SUMMERHILL, EDUCAR EN LIBERTAD…
El tipo de educación que se lleva a cabo en Summerhill, colegio británico creado en 1921 por A.S Neil, pretende formar al individuo desde una democracia infantil. Por medio de ésta, el/la niñ@ construye su propio medio de aprendizaje, al ser tratad@ como un sujeto con la capacidad suficiente como para tomar decisiones libres y responsables sobre sí mism@, y dotarle de las herramientas necesarias para conseguirlo. De esta forma, se construye un entorno adecuado para interactuar, marcado por una serie de normas o pautas (en el caso de Summerhill más de 200 reglas rigen la convivencia) democráticamente fijadas por tod@s y cada un@ de l@s integrantes del centro, donde la palabra del infante cuenta tanto como la del adult@.
A través de este sistema educativo se fomenta la libertad individual, el crecimiento emocional, la capacidad de decisión y el desarrollo natural del niñ@, al crecer en una infancia óptima y feliz sin la coacción constante del adult@.
Así, cuando los pupilos comienzan a adquirir los hábitos propios del autocontrol, en base al respeto hacia los demás, se dan cuenta de que no necesitan leyes porque son capaces de actuar atendiendo a su libertad, pero sin caer en el libertinaje.
Lo cierto, es que supone un reto educativo el dotar a l@s niñ@s de la infancia que se merecen y, el ser conscientes, de que tienen que ser ell@s mism@s quienes aprendan a guiar su libertad hacia el compromiso con el aprendizaje sabiendo lo que éste supone y aporta.
El trabajo de l@s mediadores/as en escuelas como estas es un trabajo arduo, ya que sus necesidades de adult@ chocan con las necesidades propias de un infante, haciendo imprescindible el uso de la empatía constantemente e intentando comprender las necesidades de los aprendices. Otro problema al que se enfrentan, es al del cuestionamiento de su autoridad, tanto como adult@, como de maestr@. Pero esto se ve solventado en la medida en que los educadores/as en Summerhill no se encuentran en una posición de superioridad, por lo tanto, su labor es la de hacerse respetar como el resto de individuos que allí se encuentran y conviven.
Llegados a este punto, no puedo evitar el que me surjan preguntas referentes a la libertad y el control, pero que no por ello hacen que me cuestione en profundidad este tipo de sistema, ni que mi afinidad hacia él se vea mermada.
Preguntas como ¿por medio de qué medidas educativas se hace a l@s niñ@s capaces de autocontrolarse? ¿Qué ocurre cuando, estando en su proceso de educación hacia el respeto mutuo, atentan contra las normas de respeto a un/a compañer@? ¿Se autocontrolan en base a las necesidades (o exigencias) de convivencia que surgen entre ell@s (es decir, entre tod@s) o en base a las exigencias de la convivencia adulta o su deseo de convivencia? ¿Hasta qué punto no se está obligando a l@s niñ@s a imponerse sus propias normas o pautas de conducta? ¿Se puede equiparar este tipo de autocontrol a la capacidad que ha desarrollado el Estado (a través de la cultura dominante o de masas) en l@s ciudadan@s de controlarnos en base a sus exigencias?.
Un ejemplo de esta última cuestión sería el de que en la actualidad nuestra conducta está tan “domesticada” que para acceder a los servicios del metro ya no hace falta que alguien nos vigile constantemente, porque se supone que ya somos capaces de controlarnos e introducir el ticket en la ranura de los tornos para fichar y poder acceder a este servicio.
Y por último, plantear el interrogante de ¿hasta qué punto no se está renegando a l@s niñ@ de su infancia y las “diabluras” propias de su edad, al tener que “establecerse” ell@s mism@s un autocontrol “adulto”, y evitando a estos últimos el tener que ejercer “su papel” y hacer que los infantes respeten a l@s demás y se controlen en ciertas situaciones?
Bueno, vuelvo a incidir en que no estoy mostrando ningún tipo de rechazo hacia un sistema educativo basado en la libertad individual, de hecho, considero que es el mejor de los que hasta ahora han existido, pero he querido hacerme/haceros este tipo de cuestiones para reflexionar un poco sobre ello, de hecho, yo ya me he contestado a alguna de ellas, obteniendo resultados bastante satisfactorios.
“El hombre es realmente libre cuando su libertad, completamente reconocida por los demás y reflejada en ellos, encuentra su configuración y su expansión en la libertad de los demás. El hombre no es realmente libre más que entre otros hombres igualmente libres”
Mijail Bakunin.
Saludos.
A través de este sistema educativo se fomenta la libertad individual, el crecimiento emocional, la capacidad de decisión y el desarrollo natural del niñ@, al crecer en una infancia óptima y feliz sin la coacción constante del adult@.
Así, cuando los pupilos comienzan a adquirir los hábitos propios del autocontrol, en base al respeto hacia los demás, se dan cuenta de que no necesitan leyes porque son capaces de actuar atendiendo a su libertad, pero sin caer en el libertinaje.
Lo cierto, es que supone un reto educativo el dotar a l@s niñ@s de la infancia que se merecen y, el ser conscientes, de que tienen que ser ell@s mism@s quienes aprendan a guiar su libertad hacia el compromiso con el aprendizaje sabiendo lo que éste supone y aporta.
El trabajo de l@s mediadores/as en escuelas como estas es un trabajo arduo, ya que sus necesidades de adult@ chocan con las necesidades propias de un infante, haciendo imprescindible el uso de la empatía constantemente e intentando comprender las necesidades de los aprendices. Otro problema al que se enfrentan, es al del cuestionamiento de su autoridad, tanto como adult@, como de maestr@. Pero esto se ve solventado en la medida en que los educadores/as en Summerhill no se encuentran en una posición de superioridad, por lo tanto, su labor es la de hacerse respetar como el resto de individuos que allí se encuentran y conviven.
Llegados a este punto, no puedo evitar el que me surjan preguntas referentes a la libertad y el control, pero que no por ello hacen que me cuestione en profundidad este tipo de sistema, ni que mi afinidad hacia él se vea mermada.
Preguntas como ¿por medio de qué medidas educativas se hace a l@s niñ@s capaces de autocontrolarse? ¿Qué ocurre cuando, estando en su proceso de educación hacia el respeto mutuo, atentan contra las normas de respeto a un/a compañer@? ¿Se autocontrolan en base a las necesidades (o exigencias) de convivencia que surgen entre ell@s (es decir, entre tod@s) o en base a las exigencias de la convivencia adulta o su deseo de convivencia? ¿Hasta qué punto no se está obligando a l@s niñ@s a imponerse sus propias normas o pautas de conducta? ¿Se puede equiparar este tipo de autocontrol a la capacidad que ha desarrollado el Estado (a través de la cultura dominante o de masas) en l@s ciudadan@s de controlarnos en base a sus exigencias?.
Un ejemplo de esta última cuestión sería el de que en la actualidad nuestra conducta está tan “domesticada” que para acceder a los servicios del metro ya no hace falta que alguien nos vigile constantemente, porque se supone que ya somos capaces de controlarnos e introducir el ticket en la ranura de los tornos para fichar y poder acceder a este servicio.
Y por último, plantear el interrogante de ¿hasta qué punto no se está renegando a l@s niñ@ de su infancia y las “diabluras” propias de su edad, al tener que “establecerse” ell@s mism@s un autocontrol “adulto”, y evitando a estos últimos el tener que ejercer “su papel” y hacer que los infantes respeten a l@s demás y se controlen en ciertas situaciones?
Bueno, vuelvo a incidir en que no estoy mostrando ningún tipo de rechazo hacia un sistema educativo basado en la libertad individual, de hecho, considero que es el mejor de los que hasta ahora han existido, pero he querido hacerme/haceros este tipo de cuestiones para reflexionar un poco sobre ello, de hecho, yo ya me he contestado a alguna de ellas, obteniendo resultados bastante satisfactorios.
