logotipo

img_google
Desde mi consulta
Apuntes diarios de lo que me gustaría decir y a veces no digo.
Acerca de
Pase, pase por favor y tome asiento. Y dígame, ¿ qué le trae por aquí ? Ese color verdoso, ¿ es habitual en usted ? ¡No!, por amor de Dios... No hace falta que me enseñe Eso !
Sindicación
 
De supermercado
Buenos días:

Ayer tuvimos tarde de tirar cosas.

Hace días Laura ( cielo, ¡qué peso tienes que cargar! ) llamó para que nos dejasen en la puerta de casa un contenedor de esos que se usan para tirar cosas, restos de obra y demás.

Estuvimos esperando por él casi 4 días, hasta que descubrimos que por error estaba en la punta de abajo de la calle.

Hace dos días, por fin, estuvo listo. Y desde entonces empezaron las indirectas...

- ¿Cuándo vas a tirar esas cosas que están ahí?
- Mira que como siga eso ahí le pongo flores encima y digo que es arte impresionista.

Y es que, cariño mío, manejas la sutileza como nadie.

En fin; ayer, al salir de aquí, dejé a Laura a cargo de la compra y yo me dediqué a peón de obra, que desde el día de las paladas, se me da muy bien.

Es que eso de ir a la compra ha sido siempre fuente de discusiones, desencuentros, llantos dolorosísimos, amenazas de asesinato y hasta consultas al abogado a propósito de pensión por alimentos ( y es que tenemos multitud de “hijos” de todo pelo, escama y pluma ).

- Laura, por el amor de Dios, eso se pudre en 72 horas.

- ¿Coliflores? Ni de broma. Tú sabes que tuve que poner el océano entre mi madre y yo para no volver a comerlas.

- ¡Que no!. Fíjate en la información nutricional de la etiqueta. Tienen las mismas calorías por 100 gramos que las galletas de toda la vida, Vienen poquísimas y cuestan tres veces más.

- ¿Dónde está ese corte de carne que había yo recogido hace un momento?

Y es que Laura es una vegetariana selectiva ( es decir, que come verduras, pero no todas ) y puede, en determinadas situaciones habitualmente coincidentes con sus dietas, dejar aflorar un carácter que recuerda al carnívoro más depredador de la jungla.

En fin, que así solíamos ir de compras, cada uno con su carro y su propia lista, a un supermercado cercano.

Claro, conforme pasa el tiempo y yo sigo viendo pacientes no puedo desligar la consulta de algunos de ellos. Y así suelo encontrarme a Maribel, de baja desde hace un mes por accidente de tráfico. Le ha dicho a la aseguradora que es incapaz de moverse y cada que pasa por la consulta camino al fisioterapeuta hace pensar que la pobre acaba de salir de su lecho de muerte. Va la sinvergüenza con dos bolsas de compra de tamaño heroico en una mano, una caja de Biofrutas® de oferta en la otra y con el niño cogido de la cintura.

O don José, pobre, inflando el carrito a fiambre, sobrasada y otros pringues todos perfectamente indicados para su ateroesclerosis, hipercolesterolemia, hipertensión y dos anginas...

Que son para el nieto, Doc, que yo esto ni catarlo... ( claro, el nieto de 7 meses está como para saludar ese chorizo criollo que acaba de caer en el carro ).

- Cariño, que te des vuelta y no digas nada

- ¿Qué?

- Shhhhh, date vuelta y no veas

- ¿A quién? ( giro de cabeza, típico )

- ¡Diablos, nos ha visto!

Prepárate:

- Doctor !!!

- Buenos días, doña Isabel ( rictus, antes que sonrisa )

- Le quería contar que eso que me mandó la otra vez fue mano de santo (hoy por curiosidad veo en el ordenador que esa “otra vez” pudo haber sido cualquiera de las últimas doce veces).

- Vaya por Dios.

- Sí, pero esta vez parece que no me hace efecto

- Por qué no pasa por la consulta mañana, que estoy de turno

- Ya pero es que si ya lo veo aquí, no tengo que pasarme luego... ¡ Pacooo !

- Bueno...

- ¡ Paaaacooo !, que está el doctor, ven que te mire...

- Mi Paco, dígale que se quite eso, que se le ve muy feo

Bueno, que luego de tres recetas, dos horas, infinidad de llamadas perdidas al teléfono movil y algunos puntapiés de mi Laura consigo desprenderme de Isabel. Menos mal que no se le ha ocurrido explicar a voces de qué la traté.

Y es que, en el supermercado me da mucho pudor hablar de enfermedades, y más de ( con perdón ) hemorroides.

Hoy lo dejaré aquí.

Mañana, si el tiempo lo permite y os interesa, os cuento de mi día de peón de obra.

Gracias por venir.

Doc.
 
 
Comentario:
Confirmame, si quieres, si eso de que comamos cosas diferentes los hombres y las mujeres tiene una explicación biológica-química...a mi me da que sí, que los chicos pa' ir de caza necesitaban merendarse un mamut y nosotros con una lechugita ya nos vale. Aunque esto también es de moda. Me ha gustado mucho tu relato. Besitos.
 
Comentario:
Te había puesto un comentario y al pulsar aceptar me ha dado error y se lo ha llevado el viento, así que ahora te conformas con un saludo.
Y gracias por la visita, no sabía como volver a encontrarte.
 
Comentario:
La verdad es que hasta cuando eres estudiante, ya te acosan fuera. En cuanto a algún amigo le ocurre algo, o a los familiares: mira, que me ha salido aquí una roncha... o mira, que me duele aquí muy raro... o es que tengo una especie de picor ahí abajo que... jejeje
En cuanto ya eres estudiante de medicina, creo que te quedas con la etiqueta de sanador para el resto de tus días :P Es lo que tiene ;) Un abrazo enorme :)
 
Comentario:
ufff, qué horror, si no pudiese desconectar del trabajo ni haciendo la odiosa compra creo que me cortaría las venas...bueno, seguro que tú siendo Doc te conoces algún otro medio menos doloroso que incluso se pueda recetar. De momento consigo desconectar, aunque mañana es sábado y hay que currar, buaaaaaaaahhhhh!!
 
Comentario:
mujeres quien las entiende y vegetariana ni me la imagino lo compadezco
 
Comentario:
Gracias por los animos

me he reido bastante con tus pacientes, obras y demas cositas xdxd

Ya me pasare mas x aqui, aunq no se xq... no suelo dejar comentarios muchas veces, vamos, como tu ;-)

BSS
No