El Dr. Aceno y algunas mujeres
Un amigo, con gran amabilidad, me dice el otro día a mitad de la comida que les había preparado a él y a su mujer:
- La verdad es que (cocinando así) no se entiende tu estado civil...
Algo parecido me dijo el sábado Valentina, que, al fin y al cabo, es la madre de todas las amabilidades. Y ayer me dice otra amiga:
- No entiendo en especial como algunas te han dejado escapar.
- (Vaya una bonita forma de decir que me han mandado a la mierda)- pienso yo, pero digo:
- Pregúntale a ellas.
Y como no les van a preguntar y yo tengo la costumbre de tratar de ponerme en el lugar del otro, voy a hablar por ellas. Ya que no dan la cara ni para ponerme verde, para eso me basto yo solo (para mí me sobran razones para dejarme)...
Habla Paleo-Ella: Es difícil decir por qué te dejé con pocas palabras. Supongo que tengo que decir eso de "éramos muy jóvenes", "fuimos creciendo de forma diferente" -Sí, ya imagino lo que estás pensando: "Tú, a lo ancho..." Siempre fuiste un graciosillo.
Créeme que me sorprende haber sido tan importante para ti. Ahora sé que sólo a mi me compraste un anillo, por cierto, de un diseño monísimo según me dice mi cuñada.
La verdad es que fuimos perdiendo el interés. Estaba también ese maldito idealismo en el que al principio te acompañé pero que luego descubrí que disminuía nuestras posibilidades sociales. Y luego esa mania tuya con la verdad, la verdad con mayúsculas. Por ejemplo, sólo porque te mentí con quien pasé el fin de año, cómo te pusiste. Sí ya sé, no me gritaste ni me pegaste pero fue peor: intentaste hacerme razonar. Qué pesado te pones cuando quieres hacer razonar a la gente...
Habla Proto-Ella: Qué raro saber de ti y qué raro que me preguntes por lo nuestro. Bueno, lo nuestro no era nada, sólo que tú no te diste ni cuenta. Sí, nos lo pasábamos bien, eras gracioso, ingenioso, destacabas, pero nada más.
No sé por qué te enfadaste tanto porque yo te ocultara que tenía novio. A él lo conocía mi familia, nos íbamos de vacaciones juntos, no iba a dejarlo por ti, eso era una mala inversión. ¿Solo por unas cuantas palabras bonitas y unos pocos polvos pensabas que significabas tanto para mí? Decías que me amabas. Pero si yo no sabía lo que quería... ¿Cómo ibas a saberlo tú?
Y por último, tu sufrimiento me hacía sentir mal. Y todo, sólo porque me divertía con los dos. Demasiada conciencia para un cuerpo tan mediocre.
Habla Pre-Ella: Mi querido Baltasar, ya sé que debiera escribirte más a menudo. No, no lo hago por no gastar papel y proteger el bosque, que ya sé que me tomas el pelo siempre con eso. Sé que quieres que explique aquí por qué te dejé, incluso por qué te dejé mediante un sms.
Creo que ya no nos queríamos. Es curioso decir esto sabiendo que aun nos queremos, pero no era así como yo lo quería. Tuvo que ser por un sms, si no, me habrías convencido en persona para que siguiera contigo: eres muy bueno dialécticamente. Pero sé que no te has enfadado conmigo, si no, no me habrías ayudado a preparar la oposición ni seguirías pendiente de mí. Los dos tenemos mucho carácter y ya te lo dije una vez: "ni contigo ni sin ti" y al final fue "sin ti". Además, tu depresión fue muy decepcionante: ¿En qué lugar me dejaba eso? ¿Es que yo no servía de nada? Podrías haber tenido al menos el detalle de entristecerte a escondidas.
y luego esa manía a lo Woody Allen de que viviéramos en casas separadas. Menos mal que yo no tenía ninguna hijastra oriental para que te enrollaras con ella. Sí, sí, ya sé que jamás miraste a ninguna otra mientras estabas conmigo pero de qué me servía tu fidelidad si no dabas el paso de vivir juntos. Bueno, seguro que ahora estamos mejor los dos. Yo te veo bien. Creo.
