SE DETIENE EL TIEMPO EN LAS ALPUJARRAS
La belleza de la provincia de Granada no está constituída únicamente por las maravillas de su ciudad. Desde cualquier lugar alzamos la vista y, no muy lejos, imponentes, se alzan los picos del Veleta y del Mulhacén. Sierra Nevada abriga a los granaínos entre sus faldas, a veces blancas, a veces morenas. Pero ahora no voy a hablar de esta parte de Sierra Nevada, sino de la Sierra desde cuyos picos, en días claros, se pueden avistar las costas africanas;el Mediterráneo se extiende ante ella en forma de costa tropical. Por esta cara del Parque Natural se pueden ver las casitas blancas, amontonadas y repartidas por distintos puntos: os hablo de Las Alpujarras. Pueblos de blancura incomparable, a contraste con esa zona siempre verde de la Sierra y el intenso azul del cielo andaluz.. Casas alpujarreñas de arquitectura popular, única en nuestro país y que representan su gran atractivo. Siempre unas construídas junto a las otras, escalonadas, tratando de ganar terreno a los barrancos. Gente de todo el mundo viene a este rincón granaíno para hacer las rutas de Las Alpujarras. Extranjeros compran un cachito de estas tierras para vivir tranquilos sus últimos años. Las Alpujarras tienen muchos olores y muchos tintes: los de los pueblos más al norte, con olor a monte y nieve, y los de los pueblos más al sur, con olor a mar y aire. Quien pise sus calles viajará un poco al pasado, un lugar donde alguien se dejó olvidadas la belleza y la tranquilidad.
Cuando al final los Reyes Católicos lograron entrar en el Reino de Granada, y Boabdil se fue llorando por no poder volver a ver nunca más esta ciudad ("no llores como un niño lo que no supiste defender como un hombre"), algunos moros huyeron a los pueblos de Las Alpujarras, y allí encontramos los restos de esta cultura que baña cada rincón de la Reina Mora. Las Alpujarras son como pequeños pueblos bereberes.
Esto es sólo un adelanto. En próximos artículos hablaré de los pueblos que componen Las Alpujarras, de sus tradiciones, comidas, fiestas, leyendas,...Las mejores rutas y sitios donde poder comer y dormir. Seguro que después de leerlos, Las Alpujarras estarán en tu mente como un buen lugar que no te puedes perder.
Cuando al final los Reyes Católicos lograron entrar en el Reino de Granada, y Boabdil se fue llorando por no poder volver a ver nunca más esta ciudad ("no llores como un niño lo que no supiste defender como un hombre"), algunos moros huyeron a los pueblos de Las Alpujarras, y allí encontramos los restos de esta cultura que baña cada rincón de la Reina Mora. Las Alpujarras son como pequeños pueblos bereberes.
Esto es sólo un adelanto. En próximos artículos hablaré de los pueblos que componen Las Alpujarras, de sus tradiciones, comidas, fiestas, leyendas,...Las mejores rutas y sitios donde poder comer y dormir. Seguro que después de leerlos, Las Alpujarras estarán en tu mente como un buen lugar que no te puedes perder.
LA TORRE DE LA CAUTIVA
Como ya comuniqué en la presentación de este blog, voy a hablar de noticias curiosas, de noticias que traigan polémica, de personajes famosos nacidos en mi Granada, de personajes no tan famosos y que merece la pena conocer, de canciones, ....
Pero, mientras preparo un nuevo artículo, quiero que leáis un poema, de tantos, que se han encontrado en la fortaleza de La Alhambra. Los hay por todas partes, escritos en árabe, incrustados entre la decoración de los palacios de la "fortaleza roja".

Cuadro de Torre de la Cautiva
Este que voy a poner aquí se encontró en una de las torres de La Alhambra, la llamada "Torre de la cautiva". Lo encontré en una página web creada por otro granaíno que adora su tierra y que vive, como yo, lejos del sur. Esta es la dirección, por si queréis mirar, pues trae otro poema muy bonito, el cual se halla colocado en una de las paredes del Palacio del Generalife y sus jardines: http://www.telepolis.com/cgi-bin/web/DISTRITODOC?distrito=1583&carpeta=/poemasalhambra.

