TARDO, PERO LLEGO
Sí, tardo en llegar, pero poco a poco se irán incrementando estas comunicaciones en la Web, para ir acercando mi pensamiento desde el mundo del arte.
Ayer se cumplieron 400 años de la primera publicación de El Quijote. ¿No es esto maravilloso?
Leer una obra de semejante envergadura 400 años después de su primera publicación.
Y al leerla, uno piensa que es vigente, que es actual, que el hombre sigue siendo aquel que fue y el que será. Que los problemas del hombre siguen siendo los mismos. El Bien, el Mal, la Vida, la Muerte y alguna otra cosita en el camino.
De lo que hoy se escribe, de lo que hoy se cuenta: ¿cuántas obras recorrerán 400 años? ¿Llegará alguna? Caramba, si pudiésemos saberlo sería fabuloso, porque entonces uno leería aquello que sabe, desde el inicio, que será eterno.
Y si es eterno, quiere decir que se corresponde con lo más hondo del hombre, con la problemática del hombre, con la verdadera existencia del hombre. Y entonces por ello la trascendencia en el tiempo.
Si El Quijote hubiese sido una nimiedad, una estupidez, no estaríamos festejando sus 400 años de vida.
De esto trata el arte. O de esto se trata en el arte.
Bien, intentaré entonces estar más seguido en el Blogs.
Saludos.
Ayer se cumplieron 400 años de la primera publicación de El Quijote. ¿No es esto maravilloso?
Leer una obra de semejante envergadura 400 años después de su primera publicación.
Y al leerla, uno piensa que es vigente, que es actual, que el hombre sigue siendo aquel que fue y el que será. Que los problemas del hombre siguen siendo los mismos. El Bien, el Mal, la Vida, la Muerte y alguna otra cosita en el camino.
De lo que hoy se escribe, de lo que hoy se cuenta: ¿cuántas obras recorrerán 400 años? ¿Llegará alguna? Caramba, si pudiésemos saberlo sería fabuloso, porque entonces uno leería aquello que sabe, desde el inicio, que será eterno.
Y si es eterno, quiere decir que se corresponde con lo más hondo del hombre, con la problemática del hombre, con la verdadera existencia del hombre. Y entonces por ello la trascendencia en el tiempo.
Si El Quijote hubiese sido una nimiedad, una estupidez, no estaríamos festejando sus 400 años de vida.
De esto trata el arte. O de esto se trata en el arte.
Bien, intentaré entonces estar más seguido en el Blogs.
Saludos.
SE REABRE UNA MUESTRA
La exposición de León Ferrari se reabre, por una medida adoptada por la Sala 1 de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La controvertida muestra podrá verse desde el 2 de enero, al 28 de febrero del año venidero.
Recomiendo su recorrida.
La controvertida muestra podrá verse desde el 2 de enero, al 28 de febrero del año venidero.
Recomiendo su recorrida.
A PASADO MUCHO TIEMPO
Pero nuevamente heme aquí, intentándolo una vez más.
Sucedieron cosas, separación, mudanza, la pérdida de mi conexión a la Web y otras situaciones más, pero ya estoy de vuelta.
Ahora sí.
Y que sea un gran Año para todos.
Por un mundo en Paz.
Sin hambre
Sucedieron cosas, separación, mudanza, la pérdida de mi conexión a la Web y otras situaciones más, pero ya estoy de vuelta.
Ahora sí.
Y que sea un gran Año para todos.
Por un mundo en Paz.
Sin hambre
HISTORIAS DE VIDA
La de quienes dejan su país, su patria, su lugar de nacimiento que es identidad, nacionalidad, idioma.
Los que llegaron hace muchos años a la Argentina, como tierra de promisión, seguramente con la esperanza en bandolera y haciendo votos por un futuro venturoso.
Llegaron a estas tierras, rearmaron sus historias, otros construyeron sus hogares y dieron hijos a esta nueva Patria.
Padres que después fueron abuelos, hombres y mujeres de trabajo, forjadores de sus propias historias.
Y esos abuelos, muchos de ellos ya bisabuelos, aún con vida, ven como aquel trabajo, aquella quimera, aquella tierra de promesa, de esperanza, hoy alberga a sus nietos y bisnietos en un estado de precariedad impensable cuando ellos llegaron como inmigrantes. Una tierra, un país desdibujado, deshilachado, con millones de sus descendencias sin trabajo, con miles y miles de sus nietos y bisnietos padeciendo hambre.
¿Qué sentirán? ¿Qué pasará por sus cabezas?
Seguramente, dolor, mucho dolor y quebranto.
Los que llegaron hace muchos años a la Argentina, como tierra de promisión, seguramente con la esperanza en bandolera y haciendo votos por un futuro venturoso.
Llegaron a estas tierras, rearmaron sus historias, otros construyeron sus hogares y dieron hijos a esta nueva Patria.
Padres que después fueron abuelos, hombres y mujeres de trabajo, forjadores de sus propias historias.
Y esos abuelos, muchos de ellos ya bisabuelos, aún con vida, ven como aquel trabajo, aquella quimera, aquella tierra de promesa, de esperanza, hoy alberga a sus nietos y bisnietos en un estado de precariedad impensable cuando ellos llegaron como inmigrantes. Una tierra, un país desdibujado, deshilachado, con millones de sus descendencias sin trabajo, con miles y miles de sus nietos y bisnietos padeciendo hambre.
¿Qué sentirán? ¿Qué pasará por sus cabezas?
Seguramente, dolor, mucho dolor y quebranto.
