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Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
COMIDA DE FIN DE CURSO
Estos días que son de puro trámite resultan un poco extraños: llegas a eso de las 10 al instituto, que está vacío, y dejas que las horas transcurran hasta que a la una te largas a casita (o a tomar una cervecita). Eso si no tienes la mala suerte, como C., mi compi de lengua, de que le reclamen dos niñas sus respectivos suspensos (dos hermanas gemelas, al parecer). Llegó el otro día la tía (de las niñas, no es que me dé por ser irrespetuoso con la señora en cuestión) y, de muy malos modos, le vino a decir a C. que no tenía ni idea de dar clases, que ella se había sacado una carrera sin saber resumir (uno de los motivos de sus suspensos) y que eso de dejar márgenes era una chorrada, entre otras lindezas. El pobre C. lleva un añito de órdago, con múltiples protestas de padres y alumnos, rematadas con cosas tan surrealistas como que un chaval le proteste un suspenso, ¡cuando había entregado un examen en blanco! Me llega a tocar el 4º y me da algo...

Pero ayer tocaba irnos a comer a Chinchón. Nos traía y llevaba un autocar, de la empresa con la que habíamos ido a las excursiones, que había tenido un detalle con nosotros. Así que como niños chicos, todos de excursión. Nos faltaba cantar. Los más bulliciosos nos sentamos detrás diciendo de todo.

En Chinchón fuimos a una tasca y allí empezamos con las cañitas y unas tapitas, para pasar luego al restaurante, con el temor de que nos pudieran no ya llamar la atención como en el Parque, sino que nos echaran. Antes de entrar, todo estaba callado... Pero eso cambió con nuestra llegada.

Hay muchas fotos que atestiguan lo bien que nos lo pasamos, pero falta una que enseñe el asiento vacío que dejamos al lado de A. (jefe de estudios), ya que secuestramos a A. (música) para que se sentara con nosotros, al fondo, donde la mesa redonda, en la que yo antes le había quitado el sitio a M. (tecnología), llamado por G (orientación) y alguna más (para desolación de I., plástica, que tenía a 9 mujeres a su alrededor para él solito); M. (mates) le cedió su sitio a M. (tecno) antes de saber que íbamos a adoptar a A. Ahora en frío puede que haya quedado mal, eso de secuestrarle, mover sillas, platos, cubiertos y servilletas para que estuviera con nosotros, pero como dice G., vamos a comer y pasarlo bien, no al revés.

Y aunque al principio estaba un poco separado, con el traslado estaba al lado de A. (inglés), G. (orientación), que luego fue A. (música); en frente tenía a B. (P.T.), I. (mates), M. (Tecno), I. (plástica). Cerca a R.ita (física), C. (lengua)... Así que la comida transcurrió estupendamente, y se hizo muy corto, a pesar de que luego fuimos a otro bar a tomar un chupito de licor. Luego familias, maridos, mujeres y demás obligaciones reclamaron atenciones, así que a eso de las nueve ya estaba en casa. Para la próxima vez, que sea cena en vez de comida.

Y mañana ya claustro y vacaciones del todo. Lo de hoy ha sido un aperitivo. Le debo un post a mis compañeros. El próximo.
 
...Y en el instituto resuena el silencio...
¿Quién me iba a decir que iba a extrañar ese barullo atronador que sobre todo llega en los recreos o en los cambios de hora? ¿Que al mirar a lo lejos por los pasillos, el verlo tan vacío me fuera a dar tanta pena? Se ha pasado volando el año, tan rápido que no sé si lo habré aprovechado lo suficiente, pese a que yo creo que he aprendido más que mis propios alumnos. Tanto de ellos como de mis compañeros, que, aunque siga en el mismo centro y sólo falte uno de ellos (cosas poco probables), los voy a echar de menos. A unos más que a otros, claro, pero yo creo que cada uno le daba un aroma especial al centro.

Se venía barruntando. Clases medio vacías, cada día menos chavales, menos ruido, más amplitud, menos nervios, más relajación... Y después de que ayer entregáramos los tutores las nota (y un Quijote, y cuadernos, e informes, y hojas con instrucciones para las asignaturas suspensas... ¡Si lo sé me pido un carrito!) a los padres, ya casi se ha puesto el punto y final. Tenemos que seguir yendo por si reclaman, para rematar exámenes de septiembre, y poco más. No hay que ni madrugar siquiera. Y vale, se está genial sin que el despertador del móvil te martirice a las 5:55, pero qué penita que estemos a punto de colgar el cartel de CERRADO POR VACACIONES.

