¿ESTA A PUNTO DE ROMPERSE DE NUEVO LA UNIDAD FRENTE AL TERRORISMO?
Medios conservadores intentan sembrar la discordia entre Zapatero y Rajoy después del acuerdo
Ni siquiera una semana ha pasado desde que el jefe del Ejecutivo y el líder de la oposición cerraran filas contra el terrorismo etarra. Los mandatarios se comprometieron el pasado miércoles a trabajar conjuntamente en este ámbito, en una cita de la que también salieron acuerdos en materia de Justicia. Y si al día siguiente la COPE clamaba contra la sumisión de Rajoy al poder, ayer Libertad Digital aprovechó la reunión de Josu Erkoreka, portavoz parlamentario del PNV, con el presidente del Gobierno para deslustrar el frente antiterrorista. Este diario ha venido a sugerir que Zapatero habría dicho al portavoz nacionalista que no descarta negociar con ETA. Rajoy ha tenido que salir al paso, descartando toda "negociación política". Pero la realidad parece otra: Erkoreka ha informado de que el presidente le invitó a sumarse al pacto y que, según su interpretación de las palabras del dirigente, “no hay ningún pronunciamiento explícito que descarte de manera expresa la idea del fin dialogado”. ¿Cuánto tendrán que presionar los medios conservadores para romper la cuerda?
“Menos de una semana después de su reunión con Zapatero en Moncloa, Rajoy ya ha creído necesario corregir al presidente del Gobierno, tras el supuesto acuerdo alcanzado entre ambos en política antiterrorista. El líder del PP se ha visto obligado a aclarar que dicho acuerdo establece que no se ‘negocia políticamente’ con ETA y que la banda ‘nunca conseguirá sus objetivos políticos por matar o dejar de matar’, después de que Zapatero le dijese lo contrario al portavoz del PNV, Josu Erkoreka”. Así, al menos, informa de este tema Libertad Digital.
Zapatero invitó al PNV a sumarse al pacto
La noticia, vista de ese modo, prácticamente no existe en otros medios. No con este enfoque: la mayoría se centra en la negativa del presidente a permitir el referéndum de Ibarretxe –petición que le hizo Erkoreka en la reunión-. También en que, según Erkoreka, el jefe del Ejecutivo le invitó a sumarse al pacto, aclarando que no habrá "confusión" entre nacionalismo y terrorismo y que "no está en su ánimo" vincular ambos términos, como el PNV interpreta que ocurrió con el anterior pacto suscrito entre el PSOE y el PP.
Erkoreka ve "cierta sintonía"
En consecuencia, el portavoz nacionalista no vería objeción alguna para "expresar cierta sintonía con los principios genéricamente formulados" por Zapatero y Rajoy, referidos a la protección de las víctimas del terrorismo, a la necesidad de un frente político unido frente a ETA y a la eficacia policial y judicial para combatirla. Sus palabras parecen un espaldarazo al acuerdo contra el terrorismo. Sin embargo, Libertad Digital las interpreta como un motivo de fisura en el frente, pues, según cree, Zapatero no ha descartado la negociación con los terroristas –lo que violaría el punto fundamental del pacto, según explicaron los firmantes la semana pasada-.
La interpretación de Libertad Digital
El diario de Losantos, sin embargo, incide reiterativamente en un aspecto: que, según Erkoreka, el acuerdo no niega tajantemente la posibilidad de un “fin dialogado” para acabar con ETA, una vez que la banda sea derrotada. El medio, además, hace una interpretación libre de las palabras de Rajoy, afirmando en pleno titular que éste se ve “obligado a aclarar que su acuerdo con Zapatero excluye cualquier negociación con ETA”.
¿Noticia tardía?
Es cierto que el líder del PP, que asistía a los cursos de la universidad Complutense en el Escorial, ha negado que se vaya a negociar al ser preguntado por el tema, pero sus palabras no son novedosas: tal es uno de los puntos del pacto, como ya se anunció el miércoles. Cabe destacar que tampoco es lo mismo hablar de “negociación” que de “final dialogado” previo desarme de la banda –los medios de la derecha suelen dispensar ambos términos conforme a su conveniencia, por ello, Aznar dialogó con ETA, en tanto Zapatero negoció-.