¿HASTA CUÁNDO?
Lo que sigue, es una barbaridad que ocurre comunmente en Argentina, con muchos funcionarios y con personas que tienen acceso a los poderes de turno.
"El acto fue organizado en el Auditorium del Carmen para conmemorar los 30 años del asesinato de Jordán Bruno Genta, uno de los ideólogos históricos del nacionalismo de ultraderecha en la Argentina. Y el momento de mayor entusiasmo sobrevino cuando el orador, Antonio Caponetto, definió la situación actual: "La democracia no está enferma. La democracia es la enfermedad"
Así se expresan, asi continúan con sus aberrantes prácticas, así es como desaparecieron miles de argentinos, porque pensaban distinto a como piensa este señor.
Pero agrego que el señor Bruno Genta, fue uno de los ideólogos de las temibles AAA Tres A, que dieron inicio a la masacre de militantes que se oponían al gobierno militar de los años 70, antes de la asunción de la dictadura asesina que desapareció a 30.000 personas.
En Argentina costará mucho llegar a una paz verdadera, a una solidaridad verdadera y a la aceptación del otro aunque piense y sienta distinto.
"El acto fue organizado en el Auditorium del Carmen para conmemorar los 30 años del asesinato de Jordán Bruno Genta, uno de los ideólogos históricos del nacionalismo de ultraderecha en la Argentina. Y el momento de mayor entusiasmo sobrevino cuando el orador, Antonio Caponetto, definió la situación actual: "La democracia no está enferma. La democracia es la enfermedad"
Así se expresan, asi continúan con sus aberrantes prácticas, así es como desaparecieron miles de argentinos, porque pensaban distinto a como piensa este señor.
Pero agrego que el señor Bruno Genta, fue uno de los ideólogos de las temibles AAA Tres A, que dieron inicio a la masacre de militantes que se oponían al gobierno militar de los años 70, antes de la asunción de la dictadura asesina que desapareció a 30.000 personas.
En Argentina costará mucho llegar a una paz verdadera, a una solidaridad verdadera y a la aceptación del otro aunque piense y sienta distinto.
EN EL BAR obra de mi autoría

PRIMER DÍA
Sí.
Primer día de publicación.
Del Obelisco. Porque Buenos Aires tiene Alma.
Y a ella, no nos une el Amor, sino el Espanto.
Que sea entonces.
Primer día de publicación.
Del Obelisco. Porque Buenos Aires tiene Alma.
Y a ella, no nos une el Amor, sino el Espanto.
Que sea entonces.
El Tiempo inmemorial.
Escribir es un dato de la realidad.
Se escribe. Entonces sucede, acontece.
Marcelo Dos Santos respondió a uno de los escritos. Significa esto que se da inicio a la propuesta. Claro, el blogs tiene cometido.
Pero el asunto es la difusión del mismo, cómo hacer para que otros lean y a la vez participen en un intercambio de ideas.
Cometido: La Idea.
¿Qué ideamos?
O los idiotas de siempre. O los Ideotas, más las ideotas.
Escribo cualquier cosa. No. Cualquier cosa no. Escribo. ¿Qué escribo?
Sobre el mundo del arte. No, tampoco sobre esto.
Bueno, sobre este mundo. Menos.
Entonces no escribo nada.
Hago graffittis.
Mejor no hacer nada e irme a dormir.
Hoy es un día de esos.
O de aquellos.
Pero es un día. No cualquier día, sino este día.
Y este día es todos los días, es toda la vida.
¿Debo entonces cuidar bien de este día?
Este día, es la eternidad.
Querido, este día está perdido.
No has escrito nada. Me diría ella.
Ella que ahora está con otro. Con el que yo le presenté. Y seguramente, le estará diciendo: cuánto has hecho hoy, mi amor.
Y mientras, Deola, se sigue mirando en el frío del espejo. Se mira por toda la eternidad, porque allí la puso Pavese para siempre.
Y me dijo Long-Honi: "cuando mires la foto de Pavese, llamame por teléfono". Y todo, porque interpretó que si miraba la foto de Cesare, terminaría como él. Ya se sabe como.
Y sí, la foto es aquella un mes antes del suicidio. Es llamativa. Digo: te llama.
Pero Henry Miller, en una cama, riéndose a carcajadas junto a Lawrence Durrell, me refresca, me congratula, me gratifica. Está pegada en la pared del taller, tapando la de Cesare.
Long, no importa. Igual te llamaré.
La condición hace al hombre. O es el hombre la condición.
Dejame pensarlo un poquito.
La Novela saldrá, tendrá gestación y parto.
Es tiempo de escribir a manos llenas.
Acontezco hoy.
Se escribe. Entonces sucede, acontece.
Marcelo Dos Santos respondió a uno de los escritos. Significa esto que se da inicio a la propuesta. Claro, el blogs tiene cometido.
Pero el asunto es la difusión del mismo, cómo hacer para que otros lean y a la vez participen en un intercambio de ideas.
Cometido: La Idea.
¿Qué ideamos?
O los idiotas de siempre. O los Ideotas, más las ideotas.
Escribo cualquier cosa. No. Cualquier cosa no. Escribo. ¿Qué escribo?
Sobre el mundo del arte. No, tampoco sobre esto.
Bueno, sobre este mundo. Menos.
Entonces no escribo nada.
Hago graffittis.
Mejor no hacer nada e irme a dormir.
Hoy es un día de esos.
O de aquellos.
Pero es un día. No cualquier día, sino este día.
Y este día es todos los días, es toda la vida.
