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APRENDIENDO A APRENDER
"Hermosa encuentra la vida quien la construye hermosa" Otto René Castillo.
Acerca de
"Si yo no pienso en mí, quién lo hará.Si pienso sólo en mí, quién soy.Si no es ahora, cuándo". Hakim Bey
Sindicación
 
DIALOGANDO CON LOS AUTORES
*PREFACIO:

*Aviso importante para tod@s aquell@s lectores/as que se vayan a aventurar en la difícil tarea de querer interpretarme a partir de las siguientes líneas:

NI YO MISMA ME SÉ INTERPRETAR. Me resulta complicado organizar tanta información en mi cabeza. Encajar la complejidad en la que nos movemos. Comprender la forma en la que he extrapolado los conocimientos a mi vida. Cómo los he aprehendido, y cómo actuar de la mejor forma después de haberlo hecho (¿valorar la coherencia o la incoherencia?).Y tampoco soy capaz de verbalizar inteligiblemente mi malestar…

Y no es que esto me provoque una especie de incapacidad o anulación, sino más bien, que el hecho de estar comprendiendo la compleja trama de significados en la que estamos inmersos e intuir mínimamente cómo operamos en ella, me causa una brumadora sensación de impotencia que en ocasiones llega a superarme. Hace que las cosas se me escapen de las manos. Como si el mundo me quedase grande. Pero también sé, que lo más probable, es que me falte algo de tiempo para manejar con sutileza esa información…
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AUTOINTERPRETACIÓN/EVALUACIÓN NARRATIVA:

* ENCUENTRO:

No sé ni por dónde empezar ¿Dónde se encuentra el inicio de todo este “enredo”?

Aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!! – Gritaba Elia-.

Sócrates, Platón, Aristóteles, Foucault, Van Manen, Nietzsche, MacIntyre, Weber, Wittgenstein, Herbart, Jaspers, Hesse, Morey, Fromm, Steiner, Larrosa, Colom, Maalouf, Giroux, Zubiri, Jover, Taylor, Santo Tomás, Kant, Dostoyevski, Habermas, Vattimo, Marx, Carr, Rousseau, Freire, Russell, Reyero, Gil, Sepúlveda, Poyatos, González….

La frase más simple que encuentro para definir mi estado es:

-Siento como si me hubieran abierto en canal, y ahora, un poco aturdida y desconcertada, busco estrategias para poder ir construyendo puentes que me ayuden a situar mis pensamientos, organizarlos, conectarlos; dotarlos de una estructura conexa. Reconstruir pilares que han sido derrumbados y han dejado mi mente echa escombros. Organizar y resignificar, e ahí la cuestión…

Larrosa me diría que este momento de desubicación, de encuentro con la esencia del mundo, de tenue intento de objetivación de éste, de crisis…es uno de los momentos verdaderamente válidos. Que éstos son los únicos momentos que merecen la pena ser vividos, porque es cuando eres un poco más consciente del lugar en el que te encuentras. Diríamos que son los momentos verdaderamente plenos para él.
MacIntyre me podría decir que me encuentro en el camino de adquisición de las virtudes para ser una razonadora práctica independiente, y en un momento de búsqueda de mi propia tradición creativa. O en el inicio de una de ellas. O de ruptura con una que no lo era…
Nietzsche me comentaría que me encuentro en un momento de cuestionamiento de los valores morales, un momento de descubrimiento de la “heroína” y la “juglar” que se encuentra en mi pasión de conocimiento, en el momento de alegrarme de mi “locura” para poder estar contenta de mi sabiduría?. Un momento de reconfiguración del sujeto. Duda existencial. ¿Nos es soportable la existencia? ¿¿¿Supermujer???, ¿¿¿Me estoy matando a mí misma???

Desde esta perspectiva, Nietzsche, Larrosa y MacIntyre no me resultan tan lejanos o contrapuestos, pues de un modo u otro tod@s buscamos las tradiciones creativas en las que queremos subsistir. Nietzsche se creó la suya propia, modo de vida creativo el suyo donde los haya. Y por otro lado, si para Larrosa los momentos de “crisis” (en sentido positivo) constituyen su tradición creativa ¿no parecería que los tres están hablando de una misma cosa interpretada y vivida por cada uno de una forma particular y utilizando los juegos del lenguaje indistintamente para significarla?