Interior de Torre de la Cautiva
Esta obra ha venido a engalanar la Alhambra;
es morada para los pacíficos y para los guerreros;
Calahorra que contiene un palacio.
¡Di que es una fortaleza y a la vez una mansión para la alegría!
Es un palacio en el cual el esplendor está repartido
entre su techo, su suelo y sus cuatro paredes;
en el estuco y en los azulejos hay maravillas,
pero las labradas maderas de su techo aún son más extraordinarias;
fueron reunidas y su unión dio lugar a la más perfecta
construcción donde ya había la más elevada mansión;
parecen imágenes poéticas, paranomasias y trasposiciones,
los enramados e incrustaciones.
Aparece ante nosotros el rostro de Yusúf como una señal
es donde se han reunido todas las perfecciones.
Es de la gloriosa tribu de Jazray cuyas obras en pro de la religión
son como las aurora cuya luz aparece en el horizonte
Pero, mientras preparo un nuevo artículo, quiero que leáis un poema, de tantos, que se han encontrado en la fortaleza de La Alhambra. Los hay por todas partes, escritos en árabe, incrustados entre la decoración de los palacios de la "fortaleza roja".

Cuadro de Torre de la Cautiva
Este que voy a poner aquí se encontró en una de las torres de La Alhambra, la llamada "Torre de la cautiva". Lo encontré en una página web creada por otro granaíno que adora su tierra y que vive, como yo, lejos del sur. Esta es la dirección, por si queréis mirar, pues trae otro poema muy bonito, el cual se halla colocado en una de las paredes del Palacio del Generalife y sus jardines: http://www.telepolis.com/cgi-bin/web/DISTRITODOC?distrito=1583&carpeta=/poemasalhambra.

Interior de Torre de la Cautiva
Esta obra ha venido a engalanar la Alhambra;
es morada para los pacíficos y para los guerreros;
Calahorra que contiene un palacio.
¡Di que es una fortaleza y a la vez una mansión para la alegría!
Es un palacio en el cual el esplendor está repartido
entre su techo, su suelo y sus cuatro paredes;
en el estuco y en los azulejos hay maravillas,
pero las labradas maderas de su techo aún son más extraordinarias;
fueron reunidas y su unión dio lugar a la más perfecta
construcción donde ya había la más elevada mansión;
parecen imágenes poéticas, paranomasias y trasposiciones,
los enramados e incrustaciones.
Aparece ante nosotros el rostro de Yusúf como una señal
es donde se han reunido todas las perfecciones.
Es de la gloriosa tribu de Jazray cuyas obras en pro de la religión
son como las aurora cuya luz aparece en el horizonte
GRANADA, LA REINA DE LAS FIESTAS
Comienza el nuevo curso!! Universitarios de todas partes del mundo ponen sus pies en tierras granaínas. Los hippies inundarán ahora sus calles después de las vacaciones. Los estudiantes erasmus ya están intentando aprender español-andalusí...Y si no habíamos sorprendido ya bastante con nuestras fiestas en verano, que se prepare aquel que no sea de esta ciudad. La bienvenida al curso no se presenta con malas caras y aburrimiento. Aquí la gente se echa a las calles. Callejuelas de todo el centro, así como grandes plazas, tales como la Albert Einstein o Plaza de Gracia...todas desbordadas de jóvenes. La marcha no empezará a partir de las diez de la noche...la fiesta está en el ambiente desde las tres de la tarde. Aquí la juerga no tiene fin. Y, con el principio de curso, no sólo llega el macro-botellón, sino que también comienzan las ya conocidas novatadas a los nuevos que empiezan la Universidad. Ya pudimos ver ayer rondando por las calles a los jóvenes pertenecientes a distintas residencias disfrazados y con las caras pintadas.
Fiesta, jolgorio, diversión, risas y miles de buenos momentos para los estudiantes...Pero también en Granada viven personas que ya no se dedican a estudiar y a pasarlo bien con los amigos...y quizás estas concentraciones estudiantiles no las vivan del mismo modo. Tras la marcha vienen las calles llenas de botellas y basura, cristales rotos, pintadas...Granada es una ciudad para disfrutarla. Y, sí, es cierto, los botellones es una forma de descubrir a la Reina Mora, sentados en las plazas del Albaycín, bebiendo con tus amigos, contemplando el embrujo de La Alhambra y luego bajar los callejones empedrados hasta los pubs del paseo de los Tristes o de la calle Elvira.
Muchos recordamos las protestas que protagonizaron los vecinos de la Plaza Albert Einstein, hace ya unos años atrás, por el ruido que hacían los estudiantes y por la basura que amanecía al día siguiente. Antes, el macro-botellón era dentro de la ciudad, y es verdad que eran cientos los que se concentraban allí. Es lógica la postura de los vecinos. Se pensó en la posibilidad de prohibir el botellón. Pero, ¿cómo?. Granada es una ciudad universitaria. El precio de las copas está por las nubes y a la gente le gusta beber y salir. Todos estamos ya hartos de escuchar los debates de este tema que parece interminable. Y, seamos sinceros, aunque se prohibiese el botellón, la policía andaría loca detrás de los juerguistas, pues en todos los rincones seguiría habiendo muchachos bebiendo y de risas. Desde entonces, se optó por llevarse esta costumbre a las afueras de la ciudad, en concreto detrás del Hipercor, cerca de la vega granaína. Allí se congregan todos los jóvenes, muchos se llevan sus coches y dejan la música puesta a todo volumen. No sólo sirvió, sino que también se redujo la cifra de accidentes en estas noches de fiesta, pues se pusieron unos autobuses que recogían gratis a la gente, junto al botellón, y que tenían como destino las grandes discotecas ubicadas en los pueblos de la periferia de Granada.

