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la reportera popera
Sindicación
 
APÚNTATE AL DESTROYED
Con este título llegó a mis manos el panfleto de la última campaña para jóvenes emprendida por planta jóven de El Corte Inglés. Gracias al buen ojo de Bea, mi amiga y compi de clase que nada más verlo supo que me “encantaría”.

En la imagen del folleto se ve un pantalón vaquero tirado sobre suelo de asfalto y un martillo hidráulico encima. El texto que acompaña a esta imagen también tiene un valor incalculable. Lo reproduzco aquí porque no he conseguido ninguna imagen en la web de El Corte Inglés, supongo que por vergüenza a que esta campaña perdure en nuestra memoria.

“Apúntate al DESTROYED
Personaliza tu moda vaquera antes de estrenarla

Cómprate cualquier prenda vaquera, de cualquier marca, en la Planta Joven y personalízala a tu gusto. Rómpela, líjala o parchéala a tu antojo con la ayuda de nuestros profesionales.
No te adaptes a tus vaqueros. Haz que ellos se adapten a ti. Castígalos un poco con la moda Destroyed.
SERVICIO GRATUITO”

¿No es genial?
Esta promo terminó el 4 de diciembre de 2005, así que, para aquellos que os hayáis entusiasmado con el panfleto: “too late motherfuckers”
De verdad que cuando veo que este tipo de campañas van dirigidas a gente como yo, (jóvenes modernos y dinámicos), me da por pensar que he nacido en el lugar erróneo, en el momento equivocado de un mundo que no es el mío. Pero supongo que debo estar equivocada, porque es lo que tiene el capitalismo, lo que llamamos “ley de la oferta y la demanda”. Si existen promociones como esta será porque hay gente que de verdad acude al Corte Inglés a tunearse los vaqueros “de cualquier marca” “lijándolos, rompiéndolos y parcheñándolos a su antojo” (!) Demos gracias al Corte Inglés, pues nos permite la posibilidad de convertirnos en punks por un día, y además con un servicio totalmente gratuito.

Desde luego que trabajar como “profesional”, aconsejando a los pijos sobre cómo destrozar los vaqueros nuevos comprados por un dineral, debería ser el sueño de cualquier anarquista-antisistema que se precie. Bueno, de esos y de cualquiera al que le apetezca reírse un rato. ¡A luchar contra el CAPITAL desde dentro!

Espero que con esta reseña, la memorable promoción no caiga en el olvido. Y ya sabéis, a castigar con la MODA DESTROYED! yeahhhhhhhhhhhhhhhhh

 
BLOC PARTY
Ya se que en estos tiempos que nos ha tocado vivir son constantes las referencias, metarelatos e hipertextos. Y no es que me haya vuelto de repente una purista con respecto a eso que llaman “originalidad”, pero leyendo la entrevista de este mes a Matt Tong de Bloc Party –en la que enumera sus discos favoritos- me he quedado realmente sorprendida. Entre estos diez elegidos encontrábamos a los Beatles, The Beach Boys, Sonic Youth o Dinosaur Junior por citar a algunos, pero los Jam no aparecían por ninguna parte. Esta ausencia resulta curiosa, sobre todo si tenemos en cuenta el sospechoso parecido entre su hit “Helicopter” y un tema de los Jam cuyo nombre todavía no he conseguido (tengo la mala costumbre de no apuntar los nombres de las canciones en los CDs). Por si la reconocéis, es la que empieza con silbidos. Si alguno de vosotros sabe cómo se titula esta canción le agradecería mucho que compartiese esa información conmigo. Me parece un gesto desagradecido por parte del señor Tong, que solo se me ocurre justificar de una forma: este chico no es el compositor de las canciones.

A pesar de este desliz, Bloc Party tiene temazos y hace poco pude comprobar que también un estupendo directo. Debo reconocer que disfruté como una enana en el concierto del Aqualung como una más de sus entregadas fans.

Y ya que todos somos víctimas de nuestra condición posmoderna, aprovechemos para “homenajear” por doquier (pero procuremos disimularlo un poco mejor que estos chicos).

PD: Si tenéis la oportunidad de escuchar las dos canciones seguidas vais a alucinar con cómo se parecen. ¡¡Es que son clavadas!!
 
TENDENCIAS: La moda moderni
Hoy he ido de compras al centro a la búsqueda de un vestido para la fiesta del trabajo de mi padre y ha sido un verdadero fracaso. Ha sido una dura mañana, no solo por lo infructuoso de mis compras sino por la cantidad de voluntarios de la cruz roja y ONGS que intentaban ponerte un pin del SIDA (hoy, día mundial del idem, más que nunca). Al final, mi recorrido por Preciados ha acabado pareciéndose más a un videojuego que a un paseo consumista. He visitado todas las grandes superficies: H&M, Blanco, Zara, Bershka… y estaba tan mal la cosa que, ingenua de mí, he entrado de cabeza en el mundo moderno-fuencarralero. Tal como esperaba, aquí no he hallado más que lo mismo que en las todas tiendas pero con el precio multiplicado por cuatro. Después de una extenuante mañana de compras he conseguido clasificar las tres grandes tendencias de este invierno:

1- Mendiga-chic.
2- Puti-chic.
3- Yonki-chic.

Por supuesto todos estos estilos enmarcados en esos maravillosos años para la moda que fueron los ochenta. Atrás ha quedado ya el intento que se hizo en invierno de revivir el estilo étnico. Y doy gracias.
Dorados, parches, rotos, chorreras, brilli-brilli, lentejuelas y volantes por doquier ha sido el desolador panorama que he encontrado tienda tras tienda. Lo que más gracia me ha hecho de todo es que cada vez que sacaba alguna prenda del perchero, me encontraba sólo la mitad de la pieza. Ahora todas las sudaderas, chaquetas y camisetas llegan por debajo del pecho, moda poco práctica para el frescor que estamos soportando en Madrid en estos primeros días de invierno. Ya desesperada, he entrado en una tienda en la que siempre tienen cosas bastante chulas, pero la dependienta –que ha sido muy amable- no ha conseguido complacer mi deseo, y eso que era muy sencillo: “por favor, ¿tenéis algún vestido que sea sencillito y no esté compuesto por trozos?”

Finalmente he encontrado un vestido-camiseta que era a la vez barato y bonito, pero cómo no, resultaba imposible completar las tres “b” y su calidad dejaba mucho que desear. Al llegar a casa y vérmelo mis padres puesto me han sugerido amablemente que lo devuelva a la tienda porque parece de los veinte duros. I Qué duro es esto de ir de compras!

Ya totalmente frustrada he dejado de lado mis intentos de satisfacer el cuerpo y he ido a la Fnac para, por lo menos, alimentar mi mente. He comprado tres libros estupendos que seguro me durarán más que cualquier prenda de calidad cuestionable: “El zoo Visual” de Gerad Imbert, “El libro del guión” de Syd Field” y “La era neobarroca” de Omar Clabrese. En fin, toda una intelectual.

Hoy hablando con un buen amigo por el Messenger me ha descubierto un nuevo abanico de posibilidades en las compras de ropa, y creo que puedo decir sin equivocarme que “siempre nos quedará el Ebay”. Gracias Ferdy ;)