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Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
[VANAS PERSECUCIONES (II parte y fin)]
Una de las pocas cosas que sabía de él es que era bastante aficionado al cine. Como a mí no me disgustaba, y más que nada lo consideraba tiempo de esparcimiento, era bastante habitual que acudiéramos al cine juntos. Él solía escoger la película, y sus películas favoritas eran dramas que retratasen una realidad social palpable, o películas de ciencia-ficción de las que decía, entrenaban su mente.

Una mañana gris, me dijo que si me unía a él para ir al cine por la tarde, que le interesaba una película en concreto. Por supuesto, me apetecía ir, pero tenía trabajo en la facultad y tuve que rechazar sus planes. Durante la tarde, también gris, que invitaba a la melancolía, me acordé de él. Fue una sensación extraña…no sé…como si lo conociera y al mismo tiempo fuéramos dos personas prácticamente desconocidas, distantes. Una sensación de vacío, sin duda. Me dirigí a casa, estaba cansada física y mentalmente y lo único que me podía apetecer en aquellos instantes era descansar. Sin embargo, caminando abstraída por la ciudad, pasé por delante de aquel cine que siempre frecuentábamos. De repente lo vi. Corría moviendo los brazos, pero abatido al mismo tiempo. Fue como una visión. Durante unos instantes no supe si aquello era una alucinación mental o si realmente la historia se repetía. El eterno ciclo. Esta vez, precisamente la más necesaria, no le seguí. Consideraba que tal vez era únicamente un ritual que repetía cuando acudía al cine solo. ¿Por qué no? No iba a ser yo quien lo jugara. Otra vez. Y quizás erróneamente.

Cuando llegué a casa, introduje las llaves en la cerradura con desgana, y apenas me di cuenta de que había una nota colgada. Era una línea.

“Al final he ido a Suecia a deshacerme de mis miedos. Muchas gracias.”

Escueto. Y frío. Como era él siempre. Ni un “gracias”, un “fue bonito mientras duró”, un “estaremos en contacto”. Esta aparente normalidad fue la que hizo que no me inquietase, sobreentendí que me llamaría, o que sería un viaje temporal, o que me mandaría una carta. O…

Por supuesto, pensé que esa nota era motivo de alegría y la interpreté como un mensaje optimista. Al parecer, me equivoqué. No volví a saber nada más de él, hasta años después, que me he enterado de su muerte. Imaginando su vida al margen de la mía, disfrutando, satisfecho… La ingenuidad no tiene límites: nuestro mundo mental puede ser tan distinto a lo que verdaderamente sucede. Un viaje temporal…ay, si yo supiese que aquella nota era una despedida.

Javier alzó la vista del papel, me miró, volvió a mirar al papel, y con esa sonrisa tan suya que siempre es preludio de algo de lo que no está verdaderamente convencido, me dijo:

- Demasiado trágico. No me convence.

- El dramatismo está infravalorado en estos tiempos… ¿es el dramatismo malo?-pregunté yo, incrédulo, intentando saber su opinión.

- El dramatismo no es malo en sí-se detuvo, vacilante-, pero este relato parece como si…como si ilustrase tus propios miedos… Entiéndeme -me dijo, ahora sonriente.

- ¿Y si así fuese?

- No te lo publicaría. Es más, eso es exactamente lo que voy a hacer. Los lectores no quieren saber los detalles de tu vida, ni tus miedos, ni tus inquietudes… a ellos sólo les interesa la carnaza- sentenció, cortante, con una frase que nunca hubiese imaginado en sus labios.

- Creo que eso es una cuestión de opiniones. Después de haber sido yo el que ha escrito este relato me parece muy frívolo lo que acabas de decir. Deberías haber aprendido que si una persona corre abatida, siempre habrá alguien que la siga.
 
Comentario:
Aissss.. me leí el relato el otro día y no me dio tiempo a comentar...

>Me ha gustado, pero no me esperaba que fuera la historia dentro de otra historia, ha sido diferente...

Gracias a la autora...

Besitos ju!
 
Comentario:
Venia a desearte que pases unas vacaciones estupendas !!! a disfrutar !!!