¿Debo entonces cuidar bien de este día?
Este día, es la eternidad.
Querido, este día está perdido.
No has escrito nada. Me diría ella.
Ella que ahora está con otro. Con el que yo le presenté. Y seguramente, le estará diciendo: cuánto has hecho hoy, mi amor.
Y mientras, Deola, se sigue mirando en el frío del espejo. Se mira por toda la eternidad, porque allí la puso Pavese para siempre.
Y me dijo Long-Honi: "cuando mires la foto de Pavese, llamame por teléfono". Y todo, porque interpretó que si miraba la foto de Cesare, terminaría como él. Ya se sabe como.
Y sí, la foto es aquella un mes antes del suicidio. Es llamativa. Digo: te llama.
Pero Henry Miller, en una cama, riéndose a carcajadas junto a Lawrence Durrell, me refresca, me congratula, me gratifica. Está pegada en la pared del taller, tapando la de Cesare.
Long, no importa. Igual te llamaré.
La condición hace al hombre. O es el hombre la condición.
Dejame pensarlo un poquito.
La Novela saldrá, tendrá gestación y parto.
Es tiempo de escribir a manos llenas.
Acontezco hoy.
Siguiendo con la creación en el Arte
"Como si la mejor cualidad no viniera de la calidad"
Estas palabras pertenecen a Eduardo Mallea, escritor argentino, autor de obras muy bellas y profundas como La Bahía del silencio y La Historia de una pasión argentina entre otras, me permite dar inicio al siguiente comentario: ¿Es la calidad un argumento para definir lo cualitativo?
En tiempos actuales, observo verdaderamente obras de calidad, muy bien hechas, cuidadas en su factura y concepción; pero son obras vacías de contenido, salvo, si se quiere darle un sentido, el de la forma.
Formas que insisto, están bien hechas, rigurosamente bien hechas muchas de ellas. Y las observo, recorro galerías y centros culturales y casi siempre, pareciera ser que son las mismas obras. Y no, son de distintos autores que se expresan de manera parecida, como si hubiese una corriente entre ellos. Pero sé que a veces, ni siquiera se conocen.
¿Qué es entonces lo que acontece en el mundo del arte?
Podría decirse una crisis. Y si alguien alguna vez dijo "Arte de la crisis o crisis del arte", creo que estamos ante la crisis de los artistas que apuestan únicamente al que dirán de los críticos.
Leí una vez en una revista especializada lo siguiente: "Antes, el artista creaba, el crítico opinaba y el público gustaba. Hoy, el mercado le dice al crítico que le diga al artista que es lo que tiene que hacer" Lamentablemente no sé de quien es esa frase, pero adhiero notablemente a ella.
Dejo por hoy, seguiré en otro día pues este tema me resulta interesante para debatirlo con aquellas personas que deseen hacerlo.
Estas palabras pertenecen a Eduardo Mallea, escritor argentino, autor de obras muy bellas y profundas como La Bahía del silencio y La Historia de una pasión argentina entre otras, me permite dar inicio al siguiente comentario: ¿Es la calidad un argumento para definir lo cualitativo?
En tiempos actuales, observo verdaderamente obras de calidad, muy bien hechas, cuidadas en su factura y concepción; pero son obras vacías de contenido, salvo, si se quiere darle un sentido, el de la forma.
Formas que insisto, están bien hechas, rigurosamente bien hechas muchas de ellas. Y las observo, recorro galerías y centros culturales y casi siempre, pareciera ser que son las mismas obras. Y no, son de distintos autores que se expresan de manera parecida, como si hubiese una corriente entre ellos. Pero sé que a veces, ni siquiera se conocen.
¿Qué es entonces lo que acontece en el mundo del arte?
Podría decirse una crisis. Y si alguien alguna vez dijo "Arte de la crisis o crisis del arte", creo que estamos ante la crisis de los artistas que apuestan únicamente al que dirán de los críticos.
Leí una vez en una revista especializada lo siguiente: "Antes, el artista creaba, el crítico opinaba y el público gustaba. Hoy, el mercado le dice al crítico que le diga al artista que es lo que tiene que hacer" Lamentablemente no sé de quien es esa frase, pero adhiero notablemente a ella.
Dejo por hoy, seguiré en otro día pues este tema me resulta interesante para debatirlo con aquellas personas que deseen hacerlo.
SOBRE LA CREACION EN EL ARTE
Vengo pensando hace unos días sobre el tema de la creación en el arte, porque, en algunas listas de correo-e, hemos entablado el tema.
Casualmente, o no tan casualmente, di con esta nota en la Revista Ñ de Buenos Aires, que transcribo. Se acerca y mucho a lo que acontece en estos tiempos sobre el cómo y sobre qué se estañ haciendo en el mundo de la expresión artística.
Va la nota:
Un arte de la desesperanza
El colega me agarra de un brazo, al término de la proyección. Y me pregunta, alelado: "¿Qué es esto?" "Lo que viste", le respondo; "se trata de un anciano que busca una mecha para el calentador por la zona Oeste del Gran Buenos Aires" "¿Y qué pasa?", insiste. "Eso: que busca, busca y no la encuentra" El amigo me mira incrédulo. No tendría que asombrarse tanto. Películas como "La Mecha", de Raúl Perrone, abundan en el cine argentino de estos tiempos. Se enhebran historias íntimas, de por aquí nomás, con intérpretes no profesionales, se pide un crédito al Instituto de Cinematografia y ya estamos a las puertas del estreno y los festivales.
