mejor, que los campesinos recuperan sus inversiones. Aumenta el nivel de los lagos, los ríos retoman su cauce, el bosque recobra la vida. Me gusta que llueva porque el agua es vida y sentirla sobre mí me recuerda que estoy vivo, que voy avanzando aunque a veces hago pausas. Me gusta que llueva cuando estoy en casa. Y cuando voy en el auto y miro en los semaforos rojos caer el agua por la ventana. Se inundan las calles y lo disfruto, mi dosis de adrenalina. Me gusta que llueva cuando camino, cuando corro, cuando voy por la calle. Me gusta mojarme la ropa, correr por la lluvia, no escapando sino sólo disfrutando, como cuando era niño -y es que sigo siendo uno-. Recuerdo que de niño la primera lluvia de la temporada salía al jardín y me quedaba mojándome hasta que terminaba de llover, así, la lluvia y yo inaugurábamos un ciclo y firmábamos un pacto. Me gusta que llueva y ver el espectáculo por la ventana, en mi ventana, como el mundo se transforma y deja de ser gris, para volver a ser azul y verde. Por eso me gusta que llueva, porque todo se transforma.
 
La firma invitada
El regreso de Matias
Lo dije hace una semana, y lo dijo él, está de regreso. Matias es uno de esos amigos que uno conoce, y a pesar de dejar de verlo por meses, o por un día, el gusto de verlo siempre es el mismo. Todo lo sabe y lo que no lo inventa, así que el día de hoy, leamos a Matias.

Cuando el gato no está...
Matias Zelick


...los ratones hacen fiesta. Nunca he sabido si me gustaría ser gato por el control, la autoridad y el miedo que impones en los demás (algunos le dicen respeto) o preferiría ser ratón. La adrenalina, la emoción de saber que en cualquier momento te cazan, el trabajo en equipo, la velocidad y la astucia para ganarle a uno más grande que tú. Bien, la vida decidió por mí como siempre, y a pesar de que suelo preguntarme que elegiría, la verdad es que soy ratón. Y uno muy pequeño.
Hermano menor, que paga las consecuencias del aprendizaje de los padres, porque en efecto, nadie les enseña a ser padres, pero tampoco nadie nos enseña a ser hijos. Esos consejos, por llamarlos de alguna manera, que te dan primos, conocidos, amigos y hermanos, suelen no aplicar en tu vida. La vida es así, lo que les funciona a unos, a otros puede no servirnos de nada, así que toda la vida me tocó pagar por los errores de mis hermanos, de mis primos y hasta de mis padres. "Cuando tu hermano tuvo la oportunidad...". Sí, él, por eso yo no la tengo y no la tuve. Ya no me quejo, porque gracias a eso desarrollé habilidades que de otro modo no habría logrado, como poder manipular a mis hermanos....
Yo sé que suena mal, pero de alguna manera tenía que poder obtener lo que quería, no consideraba justo pagar por errores ajenos, y mis hermanos, para fortuna mía, son muy manipulables. Hasta la fecha cuando quiero divertirme, juego con ellos. Y a veces no se dan cuenta. Pero no soy tan malo como creen, en realidad, no soy nada malo.
Me gusta hacer buenas cosas, y me gusta hacer cosas buenas, que no es lo mismo. Apoyo a greenpeace, participo frecuentemente en la reforestación de la primavera y estoy por ingresar a un programa de reforestación del bosque más intenso que el actual. Colaboro con el Salvation Army y durante un tiempo fui voluntario en la escuela para niñas ciegas de la ciudad, lamentablemente por el horario no pude seguir aportando, y aprendiendo de ellas.
Creo que el ser humano, a pesar de todo lo que vemos a diario en la televisión y los diarios, en el fondo la mayoría de las personas, somos buenos. Creo que las cosas pasan por algo, y siempre habrá algo bueno al final de todo lo malo. Creo que siempre podemos mejorar y también que siempre podemos aprender. Creo que nunca sabemos demasiado, que nunca compartimos demasiado y que al compartir tenemos más. Creo que los sexos se complementan, no que sean iguales. Creo que la igualdad debe ser en oportunidades. Creo en la diversidad, de todo tipo. Apoyo todo tipo de pensamiento, aunque no esté de acuerdo con él, lo respeto. Porque además, soy conciente de que el respeto no se impone, se gana.
Soy conciente de tantas cosas del mundo, pero a la vez me falta tanto para terminar de conocerme a mí mismo, que cada día que pasa me esfuerzo por lograrlo, por ver lo bueno y lo malo de mí, lo que hago que moleste u ofenda a otras personas para, si no eliminarlo, al menos cambiarlo cuando esté con esa persona, siempre y cuando no sea en contra de mis principios, y ahí está lo difícil. Los principios, la base de valores que se formaron en el hogar, los cimientos de mi vida, de los cuales me siento orgulloso. Mi mayor satisfacción será el día que mis hijos, si es que soy capaz de tenerlos, se sientan orgullosos de mí, ese día, habré logrado mi meta.
Ese soy yo, que se descubre ante ustedes. Gracias a Diego por ofrecerme participar el día de hoy en su blog. ¿Ustedes se conocen a ustedes mismos?