Muchos besitos desde Málaga!!! :_)
 
Comentario:
Ya estoy aquí otra vez!! Aunque no me encuentro yo muy allá últimamente, debe de ser la primavera, o, en el mejor de los casos, jeje, el síndrome premenstrual :p

Bueno, varias cosillas que quería yo decir del relato... me ha sorprendido la originalidad del final, jeje, no te esperas que sea, digamos... el relato de un relato. Esto tiene un nombre (escribir lo que se escribe, pintar lo que se pinta, hacer una película del rodaje de una película) que ahora no recuerdo, pero lo estudié el trimestre pasado en teoría del guión y permite un juego literario muy interesante, desde luego. Es como darle dos lecturas, aunque a mí no me ha quitado la sensación de realismo que tenía al principio... quiero decir, cuando lees el relato piensas que es la realidad, pero luego descubres que este relato es en realidad un relato, jajaja, ay, no me estoy explicando bien... es un relato que se presenta a un editor, pero es que aún así, la sensación que te queda después es de que todo lo anterior ha pasado realmente (dentro de los límites de la ficción, a ver...) y sientas hasta impotencia de que se pase toda la historia siguiendo a este pobre hombre y cuando realmente tendría que haber ido tras él, pierde no una, sino dos oportunidades (cuando lo ve en el cine y cuando lee la nota) De todas formas... ¿habría cambiado algo si le hubiera seguido esta vez?

Y también pienso que el texto tiene incluso un mensaje pedagógico... hay que saber ver más allá de las simples apariciencias. Que no tenemos que oír a alguien para darnos cuenta de que está gritando, metafóricamente hablando...

Molts besets, regálame un Furby para que me animeeeeeeeeeeeeeee, o unas vitaminasssss :p

Ah, por allí ya es fiesta, qué fuerte. A mí aún me quedan unas horas de clase (3 de inglés mñana, 3 el lunes, 3 el martes, y alguna que otra el miércoles) De todas formas, no me quejo. Quiero ser estudiante toda mi vida. Tú sabes lo que mola decir: "sí, tengo clase, pero vamos, que si no quiero ni aparezcoooo", jajaja! (eh, que yo no soy así. Que dos veces que he faltado esta semana y bastante me fastidia tener ahora que pasar los apuntes...)
 
Comentario:
Juli... qué sensación más rara me ha dejado la narración en el cuerpo. Ha sido una mezcla entre tristeza, pena, incertidumbre...

me imaginaba yo con la nota en las manos. Nunca habría leido entre líneas un mensaje de optimismo; sino más bien todo lo contrario. Por eso me he sentido triste, pensando qué pasaría si alguna vez me mandaran una nota así. ¿Correr hacia dónde? ¿Cómo encontrarlo?
Pero, a parte de eso, me he planteado por qué esconder las cosas. Por qué no decir lo que sentimos. Por qué tener que arrepentirnos cuando las cosas ya han pasado. Por qué no arriesgar.

La muerte ha sido muy dramática, pero a mi me demuestra que, si no actuas, las situaciones se pasan. Y ya no hay vuelta atrás, porque esa misma situación...ha muerto.

Y si encima sumas a todo esto mi estado anímico, rematas el cúmulo de sensaciones. Tengo muchísimos trabajos que entregar, no sigo bien las clases... y esta semana santa representa que voy a Paris. No sé cómo lo voy a hacer... tengo una disonancia que me gustaría quitar. WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH. A veces va bien chillar.

¿Algo nuevo, Juli? ¿Alguna cosa que las reporteras tomatiles tengamos que investigar? ;)


Besitosssssssssssssssssss
 
Comentario:
Ayyyyyyyyy, qué mezcla de sensaciones me ha dejado este relato, jajaja! VOLVERÉ PARA COMENTARLAS! ;) Y tengo algunas preguntas, suerte que podré hacerlas ;)

Realmente sí, me ha sorprendido. Y yo jamás me habría tomado esa nota como un mensaje optimista, a mí me daba mal rollo... ese "muchas gracias" sonaba a despedida... en fin, ¡¡que volveré luego, jaja!!

Es que como la seguridad social es tan diver, pues he tardado más de la cuenta en ser atendida en el "jospital" y ahora no me da tiempo a ir a la teoría, así que he pasado por casa para cambiarme (llevo dos horas despierta y ya me he puesto dos pantalones, jajaja) y ya que estaba... Al final no ha sido tan traumática la experiencia, de hecho, me alegro de haber ido y ojalá todas las veces sean así. Pero claro, todo ha ido bien porque se ha saltado un paso, el que más odio y que no diré nunca, jajajaja! No sé por qué extraña razón esta vez se lo ha saltado, pero yo no iba a recordárselo :p
¡Ya te contaré lo que me ha dicho!
No