logotipo

img_google
Desde mi zanja
El mundo visto desde abajo. Las ingenuas opiniones de un obrero de la construcción.
Acerca de
Image hosted by Photobucket.com Cada mañana me levanto con la idea de que algo va a mejorar. Sin embargo, cada día nos vemos envueltos en otro poco más de basura por causas que no llego a entender. Cuando llego a casa, la ducha no es capaz de quitarme más que la suciedad propia de mi zanja. Aquí trato de deshacerme de todo el barro que me inyectan dentro antes de que se endurezca y me convierta en una insensible figura de cerámica. Si os sirve como terapia os invito a gritar conmigo. free hit counter
hit counter
Enlaces
Debilidades
y...
¡¡¡ CONCURSO DE SEPTIEMBRE !!!
Sindicación
 
Un fado en Granada
Se llama Abel. No sé apenas nada más de él. Fue el obrero con el que tuve la relación más corta y traumática que recuerdo. Hace ya casi dos años, creo que allá por enero.

Aquellos días se estaban habilitando los vestuarios y demás casetas de obra para comenzar la construcción de un pabellón para una popular empresa sueca de muebles “fáciles” de montar. Aquel día conocí a Abel, tendría algo menos de 30 años, grande, moreno, nervioso, impulsivo. Nuestra labor era hacer un agujero entre las casetas para enterrar un provisional pozo séptico. Yo manejaba la excavadora y cargaba el material al dúmper que conducía Abel. El lo descargaba al otro lado de la obra, a unos 50 metros después de bajar una pequeña rampa.

Nos quedaba muy poco por vaciar, apenas dos viajes y en el último que había hecho me comentó: “En este viaje he batido el record”.

Le cargué el que era el penúltimo viaje y me dedicaba a preparar las últimas tierras hasta que Abel volviera cuando vi que de un camión que había en la obra saltó precipitadamente el chofer y se puso a correr. Levanté la vista por encima de la caja del camión y descubrí el dúmper volcado y a Abel caído debajo de él.

También salté de la máquina y me dejé caer por un pequeño talud para acercarme corriendo y ayudar en lo que pudiera. Abel, afortunadamente, no estaba atrapado por el dúmper pero, inmóvil, no podía dejar de gritar.

Me repetía: “¡Estírame la pierna!”...Era imposible. No podía adivinar qué era lo que se había hecho pero, bajo la tela del pantalón, aquello tenía una forma muy extraña. Le dije: “No puedo tocarte la pierna, no está bien y podría hacerte más avería... aguanta”
Sólo pudimos ayudarle ofreciéndole agua hasta que llegó la ambulancia.

Abel bajaba cada viaje por esa rampa, que no era peligrosa, y al llegar abajo tenía que girar 180 grados en un terreno amplio y llano para descargar las tierras. Pero giró demasiado rápido y el dúmper, cargado, no soportó la inercia del giro. El, al ver que salía despedido, se dejó caer sobre una pierna, pero la rodilla cedió.

Llegó la ambulancia en pocos minutos y lo primero que hicieron fue cortar la pata del pantalón. Se nos heló la sangre. La tibia y el peroné estaban totalmente fuera de la rodilla. Más tarde supimos que ni siquiera se habían roto los huesos, pero fue peor porque ese desplazamiento le había destrozado los ligamentos. Incluso el tiempo jugaba en su contra porque también se había arrancado la arteria que distribuye la sangre por su pierna y podía haberla perdido de no llevarle rápido al quirófano.

Hace unos meses lo vi de lejos de visita en otra obra. Me confirmaron que era él, vino a saludar a algunos compañeros mientras gestionaba algún papel. Me costó reconocerle porque tenía el pelo mucho más largo pero le delataba una ostensible cojera.

Ya tenía el alta médica, después de más de un año de recuperación pero ya no podría trabajar más en la construcción. No he vuelto a saber de él.

El tremendo accidente de Granada, donde seis personas han perdido la vida, me ha traído a la memoria este dramático día. Esta vez han sido seis y el desplome de esa plataforma ofrece una imagen impactante. Ahora comienza la búsqueda de un responsable. Ahora cada grupo buscará la forma de echarle los trastos a su rival: los sindicatos a la patronal; la patronal a los obreros; la derecha a la izquierda, la izquierda a la derecha, los nacionalistas a los dos; los ingenieros a los proveedores, los proveedores a la dirección de obra; la contrata a la subcontrata, la subcontrata a la presión de la contrata...