Habla la mujer antes conocida como Ella: Baltasar, sé que estás quejoso porque no me he puesto en contacto contigo en todo este tiempo, pero ha sido todo por tu bien. Siempre te he tenido presente e incluso he hablado bien de ti a mi esteticien. Así soy yo de natural y sensible pero elegante ¿Te he contado cuando le escribí esa carta tan bonita a la familia de mi ex-marido por la muerte de su abuelo? Sí, mi ex marido. Tú siempre fuiste tan humillante hablando de él como "tu marido" sólo por el hecho de que no hubiera ningún papel que disolviera el vínculo matrimonial. Ya sé que te prometí casarme contigo pero él suele conducir muy a lo loco y comprende que divorciada ya no heredo. Tan listo, tan listo pero nunca te enterabas de nada. Y ya de paso, tanta cultura que tenías era también humillante para mi. Temía cada día que me dejaras por una intelectual , más joven, soltera y, además, sin niños. No podía soportar que lo hicieras tú antes y tenía que adelantarme. Además, recuerda que soy el prototipo de mujer ansiosa: soy una maestra dinamitando relaciones.
Sí, claro, pasamos momentos bonitos, me trataste mejor que nadie, pero querías entrar tanto en mi vida, preocuparte tanto por mí y por mi hija, y una quiere ocultar ciertas cosas y así era imposible. ¿No podías decir simplemente "sí, cariño" y seguir viendo el fútbol, como los maridos de mis amigas?
- La verdad es que (cocinando así) no se entiende tu estado civil...
Algo parecido me dijo el sábado Valentina, que, al fin y al cabo, es la madre de todas las amabilidades. Y ayer me dice otra amiga:
- No entiendo en especial como algunas te han dejado escapar.
- (Vaya una bonita forma de decir que me han mandado a la mierda)- pienso yo, pero digo:
- Pregúntale a ellas.
Y como no les van a preguntar y yo tengo la costumbre de tratar de ponerme en el lugar del otro, voy a hablar por ellas. Ya que no dan la cara ni para ponerme verde, para eso me basto yo solo (para mí me sobran razones para dejarme)...
Habla Paleo-Ella: Es difícil decir por qué te dejé con pocas palabras. Supongo que tengo que decir eso de "éramos muy jóvenes", "fuimos creciendo de forma diferente" -Sí, ya imagino lo que estás pensando: "Tú, a lo ancho..." Siempre fuiste un graciosillo. Créeme que me sorprende haber sido tan importante para ti. Ahora sé que sólo a mi me compraste un anillo, por cierto, de un diseño monísimo según me dice mi cuñada.
La verdad es que fuimos perdiendo el interés. Estaba también ese maldito idealismo en el que al principio te acompañé pero que luego descubrí que disminuía nuestras posibilidades sociales. Y luego esa mania tuya con la verdad, la verdad con mayúsculas. Por ejemplo, sólo porque te mentí con quien pasé el fin de año, cómo te pusiste. Sí ya sé, no me gritaste ni me pegaste pero fue peor: intentaste hacerme razonar. Qué pesado te pones cuando quieres hacer razonar a la gente...
Habla Proto-Ella: Qué raro saber de ti y qué raro que me preguntes por lo nuestro. Bueno, lo nuestro no era nada, sólo que tú no te diste ni cuenta. Sí, nos lo pasábamos bien, eras gracioso, ingenioso, destacabas, pero nada más.No sé por qué te enfadaste tanto porque yo te ocultara que tenía novio. A él lo conocía mi familia, nos íbamos de vacaciones juntos, no iba a dejarlo por ti, eso era una mala inversión. ¿Solo por unas cuantas palabras bonitas y unos pocos polvos pensabas que significabas tanto para mí? Decías que me amabas. Pero si yo no sabía lo que quería... ¿Cómo ibas a saberlo tú?
Y por último, tu sufrimiento me hacía sentir mal. Y todo, sólo porque me divertía con los dos. Demasiada conciencia para un cuerpo tan mediocre.
