LOS CASADOS

.... y La Casada se convierte en secretaria-confidente.
La Casada sigue, infatigable, contestando correos. Se esfuerza por contestar a todos.
Pero...
¿Por qué tengo que contestar a todos? ¿Qué es exactamente lo que estoy haciendo aquí? ¿Qué busco?
El “ansia” inicial de aventura erótica de La Casada parece que se ha ido a dormir la siesta sustituida por una irrefrenable actividad “epistolar” en la que Ella empieza a adquirir un protagonismo que para nada estaba previsto.
Y se da cuenta, así, de pronto... que se está convirtiendo en la consejera espiritual de sus contertulios chateros. Y lo peor: el tema sexual empieza a aburrir por monótono o aburrido.
La mayoría de los “casados” son aves nocturnas. Se conectan por la noche, cuando la prole y la santa duermen. Suelen ir acompañados de una copita de cualquier licor adormecedor y de un profundo suspiro de ufffffffffffffff por fin descanso...Es el momento del psicoanálisis, de las justificaciones, del olvido momentáneo, es el ratito en el que se le cuenta a una desconocida (que pasa por lo mismo) lo triste que es la señora rutina quien nos ha hecho olvidar la pasión de un despertar feliz, que nos ha hecho olvidar el concepto sorpresa, emoción...Vaya...y María se imagina como si estuviera en algo parecido a una barra americana consolando y complaciendo con la palabra, a sus nuevos amigos casados.
¿Y yo que?
Hay dos tipos de casados. Hasta la fecha. El vivalavirgen y el sufridor. Este último ya lo hemos descrito más arriba. Un hombre inteligente, que acaba de cumplir los cuarenta (o los sobrepasa poco poco), con trabajo estable, familia estable, matrimonio-rutina, y mucha soledad mal entendida. Este no quiere ni pensar en el sexo. Buscan:
1.- Una amiga para charlar por chat a la que JAMÁS conocerán, que les sirva un poco de aire fresco/hombro/baul del olvido...Estos chicos a veces charlan con mujeres solteras o divorciadas.
2.- Una amiga con la que comerse ese bocadillo de calamares que no catan desde los tiempo universitarios, ir al cine a ver películas en versión original , pasear bajo la lluvia sin temor a los constipados... y a la que mirarán con amor pero jamás amarán mientras estén casados ( “ por lo menos, mientras dure esta situación”, dicen: situación=matrimonio). Siempre hablan con mujeres casadas...no quieren saber nada de mujeres “libres”, como ellos las llaman.
Los vivalavirgen. Ellos desearían encontrar: Una amante casada para recuperar el sexo dormido, sin ataduras, sin compromisos.., suelen ser hombres por encima de la cincuentena y sólo hablan con mujeres casadas y sobre todo, sobre todo que “saben lo que quieren” (jajaja esta es una frase recurrente, muy muy recurrente....)
Y un subapartado vivalavirgen son los Chiquilicuatres ; rabiosos buscadores de sexo. Veinteañeros que: “ mmmmmmmmmm me encantan las mujeres de tu edad” (jajajaja esto es otro tópico lingüístico). En este apartado entran también los casados felizotes aburridos de su mujer (bueno, creo que las aburridas son ellas y no me extraña...) Estos últimos suelen preguntar la talla del sujetador, o si la contertulia es adicta a la ropa interior cara.
La Casada, últimamente, apaga el ordenador pensando que tanto casados como solteros o divorciados, todos adolecen de un mismo problema de soledad aunque los motivos que la causen sean distintos. Y también piensa que sus objetivos iniciales se están difuminando, por lo que debería estar un poco más atenta a lo que ella realmente busca...si es que lo sabe.