Antes me tocó el (pen)último papel como tutor: eché un charlote a mis padres... Les dije que pese a que había tanto índice de personas que promocionaban (muchos de ellos repetidores que lo hacen por imperativo legal), las notas de sus hijos eran ficticias y exageradas. Que o cambiaban mucho u ocho de cada diez repetirían curso en 3º.

Alguna madre se puso estricta desde ese primer instante. Como la de H., que la hizo estar allí y luego me pidió que le dijera qué tal ella durante el curso y le dije que había flojeado mucho al final, que había empezado muy bien y con mucho interés y por poco se lleva un susto. Y claro, se puso a llorar porque la madre saltó con "te lo dije" y tampoco era plan de irnos con ese mal sabor de boca. Me tocó tranquilizarla: Tranquila, H. Si lo digo por tu bien, no quiero que repitas. Yo me lo he pasado genial contigo y te quiero mucho; no quiero que mi último recuerdo sea verte llorar, así que déjame verte sonreír. Algo así.

Y con M., algo parecido, que la madre se puso bastante dura, haciéndome llamarla para repetir lo que le había dicho, que se había despistado bastante. Y como sus ojillos se emborronaron, al final me ablandé y traté de extraer sus puntos positivos, como decirle que lo fundamental era que ella era una buena persona...

Me quedan unas cuantas perlas en mis últimas correcciones y alguna cosilla más, y luego supongo que tendré que cambiar el nombre del blog: Diario de un profe novato de vacaciones, jejejeje. Pero de todas formas, muchas gracias por acompañarme en este viaje.
 
El 20-J
Pese a las siglas, todo salió bien y la tardanza del post se debe tan sólo a que ayer llegué tarde y cansado. Parte del post que había empezado a escribir lo voy a borrar. Pese a que no me he quemado, sin duda me dio el sol más de la cuenta, porque había escrito el post siguiendo un lenguaje interestelar, cual si yo fuera el Capitán Kirk de Star Trek...

Salvo que cinco alumnos llegaron más de media hora más tarde respecto al horario anunciado de marcha (las siete, lo cual les recordamos a las cuatro, hora para pasar lista; el resto, libertad total), no hicieron de las suyas ni nos tuvieron que echar ni llamarnos la atención...

Bueno, sí nos llamaron la atención, a la hora de comer, pero fue a nosotros, los profes, jajajaja. En un restaurante con bufete (13'5 euros un menú tan simple como ensalada y muslos de pollo, más Fanta naranja), los 10 profes que fuimos (luego se sumaron dos después de esa bronca) nos dio por aplaudir (vítores incluidos) a algunas profes que habían aguantado a los cursos de compensatoria. Y a la 5ª o 6ª vez llegó un segurata borde que nos dijo que estábamos en un comedor, no en un campo de fútbol. Que molestábamos al resto de las mesas. Pero si no había nadieeeeeeeeee, si con los precios nadie se atrevía a entrarrrrr, y yo por ese precio, hablo, grito, canto y, si hace falta, bailo un zapateado juntando mesassssssssss. Como medida de protesta, ninguno recogimos la bandeja :p

Creo que lo peor fueron los agobios iniciales de la puerta. No, no fuimos demasiado originales: multitudes de institutos habían tenido la misma idea de pasar el día allí. Y menos mal que M., de Tecnología, se encargó de los dineros (que por fortuna llevó ella), que la carta de presentación con el sello del instituto no se me perdió y que la hoja que sí se me perdió (además del ticket para hacernos 4 fotos de grupo gratis) para pasar lista no hizo falta porque hicieron 3 copias. Repartimos calcomonías y ala, nos olvidamos de los chicos, salvo cuando se venían con nosotros para colarse y cuando nos los cruzábamos de vez en cuando.

De modo que no hay alumnos en la crónica de este día, jajajaja. Sólo hay calor (muuuuuuucho calor), colas (muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimas colas) y una media de una atracción por hora.