“El hombre es realmente libre cuando su libertad, completamente reconocida por los demás y reflejada en ellos, encuentra su configuración y su expansión en la libertad de los demás. El hombre no es realmente libre más que entre otros hombres igualmente libres”
Mijail Bakunin.
Saludos.
EL CONCEPTO DE CULTURA EN LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL
Comenzar diciendo que, como Trilla expone en su texto (1), considero que la práctica de la animación sociocultural se encuentra dentro del ámbito al que hace referencia la cultura popular, el ámbito que abarca este tipo de cultura. Y que yo, concibo la cultura popular, como todos aquellos procesos que se crean y se transmiten por medio de la acción social participativa, cultura como medio de socialización y generación de valores de uso colectivo, cultura como expresión de relaciones sociales igualitarias y cooperativas, donde cada persona elabora, de forma individual y por medio de una proyección colectiva, los códigos y significados sin que se los impongan los intereses de una cultura dominante o los valores de una cultura de masas. Cultura popular como un intento de combatir los códigos impuestos, como una forma de resistencia. En fin, cultura como el arte de crear junt@s. (2)
Por lo tanto, la animación sociocultural se encontraría en el ámbito de la cultura creada en el seno de las relaciones surgidas tras liberar la cultura de su interpretación espectacular, tras provocar en nuestro entorno el surgimiento de espacios autónomos de convivencia, tras ocupar el espacio público y hacerlo nuestro; hacerlo de tod@s, creando una cultura de identidad propia y colectiva.
Así que, considero que la animación sociocultural tiene un papel muy importante en la actualidad, ya que las acciones que promueve son un instrumento facilitador de acciones sociales destinadas a la apropiación del poder colectivamente. Su tarea es potenciar la participación y las relaciones comunicativas (cosas que la democracia liberal se ha encargado de mermar o destruir), para intentar recuperar así los espacios comunes perdidos y restablecer el tejido social, el cual nos permita ir construyendo un pensamiento crítico y participativo que nos lleve a salir de la enajenación que paraliza y desespera a los grupos sociales que son excluidos del sistema económico.
“LA UTOPÍA DE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL CONSISTIRÁ EN LOGRAR QUE ELLA MISMA LLEGUE A SER INNECESARIA”.
Para que la animación sociocultural como tal, llegue algún día a desaparecer, es necesario un trabajo constante por medio de las relaciones sociales participativas a las que hacía referencia anteriormente, y con pequeñas iniciativas de construcción de espacios comunes, como la iniciativa lanzada en el barrio de Cornisa de Orcasitas (Usera).
Pienso que proyectos como el del centro sociocultural “Mariano Muñoz” son los que promueven la democracia participativa de la que hablé en mi reflexión anterior sobre el liberalismo y la construcción de un sistema justo e igualitario.
Un centro que, por medio de su forma de organización (horizontal, transparente y participativa), de autogestión (recibiendo subvenciones autonómicas y europeas para poder abarcar los proyectos de mayor envergadura) y de decisión, utilizando la asamblea como medio de participación y consenso colectivo, queda desprendido de las limitaciones que le imponen las administraciones y, por medio del cual, se cubre la demanda del tejido social al conseguir adecuar los servicios educativos, lúdicos, culturales y económicos a las verdaderas necesidades de los vecinos del barrio, usuarios y creadores de dichos servicios, porque son ell@s mism@s quienes proponen y dan vida a sus iniciativas.
Para ello, es imprescindible hacer sentir a l@s ciudadan@s que es un proyecto de creación colectiva, abierto a nuevas ideas y con unos criterios de actuación comúnmente elegidos. Pero es importante saber, que esto se consigue teniendo a los individuos informados y concienciados de la problemática existente en su entorno, para que a través de la unión de tod@s, consigan la fuerza que se necesita para que un centro con estas características pueda actuar y salir adelante en la sociedad actual. Implicar al barrio en los problemas comunes que nos acontecen para luchar por una mejora de la calidad de vida.
"Podrán cortar todas las flores, pero jamás podrán detener la primavera"
Pablo Neruda.
(1).“La animación sociocultural y la educación en el tiempo libre”. Jaume Trilla Bernet.
(2). Por eso, decir también, que no considero que todos los procesos son meros productos de la reproducción cultural, sino que existen también procesos de creación propia, individual y colectiva, procesos culturales creativos, de resistencia a la cultura dominante.
Por lo tanto, la animación sociocultural se encontraría en el ámbito de la cultura creada en el seno de las relaciones surgidas tras liberar la cultura de su interpretación espectacular, tras provocar en nuestro entorno el surgimiento de espacios autónomos de convivencia, tras ocupar el espacio público y hacerlo nuestro; hacerlo de tod@s, creando una cultura de identidad propia y colectiva.
Así que, considero que la animación sociocultural tiene un papel muy importante en la actualidad, ya que las acciones que promueve son un instrumento facilitador de acciones sociales destinadas a la apropiación del poder colectivamente. Su tarea es potenciar la participación y las relaciones comunicativas (cosas que la democracia liberal se ha encargado de mermar o destruir), para intentar recuperar así los espacios comunes perdidos y restablecer el tejido social, el cual nos permita ir construyendo un pensamiento crítico y participativo que nos lleve a salir de la enajenación que paraliza y desespera a los grupos sociales que son excluidos del sistema económico.
“LA UTOPÍA DE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL CONSISTIRÁ EN LOGRAR QUE ELLA MISMA LLEGUE A SER INNECESARIA”.
Para que la animación sociocultural como tal, llegue algún día a desaparecer, es necesario un trabajo constante por medio de las relaciones sociales participativas a las que hacía referencia anteriormente, y con pequeñas iniciativas de construcción de espacios comunes, como la iniciativa lanzada en el barrio de Cornisa de Orcasitas (Usera).
Pienso que proyectos como el del centro sociocultural “Mariano Muñoz” son los que promueven la democracia participativa de la que hablé en mi reflexión anterior sobre el liberalismo y la construcción de un sistema justo e igualitario.
Un centro que, por medio de su forma de organización (horizontal, transparente y participativa), de autogestión (recibiendo subvenciones autonómicas y europeas para poder abarcar los proyectos de mayor envergadura) y de decisión, utilizando la asamblea como medio de participación y consenso colectivo, queda desprendido de las limitaciones que le imponen las administraciones y, por medio del cual, se cubre la demanda del tejido social al conseguir adecuar los servicios educativos, lúdicos, culturales y económicos a las verdaderas necesidades de los vecinos del barrio, usuarios y creadores de dichos servicios, porque son ell@s mism@s quienes proponen y dan vida a sus iniciativas.
Para ello, es imprescindible hacer sentir a l@s ciudadan@s que es un proyecto de creación colectiva, abierto a nuevas ideas y con unos criterios de actuación comúnmente elegidos. Pero es importante saber, que esto se consigue teniendo a los individuos informados y concienciados de la problemática existente en su entorno, para que a través de la unión de tod@s, consigan la fuerza que se necesita para que un centro con estas características pueda actuar y salir adelante en la sociedad actual. Implicar al barrio en los problemas comunes que nos acontecen para luchar por una mejora de la calidad de vida.
"Podrán cortar todas las flores, pero jamás podrán detener la primavera"
Pablo Neruda.
(1).“La animación sociocultural y la educación en el tiempo libre”. Jaume Trilla Bernet.
(2). Por eso, decir también, que no considero que todos los procesos son meros productos de la reproducción cultural, sino que existen también procesos de creación propia, individual y colectiva, procesos culturales creativos, de resistencia a la cultura dominante.