¿Aguantará Rajoy el envite?
Rajoy, de momento, ha vuelto a aplaudir el pacto, indicando que es “muy importante que el Gobierno, la oposición y toda la sociedad española continúe dando la batalla al terrorismo de ETA”. Esta embestida, por tanto, aún no ha tenido consecuencias. Esperemos que, en este tema, no ocurra lo mismo que con el ácido bórico,–uno de los pivotes la teoría de la conspiración del 11-M-, la manipulación de ciertas víctimas del terrorismo o la vigente campaña contra el terrorista De Juana, es decir, que una cruzada mediática acabe por imponerse como línea prioritaria y directora del Partido Popular. El tiempo lo dirá.
29/07/2008
Ni siquiera una semana ha pasado desde que el jefe del Ejecutivo y el líder de la oposición cerraran filas contra el terrorismo etarra. Los mandatarios se comprometieron el pasado miércoles a trabajar conjuntamente en este ámbito, en una cita de la que también salieron acuerdos en materia de Justicia. Y si al día siguiente la COPE clamaba contra la sumisión de Rajoy al poder, ayer Libertad Digital aprovechó la reunión de Josu Erkoreka, portavoz parlamentario del PNV, con el presidente del Gobierno para deslustrar el frente antiterrorista. Este diario ha venido a sugerir que Zapatero habría dicho al portavoz nacionalista que no descarta negociar con ETA. Rajoy ha tenido que salir al paso, descartando toda "negociación política". Pero la realidad parece otra: Erkoreka ha informado de que el presidente le invitó a sumarse al pacto y que, según su interpretación de las palabras del dirigente, “no hay ningún pronunciamiento explícito que descarte de manera expresa la idea del fin dialogado”. ¿Cuánto tendrán que presionar los medios conservadores para romper la cuerda?
“Menos de una semana después de su reunión con Zapatero en Moncloa, Rajoy ya ha creído necesario corregir al presidente del Gobierno, tras el supuesto acuerdo alcanzado entre ambos en política antiterrorista. El líder del PP se ha visto obligado a aclarar que dicho acuerdo establece que no se ‘negocia políticamente’ con ETA y que la banda ‘nunca conseguirá sus objetivos políticos por matar o dejar de matar’, después de que Zapatero le dijese lo contrario al portavoz del PNV, Josu Erkoreka”. Así, al menos, informa de este tema Libertad Digital.
Zapatero invitó al PNV a sumarse al pacto
La noticia, vista de ese modo, prácticamente no existe en otros medios. No con este enfoque: la mayoría se centra en la negativa del presidente a permitir el referéndum de Ibarretxe –petición que le hizo Erkoreka en la reunión-. También en que, según Erkoreka, el jefe del Ejecutivo le invitó a sumarse al pacto, aclarando que no habrá "confusión" entre nacionalismo y terrorismo y que "no está en su ánimo" vincular ambos términos, como el PNV interpreta que ocurrió con el anterior pacto suscrito entre el PSOE y el PP.
Erkoreka ve "cierta sintonía"
En consecuencia, el portavoz nacionalista no vería objeción alguna para "expresar cierta sintonía con los principios genéricamente formulados" por Zapatero y Rajoy, referidos a la protección de las víctimas del terrorismo, a la necesidad de un frente político unido frente a ETA y a la eficacia policial y judicial para combatirla. Sus palabras parecen un espaldarazo al acuerdo contra el terrorismo. Sin embargo, Libertad Digital las interpreta como un motivo de fisura en el frente, pues, según cree, Zapatero no ha descartado la negociación con los terroristas –lo que violaría el punto fundamental del pacto, según explicaron los firmantes la semana pasada-.
La interpretación de Libertad Digital
El diario de Losantos, sin embargo, incide reiterativamente en un aspecto: que, según Erkoreka, el acuerdo no niega tajantemente la posibilidad de un “fin dialogado” para acabar con ETA, una vez que la banda sea derrotada. El medio, además, hace una interpretación libre de las palabras de Rajoy, afirmando en pleno titular que éste se ve “obligado a aclarar que su acuerdo con Zapatero excluye cualquier negociación con ETA”.
