EN LAS NOCHES CLARAS (LA CASADA)
En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.
Gloria Fuertes

Martes. Once de la mañana. Café de Oriente.
Pelo: impecable. Traje de chaqueta gris y zapatos de tacón de aguja. Uñas de porcelana. Ropa interior comprada sólo, única y exclusivamente para él, un desconocido.
Llega un poco tarde, y sí es igualito igualito que Robert De Niro. Muchas horas de teléfono, muchas, muchísimas....No, no es un desconocido.
Como estás?
Nerviosa, me tiemblan las piernas, me miras demasiado... Esto es una locura, aquí ...en pleno centro, podría verme cualquiera...Y...no se...te noto distante...

Robert De Niro se acerca a La Casada y besa muy suavemente su boca. Me gustas mucho, mucho...te deseo más.
El Hotel está a la vuelta de la esquina. Y allí contra el espejo, encima de la mesa de la entrada el deseo se apodera de ellos. Y con cada caricia con cada beso, con cada gota de sudor...con cada orgasmo, un poco de rabia, un poco de tristeza y un poco de miedo se escapan por la ventana...para volver a instalarse en los músculos, en las venas, en el corazón de ambos, cuando, después de ducharse La Casada, ya en el taxi vuelve a casa, con el peinado, las uñas y el traje de chaqueta impecables. El la despide naufrago.
Ringgggggg ringggggggggg Holaaaa soy amante40 del chat, hablamos ayer, que tal? Comemos juntos?....
Uhmmmmmmm, vale...tengo libre hasta las cinco...
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.
Gloria Fuertes

Martes. Once de la mañana. Café de Oriente.
Pelo: impecable. Traje de chaqueta gris y zapatos de tacón de aguja. Uñas de porcelana. Ropa interior comprada sólo, única y exclusivamente para él, un desconocido.
Llega un poco tarde, y sí es igualito igualito que Robert De Niro. Muchas horas de teléfono, muchas, muchísimas....No, no es un desconocido.
Como estás?
Nerviosa, me tiemblan las piernas, me miras demasiado... Esto es una locura, aquí ...en pleno centro, podría verme cualquiera...Y...no se...te noto distante...

Robert De Niro se acerca a La Casada y besa muy suavemente su boca. Me gustas mucho, mucho...te deseo más.
El Hotel está a la vuelta de la esquina. Y allí contra el espejo, encima de la mesa de la entrada el deseo se apodera de ellos. Y con cada caricia con cada beso, con cada gota de sudor...con cada orgasmo, un poco de rabia, un poco de tristeza y un poco de miedo se escapan por la ventana...para volver a instalarse en los músculos, en las venas, en el corazón de ambos, cuando, después de ducharse La Casada, ya en el taxi vuelve a casa, con el peinado, las uñas y el traje de chaqueta impecables. El la despide naufrago.
Ringgggggg ringggggggggg Holaaaa soy amante40 del chat, hablamos ayer, que tal? Comemos juntos?....
Uhmmmmmmm, vale...tengo libre hasta las cinco...
Comentario:
Abunda la soledad y el deseo. La red está llena de solitarios/as. La comunicación crea amantes virtuales.
Un beso.
Un beso.





