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¡Ojú, qué barbaridad!
Acerca de
Ignacio Díaz Pérez es periodista. Trabaja en la sección local de El Mundo en Sevilla desde 1998, donde también realiza labores de cierre. Ha trabajado en Diario 16 Andalucía, Canal Sur Radio, Radio Guadaíra, Radio Utrera y la agencia Mencheta, entre otros medios.
Sindicación
 
Tránsfugas
Así es la política. Si no te quieren en un partido, te vas a otro. Pero, lo fundamental, es seguir chupando de la teta pública. Ejemplos de esto hay a miles. En Coria del Río, donde el alcalde socialista tiene apellido (y dicen que más cosas) de dictador, el PSOE ha dado un golpe de mano y se ha quitado de en medio a cuatro concejales díscolos a la hora de elaborar las listas. Todo un escándalo en la localidad ribereña. Pero hete aquí que los non-gratos en el PSOE ya tienen unas nuevas siglas bajo las que cobijarse, el PSA de Pacheco, donde lo mismo cabe un ex andalucista, que un ex comunista, que un ex socialista, que un ex-pulsado de cualquier partido político.

A mí me cuesta entender, salvo por la cosa de la mamela, el interés de algunos por estar en política. Allí donde no te quieran, mejor no estés. Ellos se lo pierden. Yo no me creo lo de la vocación. No me lo creo, sobre todo, a cualquier precio y bajo cualquier sigla.

Es mucha la tarta que se reparten algunos. Pasar de la mortadela del obrero al jamón del político es fácil. Pero a ver quién es el guapo que le da marcha atrás a eso.
 
Comentario:
La gran carencia del sistema es, a mi juicio, que los ciudadanos han cedido el control a los partidos políticos. Y los que dirigen esos partidos han perdido "el juicio político", porque son incapaces de cuestionar al jefe más inmediato. Y, al fin y al cabo, lo que se pierde es "el sentido de la realidad". ¿Verdad, Isaiah Berlin? ¿Cómo podemos haber dejado tanto control en manos tan parciales? ¡Menos mal que no se han vuelto del todo inútiles como para purgar al que, quizá, está más preparado de entre sus filas! Les convendría leer un poquito más, no digo ya al señor Berlin -al que a lo mejor nunca han oído mencionar- sino a otros más domésticos, como el señor Ortega y Gasset, que no eran dos, como algunos piensan.
 
Comentario:
Viendo el otro día uno de los capítulos de la serie que vendió El Mundo, El Ala Oeste de la Casa Blanca, un tipo contaba que no dejaba la política pese a que tenía una oferta de no sé que firma de abogados. En otro, un científico intentaba convencer a uno de los que mandaba en el Ala Oeste de los beneficios de una inversión concreta en un Laboratorio Nacional, y lo mejor... fue escuchado!. Ah!, el Pte. de USA, en la serie, es Premio Nobel de Economía, ya sé, es pura ficción.
No