RECONOCIENDO ERRORES
Definitivamente, creo que tengo un problema (o más de uno, pero bueno, tampoco es plan de ponerse aquí a sacarse defectos a una misma…), o por lo menos eso me hace ver y, por tanto, reconocer, todo el mundo que me rodea y conoce.
Teóricamente, me empeño en creer que podemos llegar a tener un trato de igualdad (y digo bien, “trato de igualdad”, que no una igualdad total) entre personas superando los roles que cada un@ desempeñamos en la sociedad. ¿O será esto lo políticamente correcto?
Pero, en la práctica, esto parece ser imposible por el grado tan alto y profundo de asimilación e interiorización que cada un@ tenemos de nuestros roles, a través de los cuales actuamos y somos. A través de los cuales nos interrelacionamos.
Entonces, ¿pienso y deseo pues algo utópico e imposible? o ¿puede que en este caso la utopía también sirva para caminar? o ¿será siempre imposible no abandonarnos en nuestros roles? ¿Estoy relegada a seguir creyendo en esta quimera hasta que mi experiencia en un rol diferente me demuestre lo contrario?
En estas ocasiones, ya se me pasa hasta por la cabeza si no estaré defendiendo este trato de igualdad como un instrumento de poder moral para defender mi rol de débil, el cual inevitablemente en muchas circunstancias adopto.
Tantas y tantas cuestiones y cuestionamientos propios me llegan a afligir, hasta el extremo de que a veces ya no sé quién soy, ni sé por qué extraño motivo hago las cosas que hago, si las decido porque verdaderamente he reflexionado sobre ello y he visto que es la mejor manera de actuar o lo hago guiada por un sentimiento de la mayoría, o simplemente, por cualquier otra estúpida razón. Lo cierto, es que no me extraña que Nietzsche fuera un amargado y un reprimido y no supiera vivir, pero en el fondo, le entiendo, pues con tanto pensar y cuestionarse quién y qué eres y por qué hacer las cosas así y no asá, y qué sentido y repercusiones tiene que las hagas de ese modo y no del otro, no es fácil vivir sin llegar a ser un reprimido. Este tipo de cosas afectan y no todos sabemos o saben por donde empezar a buscar herramientas para poder encontrar salidas.
Teóricamente, me empeño en creer que podemos llegar a tener un trato de igualdad (y digo bien, “trato de igualdad”, que no una igualdad total) entre personas superando los roles que cada un@ desempeñamos en la sociedad. ¿O será esto lo políticamente correcto?
Pero, en la práctica, esto parece ser imposible por el grado tan alto y profundo de asimilación e interiorización que cada un@ tenemos de nuestros roles, a través de los cuales actuamos y somos. A través de los cuales nos interrelacionamos.
Entonces, ¿pienso y deseo pues algo utópico e imposible? o ¿puede que en este caso la utopía también sirva para caminar? o ¿será siempre imposible no abandonarnos en nuestros roles? ¿Estoy relegada a seguir creyendo en esta quimera hasta que mi experiencia en un rol diferente me demuestre lo contrario?
En estas ocasiones, ya se me pasa hasta por la cabeza si no estaré defendiendo este trato de igualdad como un instrumento de poder moral para defender mi rol de débil, el cual inevitablemente en muchas circunstancias adopto.
Tantas y tantas cuestiones y cuestionamientos propios me llegan a afligir, hasta el extremo de que a veces ya no sé quién soy, ni sé por qué extraño motivo hago las cosas que hago, si las decido porque verdaderamente he reflexionado sobre ello y he visto que es la mejor manera de actuar o lo hago guiada por un sentimiento de la mayoría, o simplemente, por cualquier otra estúpida razón. Lo cierto, es que no me extraña que Nietzsche fuera un amargado y un reprimido y no supiera vivir, pero en el fondo, le entiendo, pues con tanto pensar y cuestionarse quién y qué eres y por qué hacer las cosas así y no asá, y qué sentido y repercusiones tiene que las hagas de ese modo y no del otro, no es fácil vivir sin llegar a ser un reprimido. Este tipo de cosas afectan y no todos sabemos o saben por donde empezar a buscar herramientas para poder encontrar salidas.
Comentario:
Tranquilas que las cosas no son tan así. Acordaros de que el ser humano es un agente, un "autor" y un "actor" en su vida (espero que os suene porque de no ser así me deprimiría). Olvidar una dimensión, sea la de actor o sea la de autor, es olvidar parte de lo que es ser humano es.
Salud
David
Salud
David
Comentario:
¡Qué difícil es todo!
Comentario:
Que triste me parece pensar que qien soy viene determinado por los que otros me ha impuesto que debo ser... la verdad es que segun eso no exite la libertad como tal, ya que unos te imponen el papel de debil, xej, xo otros te imponen que te tienes que liberar de ellos, hasta que punto eres tu el que decides que debes actuar asi o asa... hasta que punto todas las decisiones no las decides tú sino las decides en relación con percepciones o decisiones externas de lo que otro cree que es mejor para ti?¿?¿?¿?





