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LA SAGA DE CUATILU
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sin palabras
Sindicación
 
verdugos e inocentes... a propósito del dolor

Existen mentes pequeñas, delicadas, débiles que prefieren no ver...
¡Vean! no dejen de mirar lo que a continuaciòn les vamos a presentar:

Mis ojos se entreabrieron para observar dos cuerpos calcinados como si se tratara de un espectàculo ideado exprofeso para el màs sediento de los morbosos...
-Reacción: asco seguido de dolor e incomprensiòn...

Luego un rostro casi desfigurado por los golpes mascullaba una explicación absurda para el final que le esperaba, enseguida, otra cabeza inclinada que por medio de un móvil telefónico pronunciaba palabras de auxilio, un auxilio discreto, impotente, quien sabe si resignado. A continuación gritos: ¡callate! ¿dónde están las niñas?... risas, un tumulto de gente.

- Reacción: intelegibilidad, no comprensión, estado confuso.

¡Alguien! ¿alguien tiene la gracia de contar con un pequeño atisbo de lo que estos actos provocaron? Más allá de lo que los medios electrónicos, televisivos, radiodifusores, escritos dieron testimonio... sólo tengo la vaga idea de que aquellos que prara algunos son verdugos, para otros son inocentes, mártires de una causa desconocida, prefabricada, escondida.

Hoy muchos titulares de periódico expresaron: ¡Marcelo no se irà!
¿Quién? Marcelo Ebrad, jefe de seguridad pública del D.F.
¿Qué? Ha realizado numerosos actos en pro de la seguridad de una de las ciudades más caóticas del mundo. También ha cometido numerosos errores.
¿Verdugo o inocente? Para los contrarios políticos de contra es el adjetivo perfecto. Para otros no lo merece, en especial para el gobernador de la ciudad de México.

¿Quién? El narco. Sin palabras.
¿Qué? Tienen más de lo que se dice anidados en la capital de este noble y tercermundista país.
¿Verdugo o inocente? Verdugo para nuestros medios de comunicaciòn que general fama al que por si mismo la obtines, como a quien puede convocar a màs de cincuenta personas en un espectàculo que venda. La inocencia es un adjetivo, una categoría lìcita para quienes viven de la droga, de los placeres y el horror.

¿Quién? El poblado de Tlàhuac. Caracterizado por sus pocos recursos, indeseable y criticado por la poco incipiente clase media de este país.
¿Qué? La sed de justicia, "La justicia", tan manoseada como "La democracia", ambas me parecen diosas paganas aclamadas por el pueblo sin ser reconocidas.
¿Verdugo o inocente? Ese pueblo es el verdugo que se rio de su vìctima sin el menor sentido de humildad, de reconocer el el otro a su reflejo. ¿inocente? para ellos y esos que se sienten identificados ante el sentimiento de impotencia ante el poder que dententan los que no concen el hambre, ni la sinrazón de las respuestas no dadas.

Hay mas, podría fabricar una lista inacabada de personajes¿y? ¿a quién le importa? ¿Què trascendencia hay en mi dolor?
 
Los huesos del dolor

Los huesos del dolor son dorados.
Su esplendorno tiene a donde ir.
Se sumerge dentro de si, y se asoma a través e la nieve.
No podemos imaginar, pero si soñamos
con padres llorosos a cuya salud bebemos,
con lche materna dorada, seda cobriza.
El dolor es agua enturbiada con leche.
Ataque cardiaco, asesino, cáncer.
Quién iba a suponer que estos huesos
eran unos bailarines tan diestros.
Los huesos del dolor son dorados.
El esqueleto abraza al esqueleto.
No conocemos las palabras de los fantasmas.
Lo que pretendemos es ignorancia.

Stan Race 1975

¿Qué les parece? A mi me encanta.
 
La mediación...

En 1996 la psicóloga Karen Grover al lado de otros especialistas, escribió un libro cuyo tema es la convivencia y la mediación comunitaria.

Comento al respecto porque considero que el estrés y la frustración que vivimos día con día, se debe a la falta de tolerancia con comunidad y así como a la escacez de infraestructura estatal que regule este tipo de relaciones.

Venga ¡joder! cito como ejemplo a los norteamericanos, quienes desde hace tiempo, mediante el Sistema Judicial Unificado del Estado de Nueva York, pretendieron responder a estos desafíos promocionando la mediación comuniaria, por medio de centros de resolución de disputas no lucrativos que sirven como recurso para problemáticas variadas como conflictos raciales, desacuerdos judiciales, o diferencias intertribales. Los centros también pueden utilizarse como apoyo en la conciliación de conflictos entre vecinos (ya saben, como el del cuate que se asoma encuerado para que lo mires haciéndoce una chaqueta), o para la mediación víctima-ofensor, que puede suponer una indemnzación, además de una oportunidad para expresar los sentimientos y las frustraciones. Esta estrategia pareció una buena respuesta a la violencia social, sin embargo, no ha dado resultados visibles.

Definitivamente es posible que este tipo de acciones no se implementen jamás en nuestro país, pero mientras, que nos sirva de reflexión para valorar cuánto es que influye la intolerancia contra nuestros semejantes en el incremento de nuestro nivel de estrés, así como que tan incapaces somos para relacionarnos con el vencino, el compañero de trabajo, con aquellos que indirectamente compartimos el transporte y sobre todo con nuestra familia.

Para saber más: Grover Duffy, Karen, et. al., La mediación y ss contextos de aplicación, España, Paidós, 1996.
 
Desde el "Frasco"... Muro
Si fuera tan fácil romper con todo y comenzar de nuevo imagino que lo haríamos cuatro o cinco veces al día y entonces ya no sería una solución utópica y deseada sino que se convertiría en algo anodino y rutinario, exactamente igual de anodino y rutinario que nuestros actuales intentos por superar esos obstáculos, que de insalvables, nos empujan a pensar en romper con todo y comenzar de nuevo. Imagino que no dejará de ser mas que una cuestión de balanzas y equilibrios entre lo que rompemos y lo que simplemente se rompe, entre lo que queremos y realmente necesitamos, entre nuestros miedos y nuestras valentías, entre lo que damos y lo que recibimos, entre la altura del muro y la longitud de la cuerda, entre romper con todo o romperlo todo.

 
Aviso Oportuno

Mega ofrenda 2002
Día de Muertos


Campus de Ciudad Universitaria

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Como parte de los festejos del 5o. Festival Universitario de Día de Muertos, frente a la Facultad de Arquitectura, en pleno Campus de Ciudad Universitaria. Visita la Carpa "Campusanto" ubicada en las "Islas" para gozar de las expresiones artísticas de la UNAM, del 29 de octubre al 2 de noviembre de 2002, después de las 18:30 horas (estacionamiento enfrente de Rectoría, por Av. Insurgentes).
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Para más información: Coordinación de Actividades Culturales y Difusión de la Facultad de Arquitectura, en el Mezannine de la Galería "José Luis Benlliure", teléfono: 56 22 02 12.