El cine es una apuesta maravillosa. Acabamos de redescubrir el neorrealismo. Pero se nos ocurre que aquellas películas de Rossellini y De Sica apuntaban a otra zona, tenían otro vuelo, marcaban para siempre al espectador.
Había una poesía de la desesperanza que acá no existe. Hitchcock decía, acaso con extrema crueldad: "Nadie paga una platea para ver lo que pasa a la vuelta de la esquina" Opinaba que la pantalla debía estar cargada de momentos excepcionales. Su fórmula era poner a un hombre del común, en una situación poco común.
El cine argentino de hoy cree que pasear una cámara por barrios carenciados es denunciar un estado de cosas.
Buñuel probó en "Los olvidados" que la marginalidad, para de veras conmover, debía ir de la mano de la tragedia. En cualquier caso se trata de eso que en otros tiempos se conocía como "hondura dramática". Maneras de contar, capacidad para tender puentes. Identificación. Adrián Catáneo mostró en "Bolivia" que se puede, en blanco y negro y sin estrellas.
No le hechemos la culpa a los presupuestos exiguos: apostemos a la imaginación, a lo que en serio nos puede llegar a doler. No hay historias chiquitas si sabemos contarlas. "Romance del Aniceto y la Francisca" o "El dependiente" iban de lo mínimo a lo enorme y el espectador se quedaba clavado en la butaca.
Lograr ese milagro es el gran desafío.
Pintar la aldea es cosa muy seria.
El artículo está firmado por Jorge Carnevale y me pareció muy interesante para dar inicio a una conversación acerca del contenido y forma en el universo del arte.
Casualmente, o no tan casualmente, di con esta nota en la Revista Ñ de Buenos Aires, que transcribo. Se acerca y mucho a lo que acontece en estos tiempos sobre el cómo y sobre qué se estañ haciendo en el mundo de la expresión artística.
Va la nota:
Un arte de la desesperanza
El colega me agarra de un brazo, al término de la proyección. Y me pregunta, alelado: "¿Qué es esto?" "Lo que viste", le respondo; "se trata de un anciano que busca una mecha para el calentador por la zona Oeste del Gran Buenos Aires" "¿Y qué pasa?", insiste. "Eso: que busca, busca y no la encuentra" El amigo me mira incrédulo. No tendría que asombrarse tanto. Películas como "La Mecha", de Raúl Perrone, abundan en el cine argentino de estos tiempos. Se enhebran historias íntimas, de por aquí nomás, con intérpretes no profesionales, se pide un crédito al Instituto de Cinematografia y ya estamos a las puertas del estreno y los festivales.
El cine es una apuesta maravillosa. Acabamos de redescubrir el neorrealismo. Pero se nos ocurre que aquellas películas de Rossellini y De Sica apuntaban a otra zona, tenían otro vuelo, marcaban para siempre al espectador.
Había una poesía de la desesperanza que acá no existe. Hitchcock decía, acaso con extrema crueldad: "Nadie paga una platea para ver lo que pasa a la vuelta de la esquina" Opinaba que la pantalla debía estar cargada de momentos excepcionales. Su fórmula era poner a un hombre del común, en una situación poco común.
El cine argentino de hoy cree que pasear una cámara por barrios carenciados es denunciar un estado de cosas.
Buñuel probó en "Los olvidados" que la marginalidad, para de veras conmover, debía ir de la mano de la tragedia. En cualquier caso se trata de eso que en otros tiempos se conocía como "hondura dramática". Maneras de contar, capacidad para tender puentes. Identificación. Adrián Catáneo mostró en "Bolivia" que se puede, en blanco y negro y sin estrellas.
No le hechemos la culpa a los presupuestos exiguos: apostemos a la imaginación, a lo que en serio nos puede llegar a doler. No hay historias chiquitas si sabemos contarlas. "Romance del Aniceto y la Francisca" o "El dependiente" iban de lo mínimo a lo enorme y el espectador se quedaba clavado en la butaca.
Lograr ese milagro es el gran desafío.
Pintar la aldea es cosa muy seria.
El artículo está firmado por Jorge Carnevale y me pareció muy interesante para dar inicio a una conversación acerca del contenido y forma en el universo del arte.
MÁS CERCANO
Bien, se acercaron los días de publicación.
Estremecen las noticias del mundo.
Mejor dicho: las noticias sobre lo que acontece en el mundo por causa del hombre.
El hombre que ha perdido el rumbo.
Una noticia en un diario de Buenos Aires, lleva como título: "Narcos y homicidas, entre los candidatos en Brasil. Cerca del 20% de los 1.100 aspirantes a cargos municipales, están procesados"
Quiere decir, que el hombre se ha desquiciado, definitivamente. Ya no sólo las bandas se organizan para sus fechorías, sino que ahora, buscan legalizarse directamente con cargos en el estado.
Y así como sucede esto, también los dueños del Mercado (o sea del Mundo) se organizan para continuar hambreando de manera pavorosa a la mayría de los habitantes del planeta.
Entoces ya no habrá diferencias. Los que ostenten los cargos municipales, se asociarán con los poderes económicos y la cuestión será mucho más difícil
Estamos en un embudo de violencia. El retorno, será casi imposible.
Los que tienen hambre, arrasarán con las ciudades, arrasarán con los dueños del dinero. Y estos, al defenderse, dejarán tendales de muertos.
¿Pesimismo o realidad?
¿Acontecer o simplemente apreciaciones de un descastado?
¿Quién lo sabe?
Apostemos a la esperanza.
Estremecen las noticias del mundo.
