Beck en el Metrorock

En este concierto en Madrid, Beck presentará su nuevo disco, titulado “Guero”, editado por universal music, que se anuncia como “la vuelta del Beck más Beck”. Este disco consta de colaboraciones como la de Jack White de los White Stripes, Justin Medal Johnston (Medicine) y Joel Warnoker (Walt Mink y Spain).
El Metrorock será una buena oportunidad para ver al artista en concierto y disfrutar de su nuevo trabajo, ya que este año parece ser que no le tendremos en Benicassim.
Sin embargo, Beck no será el único grupo interesante de este mini-festival. También actuarán Morcheeba, The Sunday Drivers, Sidonie, Def Con Dos o La Habitación Roja entre otros.

El festival Metrorock, que tendrá lugar los días 24 y 25 de junio en el Parque Juan Carlos I. Este será el primer año que se cobre entrada, 25 euros un día y 45 los dos. Presentando el abono transportes te harán descuento de 10 euros en la entrada doble.
Será un buen final de exámenes.
Comentario:
No creo que la solución esté en asistir a conciertos de grupos desconocidos, lector invitado. El que a un concierto asistan 15 personas en lugar de 1000 no me parece sufciente garantía de que el grupo sea bueno. Ni siquiera que suden mientras cantan me lo parece. Saber apreciar lo bueno de ambos tipos de concierto enriquece. Ya está bien de tanto argumento elitista rollo escuela de Frakfurt. Primero nos metemos con los macrofestivales, pero a esos pequeños grupos "auténticos" que tocan para 15 personas te les encontrarás después del concierto en el Ocho y Medio o el Barbarella/Nasti con el resto de personas adoradoras de la nostálgia ochentera que deberían haber ardido como lo hizo Alcalá 20. ¿No es así? En ese caso nos quedaríamos sin conciertos minoritarios y sólo tendríamos la posibilidad de los macrofestivales.
Cada cosa, en su momento.
Saludos
Cada cosa, en su momento.
Saludos
Comentario:
¡Qué interesante! Otro macrofestival para torpedear de nuevo las relaciones paterno-filiales.
Explicación: Si tus papis no tenían bastante con abonarte Benicassim, Primavera Sound, BAM, Sonar, Festimad, etc, etc, etc, ahora les haces rascarse el bolsillo de nuevo para no quedarte descolgado/a del resto de tus colegas guays que sí van a ir al Metrorock, y que también discutirán con sus progenitores acerca de la hora de vuelta a casa. Todo para llegar allí y comprobar que: a) alguien se mueve en un macroescenario, pero no se le puede distinguir; b) eso que suena se asemeja lejanamente a la canción que suena perfecta en el disco que te has bajado de internet (vaya, otra vez tus papás rascándose el bolsillo con el ADSL); c)de la originalidad al ridículo en el vestir hay un paso muy corto; d) al sonarte la nariz al día siguiente, sale una suciedad inimaginable (ya sabes, macrofestival=polvo); e) tienes que ir de compras otra vez, porque tu look rompedor ha pasado desapercibido en el evento (otra vez la tarjeta de papá y mamá a funcionar).
Consejo: No vayas a Metrorock. Que tus amistades enteradillas te inviten a un concierto en un sitio pequeño, de un grupo desconocido, de esos que no actúa, sino toca, y suda la camiseta casi gratis ante 15 personas.
Pega: Aguantar el discurso monocorde de quien te ha invitado acerca de la historia underground del rock y sus grupos musicales impronunciables.
Por cierto, Metrorock era gratuito hasta el año pasado, se hacía en el Metro (lógico) y no le suponía al erario público el dineral del de este año, todo para que los jovenzuelos asocien (inconscientemente) a Esperanza Aguirre con lo cool.
Explicación: Si tus papis no tenían bastante con abonarte Benicassim, Primavera Sound, BAM, Sonar, Festimad, etc, etc, etc, ahora les haces rascarse el bolsillo de nuevo para no quedarte descolgado/a del resto de tus colegas guays que sí van a ir al Metrorock, y que también discutirán con sus progenitores acerca de la hora de vuelta a casa. Todo para llegar allí y comprobar que: a) alguien se mueve en un macroescenario, pero no se le puede distinguir; b) eso que suena se asemeja lejanamente a la canción que suena perfecta en el disco que te has bajado de internet (vaya, otra vez tus papás rascándose el bolsillo con el ADSL); c)de la originalidad al ridículo en el vestir hay un paso muy corto; d) al sonarte la nariz al día siguiente, sale una suciedad inimaginable (ya sabes, macrofestival=polvo); e) tienes que ir de compras otra vez, porque tu look rompedor ha pasado desapercibido en el evento (otra vez la tarjeta de papá y mamá a funcionar).