Empezamos por los Rápidos (creo que así se llaman). Primer chapuzón subidos a bordo de unos chismes redondos. Menos mal que una alumna me dijo que la mochila la pusiera arriba, porque el agua sobre todo entraba a los pies. De hecho, R.ita (Física) gritó por este motivo: Ahhh, mis sandaliaaaaaaaassssss. También M. (Cafetería) estaba curiosa: parecía un preservativo con un plástico azul que le sirvió más bien de poco.

Después de eso, el plato fuerte de la jornada: ¡La lanzadera! Allí sólo nos subimos unos pocos valientes (inconscientes): C. (lengua), A. (música), R. (orientación), R.ita (física) y yo. Si alguno no la conoce, es esta especie de torre donde te suben hasta el quinto pino y luego te sueltan de golpe, frenando al final. Bueno... Ya cuando me dejaron colgado arriba (bueno, nos, íbamos en tandas de cuatro personas) me di cuenta de que sufría vértigo, pero seguí con los ojos abiertos, mirando al infinito (y más allá). Se oyó un ¡clank!, pero era una falsa alarma. Al segundo siguiente, buuuuuuuuuum... Mi corazón, mis tripas y mis vísceras aún siguen en lo alto de la lanzadera... Qué sensación... Y es tan rápido (aunque se hace eterno) que no te da tiempo a gritar. O no encuentras las fuerzas suficientes para gritar. Al llegar al suelo, con toda la velocidad posible, me quité el arnés este para sujetarte y salí de allí, no fuera que se confundieran y me volvieran a meter en la atracción otra vez. Por lo visto, nada más salir, comenté algo así como la ostia puta. Algunos salieron lívidos, otros gritaron una vez había concluido la atracción. A., R.ita y yo encima salimos por un lado y el chico nos dijo que era por otro lado. Y los tres, medio peleles y aturdidos, media vuelta arrastrando los pies como podíamos. Pero moló un montón.

Después, turno al Aserradero, otra de agua, donde había un par de pendientes muy chulas y unos cuantos remojones que se agradecían. En nuestra alargada cápsula nos montamos, por este orden: C. (lengua), yo; un separador, R.ita (física) y A. (música). Gritar resultó liberador, sobre todo al pasar por un túnel, en el que nos acordamos de las madres de un par de alumnos, jajajajajaja: cabr**, hijo de ****, jód***, y cosas así, jajajajajaa.

Turno de la comida y después a otra atracción de agua: Los fiordos, donde la cola fue especialmente pesada y donde destacaron por su morro una familia de gitanos que se colaron y a los cuales los que estaban allí no se atrevieron a tirar para atrás. Aquí la barca era mayor. Sólo había una rampa destacable, pero tenía bastante pendiente y moló mucho. Eso sí, se hizo demasiado corto para tan larga espera.

De allí fuimos al carrusel, jajajaja. Yo me monté en un cerdito. Luego, a los coches de choques, donde nos dimos para el pelo. Y queríamos haber ido a una montaña de rusa muy molona (la verde, la decíamos; el Tornado se llamaba, creo), pero había demasiada cola y ya no nos daba tiempo; en su lugar, fuimos a la de los Siete picos, que ya está bastante anticuada, pero bueno. En nuestro cochecito-vagón fuimos M. (tecnología), P. (geografía) delante, y R.ita (física) y yo detrás. Lo gracioso fue que nada más comenzar, mientras subíamos una pequeña cuesta, en una especie de escalón con ruido metálico, M. profirió el primer chillido, y ni habíamos empezado, jajajajaja. Y luego yo me fui meando porque R.ita iba todo el tiempo diciendo: Ay, qué miedo, qué miedo, qué miedo... Jajajajaja. Y eso que P. y yo estábamos en la zona peor, porque todas las inclinaciones eran para nuestro lado, que parecía que íbamos a comernos el suelo o los barrotes.
 
Ni uno ni dos... ¡¡¡TRES!!!
Pese a que todo ha sido deprisa y corriendo y que hemos improvisado en menos de 48 una excursión que se ha extendido por todo el instituto con gran aceptación, al final resulta que hemos tenido que ampliar tanto el cupo de profes como el de alumnos. De momento se han apuntado ya... ¡¡¡112!!! Tengo unos 10 que también dicen que vendrán, así que lo mismo hasta llegamos a los 125. De modo que... TRES autocares. Tuvimos que pedir a última hora otro más.