REFLEXIÓN SOBRE EL LIBERALISMO (Contestando a Monse…)
Buenas Monse, he decidido responder a tu reflexión del liberalismo con una reflexión propia, pero que se asemeja mucho a tu idea de este sistema.
Lo cierto es que cuando hablamos de liberalismo, hacemos referencia al capitalismo salvaje que nos acontece en la actualidad. Pero lo que hay que tener en cuenta es, que las bases del liberalismo nada tienen que ver con lo que es el capitalismo. Lo cierto, es que este sistema, no es tan malo en su totalidad, pero si no nos gusta el resultado es, porque al pretender éste, primero la libertad personal individual y, a partir de ésta, el progreso de la sociedad, tenemos que reconocer que lo que prima en el ser humano no es una solidaridad comunitaria de progreso social, sino, por el contrario, un ansia de ascensión individual, el cual nos lleva a competir por todo, y por ello, a caer en este capitalismo. Lo que tú dices de los intereses, de no ser capaces de renunciar a algo para conseguir un poco de beneficio para l@s demás, vivir de la pobreza ajena…
El liberalismo al buscar una libertad individual, “considera más importante la soberanía absoluta de la razón individual sobre la propia conducta. Por lo tanto, el poder político no será otra cosa que el que provenga de la sociedad constituida por cada una de esas razones individuales”. Así, podríamos decir que la libertad del liberalismo es una libertad sin deberes. El fin es bueno, pero no los medios para conseguirlo…
El liberalismo procura, en última instancia, el progreso externo, el bienestar material y no se ocupa directamente de las necesidades espirituales del hombre. No procura para éste felicidad y contento a través de lo que te puede aportar el vivir en solidaridad con los demás, sino, simplemente la satisfacción de aquellos deseos que, a través del mundo externo y material, pueda adquirir. La esfera económica está regida únicamente por el interés personal, y la competencia de los esfuerzos individuales asegura el triunfo de los más hábiles y mejores.
El sistema político inventado por el liberalismo fue bautizado como democracia representativa. En un sistema como éste, el individuo transfiere su poder individual al Estado con su voto. De este modo, todo lo bueno que poseía la idea de la libertad individual, culmina en un Estado que se rige por un gobierno, que aún elegido democráticamente, puede llegar a ser el más despótico de todos. Así, el derecho de cada ciudadano de elegir democráticamente a un gobernante que le represente, produce una división en la sociedad, quedando ésta fragmentada por intereses de clase o de partido.
CONSTRUIR UN SISTEMA JUSTO…
Por otro lado decir, sin llegar a la utopía del sistema deseado, o mejor dicho, por hablar de algo palpable en la actualidad, que pienso que el mejor sistema de organización política para que tod@s tengamos las mismas oportunidades es una democracia social o participativa.
Una democracia donde cada individuo, teniendo en cuenta al resto de sus iguales, pueda elegir en base a los beneficios de tod@s por medio de la asamblea de barrios o vecinos, creando redes civiles en las que la gente pueda experimentar la democracia directa. Ejercitando sus propias decisiones y soluciones, administrando sus propios recursos, protegiendo su medio ambiente y su sociedad. Actuando localmente, pero pensando globalmente.
Una democracia donde, a parte de poder participar, se le dote al individuo de esas capacidades necesarias para poder participar y hacerlo correctamente, donde se le ayude a crecer y desarrollarse para construirse una felicidad propia, a su gusto. Al gusto de todos, y no al gusto de los intereses de un@s poc@s, como en la supuesta democracia actual.
Y esto sólo se consigue por medio de una educación popular participativa que desarrolle los valores de convivencia, solidaridad, propiedad colectiva, ayuda mutua, etc, por medio de un proceso de concienciación, sin ocultar la información y convirtiendo ésta en el medio más importante para conseguir la autonomía.
Una democracia donde el mercado debe también democratizarse, tomando en cuenta los derechos de los consumidores, facilitando experiencias de producción a pequeña escala, luchando contra la privatización de los servicios públicos e impulsando formas de comercio justo más allá del libre comercio. Una democratización del mercado donde sea el pueblo quien decida qué se hace con la riqueza producida por éste y con los recursos naturales del país, donde estos se encuentren al servicio del bienestar colectivo, y esto, traerá consigo una mejora de la calidad de vida de la gente al ser ellos mismos quienes elijan donde destinar su dinero.
Quiero decir también, que considero que este tipo de sistema no es nada fácil de conseguir, que requiere mucho esfuerzo, mucha dedicación, mucha paciencia, mucho trabajo, y sobre todo, mucha lucha, pero que puede aportar mucho beneficio y alegría, pero también mucho dolor y sufrimiento. El caso, es que nadie dijo que lo justo fuera fácil y sencillo, pero quien no arriesga, no gana.
Bueno, creo que más o menos, esta es mi idea de sistema justo, y para que la gente vea que esto puede llegar a ser posible si se intenta aunque esta idea no esté desarrollada completamente o tenga fallos, pero se sepa cómo aprender de ellos y hacerlo, recomiendo que entréis en la página de Marinaleda, un ejemplo de democracia social y participativa en nuestro propio país, concretamente en un pueblo de Sevilla. (Pongo el enlace en la sección de enlaces de este blog)
“Hermosa encuentra la vida quien la construye hermosa” Otto René Castillo.
Lo cierto es que cuando hablamos de liberalismo, hacemos referencia al capitalismo salvaje que nos acontece en la actualidad. Pero lo que hay que tener en cuenta es, que las bases del liberalismo nada tienen que ver con lo que es el capitalismo. Lo cierto, es que este sistema, no es tan malo en su totalidad, pero si no nos gusta el resultado es, porque al pretender éste, primero la libertad personal individual y, a partir de ésta, el progreso de la sociedad, tenemos que reconocer que lo que prima en el ser humano no es una solidaridad comunitaria de progreso social, sino, por el contrario, un ansia de ascensión individual, el cual nos lleva a competir por todo, y por ello, a caer en este capitalismo. Lo que tú dices de los intereses, de no ser capaces de renunciar a algo para conseguir un poco de beneficio para l@s demás, vivir de la pobreza ajena…
El liberalismo al buscar una libertad individual, “considera más importante la soberanía absoluta de la razón individual sobre la propia conducta. Por lo tanto, el poder político no será otra cosa que el que provenga de la sociedad constituida por cada una de esas razones individuales”. Así, podríamos decir que la libertad del liberalismo es una libertad sin deberes. El fin es bueno, pero no los medios para conseguirlo…
El liberalismo procura, en última instancia, el progreso externo, el bienestar material y no se ocupa directamente de las necesidades espirituales del hombre. No procura para éste felicidad y contento a través de lo que te puede aportar el vivir en solidaridad con los demás, sino, simplemente la satisfacción de aquellos deseos que, a través del mundo externo y material, pueda adquirir. La esfera económica está regida únicamente por el interés personal, y la competencia de los esfuerzos individuales asegura el triunfo de los más hábiles y mejores.
El sistema político inventado por el liberalismo fue bautizado como democracia representativa. En un sistema como éste, el individuo transfiere su poder individual al Estado con su voto. De este modo, todo lo bueno que poseía la idea de la libertad individual, culmina en un Estado que se rige por un gobierno, que aún elegido democráticamente, puede llegar a ser el más despótico de todos. Así, el derecho de cada ciudadano de elegir democráticamente a un gobernante que le represente, produce una división en la sociedad, quedando ésta fragmentada por intereses de clase o de partido.
CONSTRUIR UN SISTEMA JUSTO…
Por otro lado decir, sin llegar a la utopía del sistema deseado, o mejor dicho, por hablar de algo palpable en la actualidad, que pienso que el mejor sistema de organización política para que tod@s tengamos las mismas oportunidades es una democracia social o participativa.
