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Cuaderno de Notas
La verdad raramente es pura y nunca simple
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En este magnífica ventana abierta al mundo, se me brinda la oportunidad de compartir, con uds., ideas,opiniones, etc...
Sindicación
 
RAJOY AGUIRRE, ENCUBRIDORES DE LA CORRUPCION INTERNA DEL P.P.
Los famosos trajes de Francisco Camps son, al parecer, trajes a la medida, más allá de quién los pague o los haya pagado. No puede decirse, sin embargo, lo mismo de Mariano Rajoy en cuanto a su vestimenta, aunque el líder del PP sostiene que la justicia en el interior del PP sí ha de ser administrada a la medida de cada cual de los inculpados.

Las teorías de Rajoy al respecto son erráticas, inconcretas, subjetivas y vaporosas. Interrogado por Carles Francino, ayer en la SER, el jefe de la derecha eludió comprometerse en su respuesta y se limitó a decir que para pronunciarse necesita “ver de qué se le acusa [al presunto culpable] y a quién se le acusa”.

Sanciones a la medida
Las sanciones, si algún día las hay en el PP –salvo los primeros casos de urgencia se ha puesto el freno-, serán pues sanciones a la medida. A cada uno, una pena distinta y en función del alcance de la acusación y de quién sea el responsable. Las puertas al favoritismo han sido abiertas de par en par en Génova 13.

Convicciones de fondo
Esta doctrina Rajoy no hace más que ratificar sus convicciones de fondo que, como mínimo, fueron expuestas en dos artículos periodísticos publicados en El Faro de Vigo, en los primeros años ochenta, siendo el actual líder conservador diputado autonómico y más tarde presidente de la Diputación de Pontevedra.

Profundamente reaccionarios
En ambos comentarios, Rajoy loaba a autores profundamente reaccionarios. Uno era el periodista y escritor gallego Luis Moure Mariño, quien combatió en la guerra civil al lado de los militares golpistas y quien –en su condición periodística- fue tratado por la dictadura con especial afecto.

Cerebro de la tecnocracia
El otro, Gonzalo Fernández de la Mora, fue ministro de Franco, cerebro de la tecnocracia y firme partidario del fin de las ideologías. Fernández de la Mora se escindió de Alianza Popular como protesta por la instauración de las autonomías en la Constitución de 1978. Cuatro o cinco años más tarde, Rajoy demostró por escrito que admiraba a un reaccionario como Fernández de la Mora.

La FAES de Fraga
Moure Mariño había publicado –gracias a la Fundación Canóvas del Castillo, que para entendernos era la FAES de Fraga Iribarne- un tratado en favor de la desigualdad entre los seres humanos, situada su tesis por consiguiente en las antípodas de los valores democráticos proclamados por la Revolución francesa. Rajoy exhibía entonces –ahora con frecuencia, también- un pensamiento predemocrático, cercano al de L´Ancien Régime o al de las monarquías absolutistas.

Antes de 1789
Hemos confirmado por tanto -a través de la conversación radiofónica entre Francino y Rajoy-, que el presidente del PP continúa anclado en los lejanos tiempos anteriores a 1789. Sabemos asimismo que no todos los corruptos son considerados iguales por la normativa interna del PP.

La varita caprichosa
O, mejor dicho, por la varita caprichosa de Rajoy. En lugar de acogerse a la fórmula de que los culpables serán castigados, ¡caiga quien caiga!, Rajoy una vez más prefiere evitar conflictos y tensiones y procura salirse por la tangente de la ambigüedad. Todo lo que se le ocurre decir al presidente de los populares es un vago e indefinido “vamos a ver”. Ningún gesto de valentía, de coraje o de firmeza frente a los corruptos. Ningún compromiso personal.

Tomás Gómez
Ha declarado Tomás Gómez, el líder del PSM, que “Aguirre se está convirtiendo en la gran encubridora de la corrupción interna del PP”. Y ha añadido: “Aguirre no quiere que se conozcan las cosas y las está tapando. ¿Por qué no quiere que se sepa la verdad? ¿Qué tiene que ocultar? ¿Qué compromisos la unen al señor Granados?”

Algo muy similar
Exactamente podría subrayarse algo muy similar en relación a Rajoy, convertido desde que estallaron los escándalos, en el gran encubridor de la corrupción interna del PP nacional. Resulta significativo observar que este episodio iguala a los dos rivales, Rajoy, el líder, y Aguirre, la lideresa. Uno y otra apenas actúan o únicamente actúan para tapar o disimular la corrupción. Ambos, al fin y al cabo, son las dos caras de una misma moneda.

Enric Sopena es director de El Plural
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