Mejor dicho: las noticias sobre lo que acontece en el mundo por causa del hombre.
El hombre que ha perdido el rumbo.
Una noticia en un diario de Buenos Aires, lleva como título: "Narcos y homicidas, entre los candidatos en Brasil. Cerca del 20% de los 1.100 aspirantes a cargos municipales, están procesados"
Quiere decir, que el hombre se ha desquiciado, definitivamente. Ya no sólo las bandas se organizan para sus fechorías, sino que ahora, buscan legalizarse directamente con cargos en el estado.
Y así como sucede esto, también los dueños del Mercado (o sea del Mundo) se organizan para continuar hambreando de manera pavorosa a la mayría de los habitantes del planeta.
Entoces ya no habrá diferencias. Los que ostenten los cargos municipales, se asociarán con los poderes económicos y la cuestión será mucho más difícil
Estamos en un embudo de violencia. El retorno, será casi imposible.
Los que tienen hambre, arrasarán con las ciudades, arrasarán con los dueños del dinero. Y estos, al defenderse, dejarán tendales de muertos.
¿Pesimismo o realidad?
¿Acontecer o simplemente apreciaciones de un descastado?
¿Quién lo sabe?
Apostemos a la esperanza.
DISCONTINUIDAD
La discontinuidad me satura.
Todos los días me prometo que escribiré todos los días.
Es imposible luego el encuentro.
De todos modos, aquí nuevamente, deseando que se cumpla la cotidianeidad de la espera.
Sí. "Las esperas inexorablemente se cumplen"
El espacio abunda.
Abundancia existencial.
Los juegos de la memoria y otros rituales que se encargan de la protección. Y uno queda al amparo de las inclemencias de uno mismo.
Ser una gárgola para soportar las tempestades, los vendavales.
Lucha despiadada. Lucha injusta en las diferencias.
Uno cuenta con tan poco.
Y la incertidumbre, la inestabilidad de un planeta que día a día es cada vez más golpeado. La inestabilidad y la precariedad de las existencias de las personas que habitan el mundo.
El mundo todo en el Universo todo.
Y el Todo Universal. Energía Absoluta.
Se movilizan las entrañas de la Tierra, se arremolinan los mares, se huracanan los vientos y entonces la precariedad de la vida se torna evidencia.
Y el hombre. Ese hombre que mata, que mutila, que asesina, que secuestra en miles, nombrando ya sea a dios, a religiones, a ideologías. Y el dolor inenarrable de niños inocentes que no pidieron venir a este mundo, sino que fueron nacidos por sus padres y tienen que padecer lo indescriptible por culpa de esos adultos que sólo ven la muerte, la destrucción, la conquista de economías injustas, cada vez más injustas, porque el hambre también arrasa.
Y seguir. Seguir como sea, como se pueda.
Y llegar a comprender que este viento helado y frío que golpea en mis mejillas, no es otra cosa que la infinita soledad.
Todos los días me prometo que escribiré todos los días.
Es imposible luego el encuentro.
De todos modos, aquí nuevamente, deseando que se cumpla la cotidianeidad de la espera.
Sí. "Las esperas inexorablemente se cumplen"
El espacio abunda.
Abundancia existencial.
Los juegos de la memoria y otros rituales que se encargan de la protección. Y uno queda al amparo de las inclemencias de uno mismo.
Ser una gárgola para soportar las tempestades, los vendavales.
Lucha despiadada. Lucha injusta en las diferencias.
Uno cuenta con tan poco.
Y la incertidumbre, la inestabilidad de un planeta que día a día es cada vez más golpeado. La inestabilidad y la precariedad de las existencias de las personas que habitan el mundo.
El mundo todo en el Universo todo.
Y el Todo Universal. Energía Absoluta.
Se movilizan las entrañas de la Tierra, se arremolinan los mares, se huracanan los vientos y entonces la precariedad de la vida se torna evidencia.
Y el hombre. Ese hombre que mata, que mutila, que asesina, que secuestra en miles, nombrando ya sea a dios, a religiones, a ideologías. Y el dolor inenarrable de niños inocentes que no pidieron venir a este mundo, sino que fueron nacidos por sus padres y tienen que padecer lo indescriptible por culpa de esos adultos que sólo ven la muerte, la destrucción, la conquista de economías injustas, cada vez más injustas, porque el hambre también arrasa.
Y seguir. Seguir como sea, como se pueda.
Y llegar a comprender que este viento helado y frío que golpea en mis mejillas, no es otra cosa que la infinita soledad.
Un domingo
Hace tiempo que no estoy en el Blogs.
¿Por qué será?
Como en los Diarios, no se está todos los días. No se está en uno, porque tal vez la intemperie.
Qué acontece en el mundo.
Si hasta parece que temblaran los cimientos de la civilización.
Y los ayes, los gritos lastimeros de una humanidad maltrecha, doliente, cosificada al extremos de que ya la vida nada vale.
La cosa. El objeto. La mercancía. Ganancias, sólo ganancias.
Los mercaderes de la muerte así lo determinan, así lo expanden por todo el planeta.
Y los que no consumen, es porque están afuera de toda posibilidad. Se cuentan por miles de millones. Nada tienen, nada les queda, deambulan hambrientos a la espera. Que no llega y entonces, la muerte. Y el hambre avanza como plaga, ocasionada por los señores del poder. La muerte también avanza. La violencia expandida en derredor de todos. Ya no hay lugar en el planeta donde repararse, donde guarecerse.