Una democracia donde cada individuo, teniendo en cuenta al resto de sus iguales, pueda elegir en base a los beneficios de tod@s por medio de la asamblea de barrios o vecinos, creando redes civiles en las que la gente pueda experimentar la democracia directa. Ejercitando sus propias decisiones y soluciones, administrando sus propios recursos, protegiendo su medio ambiente y su sociedad. Actuando localmente, pero pensando globalmente.
Una democracia donde, a parte de poder participar, se le dote al individuo de esas capacidades necesarias para poder participar y hacerlo correctamente, donde se le ayude a crecer y desarrollarse para construirse una felicidad propia, a su gusto. Al gusto de todos, y no al gusto de los intereses de un@s poc@s, como en la supuesta democracia actual.
Y esto sólo se consigue por medio de una educación popular participativa que desarrolle los valores de convivencia, solidaridad, propiedad colectiva, ayuda mutua, etc, por medio de un proceso de concienciación, sin ocultar la información y convirtiendo ésta en el medio más importante para conseguir la autonomía.
Una democracia donde el mercado debe también democratizarse, tomando en cuenta los derechos de los consumidores, facilitando experiencias de producción a pequeña escala, luchando contra la privatización de los servicios públicos e impulsando formas de comercio justo más allá del libre comercio. Una democratización del mercado donde sea el pueblo quien decida qué se hace con la riqueza producida por éste y con los recursos naturales del país, donde estos se encuentren al servicio del bienestar colectivo, y esto, traerá consigo una mejora de la calidad de vida de la gente al ser ellos mismos quienes elijan donde destinar su dinero.
Quiero decir también, que considero que este tipo de sistema no es nada fácil de conseguir, que requiere mucho esfuerzo, mucha dedicación, mucha paciencia, mucho trabajo, y sobre todo, mucha lucha, pero que puede aportar mucho beneficio y alegría, pero también mucho dolor y sufrimiento. El caso, es que nadie dijo que lo justo fuera fácil y sencillo, pero quien no arriesga, no gana.
Bueno, creo que más o menos, esta es mi idea de sistema justo, y para que la gente vea que esto puede llegar a ser posible si se intenta aunque esta idea no esté desarrollada completamente o tenga fallos, pero se sepa cómo aprender de ellos y hacerlo, recomiendo que entréis en la página de Marinaleda, un ejemplo de democracia social y participativa en nuestro propio país, concretamente en un pueblo de Sevilla. (Pongo el enlace en la sección de enlaces de este blog)
“Hermosa encuentra la vida quien la construye hermosa” Otto René Castillo.
PELIGRO EN LA LÓGICA DEL CRITICISMO…
Al poner en común algunos de mis pensamientos acerca de la reproducción cultural y contrastar opiniones con compañer@s de aprendizaje, he podido comprobar (o me han hecho ver) que al afirmar o elaborar teorías o postulados sobre estos temas, y en base a mis juicios, negar o rechazar otras (teorías o postulados), puedo estar entrando en la trampa de mi propio juego, del juego que tan profundamente critico y aborrezco.
Me explico. Cuando digo, por ejemplo, que el sistema, y más concretamente, el sistema educativo (ya que en la actualidad es en éste, en el cual pasamos gran parte de nuestra vida y, por lo tanto, invertimos gran parte de nuestro tiempo para desarrollarnos como individuos autónomos), es un medio para fomentar la reproducción cultural de la conducta ciudadana, en el sentido en que, junto con los conocimientos, transmite un sistema de lealtades y potencia otra serie de características que nos llevan a tener unas conductas un tanto sumisas y de aceptación y adaptación de la norma impuesta, lo cual, alimenta las posiciones de l@s poderos@s, y relega aún más las de l@s débiles en las relaciones cotidianas que establecemos. Y, hay que tener cuidado, porque puede llegar a resultar muy peligroso el practicar este hecho, el realizar este tipo de afirmaciones (criticar de forma extrema, o sin tener cuidado de qué y cómo se critica), ya que aquel o aquella, que se cree más enterad@ y concienzad@ de todo el entramado significativo que subyace por debajo de nuestras relaciones, aquel, o en este caso aquella (o sea YO), que critica las injusticias, que se solidariza con los débiles, que lucha por el cambio social… puede llegar a caer en la trampa de creerse inconscientemente mejor, superior, con más poder (saber es poder?), que aquell@s a l@s que critica, y pensar que est@s se encuentran por debajo, pues no están a favor de la justicia, no son solidari@s, sus ideas no son bondadosas u honradas, etc. Y puede que, entre así en el propio punto de mira de todo aquello que critica.
Por eso, me reafirmo en lo dicho anteriormente en otra reflexión, al decir que tod@s estamos sujetos a practicar este tipo de relaciones de poder, al relacionarnos con l@s demás, al debatir y al criticar. Y ya no sólo se vuelve peligroso en este sentido, sino a la hora de crear mi propia identidad, el concepto que tengo de mí misma y verme realmente como soy. Y es por eso, que doy gracias a las personas con las que me relaciono y establezco dependencias, aprendo y crezco, por acercarme a la realidad por medio de la crítica constructiva y la verdad, y hacerme consciente de situaciones que me atañen, y así poder colocarme en “mi sitio”, intentando mantener una cordura y coherencia entre mis pensamientos y mis acciones. Gracias a sus argumentos y sus palabras. Gracias, a tod@s los que os deis por aludid@s, por conversaciones tan interesantes.
“Todavía cantamos, todavía pedimos
todavía soñamos, todavía esperamos
que nos den la esperanza de saber que es posible
que el jardín se ilumine con las risas y el canto
de los que amamos tanto…”
Víctor Heredia
Me explico. Cuando digo, por ejemplo, que el sistema, y más concretamente, el sistema educativo (ya que en la actualidad es en éste, en el cual pasamos gran parte de nuestra vida y, por lo tanto, invertimos gran parte de nuestro tiempo para desarrollarnos como individuos autónomos), es un medio para fomentar la reproducción cultural de la conducta ciudadana, en el sentido en que, junto con los conocimientos, transmite un sistema de lealtades y potencia otra serie de características que nos llevan a tener unas conductas un tanto sumisas y de aceptación y adaptación de la norma impuesta, lo cual, alimenta las posiciones de l@s poderos@s, y relega aún más las de l@s débiles en las relaciones cotidianas que establecemos. Y, hay que tener cuidado, porque puede llegar a resultar muy peligroso el practicar este hecho, el realizar este tipo de afirmaciones (criticar de forma extrema, o sin tener cuidado de qué y cómo se critica), ya que aquel o aquella, que se cree más enterad@ y concienzad@ de todo el entramado significativo que subyace por debajo de nuestras relaciones, aquel, o en este caso aquella (o sea YO), que critica las injusticias, que se solidariza con los débiles, que lucha por el cambio social… puede llegar a caer en la trampa de creerse inconscientemente mejor, superior, con más poder (saber es poder?), que aquell@s a l@s que critica, y pensar que est@s se encuentran por debajo, pues no están a favor de la justicia, no son solidari@s, sus ideas no son bondadosas u honradas, etc. Y puede que, entre así en el propio punto de mira de todo aquello que critica.
Por eso, me reafirmo en lo dicho anteriormente en otra reflexión, al decir que tod@s estamos sujetos a practicar este tipo de relaciones de poder, al relacionarnos con l@s demás, al debatir y al criticar. Y ya no sólo se vuelve peligroso en este sentido, sino a la hora de crear mi propia identidad, el concepto que tengo de mí misma y verme realmente como soy. Y es por eso, que doy gracias a las personas con las que me relaciono y establezco dependencias, aprendo y crezco, por acercarme a la realidad por medio de la crítica constructiva y la verdad, y hacerme consciente de situaciones que me atañen, y así poder colocarme en “mi sitio”, intentando mantener una cordura y coherencia entre mis pensamientos y mis acciones. Gracias a sus argumentos y sus palabras. Gracias, a tod@s los que os deis por aludid@s, por conversaciones tan interesantes.