Pero hay seis familias rotas y, como en aquel pavoroso incendio en Guadalajara, los señores de traje y carpeta no tendrán el más mínimo reparo en escupir sapos y culebras por encima de unas familias abrazadas a precipitados ataúdes.

Y no, su intención nunca será la de respetar el dolor de esas familias y poner solución a la próxima catástrofe. Su intención pasará por clavar, en vergonzosa pelea de alacranes, su aguijón en una zona vital de su rival.

Ahora tenemos esta noticia en la prensa y la televisión, pero no por que sea algo excepcional sino por lo espectacular del suceso. Cada día muere al menos un obrero en este país. La semana que viene ya habrá otras seis familias llorando pero que no saldrán por la televisión.

Para mí, el proceso a seguir en este caso no debería ser muy diferente al de casos más anónimos e individuales.
Lo primero, una vez contada la noticia a los medios, proteger a esas familias de las cámaras y los micrófonos, escucharles en qué condiciones quedan y ofrecerles ayuda, bien con medios del estado o con los del seguro de la empresa.
Una vez atendidos, estudiar las causas del accidente y ver las posibles formas de evitar otro similar en cualquier otra parte.
Con esos datos, hacer llegar a todas las empresas las consideraciones necesarias para evitar otro caso parecido.
Y después de todo esto, y sin necesidad de hacer públicas las investigaciones, buscar a los responsables de los errores cometidos y que la justicia tome decisiones si hubiera necesidad.

Ningún linchamiento público ha servido nunca para que un pueblo reciba una sensación de justicia y bienestar.

Podría dar aquí mi opinión sobre lo que se podría hacer para evitar gran parte de los accidentes laborales pero necesito más tiempo y más espacio y, por hoy, ya he escrito demasiado. Pero puedo adelantar quienes tienen más cosas que mejorar que nadie: los sindicatos, esos que dicen que están para servir al obrero... perdón, se me escapa la risa.
 
Comentario:
Muy buena visión del mundo es la que tienes tú desde ahí, desde tu zanja. Me gusta como escribes y sobre lo que escribes.


Gracias por tu visita :)

Un beso
 
Comentario:
Se puede decir más alto, pero no más claro, me gusta como escribes sobre estos temas,con una claridad que no deja lugar a duda ninguna sobre lo que está pasando.
Triste pero muy buen post.
Un abrazo
 
Comentario:
Es vergonzoso que un drama sea la comidilla de las noticias. Quiz´asuena muy frío, pero es que me repatea ver cómo dan vueltas al dolor... Sino, cómo debían sentirse los familiares de las victimas del atentado en madrid?? la de tiempo que tienen que estar viendo lo mismo por televisión...

Bueno, otro tema, he estado leyendo atras, poniendome al día, y el post de los 40 años me ha gustado mucho... qué será dell mundo dentro de 40 años? yo, la verdad, si sigue la trayectoria que lleva hasta ahora... prefiero no estar. No me gusta el mundo en que vivimos...

Y la peli, la quiero ver, empecé a leer, pero no he seguido por si cuentas algo que chafe el no haberla visto...

Te he dicho alguna vez que me encanta como escribes?

Besitos ;)
Lara
 
Comentario:
Estoy en el curro, sentada, con un techo sobre mi, me dio tiempo a leer de seguido hasta antes de la foto...y no se que tienes que me arrugas el alma, creeme si te digo que bajo las tejas que son las pestañas para mis ojos, no se donde meter el brillo que tienen, ni el agua que casi se les cae, pero es peor, porque evito que caigan las lagrimas, no es plan ni lugar para hacerlo, pero se me ha quedado por dentro una sensación de desasosiego e impotencia, que me muestra viva pero indefensa. Ojala tus fuerzas y las mías fueran suficientes para irradicar injusticias, para salpicarle a la vida de un poco mas de dignidad, de un poco mas de invulnerabilidad.

Bueno Jose y que decirte del comentario que has dejado en mi blog...me arrugas el alma. Gracias.