Vaya día el viernes, tuve de todo, salvo tranquilidad. Si es que... Con lo desastroso que soy, y llevando los papeles y el dinero y encargándome del peso de la excursión... Aggggghhhhhhhh... No sabéis cuántas veces he perdido la hoja donde les apuntaba (menos mal que luego M. e I. me pasaron los nombres de las autorizaciones en unos folios). Cuando me encontraron mi borrador (unas alumnas lo vieron por el suelo), ya no me hacía falta.

Y el dinero (una pasta, echando cálculos, lo que hay metido en los casilleros, jajajaja, y ese pueblo que es una cueva de ladrones.... Pero bueno, está un poco dividido y nunca encontrarían dónde está, porque mi casillero está jodido y no cierra y he metido la pasta en el casillero de B.), acumulado en el bolsillo con cremallera de mis pantalones o en unos sobres de papel que me hicieron los de 1º.

Y entre medias, pegándome con A., el de 1º C, que está muy desquiciado (sólo tres o cuatro empujoncitos nada más), esquivando al Jefe de Estudios, que me agobiaba con que le dijera el número de alumnos y de profesores (pero si no lo séeeeeeeeeeeeeeeeee, todo estaba siendo sobre la marcha o, como me ha dicho Laura, pensat i fet, que vendría a decir dicho y hecho) y con alumnos persiguiéndome para que les dijera si les iba a aprobar o para que me dieran los trabajos que se han dejado para el último instante. Todo ello aderezado con un calor de mil diablos y habiendo examinado a todos, por lo que estaban indomables...

Ya que he referido a 1º C, os pongo la imagen de la tarjeta que me dieron ayer:




Sólo una pregunta más:

¿Sobreviviremos?
 
No estamos locos...
¿O sí?

Anuncio:

Nos llevamos a casi todo el insti al Parque de Atracciones (no pongo su enlace porque es una mierda y no vaaaaaaa).

Repito: no, no nos hemos vuelto locos. Y sí, sabemos que ahora a la mínima te buscas un buen lío. Pero... A ver, retrocedamos en el tiempo:

Anteanoche. No podía dormir. En uno de mis muchos pensamientos que iban y venían, se me enquistó uno: les dije a mis chicos de 2º A que les llevaría al Parque si mejoraban sus notas y además les habíamos prometido otra salida a la Pedriza que no se va a hacer. Y hemos hecho muy poquitas excursiones... Mejorar académicamente no han mejorado mucho que digamos, pero... Bah, mañana, después de que me evalúen como tutor (qué legal soy :p) les digo que les llevo.

Después del anuncio (vítores, gritos, emoción desbordada; y no estoy siendo irónico, sino conciso, jejeje), voy donde G. (orientación) para ver si me sabe decir el teléfono del Parque. G. es una persona con recursos, pide a M. un teléfono de información y me lo da. Me dice además que con un grupo solo no lleno el autocar, y decidimos llevar a otros grupos: 1º C y los cuartos.

Imaginad la reacción de 1º C. Alguien de mi curso se había ido de la lengua y casi hasta me abrazan y besan. Vaya alegría que les ha entrado. Han empezado hasta a cantar algo así como: "Juli, Juli, Juli es cojonudo, como Juli no hay ninguno". Eso sí, para que se calmaran, no me valía ni con amenazarles con dejarles sin Parque...

Hoy lo de la excursión se había extendido como la pólvora en el resto de cursos. Todos querían que los llevase. A primera hora, durante mi clase con 2º A (sólo han pagado 3...), uno de 1º A (no les doy), se escapó de su clase para decirme que C. (mi compi de lengua) tenía que decirme algo. Por lo visto le daban el tostón para que me pidiera que si podían ir ellos. Luego lo mismo con 2º C y así... Al final, salvo un par de clases castigadas, ¡nos vamos todos!

Así que ahora me tenéis con los bolsillos llenos de dinero y de cuentas matemáticas (acabamos en la cárcel, jajaja). ¡Ah! Los de 1º C hoy me han entregado una nota muy chula. Mañana si tengo tiempo la escaneo para que veaissssss. Y las evaluaciones como tutor tampoco estuvieron mal. Y me preguntan todo el rato si me voy a quedar (en el sentido de que quieren que me quede, no con ganas de que les diga que me voy para que ellos digan "bien!"