“Todavía cantamos, todavía pedimos
todavía soñamos, todavía esperamos
que nos den la esperanza de saber que es posible
que el jardín se ilumine con las risas y el canto
de los que amamos tanto…”
Víctor Heredia
ALGUNAS COSAS SUGERENTES...
A mí me ocurre lo que a Monse, recurro mucho a Galeano, es un hombre muy sugerente, tiene la capacidad de recrear el mundo. Como dice Erich Hackl "Galeano no inventa: descubre. Lo real es, para él, más fantástico que la fantasía.
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*Bueno, primero voy a poner un relato sobre la educación o formación que te proporcina la vida, las experiencias que nos acontecen...
CRÓNICA DE LA CIUDAD DE LA HABANA.
Los padres habían huído al norte. En aquel tiempo, la revolución y él estaban recién nacidos. Un cuarto de siglo después, Nelson Valdés viajó de Los Ángeles a la Habana, para conocer su país.
Cada mediodía, Nelson tomaba el omnibús, la guagua 68, en la puerta del hotel, y se iba a leer libros sobre Cuba. Leyendo pasaba las tardes en la biblioteca José Martí, hasta que caía la noche.
Aquel día, la guagua 68 pegó un frenazo en una bocacalle. Hubo gritos de protesta, por el tremendo sacudón, hasta que los viajeros vieron el motivo del frenazo: una mujer muy rumbosa, que había cruzado la calle.
-Me disculpan, caballeros- dijo el conductor de la guagua 68, y se bajó. Entonces todos los pasajeros aplaudieron y le desearon buena suerte.
El conductor caminó balanceándose, sin apuro, y los pasajeros lo vieron acercarse a la muy salsosa, que estaba en la esquina, recostada en la pared, lamiendo un helado. Desde la guagua 68, los pasajeros seguían el ir y venir de aquella lengüita que besaba el helado mientras el conductor hablaba y hablaba sin respuesta, hasta que de pronto ella se rió, y le regaló una mirada. El conductor alzó el pulgar y todos los pasajeros le dedicaron una ovación.
Pero cuando el conductor entró en la heladería, produjo cierta inquietud general. Y cuando al rato salió con un helado en cada mano, cundió el pánico en las masas.
Le tocaron la bocina. Alguien se afirmó en la bocina con alma y vida, y sonó la bocina como alarma de robos y sirena de incendios; pero el conductor, sordo, como si nada, seguía pegado a la muy sabrosa.
Entonces avanzó, desde los asientos de atrás de la guagua 68, una mujer que parecía una gran bala de cañón y tenía cara de mandar. Sin decir palabra, se sentó en el asiento del conductor y puso el motor en marcha. La guagua 68 continuó su recorrido, parando en sus paradas habituales, hasta que la mujer llegó a su propia parada y se bajó. Otro pasajero ocupó su lugar, durante un buen tramo, de parada en parada, y después otro, y otro, y así siguió la guagua 68 hasta el final.
Nelson Valdés fue el último en bajar. Se había olvidado de la biblioteca.
Eduardo Galeano.
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*Ahora uno sobre la indeferencia:
CRÓNICA DE LA CIUDAD DE CARACAS
¡Necesito que alguien me oiga! -gritaba.
-Siempre me dicen que venga mañana- gritaba.
Arrojó la camisa. Después, las medias y los zapatos. José Manuel Pereira estaba parado en la cornisa del piso 18 de un edificio de Caracas.
Los policías quisieron atraparlo y no pudieron.
Una psicóloga le habló desde la ventana más próxima.
Después, un sacerdote le llevó la palabra de Dios.
-No quiero más promesas! -gritaba José Manuel.
Desde los ventanales del restorán de la Torre Sur, se lo veía parado en la cornisa, con las manos pegadas en la pared. Era la hora del almuerzo, y éste fue el tema de conversación en todas las mesas.
Abajo, en la calle, se había juntado una multitud.
Pasaron seis horas.
Al final, la gente estaba harta.
-¡Que se decida!- decía la gente- ¡Que se tire de una vez!- pensaba la gente.
Los bomberos le arrimaron una cuerda. Al principio, él no hizo caso. Pero finalmente estiró una mano, y luego la otra, y agarrado a la cuerda se deslizó hasta el piso 16. Entonces intentó meterse por una ventana abierta y resbaló y calló al vacío. Al pegar contra el piso, el cuerpo hizo un ruido de bomba que estalla.
Entonces la gente se fue, y se fueron los vendedores de helados y los vendedores de salchichas y los vendedores de cerveza y de refrescos en lata.
Eduardo Galeano.
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*Y por último, uno sobre la injusticia:
AVISOS.
Se vende:
-Una negra medio bozal, de nación cabinda, en la cantidad de 430 pesos. Tiene principios de coser y planchar.
-Sanguijuelas recién venidas de Europa, de la mejor calidad, a cuatro, cinco y seis vintenes una.
-Un coche, en quinientos patacones, o se cambia por una negra.
-Una negra, de edad de trece a catorce años, sin vicios, de nación vangala.
-Un mulatillo de la edad de once años, con principios de sastre.
-Esencia de zarzaparrilla, a dos pesos el frasquito.
-Una primeriza con pocos días de parida. No tiene criatura, pero tiene abundante y buena leche.
-Un león, manso como un perro, que come de todo, y también una cómoda y una caja de caoba.
-Una criada sin vicios ni enfermedades, de nación conga, de edad como de dieciocho años, y así mismo un piano y otros muebles, a precios cómodos.
(De los diarios uruguayos de 1840, veintisiete años después de la abolición de la esclavitud).
Eduardo Galeano.
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*Bueno, primero voy a poner un relato sobre la educación o formación que te proporcina la vida, las experiencias que nos acontecen...
CRÓNICA DE LA CIUDAD DE LA HABANA.
Los padres habían huído al norte. En aquel tiempo, la revolución y él estaban recién nacidos. Un cuarto de siglo después, Nelson Valdés viajó de Los Ángeles a la Habana, para conocer su país.
Cada mediodía, Nelson tomaba el omnibús, la guagua 68, en la puerta del hotel, y se iba a leer libros sobre Cuba. Leyendo pasaba las tardes en la biblioteca José Martí, hasta que caía la noche.
Aquel día, la guagua 68 pegó un frenazo en una bocacalle. Hubo gritos de protesta, por el tremendo sacudón, hasta que los viajeros vieron el motivo del frenazo: una mujer muy rumbosa, que había cruzado la calle.
-Me disculpan, caballeros- dijo el conductor de la guagua 68, y se bajó. Entonces todos los pasajeros aplaudieron y le desearon buena suerte.
El conductor caminó balanceándose, sin apuro, y los pasajeros lo vieron acercarse a la muy salsosa, que estaba en la esquina, recostada en la pared, lamiendo un helado. Desde la guagua 68, los pasajeros seguían el ir y venir de aquella lengüita que besaba el helado mientras el conductor hablaba y hablaba sin respuesta, hasta que de pronto ella se rió, y le regaló una mirada. El conductor alzó el pulgar y todos los pasajeros le dedicaron una ovación.
Pero cuando el conductor entró en la heladería, produjo cierta inquietud general. Y cuando al rato salió con un helado en cada mano, cundió el pánico en las masas.