 
Comentario:
Estoy en el curro, sentada, con un techo sobre mi, me dio tiempo a leer de seguido hasta antes de la foto...y no se que tienes que me arrugas el alma, creeme si te digo que bajo las tejas que son las pestañas para mis ojos, no se donde meter el brillo que tienen, ni el agua que casi se les cae, pero es peor, porque evito que caigan las lagrimas, no es plan ni lugar para hacerlo, pero se me ha quedado por dentro una sensación de desasosiego e impotencia, que me muestra viva pero indefensa. Ojala tus fuerzas y las mías fueran suficientes para irradicar injusticias, para salpicarle a la vida de un poco mas de dignidad, de un poco mas de invulnerabilidad.

Bueno Jose y que decirte del comentario que has dejado en mi blog...me arrugas el alma. Gracias.

 
Comentario:
los accidentes son muy faciles de evitar, pero el empresario y los trabajadores tienen que ponerlo como prioridad absoluta. Si hay que paralizar una obra, se paraliza , y si hay que ganar 50.000 euros menos para comprar todo lo necesario para el trabajador, se compra. Es un desastre todo.
besos
 
Comentario:
Buen finde. :)biko azul
 
Comentario:
Realmente triste. Desde luego no hay derecho, pero cuando pienso que soy yo el que un día tendra que cumplir con la frivola labor de cubrir este accidente, se me kae la cara de vergüenza. Yo no se que decir en estos casos, porque no se de leyes, no se de justicia, ni de política, ni de sindicatos y mucho menos de obras. Yo solo se callarme y dejar caer mis lágrimas cuando veo en televisión o en cualquier otra parte a los hijos, madre o esposas de los trabajadores fallecidos y pensar, una véz más, que ojala no volviera a pasar. Gracias por estar atento y por tu tacto a la hora de tratar el tema. Cuidate mucho, no quiero tener que leerte en un periódico.

Muchos abrazos desde el fondo del océano
 
Comentario:
He vivido de cerca este proceso y lo siento profundamente. ¿Hasta cuándo esta mierda?
 
Comentario:
planes de seguridad, estudios, medidas, coordinadores, formación, medidas individuales y colectivas, , prevención, evaluación de riesgos.....todas esas palabras se vacían de contenido cuando alguien muere en una obra. La rabia se me acumula en lo mas profundo, porque desgraciadamente, sabemos que los accidentes laborales seguirán ahí. Sólo espero que cada vez, haya menos...aunque las estadísticas me lleven la contraria.

Un abrazo
 
Comentario:
...hoy en Avila murió el conductor de una excavadora aplastado por su propia máquina ...solo es uno... es menos importante?.Un abrazo
 
Comentario:
"..Cada día muere al menos un obrero en este país. La semana que viene ya habrá otras seis familias llorando pero que no saldrán por la televisión..."
Es muy triste, pero es verdad...
Buen post, un beso.
 
Comentario:
Es un asunto vergonzoso y, como bien dices, a "los de la corbata" les da igual. Ellos nunca morirán en una obra, quizá algún día se les caiga el móvil en el pie, como mucho.
 
Comentario:
me ha encantado lo que has escrito. creo que has plasmado perfectamente lo que ocurre y se siente en casos así. hay tantas cosas que arreglar en el mundo que uno no sabe por dónde empezar a veces. un saludo
 
Comentario:
A mi me indigna el tratamiento mediático y político que ya se ha hecho habitual en este tipo de tragedias.En cuanto a las investigaciones sobre las causas, me preocupa que de mano, los intrépidos periodistas aventuren in situ especulaciones que son dignas de un CSI.Y cuando los expertos investigan, ya tenemos la sospecha de que se limitan a cubrirle las espaldas al político de turno o a la Empresa en cuestión. Que los sindicatos parecen la mano tonta de la ley y del derecho de cualquier trabajador...Y que esto en cuanto se enfríe,como toda la vida de Dios, desgraciadamente sólo sirva para engrosar la estadística sobre siniestralidad laboral.
En fín,que tu análisis me parece brillante y honesto. Buscar soluciones... ¿Por qué será que las propuestas lógicas son tan revolucionarias?
Un abrazo
 
Comentario:
Desgracidamente el juego de la política y los intereses predomina en todo y para todo, bien podría hacerse como dices, pero no, ahora todo es morbo, todo es "público", todo tiene que ser así, y al final...el vacío sigue ahí para los familiares.

Siempre me preocupa, cuando alguien a quien adoro, me dice que va a una obra, ya sé que nada esta escrito, pero.

Y a ti que llevas mucho riesgo por tu trabajo.

Cuídate.

Musu en silencio.biko azul
No