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LENGUAJE Y COMUNICACIÓN aNDRÉS yÁÑEZ oLIVARES
Acerca de
"SANCHO, SABÍAS QUE MÁS IGNORANTE ES AQUEL QUE SABE LEER Y NO LEE; QUE EL QUE NO SABE LEER"
Sindicación
 
CARTA PÚBLICA DE DENUNCIA
Señores Directorio Colegio Winterhill S.A.:

Me dirijo a ustedes para agradecerles por todo el apoyo que me brindaron frente a la lamentable situación cometida para con mi persona. Este respaldo fue de vital importancia para seguir manteniendo vivos los ideales y valores que me unieron al Colegio.
Hago la diferencia y sé que esta Institución permanecerá en el tiempo por el peso de su historia y que no se verá afectada por la mala gestión de un grupo de personas. Menciono estas palabras tras una conversación con el director del Colegio, en enero de este año, en la cual le manifesté mi malestar y mis cuestionamientos frente a un equipo pedagógico que no ha hecho bien su labor. Dejé claro que en estas condiciones, es decir, que nadie del equipo técnico renuncie o se haga responsable por el arbitrario e injusto despido cometido, resulta obvio que no aceptara continuar en el establecimiento. En un ambiente así, sería un año en el cual buscarían un sin número de razones para menospreciar mi trabajo profesional.
En dicha conversación, a su vez, manifesté que mi labor docente se ha caracterizado por la entrega y dedicación. Es en este punto que se me hace alusión a supuestos reclamos de alumnos y apoderados que nunca se informaron formalmente; ninguno de nosotros, colegas, se escapa del juicio público al que estamos expuestos constantemente. Por otra parte, mis Contenidos Mínimos Obligatorios están en norma con los del Ministerio y los libros de clases en sus leccionarios dan cuenta de eso. Otro argumento que se manifestó como “motivo” de mi despido, fue la postergación de pruebas (dos o tres en el año) lo cual se hizo por expresa petición de los profesores jefes y no de arbitrio de mi parte. En mis horas de clases los alumnos, siempre, permanecían en el aula, a menos que hubiese algún trabajo que hacer en biblioteca o en terreno. No podemos dejar de mencionar el hacinamiento que se vive en las salas de clases por lo cual, muchas veces, resulta imposible tener más de treinta alumnos en el aula. Sostuve un diálogo constante con los educandos frente a los requerimientos de la P.S.U, por consiguiente, creo, que esto se manifestó, plenamente, en la obtención del número 37 en el rating de colegios particulares en la región en la P.S.U. En fin, podríamos también mencionar en las condiciones en que hacemos clases y el tipo de alumno que uno tiene en relación a otros establecimientos. En pocas palabras, no es fácil hacer clases en el Colegio pero aún así resulta gratificante el desafío.
Estos puntos fueron hablados con el director, quien estuvo de acuerdo con mis planteamientos. Finalmente le hago sentir mi deseo de limpiar mi reputación y la de mi familia en función del daño moral que este tipo de personas cometió. Le pido una carta de disculpas públicas y formales para mi labor como docente, sin embargo, como es de costumbre, nada se hizo público y todo queda en la absoluta oscuridad. Siento que tengo el deber de compartir mi desafortunada experiencia, es por ello que adjunto la misiva que se elaboró a modo de disculpas (todavía no las encuentro) para que cada cual saque sus propias conclusiones.
Esperando sentar un precedente en la defensa de los derechos de los trabajadores, la transparencia y la democratización de la educación privada.

Atte.
Andrés Yánez Olivares
Profesor de lenguaje y comunicación.


Valparaíso, marzo de 2007