Le tocaron la bocina. Alguien se afirmó en la bocina con alma y vida, y sonó la bocina como alarma de robos y sirena de incendios; pero el conductor, sordo, como si nada, seguía pegado a la muy sabrosa.
Entonces avanzó, desde los asientos de atrás de la guagua 68, una mujer que parecía una gran bala de cañón y tenía cara de mandar. Sin decir palabra, se sentó en el asiento del conductor y puso el motor en marcha. La guagua 68 continuó su recorrido, parando en sus paradas habituales, hasta que la mujer llegó a su propia parada y se bajó. Otro pasajero ocupó su lugar, durante un buen tramo, de parada en parada, y después otro, y otro, y así siguió la guagua 68 hasta el final.
Nelson Valdés fue el último en bajar. Se había olvidado de la biblioteca.
Eduardo Galeano.
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*Ahora uno sobre la indeferencia:
CRÓNICA DE LA CIUDAD DE CARACAS
¡Necesito que alguien me oiga! -gritaba.
-Siempre me dicen que venga mañana- gritaba.
Arrojó la camisa. Después, las medias y los zapatos. José Manuel Pereira estaba parado en la cornisa del piso 18 de un edificio de Caracas.
Los policías quisieron atraparlo y no pudieron.
Una psicóloga le habló desde la ventana más próxima.
Después, un sacerdote le llevó la palabra de Dios.
-No quiero más promesas! -gritaba José Manuel.
Desde los ventanales del restorán de la Torre Sur, se lo veía parado en la cornisa, con las manos pegadas en la pared. Era la hora del almuerzo, y éste fue el tema de conversación en todas las mesas.
Abajo, en la calle, se había juntado una multitud.
Pasaron seis horas.
Al final, la gente estaba harta.
-¡Que se decida!- decía la gente- ¡Que se tire de una vez!- pensaba la gente.
Los bomberos le arrimaron una cuerda. Al principio, él no hizo caso. Pero finalmente estiró una mano, y luego la otra, y agarrado a la cuerda se deslizó hasta el piso 16. Entonces intentó meterse por una ventana abierta y resbaló y calló al vacío. Al pegar contra el piso, el cuerpo hizo un ruido de bomba que estalla.
Entonces la gente se fue, y se fueron los vendedores de helados y los vendedores de salchichas y los vendedores de cerveza y de refrescos en lata.
Eduardo Galeano.
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*Y por último, uno sobre la injusticia:
AVISOS.
Se vende:
-Una negra medio bozal, de nación cabinda, en la cantidad de 430 pesos. Tiene principios de coser y planchar.
-Sanguijuelas recién venidas de Europa, de la mejor calidad, a cuatro, cinco y seis vintenes una.
-Un coche, en quinientos patacones, o se cambia por una negra.
-Una negra, de edad de trece a catorce años, sin vicios, de nación vangala.
-Un mulatillo de la edad de once años, con principios de sastre.
-Esencia de zarzaparrilla, a dos pesos el frasquito.
-Una primeriza con pocos días de parida. No tiene criatura, pero tiene abundante y buena leche.
-Un león, manso como un perro, que come de todo, y también una cómoda y una caja de caoba.
-Una criada sin vicios ni enfermedades, de nación conga, de edad como de dieciocho años, y así mismo un piano y otros muebles, a precios cómodos.
(De los diarios uruguayos de 1840, veintisiete años después de la abolición de la esclavitud).
Eduardo Galeano.
"ENAMORAO DE LA VIDA AUNQUE A VECES DUELA"

UNA NOCHE QUE DA QUÉ PENSAR....
Concentración por el asesinato de José Couso (cámara de telecinco que asesinaron hace dos años en Irak mientras se encontraba en el hotel Palestina intentando transmitir las duras imágenes de la "realidad" que se estaba viviendo allí) frente a la embajada de EE UU para exigir investigación y justicia.
Imágenes de sus hermanos luchando porque se sepa la verdad, poesías, relatos, canciones...dedicado todo ello a su memoria.
Maribel, su madre. Emocionada, intenta leer un comunicado donde expresa toda su rabia y su dolor. La rabia y el dolor de cuando te arrebatan a un hijo...
La madre de Daniel, uno de los afectados por el atentado del 11M, se solidariza con Maribel.
Se solidarizan también con la lucha de las madres de la plaza de mayo.
Mientras hablan, y expresan su dolor todas estas personas, las lágrimas corren veloces por las mejillas de much@s de nosotr@s.
El frío, nos mantiene inquietos. El cordón policial desplegado a nuestro alrededor (con tanque y no sé cuántos carros blindados…) nos mantiene "más unidos" que nunca. Apenas nos han dejado espacio para manifestarnos...
José Couso !Crimen de guerra! Investigación y justicia.
La gente aplaude y gritan !No a la guerra!, !No a la guerra! y !Asesinos!
Acaba el acto. Nos vamos a cenar y a tomar algo... Uf! la hora de coger el último metro. Corriendo vamos por las calles de Tribunal, voy a cruzar por el paso de peatones...
El muñequito está en verde, parpadeando. Si corro, me da tiempo.
Un taxista va por la carretera, no me ve... va mirando a su izquierda.... hablando con el/la cliente… le tengo justo delante… Por un instante, pasan multitud de imágenes por mi cabeza, lo curioso, es que todas ellas son buenas. Fueron muy rápidas, no sabría explicar qué momentos concretos de mi vida eran. Personas, sitios, actos... Grito con todas mis fuerzas para que el taxista se dé cuenta de que me va a pillar ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaahhhhh!!!!!!!!! y corro, corro, corro… sin apartar la vista del taxista...
Mis amig@s le gritan también. Monse se encuentra en el otro lado. La miro, estoy ya allí, me dio tiempo... uf!. Mi corazón late tan deprisa que parece que se me va a salir del pecho. Mis amig@s, unos me regañan y otros me preguntan cómo estoy...
Tomo aire, mi corazón sigue latiendo a gran velocidad. Intento explicar cómo me siento.
Media hora después, cuando ya me había tranquilizado, me da por pensarlo...
LA VIDA DUELE…
Esta mañana, tras el viaje de anoche de vuelta a la sierra y encontrarnos un grave accidente de tráfico recién ocurrido, me levanto con los maullidos de uno de mis tres gatitos: “Juguete”.
-¡Ay Juguete, que pesado eres, si es muy temprano...!
-!Miauuuu!
-¡Ya voy…!
Bajo a la cocina, a dar los buenos días, pero… me dicen que mi gatita “Jara” ha sido atropellada por un coche en frente de mi casa y que el camión de la basura la ha encontrado y se la han llevado. Dentro en la caja con toda la basura…
Las vidas vienen y se van…
Estas plantillas del blog...
Oye Monse he mirado los diseños de pantalla para cambiar el fondo y que puedas leer mis reflxiones más agusto, sin dejarte mucho los ojos, pero es que... ¡no me gusta ninguna! Mira a ver que tal sigues leyéndolas y sino la cambio, va?. Un besito.
¿PODEMOS BASAR NUESTRA FELICIDAD EN LA CALIDAD DE VIDA?¿Hay que dejarse llavar por los deseos o es necesario controlarlos?
(Esta reflexión ha sido realizada tras la lectura del texto: “XIX SEMINARIO INTERUNIVERSITARIO DE TERORÍA DE LA EDUCACIÓN “EDUCACIÓN Y CALIDAD DE VIDA”. San Lorenzo de el Escorial- Noviembre de 2000. Educación y calidad de vida. Las cosas, los otros y uno mismo. Capítulo uno).
