UN DOMINGO CUALQUIERA parte II
Cuando acabo, se levanto sin decir palabra, ni me miro se giro y me dijo, dejare la puerta de arriba abierta. Si cuando salgas dices algo, te pillare y te lo volveré hacer pero esta vez no seré tan delicado, además como ya te dije antes, nadie te va a creer, tenlo claro.
Así que se fue y yo me quede en el suelo callada, llorando, sin pensar no sabia que hacer, paso una eternidad, cuando por fin me levante, me dolía todo, me puse los pantalones y me volví a sentar en el suelo.
No sabia que hacer, tenia miedo de que realmente no se hubiera ido y me esperara fuera, me quedé en el suelo sentada con las piernas encogidas abrazándome y llorando, sentía rabia, impotencia, pero sobre todo asco, mucho asco, me levante lentamente y fui saliendo primero de la sala, luego el pasillo, después la otra sala donde había empezado todo, me parecía que estaba en una pesadilla, en una película de miedo, entré en la primera sala estaba vacía y me dirigí a las escaleras de caracol , desde alli vi la puerta y sí, me había dicho la verdad, estaba abierta, subí las escaleras lentamente, pensando en lo que había pasado, y al pasar la puerta, sentí como en ese teatro se quedaría por siempre un trozo de mi, que había perdido algo en esa maldita mañana de domingo, lo que aun no sabia era que no solo la inocencia de la niñez, sino la niñez misma, ya nunca más, seria la “niña”, pero tampoco sabia, que lo que había sucedido en ese teatro, desencadenaria otra serie de hechos que seguramente jamás hubieran pasado si el primero no hubiera ocurrido.
Salí del teatro y me fui a mi casa, por suerte no había nadie, me quite la ropa y la tire a la basura , nunca más me volvería a poner ese chándal, no podria. Me metí en la ducha y me duche y duche y duche y duche y duche pero no se iba, había algo que no se iba, me sentía sucia muy sucia, vulnerable, indefensa, además de que aun no entendía que había pasado, me parecía que estaba en una pesadilla que no se acababa, no comprendía que había pasado.
Salí de la ducha me puse el pijama y me metí en la cama, y lloré.
No sabia que más hacer ¿que tenía que hacer??.
Pase todo el domingo en mi habitación, me preguntaron que hacia tan pronto en casa dije que no había mucho trabajo y que había vuelto pronto.
El lunes por la mañana, me levante me vestí y me fui a la librería, Maria me hecho la bronca porque me había ido, que había pasado, que eso no se hace, estaba muy enfadada conmigo y yo baje la cabeza y me calle. Le dije que no volvería a pasar, que me perdonara. Hice el reparto de las mañana y me fui al cole, y así pasaron los días, yo no decía nada y cuando venia Antonio yo me iba, no podía ni verlo, bueno la verdad es que ahí empezó mi fobia a los espejos no soportaba verme en ninguno, jamás me miraba aun espejo ni siquiera para peinarme, no soportaba ver la imagen que se reflejaba y con los años la cosa iría a peor.
Maria ya había visto que pasaba algo entre Antonio y yo, así que una tarde me pregunto, si me había enfadado con él o si yo le había hecho algo para que él se enfadara conmigo.
Así que me arme de valor y se lo explique.
Su respuesta fue: - Mira no digas tonterías, como va hacer algo así, tiene mujer e hijas y una es como tú, además es un buen hombre que jamás haría una cosa así.
La respuesta fue clara, concisa y muy dolorosa, y fue entonces cuando me di cuenta que realmente él tenia razón, nadie iba a creerme.
A los pocos días una mujer que era clienta habitual y a la cual yo de vez en cuando le cuidaba a la niña pequeña que tenia, me pregunto lo mismo, que había pasado con Antonio, yo le dije , no me vas a creer igual que hizo María así que para que explicar.
Me dijo que no, que ella me entendería, así que se lo explique, y su reacción fue la misma que la de María, que eso no era cierto que no estaba bien decir esas cosas de un hombre bueno, casado y con familia, que el era el presidente de las majorets de la ciudad y que si quería hacer algo así porque había de hacerlo conmigo que tengo 11 años y no con chicas de 15 que están en el grupo.
Así que después de eso, me calle y no se lo volví a explicar a nadie más.
