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Dark Love
La batalla contra el destino.
Acerca de

Historia compartida por: - Julia - Elías - Raúl.

Sindicación
 
Capitulo 8 .. (Por Raúl)
La Orden de la Luz


No había apenas conversación, por no decir ninguna. Rea sentía una extraña mezcla entre odio, desconcierto y confianza. Matt permanecía impasible. A ella le daba la impresión de que no era el mismo Matt que había conocido. ¿Por qué la trataba así? ¿Por qué no respondía a sus preguntas? Le daba la impresión de que su destino estaba en sus manos, en manos de alguien que, prácticamente, no conocía, como si se tratase de una hoja movida por el viento, sin control sobre sí misma.

Por primera vez, ella se fijó por dónde iban. Iban por una gran y ancha avenida, pero toda ella peatonal. Decenas de transeúntes iban de aquí para allá. Matt iba algo adelantado a Rea. No la miraba e iba a un paso ligero pero no parecía tener prisa. Rea intentaba seguirle el paso pero, a menudo, lo perdía de vista entre la gente que iba en dirección contraria, esquivando cuerpos cada dos por tres. Matt andaba por la calle sin ningún tipo de dificultad. De repente Rea lo perdió de vista. Miraba en todas direcciones y no encontraba ni rastro. No sabía que hacer. Se dispuso a gritar su nombre pero todavía estaba mosqueada con él. En ese momento, una mano la cogió del brazo. Notó una extraña sensación: el barullo de la multitud había cesado. Se giró y se encontró dentro de lo que parecía un bar-restaurante largo, pero no muy ancho. Vio a Matt de espaldas a ella dirigiéndose al fondo del restaurante. Rea se quedó plantada mirando la escena. Cuando Matt llegó a la barra dijo:
-Buenos días, Carl.
-¡Hola Matthew!-dijo el camarero.
-Te he dicho mil veces que no me llames Matthew, Carl. Escucha…
En ese momento Matt inclinó su cabeza y murmuró algo que Rea no pudo oír., pero supuso que debía de ser algo de ella, ya que Carl la miró inmediatamente con expresión pensativa.
-¿Tú crees?- preguntó sin dejar de mirarla-.Está bien, veré qué puedo hacer. Eh, guapa. ¿Puedes venir?
Rea se acercó lenta pero decididamente hacia la barra. Vio que, por fin, Matt la miraba. Notó en sus ojos un extraño miedo, como intentando ocultar algo que no quería mostrar con su mirada. Rea volvió la mirada hacia Carl. Tenía una expresión bonachona y amena, y la miraba con unos ojos brillantes y centelleantes.
-Bueno, yo me voy.-se limitó a decir Matt.
Ante tan desconcertante comentario, Rea no pudo resistirse y explotó en gritos:
-Pero... ¡¿Cómo que te vas?! ¡No consigo entenderlo!: ¡alguien que me conoce de apenas nada me deja a la merced de alguien que no conozco!-en ese momento Rea fue recuperando la compostura, ya que veía como el rostro de Matt sugería que él sentía dejarla en esa situación, pero que era lo único que podía hacer.
-Pequeña.-dijo Carl-. No seas tan dura con Matthew porque, créeme, tiene sus razones. Yo ya te explicaré todo lo que sea necesario, pero debes dejarle partir.

Rea no pudo discutir aquellos ojos centelleantes que la miraban. No paraba de mirar a uno y otro y por fin le dijo a Matt:
-¿Por qué no puedo ir contigo? Déjame ir contigo, no molestaré.
Matt abrió la boca para decir algo pero Carl se anticipó y le dijo:
-Es un asunto solamente suyo, pequeña. Además, debes permanecer aquí un tiempo. Aquí estarás segura.
Rea cambió de repente su actitud y miró a Matt con un rostro que mezclaba inconformismo y preocupación por él y le dijo:
-Ten cuidado.
Matt dejó escapar una pequeña sonrisa, se giró y se marchó.
-Bien, pequeña, es hora de que hablemos. Es cierto que necesitas respuestas pero muchos motivos nos impiden a Mathew y a mí contestártelas. Cuando sea el momento adecuado y te lo expliquemos todo, entenderás el por qué de tanto secreto. Siéntate en esta mesa, peq…
-Rea, llámame Rea.-le interrumpió ella mientras se sentaba en la mesa. Por suerte no había nadie en el restaurante en ese momento.
-Muy bien, como desees, Rea. Sé que esto debe de ser muy difícil para ti, y más siendo tan joven, por eso espero que esta situación no dure mucho o que, si dura, sepas adaptarte. Por ahora, te quedarás unos días aquí en el restaurante. Tengo una habitación arriba muy acogedora…
-¿Adaptarme a qué?-interrumpió Rea.
-A la Orden de la Luz.-ante el desconcierto de Rea, Carl continuó-. Es una organización que tiene como objetivo purificar la magia de este planeta y que desea eliminar la magia oscura, sobretodo la que se usa para el mal. Somos un grupo de gente con poderes lumínicos.
-Pero, ¿para que necesitáis mi ayuda? Soy muy joven y todavía no tengo tanto control como otros adultos. No entiendo por qué necesitáis a una inexperta como yo.
-Por eso Matt ha partido. Necesita saber y arreglar algo de su pasado. Cuando lo haya hecho (espero que lo consiga), ingresará en la Orden de la Luz e intentaremos descubrir si eres la persona que buscamos.
Rea se quedó un poco pensativa y dudó en preguntar pero al fin decidió formular la pregunta:
-¿Qué es lo que Matt necesita saber de su pasado?
-Como ya te habrás dado cuenta, Matthew carece de poderes. Es algo normal en muchas personas pero no en él. Sus padres, ambos, tenían poderes, y además lumínicos los dos. Además su padre fue el fundador de la Orden. Matt debe saber por qué no tiene poderes.
-¿Tiene idea de por qué puede ser?-preguntó Rea.
-Sí. Puede ser porque su madre no era de sangre pura, es decir, el abuelo por parte de madre de Matt tenía poderes oscuros y estos poderes no fueron traspasados a su madre, pero los genes pueden dar botes de generaciones…Eso quiere decir…
-¡…que Matt tiene posibilidades de convertirse en un DarkPower!-exclamó Rea con una mezcla de sorpresa y miedo.