EL PP EN CONTRA DE CUALQUIER INICIATIVA SOBRE LA MEMORIA HISTORICA
El PP parece decidido a impedir a toda costa el avance de las iniciativas que por la Memoria Histórica está impulsando el Ejecutivo, que, además, está encontrándose con las divergencias y la falta de acuerdo con grupos como Izquierda Unida o ERC, con otra concepción de esta Ley.
La iniciativa más innovadora y polémica de todas, la que pretende rehabilitar a las víctimas de la guerra civil y del franquismo, puede ser objeto de bloqueo por parte del Grupo Popular en el Parlamento, ya que consiste en la elección de un grupo de notables para tratar específicamente las solicitudes por parte de las familias afectadas por la represión del Bando Nacional y la dictadura franquista posterior. La elección de estos notables exige de una mayoría de tres quintos en el Parlamento, por lo que quedaría bloqueada si el PP, como ya ha manifestado, se opone a ella.
Soluciones
La única solución a este problema pasaría por cambiar el método de votación en el Parlamento -lo que lo desvirtuaría, pues dejaría de ser un órgano constitucional- o, por otro lado, variar los contenidos de esta iniciativa para que pudiera ser aceptada el PP, lo cual entraña también grandes dificultades.
Más obstáculos
A los obstáculos y quejas por parte de la derecha, que ha llegado a considerar este tribunal de notables como un "tribunal de la Inquisición", se suman las divergencias con ERC e IU, que pretenden hacer de la Memoria Histórica un instrumento para reivindicar la Segunda República y la lucha contra el franquismo. El partido socialista ha querido desvincularse de esta tendencia que considera como otro proyecto distinto, "otra Ley".
Reticentes
La Ley de Memoria Histórica, caballo de batalla contra el Gobierno esgrimido por Mariano Rajoy, sigue mostrando la reticencia de los conservadores para el avance de cualquier iniciativa relacionada con la retirada de símbolos fascistas de calles o plazas, así como otras resoluciones que afecten al pasado más reciente de nuestra democracia.
La iniciativa más innovadora y polémica de todas, la que pretende rehabilitar a las víctimas de la guerra civil y del franquismo, puede ser objeto de bloqueo por parte del Grupo Popular en el Parlamento, ya que consiste en la elección de un grupo de notables para tratar específicamente las solicitudes por parte de las familias afectadas por la represión del Bando Nacional y la dictadura franquista posterior. La elección de estos notables exige de una mayoría de tres quintos en el Parlamento, por lo que quedaría bloqueada si el PP, como ya ha manifestado, se opone a ella.
Soluciones
La única solución a este problema pasaría por cambiar el método de votación en el Parlamento -lo que lo desvirtuaría, pues dejaría de ser un órgano constitucional- o, por otro lado, variar los contenidos de esta iniciativa para que pudiera ser aceptada el PP, lo cual entraña también grandes dificultades.
Más obstáculos
A los obstáculos y quejas por parte de la derecha, que ha llegado a considerar este tribunal de notables como un "tribunal de la Inquisición", se suman las divergencias con ERC e IU, que pretenden hacer de la Memoria Histórica un instrumento para reivindicar la Segunda República y la lucha contra el franquismo. El partido socialista ha querido desvincularse de esta tendencia que considera como otro proyecto distinto, "otra Ley".
Reticentes
La Ley de Memoria Histórica, caballo de batalla contra el Gobierno esgrimido por Mariano Rajoy, sigue mostrando la reticencia de los conservadores para el avance de cualquier iniciativa relacionada con la retirada de símbolos fascistas de calles o plazas, así como otras resoluciones que afecten al pasado más reciente de nuestra democracia.





