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Diario de una chatera
Investigando en los mundos del chat
Acerca de
Vueltas y vueltas...y vuelvo a empezar. Ahora me quedo aquí. Y allá. Haré un viaje al ayer, un paseo por el “hace poco”. Quiero recordar. Sencillamente eso; recrearme en el pasado y, también, mirar de vez en cuando al presente. Ahora tengo tiempo para saborear lo que pasó hace apenas seis o siete años cuando descubrí ...¿la red? ¿internet? Boh...bueno, cuando descubrí que hay otros mundos...y además (¡qué suerte!) están en este... Un abrazo a María Magdalena y La Casada...ya son ¿Historia? ui ui ui...me da la impresión de que las encontraré por el camino... curiosacuriosa@hotmail.com
Sindicación
 
El primer miedo
A todas aquellas que nos atrevimos


El Grito.Munch

Un nick desconcertante. Un personaje misterioso. Mucha poesía entre líneas. El miedo, entra en tu ordenador bajo la ciberapariencia de un hombre extremadamente educado, respetuoso y culto. Realiza constantes referencias a autores malditos y te dedica poemas sensuales, románticos y cálidos. Va entrando en tu vida poco a poco. Paciente y atento, te manipula en silencio, baila con pies ligeros, te camela con palabrería sensual y cálida...

Cuando me quise dar cuenta, El miedo, tenía el teléfono de mi casa, y tenía en su poder los datos suficientes para hacerme sentir vulnerable en sus garras. Bajo la falsa apariencia del “amigo para todo”, se fue internando en mi vida hasta convertirse en alguien casi casi imprescindible, Pero no me daba cuenta. No me daba cuenta de que yo no sabía apenas nada de él; no me parecía importante desconocerlo prácticamente todo.

Cuando me quise dar cuenta habíamos quedado en un bar próximo a mi casa.

Cuando quise mirar dentro de sus ojos azules, me percaté de un vacío indescriptible en sus palabras, en sus gestos... Producía escalofríos su impecable pulcritud en el hablar. Todo en él era lineal y perfectamente medido. Los gemelos a la última. La corbata de firma. El traje sin una sola arruga. El aroma de su colonia impregnaba el ambiente y nunca desaparecía. No alzaba la voz y miraba a los ojos sin ver.

Una cita y no más. Uf...A veces en las pelis al protagonista le atraviesa un espíritu y le deja un halo gélido alrededor. Así me pasó. Me juré no volver a verle.

Cuando le dije que no quería volver a verle más, cambió como de la noche a la mañana. Me dijo que no había estado meses “currándoselo” para que todo quedara en nada. Se sucedieron llamadas amenzantes del estilo amiestonosemehace .... y empezaron las llamadas anónimas a casa a distintas horas del día y de la noche.

A partir de ahí :el calvario. Me perseguía en el ordenador con independencia del nick que me pusiera, con independencia del canal en el que entrara. No sé como lo hacía pero hablaba con la misma gente con la que yo hablaba; era como si me estuviera vigilando día y noche. Entraba en mi ordenador, me revolvía los documentos, me dejaba notas amenazadoras en todas partes...

Y empezaron las amenzas serias: “se va a enterar tu familia de lo que haces, en tu trabajo pronto van a saber a qué te dedicas” . Le mandaba a sofy textos escritos por mí en los que me quejaba de mi jefa...textos manipulados...

Y seguían las llamadas anónimas, y me enviaba mensajes que parecían escritos por el mismo demonio, si es que el demonio controla movistar (que seguro que sí)

Tuve que hablar con el informático de la empresa y contarle lo que me pasaba. Me tranquilizó pero me constató que nunca hay que ofrecer datos reales a desconocidos. Una novatada más. Comencé a pedir ayuda en la red, a comentarlo a propios y extraños...corrí la voz. Sí, vale, veré que puedo hacer ...pero estos tipos son difíciles de cazar....blablabla....

Gracias al boca a boca...o mejor dicho al tecla a tecla...no se cómo, contacté con otra victima de este tipejo, que a su vez había contactado con otra que a su vez conocía a otra que.... Me contaron que una de ellas tuvo que comentárselo todo a su marido con las consiguientes consecuencias. Una abogada me comentó que el tipo este le destrozó todo el disco duro; en el trabajo de una tercera llegó un fax con toda suerte de comentarios obscenos sobre ella y textos copiados del irc...

Nos pusimos a trabajar juntas. Descubrimos que se ceba con mujeres “novatas”, con problemillas familiares, vulnerables, trsites, solas...
Entonces descubrimos que una de nosotras tenía un artículo publicado por este cerdo en un periódico local. La firma apenas se veía pero la desciframos. Averiguamos su nombre, su dirección y su profesión. Con un pequeño correo enviado el mister, que por cierto, cambiaba de teléfono cada vez que contactaba con una víctima...bastó para que se callara y nos dejara para siempre en paz. Este señor sigue por la red. Este señor es Juez .







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