Habla Pre-Ella: Mi querido Baltasar, ya sé que debiera escribirte más a menudo. No, no lo hago por no gastar papel y proteger el bosque, que ya sé que me tomas el pelo siempre con eso. Sé que quieres que explique aquí por qué te dejé, incluso por qué te dejé mediante un sms.Creo que ya no nos queríamos. Es curioso decir esto sabiendo que aun nos queremos, pero no era así como yo lo quería. Tuvo que ser por un sms, si no, me habrías convencido en persona para que siguiera contigo: eres muy bueno dialécticamente. Pero sé que no te has enfadado conmigo, si no, no me habrías ayudado a preparar la oposición ni seguirías pendiente de mí. Los dos tenemos mucho carácter y ya te lo dije una vez: "ni contigo ni sin ti" y al final fue "sin ti". Además, tu depresión fue muy decepcionante: ¿En qué lugar me dejaba eso? ¿Es que yo no servía de nada? Podrías haber tenido al menos el detalle de entristecerte a escondidas.
y luego esa manía a lo Woody Allen de que viviéramos en casas separadas. Menos mal que yo no tenía ninguna hijastra oriental para que te enrollaras con ella. Sí, sí, ya sé que jamás miraste a ninguna otra mientras estabas conmigo pero de qué me servía tu fidelidad si no dabas el paso de vivir juntos. Bueno, seguro que ahora estamos mejor los dos. Yo te veo bien. Creo.
Habla la mujer antes conocida como Ella: Baltasar, sé que estás quejoso porque no me he puesto en contacto contigo en todo este tiempo, pero ha sido todo por tu bien. Siempre te he tenido presente e incluso he hablado bien de ti a mi esteticien. Así soy yo de natural y sensible pero elegante ¿Te he contado cuando le escribí esa carta tan bonita a la familia de mi ex-marido por la muerte de su abuelo? Sí, mi ex marido. Tú siempre fuiste tan humillante hablando de él como "tu marido" sólo por el hecho de que no hubiera ningún papel que disolviera el vínculo matrimonial. Ya sé que te prometí casarme contigo pero él suele conducir muy a lo loco y comprende que divorciada ya no heredo. Tan listo, tan listo pero nunca te enterabas de nada. Y ya de paso, tanta cultura que tenías era también humillante para mi. Temía cada día que me dejaras por una intelectual , más joven, soltera y, además, sin niños. No podía soportar que lo hicieras tú antes y tenía que adelantarme. Además, recuerda que soy el prototipo de mujer ansiosa: soy una maestra dinamitando relaciones.Sí, claro, pasamos momentos bonitos, me trataste mejor que nadie, pero querías entrar tanto en mi vida, preocuparte tanto por mí y por mi hija, y una quiere ocultar ciertas cosas y así era imposible. ¿No podías decir simplemente "sí, cariño" y seguir viendo el fútbol, como los maridos de mis amigas?
Pasiones blogueras, ansiedad y enfermedades
A veces uno pregunta y recibe pocas respuestas. A veces no, casi siempre. Pero ahí sigue uno intentando salir adelante y eso que veo últimamente síntomas claros del apocalipsis: Coto Matamoros ha pedido perdón, la Obregón no ha hecho el posado playero... y ahora el chico sin novia y la que busca novio, quedando por ahí y dedicándose toda clase de melífluos piropos. Y luego otras que están de subidón hormonal.Y es que ya lo sabíamos, cuando uno está sin pareja no ve más que gente haciéndose arrumacos o dedicados al desenfreno por donde quiera que va. Para mayor patetismo, últimamente he estado mortificándome estudiando, entre la Escila del calor asfixiante y la Caribdis del resfriado por el aire acondicionado exagerado que me ha dejado una tos persistente. Y concentrarse en el estudio no ha sido fácil, máxime, celebrándose en la biblioteca el Festival Mundial del Escote. Y encima, tras tanto esfuerzo, el exámen me ha salido fatal.
Y las ansiedades desde la vuelta de Ciudad Favorita me han afectado de nuevo a la piel. "Sensibilidad a flor de piel" lo llama mi tio. Dice que las enfermedades de la piel afectan sobre todo a las buenas personas. Pues ahora que me enfrento a la búsqueda de piso creo que no va a mejorar la cosa. El caso es que tengo unas ganas de relajarme... (y aquí he estado tentado de hacer un llamamiento a las que quieran hacer prácticas de masaje, pero me he refrenado).
Últimamente estoy flojo de creatividad, lo sé, pero tengo que pasar por aquí para dar las gracias a la gente que me ha echado de menos. Al menos, algo en mi vida es recíproco.