Y se hace tarde. Me dejo muchas cosas, pero... ¡volveré!
 
... Cambio de look
Para celebrar el final del curso, nueva cara. Con un pececito recordando que el mar está ahí cerca, a la vuelta de la esquina. El azul del cielo en vacaciones es más intenso.

Gracias a Sandra por indicarme el camino (espero las direcciones de la coorporacion demoestetica) y sobre todo, muchas gracias a mi colaboradora (más bien coautora, incluso quitando el co) por ayudarme a cambiar el diseño del dj que no pintaba mucho en lo alto de la página, jejeje. Molts Besets!
 
Un post dedicado a los enanos bajitos...
Sí, esos seres tan extraños que pueblan la clase de 1º de la ESO (que se jodan los de 3º, por protestones no les dedico un post; y los míos ya han tenido bastante). Habría que hacer un estudio de lo general a lo individual.

A grandes rasgos, sorprende ver en ellos algo que luego pierden por completo: entusiasmo. Les suele hacer ilusión leer, participar en clase, contar su chorrada... O preguntarle al profe de lengua sus gustos musicales. Claro que, cuando el profe de lengua se mete con sus ídolos (tales como Andy y Lucas, patéticos, El canto del loco, pché, y no recuerdo más), saltan como resortes: ¡¡¡No tienes ni idea!!!, gritan indignados.

Otra característica suya es esa manía tan agobiante de arremolinarse en torno a mi mesa. Me cuentan cualquier cosa, y lo peor es que lo hacen como mínimo cuatro a la vez. Y la quinta me está pidiendo permiso (Laura me lo ha recordado con una opinión, jajaja) para hacer un baile. O directamente agarra el libro de poemas de Neruda y se pone a recitar un par de poemas.

Luego no es lo mismo tenerles a primera hora que aguantarles a última... A última están como las aspirinas: efervescentes. No paro de desgañitarme. Y lo peor es que muchas de mis broncas acaban con risas de su parte, porque se ve que no valgo para las regañinas. Menos mal que voy cogiendo confianzas con ellos y les cae algún carpetazo o algún golpe con sus cuadernos cuando les pillo de improviso hablando con el compañero de atrás y no se da cuenta de que estoy avanzando sigilosa y peligrosamente hasta él/ella.

Vamos a hacer un barrido por la clase:

1. M.A.C. Tiene una letra que es un espanto. Aunque eso era antes, porque conforme ha pasado el curso ha ido escribiendo menos, y menos, y menos...
2. A.C. Le llaman el Negro, y se autodenomina así él mismo. Desde que se fue un mes a Colombia no ha pegado ni golpe. Es de estos casos que fuera del insti (bus) se muestra como un chico normal y en clase no para.
3. D.C. Tranquilita, modosita... Hasta que ha ido cogiendo confianza...
4. R.D. Todo lo hace silenciosamente, hasta escribir, con su letra pequeña.
5. S.D. Otro que ha evolucionado durante el curso, de pasar desapercibido a no parar de dar el coñazo. Y encima es un poco... bruto (seré benévolo con él porque hoy ha faltado y me ha dejado en paz, jeje).
6. I.E A. Este me tiene bastante cariño y me suele dar el coñazo preguntándome o contándome cosas... Se porta bien, es muy majo, pero al pobre le cuesta llegar a lo que se le explica.
7.B. E B. Chica árabe que, según como le dé, o se porta como una persona responsable, o no para de dar el coñazo.
8. I. F. Es una de las cracks de la clase. Es muy guapa y muy inquieta. No puede estarse en su sitio y callada. Es más, si la viera callada y en su sitio, me asustaría y la llevaría a un hospital.
9. I. G. Esta al principio se quejaba por todo. Ahora o me he acostumbrado a sus protestas o ya no protesta tanto. Es de las que mejores notas saca, lo cual suele ser a veces un tostón porque te mira con lupa las correcciones.
10. L.H. Es una lianta, rollista y suele estar metida en todos los saraos. Pese a todo, es simpática. Y presenta muy bien su cuaderno y los trabajos, es muy cuidadosa.
11. H. K. Pequeñajo que es todo ojos, no para. Menos mal que suele subir a compensatoria y no le tengo que aguantar todos los días...
12. P.L. La que toca en un conservatorio. Da gusto sus presentaciones y apenas tiene faltas. La pobre está un poco amargada porque no se ha integrado muy bien (ya se sabe, si la envidia fuera tiña...).
13. E.M. El actor del grupo. Es un poco raro, y un poco plasta. No para de hablar y de quejarse. Pero es majo, si no te ha inflado las... narices.
14. S.O. Si E. era hablador, entonces este... Y además tiene un pito que se te incrusta en el tímpano hasta minarte la moral. Pero no puede evitarlo...
15. I. O. La delegada. Calladita, tranquilita, modosita... Un encanto. Da un poco de pena porque es muy trabajadora, pero le cuesta todo un montón. Y te suelta a veces cosas como: No lo entiendo, he estudiado un montón y sólo he sacado esto...
16. P.E. Parece que vuelve a su cauce, que ha tenido unas semanitas con el pavo subido. Hay que pararle los pies o será un repelente en 2º y no habrá quien le aguante.
17. A.R. El bicho raro... Nos ha descolocado siempre. Habla así muy serio, muy lento, parece que con mucha propiedad, corrió el rumor de que era un superdotado... Pero es un desastre. Está en la luna, hace lo que quiere (y poco), lo hace todo mal o incompleto, o a su modo... Y como habla tan lento, a veces es exasperante hasta para sus propios compañeros.
18. A.S. Y este ya casi ni lo conozco. Va de expulsión en expulsión. Está muy desquiciado. Historia familiar difícil a sus espaldas y amistades nada recomendables. De ser revoltosillo ha pasado a ser el malote. Con 14 añitos y ya unas historias...
 
