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Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
Los horarios imposibles
Desde luego, a quién se le ocurre... Dar clases... Qué cosas tenemos los profesores... Que si antes del recreo, las tres primeras horas, porque están dormidos. Vienen con sus legañitas y sus caritas de sueño y claro, eres un ser despiadado si les obligas a despertarse con tus preguntas indiscriminadas para ver si han entendido lo que se lleva explicado y desproporcionadas exigencias tales como las de intentar que saquen el boli, el libro o abran el cuaderno. No sé cómo los padres no se quejan más aún del trato inhumano que les deparamos en ese infierno llamado instituto.

Luego, el recreo. Y después, la resaca del recreo. Si han corrido (en nuestro caso poco porque el patio es de todo menos un patio), tienen que recobrar el aliento; si han ingerido algún alimento (no seré malévolo apuntando otro tipo de sustancias poco alimenticias y sí psicotrópicas o alucinógenas), tienen que hacer la digestión; si han estado en vilo por algún requiebro o enredo amoroso, porque tienen que comentar con los/las compañeros/as en qué situación ha quedado la cosa (para esto suelen emplear las notas, que ahora no sólo pasan de compañeros a compañeros, sino de unas clases a otras, y eso que nos hemos puesto serios en lo de la vigilancia de los pasillos).

Y ya, para rematar, llegamos a las últimas horas. ¿Quién puede concentrarse en le lección cuando se está próximo a salir de la prisión donde han sufrido durante seis horas? Y más si a uno le espera un suculento plato de pasta italiana o si le espera el novio o novia fuera.

Vaya, que no he tenido tampoco hoy un buen día... (Sigo con mi gripe acuestas)
 
 
Comentario:
Si los entiendo... Mi horario del día, por ejemplo, es el siguiente:

1ª hora: la acabo, ya sólo quedan 5.
2ª hora: -4.
3ª hora: -3 (y ahora el recreo, yupi).
4ª hora: -2 (ya no queda nada, me animo a mí mismo).
5ª hora: -1 (vamos, machoteeee, lo peor ha pasadoooo).
6ª hora: ¡¡¡!!! (y eso que lo peor no había pasado, pero a casaaaa, y si es viernes, por fin es findeeee).
Un besote, mi lectora favorita (y única :p)
 
Comentario:
Si es que no entiendes a los pobres alumnos y sus horarios Ju...

Hay que ponerse en su pellejo, o haber sido tan perros como lo son ellos para entenderlos :-ppp
No