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APRENDIENDO A APRENDER
"Hermosa encuentra la vida quien la construye hermosa" Otto René Castillo.
Acerca de
"Si yo no pienso en mí, quién lo hará.Si pienso sólo en mí, quién soy.Si no es ahora, cuándo". Hakim Bey
Sindicación
 
LAS REGLAS DEL CUERPO
¿El poder de las tecnologías o tecnologías de poder?

Nos encontramos ante una fotografía, una bonita fotografía en blanco y negro. Una imagen en la que podemos encontrar una pequeña niña de pelo negro y liso, con un vestido de graciosas frutitas y zapatos a juego, sonriendo, posando para la foto. Su mirada se encuentra directamente con el objetivo. En sus ojos podemos localizar un destello, parecería que brillan de felicidad… En el reflejo que muestra la córnea, podemos delimitar la silueta del fotógrafo. Tras la niña, hallamos un acontecimiento; suponemos que se trata de su fiesta de cumpleaños. Su séptimo u octavo cumpleaños a juzgar por la estatura, rostro y cuerpo de la niña. Entre sus manos, sujeta uno de los regalos; una hermosa muñeca de trapo. Una muñeca a la que aprieta fuertemente, por la tirantez que muestran los músculos de sus manos y la presión ejercida en el cuerpo endeble de la muñeca. Más niños y niñas se ven detrás de nuestra protagonista, todos ellos más o menos de su misma edad. También podemos apreciar los restos de lo que fue un buen banquete, pedazos de comida y trozos de papel de regalo se entremezclan por encima de la mesa. Da la sensación de que había mucha ilusión y mucha felicidad puesta en esa fiesta, mucha alegría y bienestar. Damos la vuelta a la foto y en su reverso está escrito: Paula 12/08/68. ¿Podríamos afirmar que había ilusión y felicidad? ¿Sabemos acaso cuál es el estado anímico de esa niña, sus pensamientos o sentimientos en el momento de ser fotografiada? Puede que la sonrisa sea simplemente un gesto obligado, o que el brillo de felicidad en sus ojos no sea otra cosa que rabia o impotencia, tristeza o melancolía, y la presión que sus manos ejercen sobre la muñeca, una mera forma de externalizarlo…

Se dice que los indios, a mediados del siglo XIX cuando comenzó el auge de la fotografía, no permitían que se les fotografiara, pues afirmaban que la fotografía pretendía robarles el alma, apoderarse de ella. Podemos reflexionar un poco sobre esta afirmación y decir a su vez que, lo que los indios querrían decir con “robar el alma”, no era otra cosa que “atraparla”, “apresarla”, “cautivarla”. Así pues, la fotografía o imagen fija, pretendía atrapar el alma del fotografiado, apresarla y hacerla suya. Y ¿por qué razón el indio se negaba a ser objeto de aprehensión de su alma?, simplemente porque creían que ésta no era capaz de encontrarse, localizarse, visualizarse o aprehenderse, a través de una imagen fija y estática. Se negaban a aceptar que tras la inexistencia de su olor, sus sentimientos, su respiración, sus emociones, su acontecer en ese mismo momento, e incluso que, con la falta de aquellas partes de su cuerpo que no aparecían en el encuadre, en la imagen, esas imágenes pudieran ser consideradas como: “Margarita”, “Ojo de luna” o “Jerónimo”.



En la actualidad, la imagen juega con los cuerpos, negocia con ellos, los aísla de la realidad, los abstrae de ésta. Para ello, utiliza tanto el cine como la fotografía, y dentro de la fotografía, podemos encontrar tres instrumentos de poder (tecnológico) esgrimidos para “jugar” con los cuerpos, los podemos denominar así: fotografías tomadas, fotografías robadas y fotografías montadas. De la fotografía tomada, tenemos el ejemplo de la imagen de la niña en su fiesta de cumpleaños. Una imagen tomada “a conciencia”, con el permiso del fotografiado, una imagen donde el fotógrafo encuentra su mirada en la mirada del que posa, donde el fotografiado pone su cuerpo al servicio de la imagen. La fotografía robada es aquella considerada como: “la verdad” o “la realidad”. Tu cuerpo o pose pillado “in fraganti”. En este tipo de fotografía, la mirada del fotografiado no suele coincidir con la del fotógrafo; es una mirada perdida, acorde con un cuerpo o una pose. Lo más común, es que el fotografiado, cuya imagen ha sido “robada”, no se identifique en la foto, así pues decimos -¡esa no soy yo!, repite la foto que salgo muy mal, etc.- Por ello, también es común que con la fotografía robada no sólo negocie el fotógrafo, sino que los propios sujetos cuyo cuerpo ha sido robado, negocien con éste. Negociamos para que nuestro cuerpo no sea expuesto. O si es expuesto, se hagan algunos “retoques”; fotografía montada. La fotografía montada, puede considerarse entonces como una burda manipulación de la realidad…

¿Las tecnologías son capaces de captar nuestra “esencia”, nuestra “alma”, como decían los indios? ¿Pueden penetrar en nuestros cuerpos? ¿Localizar nuestros sentimientos o emociones, nuestros pensamientos, nuestro olor, nuestro “estar”? ¿o, por el contrario, los distorsionan?