A lo Gila
He medido mal los tiempos. He dedicado demasiado tiempo (y encima para nada) a la puñetera sintaxis y me he quedado escaso con la literatura, que es lo que más me gusta, por cierto. Así que estoy viendo ahora los siglos XVI y XVII (Garcilaso, fray Luis, san Juan de la Cruz, el Lazarillo, Quevedo, Góngora, Lope, Calderón, Tirso...) a toda ostia.

Les he cambiado la forma de evaluarles, quitándoles el examen del lunes por eso, para que me dé más tiempo para el resto de teoría y para que de paso curren más, aunque ellos no lo sepan. Resúmenes y ejercicios, para rematar con un comentario de textos en que les dejaré los cuadernos, pero sólo podrán hacerlo bien los que me estén atendiendo, porque les doy más de lo que viene en el libro.

Y es eso, que al ir tan deprisa, a veces me siento con síndrome de Gila, en aquel chiste en el que les llevaba una agencia de turismo por Europa y les daba tanta prisa que acababa la guía diciendo: "Y aquí está la Torre Inclinada de París, allí las piedras estás tiradas por los suelos en Atenas, allí está la Torre Eiffel de Venecia, no mee aquí en Bélgica, espérese un poco y hágalo en Alemania".
 
Un fiasco
Dicen que sólo en Madrid somos más de 7000 interinos (y creo que me estoy quedando corto), pero en la Plaza Mayor si llegábamos a 200 sería un milagro. Lo peor era ver que la mayoría eran de Galicia, de Extremadura o de Andalucía. De Madrid, nosotros y algún que otro desperdigado por ahí, y eso que, como ellos nos decían: ¿vosotros no sois los que estáis peor?: eventualidad en el trabajo, con lo que aprobar las oposiciones sin sacar plaza sólo te asegura dos años de trabajo; listas abiertas, de los pocos sitios en España, con lo cual la competencia aquí es muchísimo mayor que en cualquier comunidad, quedando descartadas las que tienen lengua propia y que por tanto van aparte.

- Inciso con injusticia: un vasco, un catalán, un gallego, un valenciano pueden acceder a su comunidad por el hecho de hablar su lengua, pero además pueden presentarse en Madrid, cosa que nosotros no podemos hacer por la barrera del lenguaje. ¿La Constitución no proconiza la igualdad de oportunidades? Esto me suena a desigualdad, pero bueno... -.