A su vez, Larrosa, volvería a la conversación para decirme que tras las últimas narrativas que he ido escuchando, leyendo o creando, trato de fabricarme mi propia identidad, de encontrarme o reconocerme a mí misma, de transformarme, de negarme y reafirmarme, y todo ello a través del diálogo dejando llegar lo inesperado, dejando fluir las contradicciones.
MacIntyre añadiría que para aprender a hablar por mí misma, como razonadora práctica independiente y construir mi identidad como tal, tendría que salvar distintos obstáculos a la hora de comunicarme; la incapacidad para reeducar el deseo infantil de agradar a los demás, no distorsionar el razonamiento dejándome llevar por ciertas características del entorno social en detrimento de otras, no ocultar nada en las declaraciones y que exista en éstas una veracidad absoluta.
Pero Foucault me diría entonces, que los seres humanos no son ni palabras ni cosas. Que no son palabras significa que la experiencia humana no es una interpretación de la realidad, una forma de pensar. Que no son cosas significa que la experiencia humana no es algo natural. O en sentido afirmativo; que los seres humanos están entre las palabras y las cosas.

Pero, si intento encontrar mi lugar en la cadena del Ser y el Ser es impensable fuera de la interpretación, y toda interpretación es lingüística. Y si el lenguaje no podemos considerarlo como una forma de interpretación lógica que designa el mundo, sino que construimos los significados a través del uso de las palabras en juegos del lenguaje, generando un significado compartido ¿hasta qué punto mi identidad es verdadera o real? Si la realidad se construye a partir de discursos compartidos ¿cuál es la realidad “válida” si esta se fabrica según interpretaciones guiadas por intereses? ¿En qué realidad estoy viviendo? ¿Qué es eso de la identidad? Si el ser humano, a través del designio de las cosas y de la interpretación con el significado compartido, ha creado y ha matado a Dios ¿A quién o qué ha creado? ¿a quién o qué ha destruido? ¿En qué tipo de construcción lingüística nos hemos anclado? ¿Quiénes han interpretado?¿Y por qué? ¿Con qué finalidad…?

El carácter histórico de la construcción del sujeto…

Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!! –Gritaba Elia-

De una forma u otra, todas las personas tienen una especie de “malestar” y cada una lo exterioriza de una forma. He aquí un ejemplo:


Voy buscando mi mirada por las nubes,
no te extrañe que no quiera pensar en mi,
voy a ver si encuentro otra razón pá estar como antes.
Hace tiempo que no quiero ser mortal,
dame tiempo que no quiero pensar en mí,
larga espera y todo llega hasta el reír.
¡Qué ilusión…!

Y no está mal estar como antes,
no está mal estar como antes,
¡No estaría mal estar como antes! (bis)

Desesperas simplemente de pensar
la locura que me ha traído hasta aquí,
venga tío que ya no hay vuelta atrás…
no hay marcha atrás.(bis)

Y no está mal estar como antes,
no está mal estar como antes.
¡No estaría mal estar como antes!

Y no está mal estar como antes,
no está mal estar como antes.
Yo no tendría el malestar…
que antes descubrió la realidad
de aquella injusticia y sin pararte a pensar
que todo eso habría acabaó.
Y digan lo que digan,
yo digo que es que ya está bien,
y que mi mente no es tan sabia,

Pá dejar de enloquecer…(bis)

Hijo, que asco tan cercano,
que todo esto haya acabado,
y yo voy a ver si encuentro otra razón,
para ser un poquito más feliz
aunque tenga que morir
con la angustia del ayer y del mañana,
y a ver, a ver si encuentro otra razón
que me haga decir ¡que no!
Y que me haga, despertar pá estar como antes,
¡Pá estar como antes…!

Y dirás tantas palabras,
aunque no sirvan de nada.
Sentirás tanta tristeza,
¡no lo dudes, siempre engañan!,
la tristeza por la vena,
siempre entra con mucha pena,
dime una sabía vacuna,
te pregunta ya en la luna…
Y llorarán solos sus ojos
y gritarás versos que alumbran
¡alguna que otra penumbra!
Y digo yo:

¡Que así podrás cantar! (bis)

Y dirás tantas palabras,
aunque no sirvan de nada.
Sentirás tanta tristeza,
¡y no lo dudes, siempre engañan!,
la tristeza por la vena,
siempre entra con mucha pena,
dime una sabía vacuna,
te pregunta ya en la luna…
Y llorarán solos tus ojos
y gritarás versos que alumbren
¡alguna que otra penumbra!
Y digo yo,
Que así podrás cantar,
¡que así podrás pensar…!(bis)


Quique. “Paso a paso”.