El concepto de calidad de vida, al ser un concepto objetivo, y a la vez, un tanto subjetivo, y que depende de unos estándares, podemos decir que es algo construido socialmente, pero que también tiene su parte individual. Por ello, podríamos decir también, que como este concepto está relacionado con la felicidad, que para no llegar a frustrar esa felicidad, es importante que sepamos mantener un cierto equilibrio entre lo que poseemos y lo que deseamos, entre la situación real en la que nos encontramos y la situación en la que deseamos estar. Así, es importante que cuando deseemos, estos deseos estén ciertamente ajustados a la realidad que vivimos, porque sino, el no llegar a conseguirlos influirá en nuestra felicidad.
Pero también, está claro, que existen unos mínimos que se establecen de forma objetiva por el conjunto social, como que son necesarios, unas mínimas condiciones de vida que todo ser humano tiene derecho a poseer. Es importante entonces, tener en cuenta que no puedes aferrarte a las comodidades que te ofrece la “calidad de vida”, porque si por cualquier circunstancia análoga, te ves desprendido de estas “comodidades” o “condiciones mínimas”, tu felicidad se verá mermada en gran medida.
No estoy hablando de anular todo tipo de deseo material ajeno al ser humano, pero sí de hacerse a la idea de que se puede ser feliz sin el cumplimiento de ese deseo o una vez cumplido, sin la necesidad de poseerle o poseerle para toda la vida. Tener claro que es un “capricho” o una “comodidad”. Esto no quiere decir que para no caer en una dependencia de esos bienes materiales deseados, tengas que borrarlos de tu vida y vivir por debajo de los estándares para evitar caer en esa dependencia, sino que aunque los tengas, hay que ser consciente de que pueden desaparecer y que si esto ocurre, mi felicidad no se va a derrumbar por ello.
Por lo que, yo pienso que la base para poseer la felicidad, nos la construimos nosotr@s mism@s, al saber donde ponernos ciertos límites, al saber controlar nuestras dependencias de las cosas materiales, controlar nuestros deseos y buscar el equilibrio, entre la situación real que nos acontece (situación global, general. No sólo localista) y aquella situación que deseamos, o podemos llegar a cumplir en algún momento.
Cuando hago referencia a las dependencias materiales, en cierta medida, me refiero también a la dependencia hacia las personas que nos rodean, hacia las personas que queremos, con las que crecemos, aprendemos y nos conocemos a nosotr@s mism@s por medio de la convivencia con ell@s. Hay que ser concientes de las relaciones de dependencia que establecemos con esas personas, está claro que hay sentimientos que son incontrolables y que te llevan a depender en gran medida de la compañía, el cariño, el amor, la amistad, etc de esa o esas personas, pero también tenemos que construirnos una base en la que seamos conscientes de que esa persona puede desaparecer o que la relación con él/ella puede cambiar y que aunque nos cueste superarlo (porque tod@s somos humanos) nuestra felicidad está construida en base a más cosas y en base a más relaciones, y que por ello, no nos puede llevar esta ruptura o separación a la frustración total, porque hay más cosas que nos pueden proporcionar esa felicidad, sólo hay que buscarlas.
Por otro lado, la educación se presenta como indicador de bienestar porque por medio de ésta llegamos a ser más conscientes de las cosas que nos acontecen en la vida, por medio de ella podemos llegar a poseer respuestas a tantas y tantas preguntas que nos hacemos constantemente, y por lo tanto, a reivindicar nuestros derechos como seres humanos o como ciudadan@s, si estos no son cumplidos o proporcionados. O a conseguir mejoras materiales o sociales que nos proporcionan, tanto una mejor calidad de vida, como una mayor felicidad.
Dewey nos dice en el texto, que “la escuela no sólo debía ser una preparación para la vida, sino que había que considerarla como la vida en sí misma”. Pero yo más bien me referiría a la educación como la vida misma, no a la escuela, ya que cualquier experiencia por pequeña que sea, tanto “negativa” como positiva, nos proporciona aprendizaje, y por lo tanto, es educación. Así que, la vida es educación constante.
Y por último, esta educación nos ayuda a conseguir ese equilibrio entre lo real y lo deseado, nos ayuda a no depender de las dependencias hasta grados extremos, nos ayuda a mantenernos conscientes o alejados de los deseos que nos pueden proporcionar frustraciones, o que si desaparecen nos pueden llegar a frustrar.
Ahora, propongo la lectura de un cuento de Jorge Bucay, de su libro “Cuentos para pensar”, a ver qué os sugiere. Lo cierto es que yo considero que es muy apropiado para el tema (cada frase, incluso con su punto o su coma, encierra una fuerte significación) pero recomiendo leerlo detenidamente y un par de veces, porque yo cuantas más veces lo leía (incluso cuando lo escribí a ordenador) más cosas me sugería. Rápidamente se me ocurrió explicar todo aquello que me expresaba, pero he decidido que me digáis vosotr@s lo que os sugiere, para que participéis de otra forma en mi blog, para que ahora me sugiráis vosotr@s a mí. Y el o la que lo lea que se anime.
SOLO POR AMOR
Camino por mi camino.
Mi camino es una ruta con un solo carril: el mío.
A mi izquierda, un muro entero separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, al otro lado del muro.
De vez en cuando, en este muro encuentro un agujero, una ventana, una hendidura… Y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día, mientras camino, me parece ver, al otro lado del muro, una figura que transita a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer. Es hermosa.
Ella también me ve. Me mira.
La vuelvo a mirar.
Le sonrío… Me sonríe.
Un momento después, ella sigue su camino y yo apuro el paso porque espero ansiosamente otra oportunidad para cruzarme con esa mujer.
En la siguiente ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la ventana.
Le digo con señas lo mucho que me gusta.
Me contesta con señas. No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa…
Me digo que, quizá, más adelante en el camino habrá seguramente una puerta. Y alomejor yo puedo cruzarla para encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro para encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante, la puerta aparece.
Allí está, al otro lado, mi ahora deseada y amada compañera.
Esperando… Esperándome…
Le hago un gesto. Ella me devuelve un beso en el aire. Me hace una seña como llamándome. Es todo lo que necesito. Avanzo contra la puerta para reunirme con ella., a su lado del muro.
La puerta es muy estrecha. Paso una mano, paso el hombro, hundo un poco el estómago, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza…
Pero mi oreja izquierda se queda atascada.
Empujo.
No hay forma. No pasa.
Y no puedo usar mi mano para retorcerla, porque no podría poner ni un dedo allí…
No hay espacio suficiente para pasar con mi oreja, así que tomo una decisión… (Porque mi amada está allí y me espera).
(Porque es la mujer con la que siempre soñé y me está llamando…)
Saco una navaja de mi bolsillo y, de un solo tajo rápido, me atrevo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Y lo consigo: mi cabeza consigue pasar.
Pero, después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda atrapado.
La puerta no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio. Mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otra mano no pasan…
Ya nada me importa, así que…
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo impulso y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgado, como sin vida. Pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que puedo atravesar la puerta…
Ya casi estoy al otro lado.
Justo cuando estoy apunto de terminar de pasar sobre la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado atascado en el otro lado.
Por mucho que me esfuerzo y me esfuerzo, no consigo pasar.
No hay forma. La puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta: no caben mis dos pies…
No lo dudo. Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás…Así que, agarro el hacha y, apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.
Ensangrentado, a saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y con una pierna menos, me encuentro con mi amada.
-Aquí estoy. Por fin he pasado. Me miraste, te miré, me enamoré. He pagado todos los precios por ti. Todo vale en la guerra y en el amor. No importan los sacrificios. Valían la pena si eran para encontrarse contigo, para conseguir estar juntos… Juntos para siempre…
Ella me mira mientras se le escapa una mueca.
-Así no. Así no quiero… A mí me gustabas cuando estabas entero.
