MARIA, MAGDALENA Y LA CASADA SON "DE VERDAD"

La verdad es cómo son las cosas, pero no podemos saber cómo son, sólo cómo las interpretamos. Cada persona es un mundo interpretativo. No se puede acceder a la verdad con independencia de quien la observa e interpreta. La verdad (o cómo son las cosas) existe. Pero nadie puede conocerla en lo que realmente es. Su conocimiento siempre estará matizado por la percepción del observador. Por tanto, no podemos conocer una verdad absoluta. Lo verdadero para los seres humanos será todo aquello que resulta coherente con otras proposiciones que aceptamos como válidas.