Gente de fiesta en Plaza de Toros de Granada
Ahora hay rumores que apuntan a que se sigue queriendo prohibir esta tradición. Yo, sinceramente, no creo que eso debiera ser así. Los jóvenes nos divertimos hablando con nuestros amigos y bebiéndo copas a un precio mucho más económico. Además, en nuestra ciudad este asunto está muy bien montado. Aunque sigan las concentraciones por todas las calles, ya no son tan grandes como antes. Acudimos al Hipercor y nos encontramos con cientos de personas que buscan lo mismo que nosotros. ¿Por qué imponer la prohibición del botellón en Granada, cuando todo está bien montado?
Animo a todo el mundo a venir de fiesta a Granada. No importa cuándo, en mi ciudad hay buena fiesta todos los fines de semana, buen ambiente y muchos lugares donde poder elegir.
Fiesta, jolgorio, diversión, risas y miles de buenos momentos para los estudiantes...Pero también en Granada viven personas que ya no se dedican a estudiar y a pasarlo bien con los amigos...y quizás estas concentraciones estudiantiles no las vivan del mismo modo. Tras la marcha vienen las calles llenas de botellas y basura, cristales rotos, pintadas...Granada es una ciudad para disfrutarla. Y, sí, es cierto, los botellones es una forma de descubrir a la Reina Mora, sentados en las plazas del Albaycín, bebiendo con tus amigos, contemplando el embrujo de La Alhambra y luego bajar los callejones empedrados hasta los pubs del paseo de los Tristes o de la calle Elvira.
Muchos recordamos las protestas que protagonizaron los vecinos de la Plaza Albert Einstein, hace ya unos años atrás, por el ruido que hacían los estudiantes y por la basura que amanecía al día siguiente. Antes, el macro-botellón era dentro de la ciudad, y es verdad que eran cientos los que se concentraban allí. Es lógica la postura de los vecinos. Se pensó en la posibilidad de prohibir el botellón. Pero, ¿cómo?. Granada es una ciudad universitaria. El precio de las copas está por las nubes y a la gente le gusta beber y salir. Todos estamos ya hartos de escuchar los debates de este tema que parece interminable. Y, seamos sinceros, aunque se prohibiese el botellón, la policía andaría loca detrás de los juerguistas, pues en todos los rincones seguiría habiendo muchachos bebiendo y de risas. Desde entonces, se optó por llevarse esta costumbre a las afueras de la ciudad, en concreto detrás del Hipercor, cerca de la vega granaína. Allí se congregan todos los jóvenes, muchos se llevan sus coches y dejan la música puesta a todo volumen. No sólo sirvió, sino que también se redujo la cifra de accidentes en estas noches de fiesta, pues se pusieron unos autobuses que recogían gratis a la gente, junto al botellón, y que tenían como destino las grandes discotecas ubicadas en los pueblos de la periferia de Granada.

Gente de fiesta en Plaza de Toros de Granada
Ahora hay rumores que apuntan a que se sigue queriendo prohibir esta tradición. Yo, sinceramente, no creo que eso debiera ser así. Los jóvenes nos divertimos hablando con nuestros amigos y bebiéndo copas a un precio mucho más económico. Además, en nuestra ciudad este asunto está muy bien montado. Aunque sigan las concentraciones por todas las calles, ya no son tan grandes como antes. Acudimos al Hipercor y nos encontramos con cientos de personas que buscan lo mismo que nosotros. ¿Por qué imponer la prohibición del botellón en Granada, cuando todo está bien montado?
Animo a todo el mundo a venir de fiesta a Granada. No importa cuándo, en mi ciudad hay buena fiesta todos los fines de semana, buen ambiente y muchos lugares donde poder elegir.





