Me estoy estresando
Pensaba yo que iba a tener más tiempo para ir escribiendo aquí. Lo tenía todo muy liado, pero aún así, pensaba que un par de veces por semana podría ir actualizando contenidos. Me tengo que conformar con hacerlo una vez por semana (me refiero a actualizar contenidos, no estoy hablando de mi vida sexual) y gracias.
A la locura diaria que supone el trabajo, la universidad, la búsqueda de piso, las carreras varias de aquí para allá,etc... a mi hijo se le ha puesto en la mente que este es su juego preferido: todo el suelo lleno de cuadernos, estuches de video juegos y comics que hacen las veces de calles de ciudad y docenas y docenas de cochecitos que van y vienen. Y claro, para este juego me necesita... Uf! es que acabo molido la semana. No quiero ni pensar en la época de exámenes.

A la locura diaria que supone el trabajo, la universidad, la búsqueda de piso, las carreras varias de aquí para allá,etc... a mi hijo se le ha puesto en la mente que este es su juego preferido: todo el suelo lleno de cuadernos, estuches de video juegos y comics que hacen las veces de calles de ciudad y docenas y docenas de cochecitos que van y vienen. Y claro, para este juego me necesita... Uf! es que acabo molido la semana. No quiero ni pensar en la época de exámenes.

Sobre vencedores y vencidos
Hay un lugar en Barcelona que me gusta mucho y no sale en las guías. Está en la vila olímpica: el barrio levantado para los deportistas con ocasión de las olimpiadas de Barcelona 1992 y que se ha transformado después en un barrio residencial no apto para la mayoría de los bolsillos. El lugar al que me refiero se llama Plaza de los campeones y está semioculto por la vegetación descuidada de un parque. La plaza de los campeones es una plaza dura, enlosada de piedra caliza gris y salpicada de ladrillo rojo. No hay una fuente, no hay columpios, pero en una esquina hay una pequeña pérgola y debajo de ella, en el suelo, dejaron sus huellas impresas en el cemento algunos deportistas legendarios. La plaza es de planta cuadrada y en el extremo opuesto a la pérgola levantaron también un podium. Un podium de hierro.
Recuerdo hace años haber leído en el periódico cada vez que uno de esos deportistas venía y dejaba su huella allí para la posteridad y se hacía unas fotos sentado en el podium, con ropa de calle. Hace poco estuve allí. Bajo la pérgola, en un rincón, un indigente había levantado un refugio de cartones y el podium estaba oxidado, olvidado, sucio, rodeado de hojas secas, sin más compañía que las papeleras vacías y alguna jeringuilla usada tirada en el suelo. Las huellas impresas en el cemento siguen en su sitio, pero ahora parecen una broma cruel que nos recuerda a todos lo efímero del éxito y que la diferencia entre ser vencedores o vencidos, entre el recuerdo y el olvido, es a veces, una simple cuestión de tiempo.

Recuerdo hace años haber leído en el periódico cada vez que uno de esos deportistas venía y dejaba su huella allí para la posteridad y se hacía unas fotos sentado en el podium, con ropa de calle. Hace poco estuve allí. Bajo la pérgola, en un rincón, un indigente había levantado un refugio de cartones y el podium estaba oxidado, olvidado, sucio, rodeado de hojas secas, sin más compañía que las papeleras vacías y alguna jeringuilla usada tirada en el suelo. Las huellas impresas en el cemento siguen en su sitio, pero ahora parecen una broma cruel que nos recuerda a todos lo efímero del éxito y que la diferencia entre ser vencedores o vencidos, entre el recuerdo y el olvido, es a veces, una simple cuestión de tiempo.

La amoto
Ya estoy motorizado. Esta es mi amoto. Surco las calles haciendo aspavientos con el pie izquierdo hasta dar con el pedal del cambio de marchas. Se me cala en los semáforos justo cuando se pone en verde. Se me olvida darle a la llave de la gasolina cuando arranco y al cabo del poco, en el carril de enmedio de la gran vía me quedo sin gasolina y claro, con el casco no atino a darle a "la llave de paso". Un desastre, pero bueno, de aquí a cuatro días que se quite Jorge Lorenzo, el Pedrosa y Sete Gibernau (este último sobre todo jeje)El carnet de la T.I.A.
A mi hijo le encantan los comics de Mortadelo y filemón. Los devora. Lo veo en el sofá leyendo y observo cómo se le escapan las risillas. El otro día descubrímos que tienen una página web la mar de entretenida y navegando por ella nos topamos con "los carnets de agente de la T.I.A." en cuatro diseños diferentes y con profusión de colorines.
Nos pusimos manos a la obra; introduje su nombre y él eligió una contraseña: "pelota", que me pareció de lo más adecuada, pero cuando quise sacar el carnet por la impresora me dijo que no.
-Sí hombre sí, le dije yo. Ya verás que chulo.
El carnet salió limpiamente. Lo recorté y lo pegué a una cartulina amarilla. Él miraba estas operaciones con inquietud.
- Ahora buscaremos una foto tuya de carnet y la pegaremos.
- ¡No papa no!
- ¿Porqué no?
Pegó la boca a mi oreja como si pudieran oirnos y bajó la voz:
- ¡Porque me pueden llamar!

Nos pusimos manos a la obra; introduje su nombre y él eligió una contraseña: "pelota", que me pareció de lo más adecuada, pero cuando quise sacar el carnet por la impresora me dijo que no.
-Sí hombre sí, le dije yo. Ya verás que chulo.
El carnet salió limpiamente. Lo recorté y lo pegué a una cartulina amarilla. Él miraba estas operaciones con inquietud.
- Ahora buscaremos una foto tuya de carnet y la pegaremos.
- ¡No papa no!
- ¿Porqué no?
Pegó la boca a mi oreja como si pudieran oirnos y bajó la voz:
- ¡Porque me pueden llamar!