¿Noticia tardía?
Es cierto que el líder del PP, que asistía a los cursos de la universidad Complutense en el Escorial, ha negado que se vaya a negociar al ser preguntado por el tema, pero sus palabras no son novedosas: tal es uno de los puntos del pacto, como ya se anunció el miércoles. Cabe destacar que tampoco es lo mismo hablar de “negociación” que de “final dialogado” previo desarme de la banda –los medios de la derecha suelen dispensar ambos términos conforme a su conveniencia, por ello, Aznar dialogó con ETA, en tanto Zapatero negoció-.
¿Aguantará Rajoy el envite?
Rajoy, de momento, ha vuelto a aplaudir el pacto, indicando que es “muy importante que el Gobierno, la oposición y toda la sociedad española continúe dando la batalla al terrorismo de ETA”. Esta embestida, por tanto, aún no ha tenido consecuencias. Esperemos que, en este tema, no ocurra lo mismo que con el ácido bórico,–uno de los pivotes la teoría de la conspiración del 11-M-, la manipulación de ciertas víctimas del terrorismo o la vigente campaña contra el terrorista De Juana, es decir, que una cruzada mediática acabe por imponerse como línea prioritaria y directora del Partido Popular. El tiempo lo dirá.
29/07/2008
SOCIALISMO EN TIEMPOS DIFICILES
Zapatero, abocado a defender el Estado social en una Europa que afronta la crisis escorada a la derecha
La UE, integrada mayoritariamente por Gobiernos conservadores, sólo abandona temporalmente de su parálisis institucional y de identidad para consensuar proyectos impensables hace unos años, como el aumento de la semana laboral hasta las 65 horas semanales, el progresivo aumento en la potestad estatal de vigilar a los ciudadanos en nombre del combate contra el terrorismo o la posibilidad de detener a los inmigrantes ilegales hasta 18 meses antes de su expulsión. A nivel interno, la extensión de la percepción de la crisis anima a los liberales a ser más explícitos cuando aluden a las “reformas” necesarias: “adelgazar” las competencias gubernamentales y reivindicar una vez más el thatcherismo. A pesar del contexto desfavorable, Zapatero reivindica los niveles de protección social conseguidos. A nivel internacional, insiste en la cooperación multilateral como único mecanismo para afrontar retos inseparables como la inmigración y la pobreza agravada ahora por la crisis alimentaria.
La parálisis institucional de la UE acuciada por el rechazo francés a la Constitución europea y más recientemente por el no de Irlanda al Tratado de Lisboa tiene como reverso el refuerzo de los ejes de poder tradicionales en la Unión: Francia, Alemania y, en menor medida, Italia; todos ellos –como en la mayor parte del resto de Europa por otra parte- controlados por Ejecutivos conservadores que están escorando la Unión hacia sus postulados. Así se ha puesto de manifiesto recientemente con la aprobación del aumento de la semana laboral o la posibilidad de recluir a inmigrantes hasta 18 meses antes de expulsarlos.
La crítica suena más en soledad
La soledad del Ejecutivo socialista español quedó patente cuando fue una de las pocas voces que se levantaron contra el proyecto de criminalizar a los inmigrantes ilegales de Silvio Berlusconi en Italia, lo que permitió a la ultraderecha italiana que gobierna en coalición presentar la crítica como una injerencia.
“Nunca correlación de fuerzas tan desfavorable”
En el seno de la UE, Alejandro Cercas, ponente socialista en la directiva laboral, justificaba en la debilidad actual de su grupo el hecho de que no se hubieran opuesto mayoritariamente a las 65 horas: “Nunca la correlación de fuerzas ha sido tan desfavorable y esto nos lo pone muy difícil si queremos influir. Si se quiere frenar la iniciativa, hay que tratar de unir al mayor número de países y esto es más fácil con la abstención que con la negativa”. En declaraciones a El País, Cercas advertía de que “el momento es tremendamente delicado: con tantas barbaridades se están fabricando millones de euroescépticos”.
