logotipo

img_google
DIARIO DE GOLIFRE
ASÍ SOY, TAL CUAL ME LEEIS.
Acerca de
contadores de visitas
contadores de visitas Geo Visitors Map
Sindicación
 
LA DEPRE DE OCCIDIENTE
En la radio acabo de escuchar que la dolencia más común de los países desarrollados es la depresión, cosa que debería chocarnos: tenemos de todo, todas nuestras necesidades cubiertas y algunas más que no son necesidades. Entonces, ¿por qué nos deprimimos?.
Es cierto que aunque tengamos de todo, más queremos. Todos querríamos tener tres coches de lujazo, una mansión de cagarse polapatabajo, una tarjeta de crédito incombustible para poder comprarnos los trapitos que lleva la Beckham. Querríamos tener el tipo de la Schiffer nosotras y el de The Rock ellos.
Pero estoy segura de que si todos fuéramos ricachones guapísimos, con glamour rebosando por los cuatro costados, querríamos más y estaríamos deprimidísimos por chorradas aún mayores (como que no encontramos un collar de brillantes para nuestro perrito de superrraza o algo así). Seríamos aún más infelices...
... y ahí tenemos a la gente que casi no le llega a fin de mes y son más felices que lombrices. Tengo una conocida que me contaba que cuando eran pequeños no tenían de nada, pero que eran felices con ¡una naranja! que les regalaban por Navidad.
La verdad es que es para pensarlo. Puede que esté gorda, que no tenga aún un piso de mi propiedad ni un trabajo de lo mío. Puede que mi ropa no sea de marca glamourosa, pero tengo detrás mía una familia que me quiere y nunca me ha faltado de nada: ni cultura, ni cariño, ni para comer (sobre todo de esto, jijiji). Y lo peor de todo es que muchas veces me quejo de mi situación...
... y ya no escribo más, que me estoy deprimiendo.
Besos a tod@s

 
Comentario:
Razón no te falta ... pero cuanto más tenemos más queremos. Debe ser un defecto de fábrica o algo así ...

Pues sí, no viene mal hacer autocrítica de vez en cuando y darse cuenta de que no estamos tan mal como pueden estar otras personas ... y no hace falta irse muy lejos para ver a gente que está realmente puteada por la vida ...

Un saludín, maja.
No