El concepto de calidad de vida, al ser un concepto objetivo, y a la vez, un tanto subjetivo, y que depende de unos estándares, podemos decir que es algo construido socialmente, pero que también tiene su parte individual. Por ello, podríamos decir también, que como este concepto está relacionado con la felicidad, que para no llegar a frustrar esa felicidad, es importante que sepamos mantener un cierto equilibrio entre lo que poseemos y lo que deseamos, entre la situación real en la que nos encontramos y la situación en la que deseamos estar. Así, es importante que cuando deseemos, estos deseos estén ciertamente ajustados a la realidad que vivimos, porque sino, el no llegar a conseguirlos influirá en nuestra felicidad.
Pero también, está claro, que existen unos mínimos que se establecen de forma objetiva por el conjunto social, como que son necesarios, unas mínimas condiciones de vida que todo ser humano tiene derecho a poseer. Es importante entonces, tener en cuenta que no puedes aferrarte a las comodidades que te ofrece la “calidad de vida”, porque si por cualquier circunstancia análoga, te ves desprendido de estas “comodidades” o “condiciones mínimas”, tu felicidad se verá mermada en gran medida.
No estoy hablando de anular todo tipo de deseo material ajeno al ser humano, pero sí de hacerse a la idea de que se puede ser feliz sin el cumplimiento de ese deseo o una vez cumplido, sin la necesidad de poseerle o poseerle para toda la vida. Tener claro que es un “capricho” o una “comodidad”. Esto no quiere decir que para no caer en una dependencia de esos bienes materiales deseados, tengas que borrarlos de tu vida y vivir por debajo de los estándares para evitar caer en esa dependencia, sino que aunque los tengas, hay que ser consciente de que pueden desaparecer y que si esto ocurre, mi felicidad no se va a derrumbar por ello.
Por lo que, yo pienso que la base para poseer la felicidad, nos la construimos nosotr@s mism@s, al saber donde ponernos ciertos límites, al saber controlar nuestras dependencias de las cosas materiales, controlar nuestros deseos y buscar el equilibrio, entre la situación real que nos acontece (situación global, general. No sólo localista) y aquella situación que deseamos, o podemos llegar a cumplir en algún momento.
Cuando hago referencia a las dependencias materiales, en cierta medida, me refiero también a la dependencia hacia las personas que nos rodean, hacia las personas que queremos, con las que crecemos, aprendemos y nos conocemos a nosotr@s mism@s por medio de la convivencia con ell@s. Hay que ser concientes de las relaciones de dependencia que establecemos con esas personas, está claro que hay sentimientos que son incontrolables y que te llevan a depender en gran medida de la compañía, el cariño, el amor, la amistad, etc de esa o esas personas, pero también tenemos que construirnos una base en la que seamos conscientes de que esa persona puede desaparecer o que la relación con él/ella puede cambiar y que aunque nos cueste superarlo (porque tod@s somos humanos) nuestra felicidad está construida en base a más cosas y en base a más relaciones, y que por ello, no nos puede llevar esta ruptura o separación a la frustración total, porque hay más cosas que nos pueden proporcionar esa felicidad, sólo hay que buscarlas.
Por otro lado, la educación se presenta como indicador de bienestar porque por medio de ésta llegamos a ser más conscientes de las cosas que nos acontecen en la vida, por medio de ella podemos llegar a poseer respuestas a tantas y tantas preguntas que nos hacemos constantemente, y por lo tanto, a reivindicar nuestros derechos como seres humanos o como ciudadan@s, si estos no son cumplidos o proporcionados. O a conseguir mejoras materiales o sociales que nos proporcionan, tanto una mejor calidad de vida, como una mayor felicidad.
Dewey nos dice en el texto, que “la escuela no sólo debía ser una preparación para la vida, sino que había que considerarla como la vida en sí misma”. Pero yo más bien me referiría a la educación como la vida misma, no a la escuela, ya que cualquier experiencia por pequeña que sea, tanto “negativa” como positiva, nos proporciona aprendizaje, y por lo tanto, es educación. Así que, la vida es educación constante.
Y por último, esta educación nos ayuda a conseguir ese equilibrio entre lo real y lo deseado, nos ayuda a no depender de las dependencias hasta grados extremos, nos ayuda a mantenernos conscientes o alejados de los deseos que nos pueden proporcionar frustraciones, o que si desaparecen nos pueden llegar a frustrar.
Ahora, propongo la lectura de un cuento de Jorge Bucay, de su libro “Cuentos para pensar”, a ver qué os sugiere. Lo cierto es que yo considero que es muy apropiado para el tema (cada frase, incluso con su punto o su coma, encierra una fuerte significación) pero recomiendo leerlo detenidamente y un par de veces, porque yo cuantas más veces lo leía (incluso cuando lo escribí a ordenador) más cosas me sugería. Rápidamente se me ocurrió explicar todo aquello que me expresaba, pero he decidido que me digáis vosotr@s lo que os sugiere, para que participéis de otra forma en mi blog, para que ahora me sugiráis vosotr@s a mí. Y el o la que lo lea que se anime.
SOLO POR AMOR
Camino por mi camino.
Mi camino es una ruta con un solo carril: el mío.
A mi izquierda, un muro entero separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, al otro lado del muro.
De vez en cuando, en este muro encuentro un agujero, una ventana, una hendidura… Y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día, mientras camino, me parece ver, al otro lado del muro, una figura que transita a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer. Es hermosa.
Ella también me ve. Me mira.
La vuelvo a mirar.
Le sonrío… Me sonríe.
Un momento después, ella sigue su camino y yo apuro el paso porque espero ansiosamente otra oportunidad para cruzarme con esa mujer.
En la siguiente ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la ventana.
Le digo con señas lo mucho que me gusta.
Me contesta con señas. No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa…
Me digo que, quizá, más adelante en el camino habrá seguramente una puerta. Y alomejor yo puedo cruzarla para encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro para encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante, la puerta aparece.
Allí está, al otro lado, mi ahora deseada y amada compañera.
Esperando… Esperándome…
Le hago un gesto. Ella me devuelve un beso en el aire. Me hace una seña como llamándome. Es todo lo que necesito. Avanzo contra la puerta para reunirme con ella., a su lado del muro.
La puerta es muy estrecha. Paso una mano, paso el hombro, hundo un poco el estómago, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza…
Pero mi oreja izquierda se queda atascada.
Empujo.
No hay forma. No pasa.
Y no puedo usar mi mano para retorcerla, porque no podría poner ni un dedo allí…
No hay espacio suficiente para pasar con mi oreja, así que tomo una decisión… (Porque mi amada está allí y me espera).
(Porque es la mujer con la que siempre soñé y me está llamando…)
Saco una navaja de mi bolsillo y, de un solo tajo rápido, me atrevo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Y lo consigo: mi cabeza consigue pasar.
Pero, después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda atrapado.
La puerta no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio. Mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otra mano no pasan…
Ya nada me importa, así que…
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo impulso y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgado, como sin vida. Pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que puedo atravesar la puerta…
Ya casi estoy al otro lado.
Justo cuando estoy apunto de terminar de pasar sobre la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado atascado en el otro lado.
Por mucho que me esfuerzo y me esfuerzo, no consigo pasar.
No hay forma. La puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta: no caben mis dos pies…
No lo dudo. Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás…Así que, agarro el hacha y, apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.
Ensangrentado, a saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y con una pierna menos, me encuentro con mi amada.
-Aquí estoy. Por fin he pasado. Me miraste, te miré, me enamoré. He pagado todos los precios por ti. Todo vale en la guerra y en el amor. No importan los sacrificios. Valían la pena si eran para encontrarse contigo, para conseguir estar juntos… Juntos para siempre…
Ella me mira mientras se le escapa una mueca.
-Así no. Así no quiero… A mí me gustabas cuando estabas entero.





