El. 2º parte.
No fue una sino varias veces que nos encontramos. El siempre con esa sonrisa, tan amable, tan caballero. Yo pensaba que no había hombre igual. Tan seguro, tan dulce, tan inteligente. Siempre me saludaba y prometía visitarme para tomar un café. Siempre esperaba que el cumpliera su promesa. Así fue pasando el tiempo. Una tarde de abril nos encontramos por casualidad, el iba acompañado de su hija , una muchacha dulce, de mirada triste pesé y también reparé que tendría mi edad a los sumo unos año menos. Ese día el me pregunto si me encontraría mas tarde, le dije que si.
Espere con miedo, era inexplicable el temor que me provocaba la idea que el viniera a visitarme.
Cuando el llegó comenzamos a hablar de distintas cosas, era increíble todo lo que teníamos en común!
Se marcho luego del café.
Me quedé sumergida en una nube, me sentía flotar. No podía dejar de pensar en el. Nunca más pude olvidarlo.
Continuará...
Espere con miedo, era inexplicable el temor que me provocaba la idea que el viniera a visitarme.
Cuando el llegó comenzamos a hablar de distintas cosas, era increíble todo lo que teníamos en común!
Se marcho luego del café.
Me quedé sumergida en una nube, me sentía flotar. No podía dejar de pensar en el. Nunca más pude olvidarlo.
Continuará...
Comentario:
Ten cuidado, los hombres que empiezan no cumpliendo promesas somos peligrosos.
Saludos
Saludos