Las fotografías objetivizan (de objeto) a los sujetos, los cuerpos, los rostros… porque su “alma” no se encuentra ahí. Su esencia no se encuentra dentro, no se puede identificar a partir de la foto. Lo único que hacen, es situar nuestro cuerpo en un espacio para recordarnos que estuvimos ahí. En las fotografías posadas, nuestro cuerpo se reviste de una pose o de una serie de gestos, para prestar servicio a esa fotografía y a ese contexto. En el mundo del cine se premia el hecho de que los rostros o los cuerpos sepan meterse en los contextos que se exigen para significarlos. Es necesario que un buen actor o actriz sepa posar y abandonar la psique para rendirse a las exigencias de la imagen. Es necesario que abandonen su “alma”.

“EL CUERPO AL SERVICIO DE LA IMAGEN”

Así, el cine y la televisión juegan con los cuerpos y los rostros para crear esteriotipos de la imagen. Las cámaras juegan con los cuerpos para intentar mostrar y, por tanto, significar, aquellas zonas que desean resaltar porque van acompañadas del relato o del contexto, o bien para guiar nuestra visión y nuestra percepción; la del receptor, hacia un punto determinado. Hacia un fin delimitado, pensado y requetepensado… Así se moldean las subjetividades. ¿De qué manera podemos llegar a identificarnos con uno de los personajes de una película? ¿Extraemos de él o de ella lo que podemos encontrar en nosotr@s más potenciado? ¿Lo buscamos? ¿o bien, si no lo encontramos; lo creamos o construimos? ¿Creamos subjetividades en base a los personajes que aparecen en la pantalla? ¿Qué esteriotipos se crean, transmiten y por tanto recreamos en nosotr@s? ¿Somos lo suficientemente conscientes de lo influenciables y moldeables que somos? ¿Podría ser que nos identificáramos con el género opuesto? ¿O con unos valores o esteriotipos que no se “estilan”? ¿No seríamos considerados entonces como “nostálgicos” en el sentido negativo de la palabra?

“LA IMAGEN AL SERVICIO DE LA DICTADURA Y/O DE LA DEMOCRACIA”

En la actualidad, diríamos (aunque no muy bien dicho), la imagen al servicio de la democracia, la imagen al servicio del capitalismo. Entonces, el cuerpo al servicio del capitalismo. De este modo, el capitalismo se sirve del cine o de la televisión no sólo para preconizar unos valores y unos esteriotipos, sino más bien para recrearlos en nuestras subjetividades, para guiarlas hacia unos intereses determinados. Y ¿sabemos cuáles son esos intereses? ¿Nos podemos hacer una idea? ¿Qué imagen transmiten de la mujer? ¿Y del hombre? ¿Cuál es la que se ha ido transmitiendo a lo largo de la historia? ¿Cuánto ha calado ésta en nuestras subjetividades? ¿Cómo nos hemos construido, en base a qué? ¿Quién somos? ¿Qué han creado?
 
Comentario:
deseo bajar imagenes paar mostrar en mi imagen personal
 
Comentario:
Hola mi Mon, me alegro de que te haya gustado. Vaya, vaya... carcelita, danza del vientre, vomitivo, programación, trabajos... tantas cosas! hacía tiempo que no te pasabas por aca, hecho de menos tus reflexiones, a ver si te aflojan un poco los hilos y te recuperamos.

Estoy contigo, la imagen no capta la integridad del sujeto fotografiado.

Un besete.
 
Comentario:
Hola Miriam!, me alegra que hayas escrito, aunque sólo sea para pincharme, jjejejeje, y sabiendo que yo entro al trapo con demasiada facilidad…creo que empezaré por tu final, (cada cosa en su lugar…) esperando haberte interpretado bien.

Imaginar, conjeturar, suponer, comprender, sospechar, interpretar… podemos hacerlo hasta desbordar nuestra imaginación, hasta rebasar límites insospechados, además, a mí particularmente, es una cosa que me agrada muchísimo. Podemos imaginar la historia de quien tenemos delante, de “quien” o “que” se nos presenta en la imagen, podemos inventar “su vida” o su acontecer en ese mismo momento. Pero yo no diría pues que ese rostro que nos inspira es un rostro dormido, yo no “imaginaría” que ese rostro dormita, sino más bien que es un rostro inerte, y tampoco, que al imaginar re-vivamos el alma del sujeto fotografiado.