Ya para irnos
El rusito le va a las Chivas. Y el 16 de julio en Chicago, Real Madrid vs Chivas. Dos grandes.
 
Sabores mexicanos
Hace algunos días prometí hablar de la comida mexicana y todos sus sabores, hoy finalmente después de un gran recorrido por la memoria, tengo aquí una selección de lo que a mí gusto es más representativo de la comida que tiene México. Cabe aclarar que México es un país muy amplio en historia, cultura y tamaño, por lo tanto en cada región la comida "típica" es diferente, sin embargo, hay platillos que se emplean en todas las regiones, con algunas ligeras -o grandes- variaciones, pero que mantienen la esencia. Así pues, no hablaré de la comida del sureste, porque es tan rara que yo pocas veces la he comido, y hay otros platillos que me resisto a probar.
Para elaborar esta lista, me baso en la cantidad de años que he buscado los mejores platillos de cada tipo de comida, por lo tanto, puedo decir que estoy "autorizado" por el tiempo y el paladar para este post. Como siempre, habrá quien difiera, pero estos son los platillos típicos mexicanos de mejor sabor, según yo.

Tacos
La clave de un buen taco en México, es la tortilla y la salsa. Decía un maestro mío que si la salsa es muy buena, se le perdona un poco la calidad de la carne, pero claro sin exagerar. La tortilla debe ser siempre de maíz blanco, y suave, aunque terminen siendo tacos dorados. Las tortillas en forma de taco que venden en algunos súper mercados, son muy malas, sin embargo fuera de México será más difícil encontrar tortillas, aunque Maseca -líder en tortillas a nivel mundial- se ha encargado de llevarlas por el mundo. Existen muchas variedades, de canasta, dorados, de carne de res, de carne de cero en su denominación "al pastor" que es un gran trompo de carne que bañado en una salsa roja, se rostiza y con esa carne se van elaborando los tacos. También hay tacos un tanto más exóticos como los de sesos, tripa, ojo, lengua y demás partes de la vaca que a muchísimas personas, en las que no me incluyo, les gustan. Mis favoritos son los de carne asada de res y los de pastor. Los primeros acompañados con una deliciosa salsa mexicana, elaborada con jitomate, cebolla. cilantro, chile verde y un poco de limón, todo picado y revuelto. Los de pastor, sugieron acompañarlos con salsa roja o salsa verde de aguacate, para contrastar. A cualquier hora se puede comer un taco, pero depende del estilo. Los de canasta que son elaborados al vapor (de papa, frijol, o carne) son buenos en la mañana y en la noche. Los tacos dorados (de pollo) son perfectos para el medio día mientras que los demás (carne de res y pastor) son perfectos para la noche, antes o después de la juerga. En Guadalajara mis favoritos son los Tacos Providencia, ampliamente recomendados.

Mole
Existen más de 30 variedades de mole, sin embargo hay tres que destacan sobre los demás, el mole poblano (rojo), el mole verde y el pipián. El mole es una especie de salsa un tanto espesa, de compljea elaboración y una gran cantidad de ingredientes para prepararlo. Por lo mismo, no cualquiera prepara un buen mole y en la mayoría de las casas se compra ya hecho sólo para calentarlo o agregar un poco de agua. Algunos de los ingredientes son al menos tres variedades de chile, cacahuates, chocolate, ajonjolí, jitomates o tomates verdes, ajo, y algunas especias. El proceso es lento y complejo, pero al final el mole suele servirse para acompañar un buen pollo o pavo. También pueden servirse enchiladas, que son tortillas con pollo en el interior. Al mole, al servirlo, se le agrega un poco de crema, cebolla y queso para darle más intensidad al sabor. A un lado deberán servirse preferentemente frijoles refritos y un poco de arroz verde, rojo o blanco. Al final el mole deberá verse de la siguiente manera:

y si alguien está interesado en ver más a profundidad la elaboración, visite esta página.

Guacamole
Acompañante casi tan universal como los frijoles refritos, se elabora con ingredientes muy fáciles de conseguir y en poco tiempo. Aguacate, jitomate, cebolla, cilantro, chile verde y un poco de limón. Los jitomates, cebollas, y chiles se pican, y se revuelven con el aguacate y el jugo de limón (sólo uno) . el aguacate debe ir aplastado, no en trozos. Es ideal para acompañar carne, tacos, queso fundido, pollo. Pero también como botana servido con totopos es muy buena idea. Nunca he conocido a alguien que no le guste el guacamole.