Consejo: No vayas a Metrorock. Que tus amistades enteradillas te inviten a un concierto en un sitio pequeño, de un grupo desconocido, de esos que no actúa, sino toca, y suda la camiseta casi gratis ante 15 personas.
Pega: Aguantar el discurso monocorde de quien te ha invitado acerca de la historia underground del rock y sus grupos musicales impronunciables.
Por cierto, Metrorock era gratuito hasta el año pasado, se hacía en el Metro (lógico) y no le suponía al erario público el dineral del de este año, todo para que los jovenzuelos asocien (inconscientemente) a Esperanza Aguirre con lo cool.
Comentario:
¡Qué interesante! Otro macrofestival para torpedear de nuevo las relaciones paterno-filiales.
Explicación: Si tus papis no tenían bastante con abonarte Benicassim, Primavera Sound, BAM, Sonar, Festimad, etc, etc, etc, ahora les haces rascarse el bolsillo de nuevo para no quedarte descolgado/a del resto de tus colegas guays que sí van a ir al Metrorock, y que también discutirán con sus progenitores acerca de la hora de vuelta a casa. Todo para llegar allí y comprobar que: a) alguien se mueve en un macroescenario, pero no se le puede distinguir; b) eso que suena se asemeja lejanamente a la canción que suena perfecta en el disco que te has bajado de internet (vaya, otra vez tus papás rascándose el bolsillo con el ADSL); c)de la originalidad al ridículo en el vestir hay un paso muy corto; d) al sonarte la nariz al día siguiente, sale una suciedad inimaginable (ya sabes, macrofestival=polvo); e) tienes que ir de compras otra vez, porque tu look rompedor ha pasado desapercibido en el evento (otra vez la tarjeta de papá y mamá a funcionar).
Consejo: No vayas a Metrorock. Que tus amistades enteradillas te inviten a un concierto en un sitio pequeño, de un grupo desconocido, de esos que no actúa, sino toca, y suda la camiseta casi gratis ante 15 personas.
Pega: Aguantar el discurso monocorde de quien te ha invitado acerca de la historia underground del rock y sus grupos musicales impronunciables.
Por cierto, Metrorock era gratuito hasta el año pasado, se hacía en el Metro (lógico) y no le suponía al erario público el dineral del de este año, todo para que los jovenzuelos asocien (inconscientemente) a Esperanza Aguirre con lo cool.
Explicación: Si tus papis no tenían bastante con abonarte Benicassim, Primavera Sound, BAM, Sonar, Festimad, etc, etc, etc, ahora les haces rascarse el bolsillo de nuevo para no quedarte descolgado/a del resto de tus colegas guays que sí van a ir al Metrorock, y que también discutirán con sus progenitores acerca de la hora de vuelta a casa. Todo para llegar allí y comprobar que: a) alguien se mueve en un macroescenario, pero no se le puede distinguir; b) eso que suena se asemeja lejanamente a la canción que suena perfecta en el disco que te has bajado de internet (vaya, otra vez tus papás rascándose el bolsillo con el ADSL); c)de la originalidad al ridículo en el vestir hay un paso muy corto; d) al sonarte la nariz al día siguiente, sale una suciedad inimaginable (ya sabes, macrofestival=polvo); e) tienes que ir de compras otra vez, porque tu look rompedor ha pasado desapercibido en el evento (otra vez la tarjeta de papá y mamá a funcionar).
Consejo: No vayas a Metrorock. Que tus amistades enteradillas te inviten a un concierto en un sitio pequeño, de un grupo desconocido, de esos que no actúa, sino toca, y suda la camiseta casi gratis ante 15 personas.
Pega: Aguantar el discurso monocorde de quien te ha invitado acerca de la historia underground del rock y sus grupos musicales impronunciables.
Por cierto, Metrorock era gratuito hasta el año pasado, se hacía en el Metro (lógico) y no le suponía al erario público el dineral del de este año, todo para que los jovenzuelos asocien (inconscientemente) a Esperanza Aguirre con lo cool.