El tiempo que otorgamos l@s que visualizamos la imagen a l@s que se muestran en ella, es un tiempo nuestro, un tiempo propio; personal, donde el sujeto proyectado no es capaz de percibir dicha vivencia o dicha “otorgación temporal”. Ese sujeto no es capaz de ser partícipe de ese tiempo “vivido” u “otorgado”, no es capaz de “vivenciarlo en si”, puesto que el tiempo es nuestro en tanto que somos nosotros quienes lo imaginamos, y por eso pienso que el intento de revivir su alma a partir de nuestra imaginación es nulo. Sería algo así como un revivir su alma “a nuestra manera”.

La fotografía claro está, puede dar lugar a algo verdaderamente creativo y original, pero ¿alguien le preguntó a esa niña si quería que imaginaran “algo” a partir de su gesto o postura, cuando ella en ese momento puede que pensara que la estaban intentando arrebatar su alma o que tuviera en la mente cualquier otro pensamiento demasiado personal e íntimo, y por lo tanto, “irrevivible” como para ser fotografiado o expuesto a la condición de imaginación por otra persona?

Imaginar es algo grandioso en sí mismo, es una capacidad que “nos ha sido otorgada” y algo que verdaderamente merece la pena explotar, pero ¿a qué precio? O ¿a precio de quién? Cada cosa en su lugar…

Espero que sigas picándome de esta manera. Un besete y ánimo con las tareas de estas “vacaciones”.
 
Comentario:
La cara reflejo del alma? Hay alma? una imagen vale mas que mil palabras..?
tantas preguntas! me ha molado el post, para no variar, y me ha gustado la sensación de volver a meterme en el mundo reflexivo virual.

La imagen a pesar de poder ser empleada con fines manipulativos, coercitivos... pero a partir de una iamgen se puden intuir miradas que dicen mucho sobre historias reales de personas a las que no se les ponía rostro. Una imagen da la posibilidad de recrear y remover conciencias y reflexiones.

La imagen no capta la integridad del alma, una acción no dice todo lo que la persona es, una palabra no da toda la información del inteior del sujeto, un gesto o una acción no hacen del ser lo que es... el ser se compone de retazos infimos que estructurados te dan una imagen del otro porque nunca el ser lo es en todo momento, nisiquiera se mantiene en el tiempo, solo podemos tener pequeños retazos de lo que es el otro!

un beso!

 
Comentario:
Y sin embargo, al mirar la imagen que nos presenta la fotografía, e imaginar la historia del rostro dormido que se presenta ante nosotros, re-vivimos el alma inerte asesinado en el detenimiento. El acto de imaginar no supone sólo la proyección del sujeto imaginador, sino que otorga un nuevo tiempo al sujeto imaginado. Supone la reconstrucción de una historia, tal vez radicalmente otra, en absoluto cercana a la historia que pretende rememorar o incluso perpetuar la fotografía. Pero una historia al fin y al cabo, un sentido, una oportunidad para la imagen retratada y detenida de fluir nuevamente, de acontecerse; no sólo eso, la oportunidad de protagonizar un nuevo relato y la imaginación de quien asiste a la imagen y en ella percibe algo que despierta el impulso de imaginar.
La fotografía (y por extensión las tecnologías) tal vez no sirva para conocer a la niña que sonríe, ni pueda explicar con exactitud su gesto. Pero puede dar paso al acto creativo, puede reinventar ese gesto perdido y retomar el instante que dejó dormitando.
Cada cosa en su lugar...Un beso!
 
Comentario:
uhyyyy!!! el comentario anterior era mío,todavía me lían las tecnologías. hasta pronto muchachuela!
 
Comentario:
La sabiduría de los indios, algo tan mágico y bello como real y dramático.
Voy a empezar un proyecto de cómo aprovachar las tecnologías sin que ellas se aprovechen de nosotros.¡Como las clavas! La televisión,los anuncios publicitarios,los paneles,etc con sus cientos de imágenes apedreando la cabeza, cercándonos, encadenándo nuestros cuerpo y almas.
Me ha gustado mucho este texto. Es del curso que me comentaste estábas haciendo ¿verdad? me tienes que contar más cosas sobre ello.
Ya te contaré lo que me pasó el jueves dos minutos después de vernos, ya estoy bien pero vaya susto.
Un abrazo y buen finde semana.

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