Cualquier tiempo pasado fue mejor (o no)
Últimamente parece estar de moda la nostalgia. Cada vez más, la gente de mi generación (nacidos entre el 73 y el 78, más o menos) recuerda con melancolía nuestras meriendas, los programas de la tele, los juguetes de la época y un montón de cosas que, al parecer, te tienen que emocionar mucho si no eres un desarraigado. Las series del tipo "Cuéntame..." y los documentales sobre la transición triunfan que da gusto entre los mayores y las reapariciones de artistas como los Hombres G o María Jiménez invitan a volver la vista atrás en el tiempo.
Por mucho que triunfe la nostagia, viendo la vida que lleva mi sobrino de doce años me siento como si mi infancia hubiera transcurrido en la prehistoria. Y es que ahora a un niño le preguntas "¿Cómo va todo?" y lo más probable es que te conteste algo así como "K qres k te dg, n v ml".
La cosa no se limita sólo a que en vez del walkie talkie cutre con el que jugábamos de pequeños los niños de ahora lleven unos móviles de última generación que provocarían la envidia de Bill Gates. La infancia de los críos de hoy en día le pega cien mil patadas a la que llevamos nosotros en su momento, por mucho que nos duela admitirlo. ¿Que tú te ponías las botas con los Tigretones y las Panteras Rosas? Ellos se las ponen con sus yogures bioenergéticos y sus zumos multifrutas. ¿Que tú te pasabas tardes enteras en el futbolín? Ellos se las pasan jugando al FIFA 2005 con una técnica que si los ve Ronaldinho se echa a llorar. ¿Que tú tirabas dos mochilas al suelo, decías que eran una portería y te ponías a jugar a fútbol con los amiguetes? Ellos juegan igual (con las mismas patadas asesinas y todo), pero en unas instalaciones de colegio que ya las quisieran para sí el Madrid o el Barça.
Y lo peor eran los dibujos. Vale que nosotros alucinábamos con Dragones y Mazmorras o Mazinger Z, pero es que había series realmente infumables que nos enganchaban hasta convertirnos en auténticos yonquis de la tele. La que más recuerdo era Campeones, los dibujos animados de fútbol con los lanzamientos de penalty más largos de la historia y los balones de fútbol más pesados del mundo. ¿A qué velocidad iría el balón en esos partidos para que entre el momento en que un jugador lo chutaba y el instante en que llegaba a la portería al protagonista le diera tiempo a hacer un flashback que duraba tres episodios?
Oyes, que sí, que lo nuestro era una infancia artesanal, pero leches, con que gusto hubiera cambiado yo mi Sega Master System por una buena Play Station 2.
Hoy un link para nostálgicos: ¿Te acuerdas? Muy útil para rellenar esos incontables test de Excell sobre series antiguas de dibujos animados.
Y en otro orden de cosas, un juego nuevo de teagames: recoge estrellitas con la bici (seré muy malo, pero no me paso ni la primera pantalla).
Por mucho que triunfe la nostagia, viendo la vida que lleva mi sobrino de doce años me siento como si mi infancia hubiera transcurrido en la prehistoria. Y es que ahora a un niño le preguntas "¿Cómo va todo?" y lo más probable es que te conteste algo así como "K qres k te dg, n v ml".
La cosa no se limita sólo a que en vez del walkie talkie cutre con el que jugábamos de pequeños los niños de ahora lleven unos móviles de última generación que provocarían la envidia de Bill Gates. La infancia de los críos de hoy en día le pega cien mil patadas a la que llevamos nosotros en su momento, por mucho que nos duela admitirlo. ¿Que tú te ponías las botas con los Tigretones y las Panteras Rosas? Ellos se las ponen con sus yogures bioenergéticos y sus zumos multifrutas. ¿Que tú te pasabas tardes enteras en el futbolín? Ellos se las pasan jugando al FIFA 2005 con una técnica que si los ve Ronaldinho se echa a llorar. ¿Que tú tirabas dos mochilas al suelo, decías que eran una portería y te ponías a jugar a fútbol con los amiguetes? Ellos juegan igual (con las mismas patadas asesinas y todo), pero en unas instalaciones de colegio que ya las quisieran para sí el Madrid o el Barça.
Y lo peor eran los dibujos. Vale que nosotros alucinábamos con Dragones y Mazmorras o Mazinger Z, pero es que había series realmente infumables que nos enganchaban hasta convertirnos en auténticos yonquis de la tele. La que más recuerdo era Campeones, los dibujos animados de fútbol con los lanzamientos de penalty más largos de la historia y los balones de fútbol más pesados del mundo. ¿A qué velocidad iría el balón en esos partidos para que entre el momento en que un jugador lo chutaba y el instante en que llegaba a la portería al protagonista le diera tiempo a hacer un flashback que duraba tres episodios?
Oyes, que sí, que lo nuestro era una infancia artesanal, pero leches, con que gusto hubiera cambiado yo mi Sega Master System por una buena Play Station 2.
Hoy un link para nostálgicos: ¿Te acuerdas? Muy útil para rellenar esos incontables test de Excell sobre series antiguas de dibujos animados.
Y en otro orden de cosas, un juego nuevo de teagames: recoge estrellitas con la bici (seré muy malo, pero no me paso ni la primera pantalla).
Comentario:
A ver, tampoco os paséis, nostálgicos/as carrozas. Yo soy del 77, y estoy en contacto permanente con los niños y niñas de hoy y os digo, de verdad, que continúan siendo niños y niñas. Lo único que ocurre es que precisamente nosotros, los de su generaciónb previa, los que podríamos ser sus padres y madres ( o lo somos, directamente) les estamos robando esa infancia de pelotas de papel de plata, ahogándolos con cosas materiales. Los niños no tienen si los mayores no compran, y los mayores no compran si no se dejan influenciar por los anuncios, que los hacen otros mayores.