Pescando en río revuelto
Estas restricciones se producen en gran parte enarbolando el miedo ante la crisis económica, una situación propicia para señalar a los inmigrantes como chivos expiatorios mientras se sacrifican logros sociales en nombre de las “reformas” necesarias. En España, las discusiones semánticas sobre si asistimos a una crisis, a una desaceleración, o una coyuntura desfavorable ocultan otro debate de más calado: cuáles son esas “reformas” a las que se aluden para afrontar los problemas. Desde la FAES de Aznar aprovechan la crisis para recetar una vez más liberalismo y reducción del gasto social. Aguirre ha recogido el guante y habla ya de “reducir el gasto y adelgazar el Gobierno” como prioridad en la CAM. Incluso el presidente de los obispos españoles, Rouco Varela, ha hecho bandera del liberalismo económico en un reciente discurso apuntando al carácter “extraordinariamente absorbente” de los impuestos y reclamando que las competencias del Estado se limiten a garantizar “el justo orden público”.
Diálogo social y protección
En esta situación desfavorable y a nivel nacional, Zapatero insiste en que actuará en sintonía con la patronal y los sindicatos y presentaba el diálogo social como uno de los principales “activos” para solventar la situación económica, apuntando asimismo al mantenimiento del nivel de protección social ante “las dificultades” y mostrando su oposición a las 65 horas o a la contención salarial.
Problemas globales, soluciones globales
En el plano europeo, se impone el pragmatismo. Zapatero está haciendo gala de una buena sintonía con Sarkozy, cerrando con él acuerdos estratégicos en materia de inmigración, energía o lucha antiterrorista. A falta de interlocutores progresistas, el presidente busca aliados más allá de las fronteras de la Unión para poner en práctica otro tipo de políticas. A la hora de afrontar la inmigración ilegal por ejemplo, ya en la pasada legislatura insistió en que no basta con una política de control de aduanas mientras persistan los problemas que llevan a los emigrantes a abandonar sus países de origen. En este sentido, ha anunciado “un nuevo Plan África”, aumentando “la apertura de embajadas y oficinas comerciales” y los recursos para la cooperación. Y después del fracaso de la cumbre de la FAO para abordar la crisis alimentaria mundial ante el aumento en el precio de alimentos básicos, Zapatero ha convocado en otoño una conferencia internacional “que dé continuidad a la de Roma y asuma compromisos concretos”.
01/07/2008
La UE, integrada mayoritariamente por Gobiernos conservadores, sólo abandona temporalmente de su parálisis institucional y de identidad para consensuar proyectos impensables hace unos años, como el aumento de la semana laboral hasta las 65 horas semanales, el progresivo aumento en la potestad estatal de vigilar a los ciudadanos en nombre del combate contra el terrorismo o la posibilidad de detener a los inmigrantes ilegales hasta 18 meses antes de su expulsión. A nivel interno, la extensión de la percepción de la crisis anima a los liberales a ser más explícitos cuando aluden a las “reformas” necesarias: “adelgazar” las competencias gubernamentales y reivindicar una vez más el thatcherismo. A pesar del contexto desfavorable, Zapatero reivindica los niveles de protección social conseguidos. A nivel internacional, insiste en la cooperación multilateral como único mecanismo para afrontar retos inseparables como la inmigración y la pobreza agravada ahora por la crisis alimentaria.
La parálisis institucional de la UE acuciada por el rechazo francés a la Constitución europea y más recientemente por el no de Irlanda al Tratado de Lisboa tiene como reverso el refuerzo de los ejes de poder tradicionales en la Unión: Francia, Alemania y, en menor medida, Italia; todos ellos –como en la mayor parte del resto de Europa por otra parte- controlados por Ejecutivos conservadores que están escorando la Unión hacia sus postulados. Así se ha puesto de manifiesto recientemente con la aprobación del aumento de la semana laboral o la posibilidad de recluir a inmigrantes hasta 18 meses antes de expulsarlos.
La crítica suena más en soledad
La soledad del Ejecutivo socialista español quedó patente cuando fue una de las pocas voces que se levantaron contra el proyecto de criminalizar a los inmigrantes ilegales de Silvio Berlusconi en Italia, lo que permitió a la ultraderecha italiana que gobierna en coalición presentar la crítica como una injerencia.