Antonio al año siguiente de lo sucedido, dejo de venir a la librería a ayudarnos ya que venia el hijo de Maria que había acabado los estudios universitarios y volvía a estar en casa, yo me quede hasta los trece años. Jamás he vuelto a entrar en el teatro, creo que no podría.
Ni con María y con la clienta se volvió a tocar el tema, jamás se lo explique a nadie hasta varios años después, que se lo explique a mi psicóloga, este y otros sucesos más que ocurrieron en mi vida… desde los 11 hasta los quince fueron los perores años de mi vida, aún recuerdo la primera y la segunda sesión con ella, se las paso llorando, llegue a temer que me dijeran mira no vuelvas más, porque en poco puedo ayudarte, hasta yo lo pensé, como me va a ayudar a mi si ella llora, que debería hacer yo, que ha sido mi vida, suicidarme ¿?.
He intentado contar mi historia he cambiado mi nombre ya que me es mas fácil escribirlo como si le hubiera pasado a otra persona por eso a la niña la he llamado “niña” y no le he puesto nombre, he intentado escribirlo con mi nombre pero no me ha sido posible, también he intentado relatarlo lo mas fielmente que mi memoria me permite, tengo lapsus trozos que mi mente aun no quiere recordar pero estoy en ello, tal vez con este relato, y después de escribirlo y leerlo, mi cabeza acepte por fin lo que paso y me permita recordar ese año de mi vida del que apenas tengo recuerdos.
Así que se fue y yo me quede en el suelo callada, llorando, sin pensar no sabia que hacer, paso una eternidad, cuando por fin me levante, me dolía todo, me puse los pantalones y me volví a sentar en el suelo.
No sabia que hacer, tenia miedo de que realmente no se hubiera ido y me esperara fuera, me quedé en el suelo sentada con las piernas encogidas abrazándome y llorando, sentía rabia, impotencia, pero sobre todo asco, mucho asco, me levante lentamente y fui saliendo primero de la sala, luego el pasillo, después la otra sala donde había empezado todo, me parecía que estaba en una pesadilla, en una película de miedo, entré en la primera sala estaba vacía y me dirigí a las escaleras de caracol , desde alli vi la puerta y sí, me había dicho la verdad, estaba abierta, subí las escaleras lentamente, pensando en lo que había pasado, y al pasar la puerta, sentí como en ese teatro se quedaría por siempre un trozo de mi, que había perdido algo en esa maldita mañana de domingo, lo que aun no sabia era que no solo la inocencia de la niñez, sino la niñez misma, ya nunca más, seria la “niña”, pero tampoco sabia, que lo que había sucedido en ese teatro, desencadenaria otra serie de hechos que seguramente jamás hubieran pasado si el primero no hubiera ocurrido.
Salí del teatro y me fui a mi casa, por suerte no había nadie, me quite la ropa y la tire a la basura , nunca más me volvería a poner ese chándal, no podria. Me metí en la ducha y me duche y duche y duche y duche y duche pero no se iba, había algo que no se iba, me sentía sucia muy sucia, vulnerable, indefensa, además de que aun no entendía que había pasado, me parecía que estaba en una pesadilla que no se acababa, no comprendía que había pasado.
Salí de la ducha me puse el pijama y me metí en la cama, y lloré.
No sabia que más hacer ¿que tenía que hacer??.
Pase todo el domingo en mi habitación, me preguntaron que hacia tan pronto en casa dije que no había mucho trabajo y que había vuelto pronto.
El lunes por la mañana, me levante me vestí y me fui a la librería, Maria me hecho la bronca porque me había ido, que había pasado, que eso no se hace, estaba muy enfadada conmigo y yo baje la cabeza y me calle. Le dije que no volvería a pasar, que me perdonara. Hice el reparto de las mañana y me fui al cole, y así pasaron los días, yo no decía nada y cuando venia Antonio yo me iba, no podía ni verlo, bueno la verdad es que ahí empezó mi fobia a los espejos no soportaba verme en ninguno, jamás me miraba aun espejo ni siquiera para peinarme, no soportaba ver la imagen que se reflejaba y con los años la cosa iría a peor.
Maria ya había visto que pasaba algo entre Antonio y yo, así que una tarde me pregunto, si me había enfadado con él o si yo le había hecho algo para que él se enfadara conmigo.
Así que me arme de valor y se lo explique.
Su respuesta fue: - Mira no digas tonterías, como va hacer algo así, tiene mujer e hijas y una es como tú, además es un buen hombre que jamás haría una cosa así.