En fin, pese a que me he quemado la cara y el cuello como había pronosticado, pese a que en la próxima nómina me bajarán un día de sueldo (pero un día de sueldo estás manifestándote tiene gracia: ojalá cobrara los días tan bien como me quitan el sueldo en un día de estos), pese a que no nos harán ni caso y no atenderán a nuestras demandas (sobre todo, estabilidad en el empleo), he tocado mucho el pito (que era muy grande, aunque pitaba poco, esto también hay que reconocerlo), nos hemos divertido, acabando al final buscando en una alcantarilla el pendiente de una compañera... Y, además, el hecho de levantarme tres horas más tarde de lo que me habría tocado, el librarme de un miércoles en el insti, no te lo paga nadie, jajajaja (había un anuncio con algo parecido, ah, la de la tarjeta Visa, jjajajaja, impagable).
 
Se busca soluciones para los jueves y los viernes a última hora
Pago poco, pero lo agradeceré mucho.

Aclaraciones: a esas horas tengo el refuerzo de 1º B, donde de sobra es conocido el nivel de gamberrismo y las nulas ganas por trabajar. Esta semana no habrá tanto problema porque más de cinco estarán tres días fuera y me coincide (a esta ronda invito yooooooo).

Pero la semana que viene... Dos días por delante y ni siquiera puedo ponerles un vídeo. Cada vez que se apaga la luz... ¡Se vuelven locos! Cada día me recuerdan más a los Gremlins. Sólo que estos en su estado natural no se parecen a Gizzmo ni de coña.

Había pensado para esta semana volver a incidir con los periódicos, que para algo nos sobran. Que se centren en resumir. Es un coñazo, lo sé. Pero como vuelva a dictarles lo del barquito en la botella me corren a gorrazos. En vez de quemar mis apuntes, quemarían mis pantalones...

Soluciones quiero.

(¡Ojo! La cámara de gas ya lo pensé yo, pero no vale. Resulta que ahora está mal visto eso. Arreciarían las asociaciones de padre y los defensores de bestias pardas.

Los castigos físicos, más de lo mismo. Nada de latigazos, fustigarles, atizarles con varas de hierro hirviendo... No vale ser tan original, hay que buscar otros rumbos... Por desgracia).

Soluciones busco. Gracias por las sugerencias.
 
Marchando una de correcciones...
Aunque hay que avisar que esta vez han estado menos lúcidos mis chicos... Se ve que estamos llegando al final de curso y las imaginaciones están desgastadas, pensando solamente en las vacaciones, en huir de las paredes del instituto.

Lo que no han faltado son las faltas de ortografía. He seleccionado esta pequeña muestra: ablando, jente, brebes, echos, detaye, silava, bulgar, tubo, iziron, dibutativas (en vez de oraciones dubitativas, se nota que siguen enganchados a los dibujos animados y se inventan oraciones marcadas por el manga, porque Walt Disney ya está pasado de moda).

También me ha hecho gracia ver en un dictado de 1º B una P.D (bueno, ella había puesto D.P. Entre posdata y Distrito Postal tampoco hay tanta diferencia...): No vuelvas a dictarnos este cuento plissssss. Era sobre un barquito en una botella o no sé qué. Vale, era un poco coñazo, pero era sobre todo para que estuvieran callados los de 1º B (no me llames iluso, por tener una ilusión...).

Había dos exámenes. Los de 2º A mitad de sintaxis y mitad que memorizaran 4 tristes páginas que equivalen a las síntesis de sus respectivos temas, nada más que eso. La nota máxima ha sido un 6'5. Seis aprobados de diecinueve. El examen estaba tirado y aunque parezca deprimente (quizá porque lo es), quien no se consuela es porque no quiere. En el anterior examen sólo habían aprobado dos... Al sólo tener que repetir definiciones, no hay nada destacable.

En 3º A la cosa tampoco ha ido mucho mejor. Se supone que estos son mejores alumnos, pero la realidad es que han aprobado nueve de veintisiete. Es decir, un 33% de aprobados, que supera en muy poco (un 2%) el índice de aprobados de mi tutoría, negados oficiales del insti. Aunque tenía más nivel, claro, el examen de 3º. Era de literatura, siglos XV y parte del XVI, hasta Garcilaso. El examen consistía en un soneto de Garcilaso (Escrito está en mi alma vuestro gesto), que me tenían que contextualizar, analizar métricamente y decir cuál era su signficado; había una pregunta sobre La Celestina y poco más.