Eso sí, la pleisteixon mola mucho más que las gomas. Pero es para mayores. Eso lo podemos decidir los de nuestra generación, no las criaturas. Menos nostalgia y más reflexión, por favor...
El blog es ESTUPENDO, por cierto!
Eso sí, la pleisteixon mola mucho más que las gomas. Pero es para mayores. Eso lo podemos decidir los de nuestra generación, no las criaturas. Menos nostalgia y más reflexión, por favor...
El blog es ESTUPENDO, por cierto!
Comentario:
Pues yo estoy muy orgullosa de mi niñez y en cambio los niños de hoy en dia no sé a donde van a acabar ni como. A veces pienso que el estilo de vida que llevan no debe de ser bueno para su salud y que tarde o temprano el pasarse encerrados en casa 'todo el finde jugando a la play' les va a pasar factura de una u otra forma...
Yo soy del 77.
He jugado a 'polis y a ladras', a la comba, al escondite, a 'V' (si, hombre! la serie aquella de los que comian ratones), a 'churro-mediamanga-mangotero', a los cromos de picar, a las gomas, a las chapas y canicas, al tirachinas aquel que se hacía con la boca de una botella de leche o con pinzas de tender la ropa (este ya era más sofisticado, casi nadie lo tenía), a la peonza (jamás conseguí que estuviera más de 5 segundos girando), a hacer pulseritas con 'escubidubi'...
También jugábamos a la charanga y las niñas a hacer la vertical para enseñar las bragas a los niños...
Uffff!! qué recuerdos aquellos...
Me dan mucha pena los niños de hoy en día, con lo bien que yo lo pasé...
Yo soy del 77.
He jugado a 'polis y a ladras', a la comba, al escondite, a 'V' (si, hombre! la serie aquella de los que comian ratones), a 'churro-mediamanga-mangotero', a los cromos de picar, a las gomas, a las chapas y canicas, al tirachinas aquel que se hacía con la boca de una botella de leche o con pinzas de tender la ropa (este ya era más sofisticado, casi nadie lo tenía), a la peonza (jamás conseguí que estuviera más de 5 segundos girando), a hacer pulseritas con 'escubidubi'...
También jugábamos a la charanga y las niñas a hacer la vertical para enseñar las bragas a los niños...
Uffff!! qué recuerdos aquellos...
Me dan mucha pena los niños de hoy en día, con lo bien que yo lo pasé...
Comentario:
Si señor, sublime post. Pero nosotros, niños del 78-80, hemos crecido como niños, yo tb miro a mi primo e 12 años pasando las horas muertas frente a su PS2 y yo, mienras, recuerdo cuando bajaba a la calle a jugar al "cogido", a "carrera de chapas" o al futbol con la pelota de papel albal del sandwich de mortadela que te preparaba tu madre. Nosotros tuvimos la suerte de crecer como niños. ABAJO LOS MULTIFRUTAS!Ed.
Comentario:
Enhorabuena por tu reseña de El País. :)
Comentario:
ainx. k yo naci en el 78 y todo lo k dices es cierto. y k capitulos los de campeones cuando tardaban toda una semana en cruzar el campo jejeje
Comentario:
¡Hola! Tío, qué nivel, ¿sabes porqué estoy aquí? Porque he visto tu blog reseñado en El País. Me alegra que se cubran entre el resto de noticias "serias" estos pequeños rincones virtuales donde tan bien me lo paso. Yo también tengo uno, te invito a pasarte :)
Por cierto, me he reído a carcajadas con lo de la gdipe, ¡genial!
Un saludo
P.D: Otra de la misma quinta... lo notarás en mi blog.
Por cierto, me he reído a carcajadas con lo de la gdipe, ¡genial!
Un saludo
P.D: Otra de la misma quinta... lo notarás en mi blog.
Comentario:
Que suerte teneis de haber pasado la transición entre pañales. YO el tigreton lo compraba ya para mis sobrinos. Pero al menos seguimos teniendo capacidad apra comunicarnos y nos mandamos eseemeeses inteligibles.
Comentario:
Yo la verdad es que no le envidio a los niños de ahora la infancia, porque yo la recuerdo como una época genial. Además vivía en una ciudad pequeña con lo que o no había o no existía la paranoia de los violadores, secuestradores y estabamos todo el día en la calle y con una pelota eramos felices. Y tu madre te llamaba por la ventana : "fulanitooooooooo a cenar" todas a la misma hora sacaban la cabeza por la ventana, y te sentías genial si la tuya era de las últimas. Los niños de ahora tienen de todo, menos tal vez tiempo para jugar entre las clases de natación, inglés, ballet e informatica extras, y la paranoia de sus padres o el peligro real de las calles de hoy en día...
kisses!
kisses!
Comentario:
JA JA JA JAAAAAA
...Y los que nacimos antes del ´73...¡Ni te digo!
Y a los "mayores" no nos gusta ni un pelo que nos recuerden la transición... ¡Cuantas ilusiones desperdiciadas para llegar a lo que hoy tenemos! (me niego a escribir "disfrutamos") X-D
...Y los que nacimos antes del ´73...¡Ni te digo!
Y a los "mayores" no nos gusta ni un pelo que nos recuerden la transición... ¡Cuantas ilusiones desperdiciadas para llegar a lo que hoy tenemos! (me niego a escribir "disfrutamos") X-D