La respuesta fue clara, concisa y muy dolorosa, y fue entonces cuando me di cuenta que realmente él tenia razón, nadie iba a creerme.
A los pocos días una mujer que era clienta habitual y a la cual yo de vez en cuando le cuidaba a la niña pequeña que tenia, me pregunto lo mismo, que había pasado con Antonio, yo le dije , no me vas a creer igual que hizo María así que para que explicar.
Me dijo que no, que ella me entendería, así que se lo explique, y su reacción fue la misma que la de María, que eso no era cierto que no estaba bien decir esas cosas de un hombre bueno, casado y con familia, que el era el presidente de las majorets de la ciudad y que si quería hacer algo así porque había de hacerlo conmigo que tengo 11 años y no con chicas de 15 que están en el grupo.
Así que después de eso, me calle y no se lo volví a explicar a nadie más.
Antonio al año siguiente de lo sucedido, dejo de venir a la librería a ayudarnos ya que venia el hijo de Maria que había acabado los estudios universitarios y volvía a estar en casa, yo me quede hasta los trece años. Jamás he vuelto a entrar en el teatro, creo que no podría.
Ni con María y con la clienta se volvió a tocar el tema, jamás se lo explique a nadie hasta varios años después, que se lo explique a mi psicóloga, este y otros sucesos más que ocurrieron en mi vida… desde los 11 hasta los quince fueron los perores años de mi vida, aún recuerdo la primera y la segunda sesión con ella, se las paso llorando, llegue a temer que me dijeran mira no vuelvas más, porque en poco puedo ayudarte, hasta yo lo pensé, como me va a ayudar a mi si ella llora, que debería hacer yo, que ha sido mi vida, suicidarme ¿?.
He intentado contar mi historia he cambiado mi nombre ya que me es mas fácil escribirlo como si le hubiera pasado a otra persona por eso a la niña la he llamado “niña” y no le he puesto nombre, he intentado escribirlo con mi nombre pero no me ha sido posible, también he intentado relatarlo lo mas fielmente que mi memoria me permite, tengo lapsus trozos que mi mente aun no quiere recordar pero estoy en ello, tal vez con este relato, y después de escribirlo y leerlo, mi cabeza acepte por fin lo que paso y me permita recordar ese año de mi vida del que apenas tengo recuerdos.
Comentario:
A TU KOMENTARIO KERIDA IRUNE,EN MI POST.................SOLO DESIRTE K...........MAS O MENOS!!!!!!!!
TENGO KE LEVANTARME Y DESPERTAR SEGUN MIS AMIGOS,LA BESTIA KE LLEVO DENTRO KE ESTA DORMIA Y NO MUERTA,KOMO ALGUNOS KREEN.
BESOS WAPA.
ERE LA MEJÓ!
TENGO KE LEVANTARME Y DESPERTAR SEGUN MIS AMIGOS,LA BESTIA KE LLEVO DENTRO KE ESTA DORMIA Y NO MUERTA,KOMO ALGUNOS KREEN.
BESOS WAPA.
ERE LA MEJÓ!
Comentario:
Lo siento. Eres muy valiente. Espero superes esto pronto, y te sientes de nuevo fuerte.
Un beso
Un beso
Comentario:
POR FIN LA SEGUNDA PARTE.
¿VES?
LO ESTAS JASIENDO DE PUTA MADRE.
ES MUY DURO LEER ESTO PERO MUSHA GENTE DEBERIAN LEER TALES KOSITAS PARA DARSE KUENTA KE ESISTEN.
ERES MU VALIENTE TIA.
TOY ORGULLOSA DE TI,SI EN ALGO TE AYUDA.
BESOS Y............PASATE POR MI PARCELITA Y ME DEJAS KOMENTARIO.
ALA!
E DISHO!
¿VES?
LO ESTAS JASIENDO DE PUTA MADRE.
ES MUY DURO LEER ESTO PERO MUSHA GENTE DEBERIAN LEER TALES KOSITAS PARA DARSE KUENTA KE ESISTEN.
ERES MU VALIENTE TIA.
TOY ORGULLOSA DE TI,SI EN ALGO TE AYUDA.
BESOS Y............PASATE POR MI PARCELITA Y ME DEJAS KOMENTARIO.
ALA!
E DISHO!