Gorditas, tlacoyos, huaraches y otros más.
En esencia son lo mismo, una masa hecha de maíz, con queso, frijoles y un poco de carne, por dentro o por encima, según el plato particular que se elabore. Son platillos muy populares, por lo baratos que son y su facilidad de elaboración, en cualquier tianguis o mercado se pueden encontrar cualquier cantidad de "puestos" que las venden. La clave son los frijoles, que pueden ser negros, o bayos, o pintos, según la región del país, aunque siendo platillos del centro del país saben mejor con frijoles negros refritos. En el caso de los huaraches, pueden servirse con pollo, crema y queso. Una ración suficiente para una persona no cuesta más de 3 dólares (y creo que con eso exagero). Sin embargo, su sencillez no les quita sabor, al contrario, siempre es un buen momento para una gordita.

Estos son sólo algunos de mis platillos favoritos, pero hay más, y en otra ocasión hablaremos de ellos. ¿Cuáles me faltaron? Para los que visitan fuera de México, les dejo una página donde vienen infinidad de recetas de platillos mexicanos, no tengan miedo de experimentar, les gustará. Por cierto, Taco Bell -hermana de Pizza Hut y KFC- no es comida mexicana. ¿Cuáles son sus favoritos?

Mucha suerte Madrid 2012.

 
Ese magnetismo tan especial
La noticia del año
Por algo pasan las cosas, y por eso de pronto uno no las entiende. Hace algunas semanas comenzó a rondar por la cabeza el nombre de mi amigo Pepe, ese de quien les hablé la semana pasada. Y entonces, decidí que algo tenía que hacer para encontrarle, y me puse en acción. Algunas veces sólo pienso en hacer las cosas pero no las hago, ahora fue diferente porque me puse en acción, y después de unos cuantos días le encontré.
Y no pude haber tenido mejor suerte, o mejor puntería digamos, porque justo el día anterior acababa de tener a su tercer hijo. Sí. Así como lo escuchan, está en sus tempranos veintes, y ya tiene tres hijos. Como dije ese día al Rusito -que ya le va a las Chivas aunque lo niegue- es una máquina de la procreación. Aunque como bien apuntó el ruso, la verdadera máquina de la procreación es ella. Como sea, me dio muchísimo gusto retomar el contacto, y más por la manera en que se dio, y el momento en que ocurrió, espero que la siguiente ocasión que hablemos no tenga ya cuatro hijos, digo, tan joven y tan viejo...

Adictos
Hace un año compré un Xbox, esa consola de videojuegos de Microsoft y la verdad es que es muy bueno. No juego mucho, y generalmente cuando juego es con Dani, nos gusta mucho jugar FIFA 2005, aunque tengo otros juegos que no uso tanto. Curiosamente, estos días que no está Dani, he tenido más visitas para jugar Xbox. No me quejo, me gusta, incluso algunas ocasiones yo tengo que seguir haciendo otras actividades y ellos juegan a matarse en Halo 2. Porque eso es lo que más juegan, o jugamos, sobre todo cuando es en Xbox Live, con personas de todo el mundo, formarmos un equipo de 4 jugadores y la verdad es que somos malísimos, no hemos ganado un sólo juego, aunque quizá pronto lo consigamos.... o no.

Ya para irnos
Dentro de mis artistas está Andy Warhol, el creador del Pop Art como tal. Un día en Los Angeles tuve la oportunidad de ver su obra en vivo y la verdad es que para mí fue impresionante. Así pues, con una foto de Dani hice un pequeño símil de su obra. (El Rusito sí le va a las Chivas, yo lo vi comprando una playera nueva). (Ya terminé el post de la comida mexicana, ahora sí mañana lo posteo, es oficial)

 
Le estoy perdiendo el respeto a la prepotencia
Un día como hoy
Pero hace cinco años la historia –mi historia- cambió. Hace cinco años exactamente sucedió algo que cambió la realidad de entonces y que sigue afectando el día a día de mi vida, de la vida de mi familia. Parece que fue hace tan poco, pero hoy se cumplen cinco años y merece la pena celebrarlo. Habrá a quien no le guste pero vamos a celebrarlo, algunos dicen que es un festejo exagerado o que es un evento que ni siquiera tendría que llevarse a cabo. Yo difiero, deberíamos celebrarlo cada año mientras podamos. Las celebraciones nos acercan a todos y nos recuerdan –por si se nos llegara a olvidar- que somos humanos. Yo he participado en la celebración de cada año, pero este año en particular me ha llamado la atención la manera en que todos han volteado al festejo. Yo tengo todo listo, incluyendo un regalo para el festejado. Cada año le he comprado algo, pero poco le duran los regalos, aunque por fortuna, recibe muchos. Por cuestiones de trabajo, en este quinto aniversario no podré estar a su lado para darle personalmente mi regalo, ni estaré en las fiestas que se han organizado. Este dos de julio, él es a quien hay que celebrar, por quién hay que celebrar. Este dos de julio cumple cinco años mi perro Watson. ¿De quién pensaban que hablaba?

