El mundo de dentro. Miércoles 26 de octubre. Lecturas (II)
A la primera oportunidad que se me ha presentado esta mañana he retomado el tema de mi particular encuesta. Los resultados me han llevado a concluir que debo aparecer por aquí lo antes posible con un libro bajo el brazo, pues la posesión —y la supuesta lectura, añado yo— de un libro aporta un caudal de prestigio social inestimable en este entorno aburridamente funcionarial.
Mira tú por dónde soy el único de mis compañeros que (aún) no ha venido con un libro. Espero, al menos, que la posesión, la lectura y la realización íntegra del crucigrama de El País me redima, si no en todo, al menos en parte de este pecadillo venial.
He revisado durante unos minutos mi cometido en este despacho: es un poco variopinto, concedo, pero nada tiene que ver con la lectura de libros. Bien es cierto que los rollos de informes que a veces tengo que leerme me empujan con denuedo a la lectura, pero en casa.
[INCISO. Desocupado lector: intuyo que has intuido que soy un lector mediano, tampoco vamos a exagerar. Lo que ocurre es que no vengo leyendo al despacho, y que, una vez aquí, lo que leo no es Literatura precisamente; vamos a llamarlo, por puro convencionalismo, prosa.]
En una reunión a última hora de la mañana J. me ha preguntado por la encuesta, que le dé resultados. Me he puesto trascendente y le he dicho que preferiría no hacerlo. Ha insistido y le he vuelto a decir lo mismo. Bartleby, ya sabes, el escribiente. Pues así me siento yo algunos días. Ya te comentaré, le he dicho dando la cuestión por zanjada.
Buena gente este J. Está leyendo Estaciones de paso, de Almudena Grandes. Le he dicho que el sábado próximo la autora hablará de su libro con Juan Cruz en las tertulias de Crisol. Le he propuesto ir juntos y tomar unas cervezas por allí. Ya veremos.
Creo que mañana jueves o el sábado como muy tarde tendré los resultados de la encuesta.
Estoy leyendo los Cuentos completos de Truman Capote. Mañana voy a trabajar en metro.
Mira tú por dónde soy el único de mis compañeros que (aún) no ha venido con un libro. Espero, al menos, que la posesión, la lectura y la realización íntegra del crucigrama de El País me redima, si no en todo, al menos en parte de este pecadillo venial.
He revisado durante unos minutos mi cometido en este despacho: es un poco variopinto, concedo, pero nada tiene que ver con la lectura de libros. Bien es cierto que los rollos de informes que a veces tengo que leerme me empujan con denuedo a la lectura, pero en casa.
[INCISO. Desocupado lector: intuyo que has intuido que soy un lector mediano, tampoco vamos a exagerar. Lo que ocurre es que no vengo leyendo al despacho, y que, una vez aquí, lo que leo no es Literatura precisamente; vamos a llamarlo, por puro convencionalismo, prosa.]
En una reunión a última hora de la mañana J. me ha preguntado por la encuesta, que le dé resultados. Me he puesto trascendente y le he dicho que preferiría no hacerlo. Ha insistido y le he vuelto a decir lo mismo. Bartleby, ya sabes, el escribiente. Pues así me siento yo algunos días. Ya te comentaré, le he dicho dando la cuestión por zanjada.
Buena gente este J. Está leyendo Estaciones de paso, de Almudena Grandes. Le he dicho que el sábado próximo la autora hablará de su libro con Juan Cruz en las tertulias de Crisol. Le he propuesto ir juntos y tomar unas cervezas por allí. Ya veremos.
Creo que mañana jueves o el sábado como muy tarde tendré los resultados de la encuesta.
Estoy leyendo los Cuentos completos de Truman Capote. Mañana voy a trabajar en metro.
Comentario:
Chica, oye. Que soy chica/mujer/fémina. No te asustes por lo de C. Suelo ponerlo cuando estoy en al oficina y no puedo aporrear las teclas a gusto. Esperaremos impacientes el resultado de tu encuesta...
Besos. Calamity.
Besos. Calamity.
Comentario:
Comento en éste lo de las dos últimas entradas. Está muy bien escrito (veo que, eso, es ya una constante). He disfrutado con tu humor irónico y esa especie de timidez que mezclas tan bien. Bueno, no hagas mucho caso de la descripción. Tú ya sabes. Ese estilo tan propio, esa voz personal... (Me gusta muchísimo).
Sigo la bola. Yo estoy acabando el segundo tomo de "Verdes valles, colinas rojas", de mi amigo y maestro Ramiro Pinilla (Tusquets). Os lo recomiendo vivamente. Hace unos días, ha recibido el "Premio Euskadi" de literatura por esta obra. José F. de la Sota, en EL PAÍS, ha dicho de él: "nuestro pequeño país no ha dado, desde Pío Baroja, un novelista de la talla de Ramiro Pinilla". No me parece exagerado, en absoluto.
Sigo la bola. Yo estoy acabando el segundo tomo de "Verdes valles, colinas rojas", de mi amigo y maestro Ramiro Pinilla (Tusquets). Os lo recomiendo vivamente. Hace unos días, ha recibido el "Premio Euskadi" de literatura por esta obra. José F. de la Sota, en EL PAÍS, ha dicho de él: "nuestro pequeño país no ha dado, desde Pío Baroja, un novelista de la talla de Ramiro Pinilla". No me parece exagerado, en absoluto.
Comentario:
Creo que no era ésta la idea de tu encuesta, pero ya que Calamidad ha empezado, te diré que esta mañana he terminado "Austerlitz", de Sebald, sin lugar a dudas el mejor libro que he leído este año y puede que en mucho más tiempo.
Un abrazo.
Un abrazo.





