150.000 euros
Que el presupuesto municipal está para invertirse nadie lo discute. Que las obras, cualquiera que se haga, se terminan disparando en sus presupuestos, es también algo con lo que se cuenta.
Pero que haya que pagar 150.000 euros extra para comprar una nueva cubierta que supla a la desaparecida de la Copa Davis no tiene nombre. No es por el dinero; no es por la desaparición de la cubierta. Es por la indolencia de los responsables. Por que desde el principio han mirado para otro lado. Por que nunca han querido averiguar (o contar) lo que realmente sucedió con la cubierta de la Copa Davis. Por que la labor de gobierno se entiende como una oportunidad para el lucro personal o del partido y todo lo demás (el servicio público, la transparencia, la gestión responsable...) es secundario.
Alguna vez alguien debería hacerles pagar a los responsables de este despilfarro de dinero público las consecuencias del mismo.
Pero que haya que pagar 150.000 euros extra para comprar una nueva cubierta que supla a la desaparecida de la Copa Davis no tiene nombre. No es por el dinero; no es por la desaparición de la cubierta. Es por la indolencia de los responsables. Por que desde el principio han mirado para otro lado. Por que nunca han querido averiguar (o contar) lo que realmente sucedió con la cubierta de la Copa Davis. Por que la labor de gobierno se entiende como una oportunidad para el lucro personal o del partido y todo lo demás (el servicio público, la transparencia, la gestión responsable...) es secundario.
Alguna vez alguien debería hacerles pagar a los responsables de este despilfarro de dinero público las consecuencias del mismo.