Y el hombre continúa su camino esperanzado, continúa haciendo, peregrinando para llegar al lugar de la esperanza.
Un mundo en Paz, con Justicia, un mundo en el cual los niños no mueran de hambre por culpa de los adultos.
Otro mundo en este mundo.
¿Por qué será?
Como en los Diarios, no se está todos los días. No se está en uno, porque tal vez la intemperie.
Qué acontece en el mundo.
Si hasta parece que temblaran los cimientos de la civilización.
Y los ayes, los gritos lastimeros de una humanidad maltrecha, doliente, cosificada al extremos de que ya la vida nada vale.
La cosa. El objeto. La mercancía. Ganancias, sólo ganancias.
Los mercaderes de la muerte así lo determinan, así lo expanden por todo el planeta.
Y los que no consumen, es porque están afuera de toda posibilidad. Se cuentan por miles de millones. Nada tienen, nada les queda, deambulan hambrientos a la espera. Que no llega y entonces, la muerte. Y el hambre avanza como plaga, ocasionada por los señores del poder. La muerte también avanza. La violencia expandida en derredor de todos. Ya no hay lugar en el planeta donde repararse, donde guarecerse.
Y el hombre continúa su camino esperanzado, continúa haciendo, peregrinando para llegar al lugar de la esperanza.
Un mundo en Paz, con Justicia, un mundo en el cual los niños no mueran de hambre por culpa de los adultos.
Otro mundo en este mundo.
Seguir
Uno escribe.
No porque no quiere, sino porque no puede.
Acontecemos hoy.
No porque no quiere, sino porque no puede.
Acontecemos hoy.
Otro día
Sí, han pasado algunos días desde aquel último miércoles.
Y también acontecieron muchas cosas.
La Civilización pareciera ser que tiene sus cimientos resquebrajados. La violencia desatada por doquier, no da respiro al dolor, a la tristeza, a la desolación. Cotidianamente, hora tras hora, la muerte violenta de habitantes del planeta, nos muestra crudamente que el hombre ha perdido el rumbo.
¿Dónde la esperanza? ¿Dónde la Utopía? ¿Dónde el futuro?
¿Dónde están aquellas horas, aquellos días en los cuales críamos que podíamos hacer un mundo mejor?
El futuro cada día está más cerca. La velocidad es de vértigo. Y no sabemos hacia dónde vamos.
Estamos al borde del abismo.
Y quienes gobiernan el planeta, son quienes nos han empujado hacia ese abismo.
Los mercaderes de la muerte han instalado al Dios Mercado y en su nombre, las nuevas cruzadas invaden, violentan, arrasan, asesinan, torturan, pero mostrándonos en imagenes que el mundo está bien, que nada de eso ocurre, que sólo se trata de luchar contra quienes pretenden oponerse a ese Dios Mercado, que nos dará el bienestar y la posibilidad de ser libres.
Mientras, seguiremos, mal que les pese, diciendo que otro mundo es posible en este mundo.
Y también acontecieron muchas cosas.
La Civilización pareciera ser que tiene sus cimientos resquebrajados. La violencia desatada por doquier, no da respiro al dolor, a la tristeza, a la desolación. Cotidianamente, hora tras hora, la muerte violenta de habitantes del planeta, nos muestra crudamente que el hombre ha perdido el rumbo.
¿Dónde la esperanza? ¿Dónde la Utopía? ¿Dónde el futuro?
¿Dónde están aquellas horas, aquellos días en los cuales críamos que podíamos hacer un mundo mejor?
El futuro cada día está más cerca. La velocidad es de vértigo. Y no sabemos hacia dónde vamos.
Estamos al borde del abismo.
Y quienes gobiernan el planeta, son quienes nos han empujado hacia ese abismo.
Los mercaderes de la muerte han instalado al Dios Mercado y en su nombre, las nuevas cruzadas invaden, violentan, arrasan, asesinan, torturan, pero mostrándonos en imagenes que el mundo está bien, que nada de eso ocurre, que sólo se trata de luchar contra quienes pretenden oponerse a ese Dios Mercado, que nos dará el bienestar y la posibilidad de ser libres.
Mientras, seguiremos, mal que les pese, diciendo que otro mundo es posible en este mundo.
Miércoles
Ocho de la noche.
Buenos Aires que se cubre de nubes, seguramente lloverá. Otoño que se expresa, cercano el Invierno. Tal vez, sea esta la identidad de esta ciudad con alma, de esta ciudad ahora plena de violencia, y quizá, cumpliendo aquella sentencia de Borges: "No nos une el amor, sino el espanto. Será por eso que la quiero tanto".
Trabajo en las páginas de La Revista, trascribo un texto sobre Kafka. También hice la transcripción del envío que me hiciera desde Mar del Plata Jaro Godoy, que como siempre es hondo, intenso. Su tema, esta vez, trata de los poetas que decidieron quitarse la vida, jóvenes y no tanto, trata sobre los escritores que cortaron su vida. Lo publicaré el próximo quince de junio y ese día lanzaré la comunicación a quienes están suscriptos a las listas de correo, diciéndoles que podrán recorrer las páginas de ArtePar.
Aspiro a una revista de profundos contenidos, a una revista que signifique una necesidad para quienes recorran sus páginas, una necesidad a modo de consulta. Ya será.
Mientras, continúo con la tarea.
Buenos Aires que se cubre de nubes, seguramente lloverá. Otoño que se expresa, cercano el Invierno. Tal vez, sea esta la identidad de esta ciudad con alma, de esta ciudad ahora plena de violencia, y quizá, cumpliendo aquella sentencia de Borges: "No nos une el amor, sino el espanto. Será por eso que la quiero tanto".