Sobre el soneto no ha habido ninguna barrabasada salvo que uno ha contado de una manera un poco extraña las sílabas de los versos. En vez de contarlas verso a verso, ha sumado las estrofas, llegando a escribir lo siguiente: Es un soneto y tiene 31 sílabas en las 2 primeras estrofas y 21 en las 2 últimas. Este de mayor será un estadista, qué afán por contabilizar sílabas agrupándolas, hay que ver.

Y luego la mayor cantidad de pifias se la ha llevado la pregunta sobre La Celestina. He seleccionado tres de ellas:

1. Es una obra de teatro que se dialoga en muchos lugares.

Claro, los diálogos pueden dialogarse en muchos lugares: un bar, la calle, mi clase... En el caso de La Celestina no es lo mismo dialogar en el huerto de Melibea que en el prostíbulo de la vieja alcahueta. Y esto es de una trascendencia atroz, claro. Estoy hasta por ponerle matrícula de honor por abrirme los ojos con tal revelación...

2. La obra nació en Montalbán (Toledo) y la obra murió en Talavera de la Reina.

Vamos a ver... Ahora resulta que las obras nacen, se desarrollan y mueren... Y yo que pensaba que eso eran las células o los seres vivos... O que esta obra nacía en un encuentro casual entre los dos amantes y moría con el llanto de Pleberio, el padre de Melibea... Y qué curiosa coincidencia, esta obra nació y murió precisamente en los mismos lugares donde lo hizo su probable autor, Fernando de Rojas... Es que estos chicos te hacen aprender la de tira de cosas, y luego nos quejamos de la generación de la ESO...

3. Se inventó en 1499.

Y por inventarla llevaron a su autor a la convención de inventores y le dieron una escoba eléctrica a pilas que se movía sola, que fue el invento del año anterior. Hoy en día, junto a la Penicilina, honramos a Fernando de Rojas por su invento, que algunos han mal utilizado, tratando de calzar mesas o matar mosquitos con ella en vez de leerla.

Mañana lunes. Mañana más. Espero que no se rompa ninguna otra cañería...
 
¡HUELGA, HUELGA, HUELGA!
8 de junio, 12 de la mañana. Manifestación para la estabilidad del empleo de los interinos y que haya igualdad de criterios a la hora de cerrar o abrir listas y demás, eso en términos generales será lo que vamos a pedir. Así que el miércoles no habrá clase (en mi centro somos un 90% o por ahí profesorado compuesto por interinos) y, por una vez, no estaré en mi casa, jejeje. A ver si me dan un silbato y puedo pitar un poco por ahí. Iremos desde la Plaza Mayor hasta el Ministerio de Educación. Ojalá se le dé un poco más de publicidad en los medios, que eso es muy importante. En teoría la gente responderá, al menos la de fuera de Madrid, porque es una huelga estatal.

Creo que no hablé de la asamblea a la que fuimos A. (de música) y yo (o sí, qué memoria la mía...) para tratar de lo que pedíamos los interinos en general. Fue curiosa porque nos reímos bastante con algunos de los que allí estuvieron, sobre todo con uno al que A. le denominó Casper (por su pelo engominado a lo chupetón de lengua de vaca y su apariencia grasienta, que además tenía una entonación de emporrado y pasado de la vida), porque la mayoría eran andaluces, con su peculiar pronunciación (no se les entendía mucho, la verdad...) y porque a veces en su participación arengaban cosas curiosas, en especial un hombre de mediana edad (daba miedo que ese hombre tuviera a su cargo a un grupo de alumnos, jaja) que se emocionaba cada vez que tomaba la palabra:

- ¡¡¡¡¡¡¡A laz manifeztacionez hay que que divertirze, hay que ir a pazárzelo de PUTA MADRE!!!!! (en el cartelito en la pizarra de la sala de profes he puesto algo así, jejejeje)

En otra ocasión, en uno de sus numerosos y vehementes turnos, profirió lo siguiente, refiriéndose a que incluso entraron en la Consejería de educación de Andalucía no supieron bien por qué:

- ¡¡¡¡¡Laz puertaz ze abrían zolaz, zolaz!!!!!

Cada vez que A. nos cruzamos por los pasillos, nos gritamos lo de laz puertaz que ze abren zolaz. Lo malo es que quien nos oye no nos entiende. O lo bueno, quién sabe...