Ya para irnos
Mi cielo, bello y lluvioso. Al fin.

 
Viernes de Pecuenca
P de Pecuenca
Para poder narrar mi divertidísimo viernes de Pecuenca, necesito explicar primero que es la Pecuenca. Primero la parte chistosa. La Pecuenca es todo, y es nada. No se crea ni se destruye, sólo es transforma. La Pecuenca no se busca, ella te encuentra. No se tiene, se vive. No se posee, te toma. La Pecuenca es cuando quieres decir tantas cosas que no te alcanzan las palabras, y también cuando estas sobran. La Pecuenca es cuando estás feliz, y te acompaña cuando estás triste. En diferentes culturas y países se le llama de otras formas, incluso hay frases del cine muy famosas que tienen su origen en la pecuenca. Tal es el caso de la aclamada Star Wars, la frase original decía: "Que la Pecuenca te acompañe" pero fue modificada y cambiaron Pecuenca por fuerza...
Al menos así es como contamos cuando nos preguntan qué es Pecuenca, palabra que decimos muchas veces al día. Podría decirse que es nuestra versión del famoso Hakuna Matata del Rey León. Nació cuando mi amigo Luis se equivocó y queriendo decir pecueca dijo pecuenca. En Colombia se usa mucho decir pecueca, y nosotros tenemos un amigo colombiano, así riéndonos de él decíamos mucho pecuenca, y más y más hasta que sin ponernos de acuerdo, todo el grupo de amigos se autodenominó pecuenca, o parte de la pecuenca. O algo así, es un juego que hemos llevado demasiado lejos, es el nombre de nuestro equipo de fútbol, tenemos playeras, calcomanías y toda una imagen del concepto. Un chiste de larga duración pues.

24 horas de viernes
La cosa comenzó a las 5 de la mañana cuando mi padre me despertó para llevarlo al aeropuerto. Cuatro horas de sueño para hoy, llego al aeropuerto y lo dejo, y arranco el auto para volver a casa y poder dormir un poco más. A la mitad del camino suena el teléfono móvil y nada, que mi padre me dice que el vuelo se ha cancelado y no tiene caso ir en otro, que lo recoja de nuevo. Coraje y todo, voy de regreso al aeropuerto y una hora más tarde estoy en casa. Mi casa y el aeropuerto son diametralmente opuestos. Vuelvo a casa y decido poner un poco de orden en mi habitación, y no tengo tiempo ya de dormir, me baño y me preparo, hay visitas. Las primeras, las usuales, las de siempre, las que me gusta recibir llegan a las 10.30 y vuelven más tarde para jugar Xbox. Son mis vecinos. Los otros, los menos usuales, los que me da mucho gusto también que vengan llegan a las 11 y media. Comenzamos a cocinar -en realidad sólo empieza Paloma- y de pronto los chilaquiles están listos -ahora sí, mañana sábado gran post de comida mexicana- y todos comemos, la verdad es que nadie hace chilaquiles como ella. De las cosas buenas que trajo su regreso fueron sus chilaquiles. Intercambio de ideas, de risa, de mucha risa y el tiempo pasó hasta que ya eran las 6 de la tarde y comenzaron a llegar otra vez los habituales, los vecinos, los de siempre. Y de uno en uno, por la puerta, por el jardín, por la ventana comenzaron a llegar más hasta que eran siete jugando Xbox. Más los de abajo, la cosa pintaba como fiesta y yo feliz, con unos con otros. La verdad es que para mí jugar Xbox requiere la presencia de Dani porque sólo con él puedo jugar tanto, y disfrutarlo tanto, pero hoy también la pasé muy bien. Así, se me fueron las visitas a las 10 y media de la noche, casi 12 horas después, y terminó el viernes de Pecuenca. Nos reunimos los que teníamos un año sin hacerlo, en el mismo lugar, en mi casa, donde tantas veces nos juntamos, donde tanto hemos vivido y donde recordamos todo lo que hemos hecho, para darnos cuenta que nos queda mucho por delante con caminos paralelos, tenemos que aprovechar. A mis vecinos, que también son mis amigos, aunque les falta Dani -y se nota- también la pasaron bien, su historia lleva menos de escrito, pero sin duda será buena. Así son los días de Pecuenca, así son nuestros días.

Ya para irnos
Me gusta cumplir lo que prometo, aquí está mi colección de Coca Colas, una parte nada más. La mitad o menos. Y mis discos y algunos libros. Por cierto, y aunque lo niegue, el Rusito comienza a cambiar de equipo, su nuevo equipo es Chivas. Bien hecho Ruso!