Los horarios imposibles
Desde luego, a quién se le ocurre... Dar clases... Qué cosas tenemos los profesores... Que si antes del recreo, las tres primeras horas, porque están dormidos. Vienen con sus legañitas y sus caritas de sueño y claro, eres un ser despiadado si les obligas a despertarse con tus preguntas indiscriminadas para ver si han entendido lo que se lleva explicado y desproporcionadas exigencias tales como las de intentar que saquen el boli, el libro o abran el cuaderno. No sé cómo los padres no se quejan más aún del trato inhumano que les deparamos en ese infierno llamado instituto.
Luego, el recreo. Y después, la resaca del recreo. Si han corrido (en nuestro caso poco porque el patio es de todo menos un patio), tienen que recobrar el aliento; si han ingerido algún alimento (no seré malévolo apuntando otro tipo de sustancias poco alimenticias y sí psicotrópicas o alucinógenas), tienen que hacer la digestión; si han estado en vilo por algún requiebro o enredo amoroso, porque tienen que comentar con los/las compañeros/as en qué situación ha quedado la cosa (para esto suelen emplear las notas, que ahora no sólo pasan de compañeros a compañeros, sino de unas clases a otras, y eso que nos hemos puesto serios en lo de la vigilancia de los pasillos).
Y ya, para rematar, llegamos a las últimas horas. ¿Quién puede concentrarse en le lección cuando se está próximo a salir de la prisión donde han sufrido durante seis horas? Y más si a uno le espera un suculento plato de pasta italiana o si le espera el novio o novia fuera.
Vaya, que no he tenido tampoco hoy un buen día... (Sigo con mi gripe acuestas)
Luego, el recreo. Y después, la resaca del recreo. Si han corrido (en nuestro caso poco porque el patio es de todo menos un patio), tienen que recobrar el aliento; si han ingerido algún alimento (no seré malévolo apuntando otro tipo de sustancias poco alimenticias y sí psicotrópicas o alucinógenas), tienen que hacer la digestión; si han estado en vilo por algún requiebro o enredo amoroso, porque tienen que comentar con los/las compañeros/as en qué situación ha quedado la cosa (para esto suelen emplear las notas, que ahora no sólo pasan de compañeros a compañeros, sino de unas clases a otras, y eso que nos hemos puesto serios en lo de la vigilancia de los pasillos).
Y ya, para rematar, llegamos a las últimas horas. ¿Quién puede concentrarse en le lección cuando se está próximo a salir de la prisión donde han sufrido durante seis horas? Y más si a uno le espera un suculento plato de pasta italiana o si le espera el novio o novia fuera.
Vaya, que no he tenido tampoco hoy un buen día... (Sigo con mi gripe acuestas)
Comentario:
Comentario:
Si los entiendo... Mi horario del día, por ejemplo, es el siguiente:
1ª hora: la acabo, ya sólo quedan 5.
2ª hora: -4.
3ª hora: -3 (y ahora el recreo, yupi).
4ª hora: -2 (ya no queda nada, me animo a mí mismo).
5ª hora: -1 (vamos, machoteeee, lo peor ha pasadoooo).
6ª hora: ¡¡¡!!! (y eso que lo peor no había pasado, pero a casaaaa, y si es viernes, por fin es findeeee).
Un besote, mi lectora favorita (y única :p)
1ª hora: la acabo, ya sólo quedan 5.
2ª hora: -4.
3ª hora: -3 (y ahora el recreo, yupi).
4ª hora: -2 (ya no queda nada, me animo a mí mismo).
5ª hora: -1 (vamos, machoteeee, lo peor ha pasadoooo).
6ª hora: ¡¡¡!!! (y eso que lo peor no había pasado, pero a casaaaa, y si es viernes, por fin es findeeee).
Un besote, mi lectora favorita (y única :p)
Comentario:
Si es que no entiendes a los pobres alumnos y sus horarios Ju...
Hay que ponerse en su pellejo, o haber sido tan perros como lo son ellos para entenderlos :-ppp
Hay que ponerse en su pellejo, o haber sido tan perros como lo son ellos para entenderlos :-ppp