Trabajo en las páginas de La Revista, trascribo un texto sobre Kafka. También hice la transcripción del envío que me hiciera desde Mar del Plata Jaro Godoy, que como siempre es hondo, intenso. Su tema, esta vez, trata de los poetas que decidieron quitarse la vida, jóvenes y no tanto, trata sobre los escritores que cortaron su vida. Lo publicaré el próximo quince de junio y ese día lanzaré la comunicación a quienes están suscriptos a las listas de correo, diciéndoles que podrán recorrer las páginas de ArtePar.
Aspiro a una revista de profundos contenidos, a una revista que signifique una necesidad para quienes recorran sus páginas, una necesidad a modo de consulta. Ya será.
Mientras, continúo con la tarea.
Martes
Diez de la noche en Buenos Aires.
Han sido días de trabajo en el centro Cultural Recoleta, la muestra de Francisco Leiro ya está montada y quedó muy buena. Sus esculturas ocupan toda la Sala cronopios y hubo por la mañana un desayuno para la prensa.
Leiro habló, explicó, contó como realizó algunas de las obras allí expuestas, como a los dieciseis años supo que sería artista y cual es el sentido de su expresión, del contenido de sus esculturas.
Hay una zona dramática y otra que recurre al humor, al sarcasmo. Pero hay unidad entre los trabajos que son producto de distintas épocas del artista.
La muestra, comisariada por Santiago B. Olmo, reunirá una treintena de piezas pertenecientes a la colección del artista, como así también, del Centro Gallego de Arte Contemporáneo, Xunta de Galicia y Galería Malborough, y ejemplificará la trayectoria artística de Francisco Leiro desde los años ochenta hasta nuestros días.
Lejos de articular su obra en grupos temáticos cerrados, Leiro desarrolla sus distintas esculturas de modo simultáneo y paralelo, dando familias que se acercan indistintamente al humor, a la tragedia o al volumen mueble,ofreciendo al espectador una nueva mitología a modo de bestiario fantástico.
En el inicio de su carrera y durante sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Santiago de Compostela, Leiro se acercará al surrealismo no tanto por modernidad como por su acción liberadora, en un momento en el que España vive un periodo de experimentación creativa y de reivindicación de las tradiciones nacionales y locales coincidiendo con la muerte de Franco y el inicio de la transición.
Posteriormente se traslada a Madrid para estudiar en la Escuela de Bellas Artes, aunque se mantiene siempre en contacto con el ambiente artístico gallego. En este momento presenta diversas exposiciones individuales en las que sus objetos y personajes imposibles, serán sustituídos por imágenes que recuperan la tradición cultural gallega, de la estatuaria celta a la talla renacentista y barroca; la crítica lo ubica dentro de la corriente neo-expresionista alemana.
Del 8 de junio al 25 de julio – SALA CRONOPIOS
Han sido días de trabajo en el centro Cultural Recoleta, la muestra de Francisco Leiro ya está montada y quedó muy buena. Sus esculturas ocupan toda la Sala cronopios y hubo por la mañana un desayuno para la prensa.
Leiro habló, explicó, contó como realizó algunas de las obras allí expuestas, como a los dieciseis años supo que sería artista y cual es el sentido de su expresión, del contenido de sus esculturas.
Hay una zona dramática y otra que recurre al humor, al sarcasmo. Pero hay unidad entre los trabajos que son producto de distintas épocas del artista.
La muestra, comisariada por Santiago B. Olmo, reunirá una treintena de piezas pertenecientes a la colección del artista, como así también, del Centro Gallego de Arte Contemporáneo, Xunta de Galicia y Galería Malborough, y ejemplificará la trayectoria artística de Francisco Leiro desde los años ochenta hasta nuestros días.
Lejos de articular su obra en grupos temáticos cerrados, Leiro desarrolla sus distintas esculturas de modo simultáneo y paralelo, dando familias que se acercan indistintamente al humor, a la tragedia o al volumen mueble,ofreciendo al espectador una nueva mitología a modo de bestiario fantástico.
En el inicio de su carrera y durante sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Santiago de Compostela, Leiro se acercará al surrealismo no tanto por modernidad como por su acción liberadora, en un momento en el que España vive un periodo de experimentación creativa y de reivindicación de las tradiciones nacionales y locales coincidiendo con la muerte de Franco y el inicio de la transición.
Posteriormente se traslada a Madrid para estudiar en la Escuela de Bellas Artes, aunque se mantiene siempre en contacto con el ambiente artístico gallego. En este momento presenta diversas exposiciones individuales en las que sus objetos y personajes imposibles, serán sustituídos por imágenes que recuperan la tradición cultural gallega, de la estatuaria celta a la talla renacentista y barroca; la crítica lo ubica dentro de la corriente neo-expresionista alemana.
Del 8 de junio al 25 de julio – SALA CRONOPIOS
Domingo
Se inicia la tarde.
Sol, fresco y el Otoño que se expresa de la mejor manera.
Verdi en la Radio Clásica, con Las Cuatro Piezas Sacras; una belleza sideral.
Emoción Argentina: Gastón Gaudio acaba de consagrarse campeón en Roland Garros, pero su contrincante fue Guillermo Coria; o sea, que dos argentinos han disputado una increible final, durante más de tres horas y media. Sentimiento nacional.
Hablé con Álvaro, mi hijo, sobre la Puerta del Infierno del Gran Rodin. Encontramos una fotografía en Internet, que es bellísima, nítida y pudimos hablar sobre ese laboratorio de ideas que fue para el Maestro, la elaboración de la puerta. Le conté que de allí Rodin sacó muchísimas obras, como El Pensador, Ugolino, Las Tres Sombras y tantas más que luego pudieron verse en forma aislada, como testimonio de la capacidad creadora y productiva de este para mí, el más grande de todos los escultores.
Claro, se me dirá Miguel Ángel. Pero éste no era un escultor, sino un Semidios.
En Argentina las dos y media de la tarde.
Trabajo en las páginas de La Revista, mientras Erika, mi hija de 8 años, juega cerca de mí, me habla cada tanto, me hace preguntas y me espera para que compartamos su juego.
Allá voy.
Sol, fresco y el Otoño que se expresa de la mejor manera.
Verdi en la Radio Clásica, con Las Cuatro Piezas Sacras; una belleza sideral.
Emoción Argentina: Gastón Gaudio acaba de consagrarse campeón en Roland Garros, pero su contrincante fue Guillermo Coria; o sea, que dos argentinos han disputado una increible final, durante más de tres horas y media. Sentimiento nacional.
Hablé con Álvaro, mi hijo, sobre la Puerta del Infierno del Gran Rodin. Encontramos una fotografía en Internet, que es bellísima, nítida y pudimos hablar sobre ese laboratorio de ideas que fue para el Maestro, la elaboración de la puerta. Le conté que de allí Rodin sacó muchísimas obras, como El Pensador, Ugolino, Las Tres Sombras y tantas más que luego pudieron verse en forma aislada, como testimonio de la capacidad creadora y productiva de este para mí, el más grande de todos los escultores.
Claro, se me dirá Miguel Ángel. Pero éste no era un escultor, sino un Semidios.
En Argentina las dos y media de la tarde.
Trabajo en las páginas de La Revista, mientras Erika, mi hija de 8 años, juega cerca de mí, me habla cada tanto, me hace preguntas y me espera para que compartamos su juego.
Allá voy.
Después
Ya es casi de noche en Buenos Aires.
Trabajo en las páginas de La revista, las que serán publicadas a partir del 15 de junio y hasta fin de mes.
Acabo de transcribir un fragmento del libro «El tiempo de los asesinos», de henry Miller; impresionante. Este hombre, este grande de la literatura, hace sesenta años predijo lo que sería el mundo, lo que sucedería -el libro fue publicado en 1945- a escala planetaria con el acontecer de una civilización que comenzaba a socavar sus propios cimientos, con una civilización que apostaba únicamente a las ciencias y al consumo, una civilización que solamente se ocuparía de sus necesidades de cosas y no del universo espiritual en el que el hombre había habitado hasta ese entonces.
Este es un libro que trata sobre Rimbaud y como siempre, Miller le da caracter universal, lleva su prosa hasta zonas de insondable hondura.
Lo recomiendo enfáticamente.
Trabajo en las páginas de La revista, las que serán publicadas a partir del 15 de junio y hasta fin de mes.
Acabo de transcribir un fragmento del libro «El tiempo de los asesinos», de henry Miller; impresionante. Este hombre, este grande de la literatura, hace sesenta años predijo lo que sería el mundo, lo que sucedería -el libro fue publicado en 1945- a escala planetaria con el acontecer de una civilización que comenzaba a socavar sus propios cimientos, con una civilización que apostaba únicamente a las ciencias y al consumo, una civilización que solamente se ocuparía de sus necesidades de cosas y no del universo espiritual en el que el hombre había habitado hasta ese entonces.
Este es un libro que trata sobre Rimbaud y como siempre, Miller le da caracter universal, lleva su prosa hasta zonas de insondable hondura.
Lo recomiendo enfáticamente.
Sábado
Una tarde de sol en Buenos Aires, pero un sol débil, que dice sobre la posibilidad de nublarse, de mostrar un Otoño Porteño que conduce a la melancolía.
En la Radio Clásica Brahms, con una de sus bellas e intensas obras, acompañan el estar en el taller, mundano a veces, o sagrario de existencia vivida a borbotones.
Thomas Mann me espera desde "El artista y la sociedad" para confirmarme principios, o para enriquecer aún más mis valores acerca del arte.
Leiro:
Montamos sus obras escultóricas en el Centro Cultural Recoleta. Por momentos, este escultor español, aliviana la hondura de alguna de sus figuras, por agregarle elementos, no sé si por querer "modernizarlas" o creer que se pone al día con un elemento vanguardista. Es una pena. Sin esos aditamentos, las esculturas se defienden de manera contundente, tienen más sentido entre el contenido y la forma. Pero...
Ahora es César Frank en la radio.
Hermosa tarde esta.
En la Radio Clásica Brahms, con una de sus bellas e intensas obras, acompañan el estar en el taller, mundano a veces, o sagrario de existencia vivida a borbotones.
Thomas Mann me espera desde "El artista y la sociedad" para confirmarme principios, o para enriquecer aún más mis valores acerca del arte.
Leiro:
Montamos sus obras escultóricas en el Centro Cultural Recoleta. Por momentos, este escultor español, aliviana la hondura de alguna de sus figuras, por agregarle elementos, no sé si por querer "modernizarlas" o creer que se pone al día con un elemento vanguardista. Es una pena. Sin esos aditamentos, las esculturas se defienden de manera contundente, tienen más sentido entre el contenido y la forma. Pero...
Ahora es César Frank en la radio.
Hermosa tarde esta.