“Nunca correlación de fuerzas tan desfavorable”
En el seno de la UE, Alejandro Cercas, ponente socialista en la directiva laboral, justificaba en la debilidad actual de su grupo el hecho de que no se hubieran opuesto mayoritariamente a las 65 horas: “Nunca la correlación de fuerzas ha sido tan desfavorable y esto nos lo pone muy difícil si queremos influir. Si se quiere frenar la iniciativa, hay que tratar de unir al mayor número de países y esto es más fácil con la abstención que con la negativa”. En declaraciones a El País, Cercas advertía de que “el momento es tremendamente delicado: con tantas barbaridades se están fabricando millones de euroescépticos”.
Pescando en río revuelto
Estas restricciones se producen en gran parte enarbolando el miedo ante la crisis económica, una situación propicia para señalar a los inmigrantes como chivos expiatorios mientras se sacrifican logros sociales en nombre de las “reformas” necesarias. En España, las discusiones semánticas sobre si asistimos a una crisis, a una desaceleración, o una coyuntura desfavorable ocultan otro debate de más calado: cuáles son esas “reformas” a las que se aluden para afrontar los problemas. Desde la FAES de Aznar aprovechan la crisis para recetar una vez más liberalismo y reducción del gasto social. Aguirre ha recogido el guante y habla ya de “reducir el gasto y adelgazar el Gobierno” como prioridad en la CAM. Incluso el presidente de los obispos españoles, Rouco Varela, ha hecho bandera del liberalismo económico en un reciente discurso apuntando al carácter “extraordinariamente absorbente” de los impuestos y reclamando que las competencias del Estado se limiten a garantizar “el justo orden público”.
Diálogo social y protección
En esta situación desfavorable y a nivel nacional, Zapatero insiste en que actuará en sintonía con la patronal y los sindicatos y presentaba el diálogo social como uno de los principales “activos” para solventar la situación económica, apuntando asimismo al mantenimiento del nivel de protección social ante “las dificultades” y mostrando su oposición a las 65 horas o a la contención salarial.
Problemas globales, soluciones globales
En el plano europeo, se impone el pragmatismo. Zapatero está haciendo gala de una buena sintonía con Sarkozy, cerrando con él acuerdos estratégicos en materia de inmigración, energía o lucha antiterrorista. A falta de interlocutores progresistas, el presidente busca aliados más allá de las fronteras de la Unión para poner en práctica otro tipo de políticas. A la hora de afrontar la inmigración ilegal por ejemplo, ya en la pasada legislatura insistió en que no basta con una política de control de aduanas mientras persistan los problemas que llevan a los emigrantes a abandonar sus países de origen. En este sentido, ha anunciado “un nuevo Plan África”, aumentando “la apertura de embajadas y oficinas comerciales” y los recursos para la cooperación. Y después del fracaso de la cumbre de la FAO para abordar la crisis alimentaria mundial ante el aumento en el precio de alimentos básicos, Zapatero ha convocado en otoño una conferencia internacional “que dé continuidad a la de Roma y asuma compromisos concretos”.
01/07/2008
ZP DESTACA LA FUERZA PARA AFRONTAR LAS DIFICULTADES ECONOMICAS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha señalado como “entendible” que exista percepción de crisis económica, pero señaló que a pesar de las “dificultades y problemas”, España es un país “económicamente fuerte”. Así, señaló como España es la octava potencia económica del mundo, tiene “buenas cuentas públicas”, un sistema de protección social “como nunca hemos tenido”, con 20 millones de personas trabajando, además de un activo “que para sí quisieran” otros países, como es el diálogo social.
Zapatero recordó en una entrevista a RNE los factores que están lastrando la economía internacionalmente, como el incremento excesivo del precio del petróleo, el aumento del Euríbor, que produce una subida en las hipotecas, o la crisis del sector inmobiliario en Estados Unidos, que han generado problemas de financiación para empresas y particulares. Por ello tachó de “normal” que algunos ciudadanos tengan esa percepción, por el “frenazo importante” en el crecimiento económico después de vivir años de creación de riqueza, pero se mostró convencido de que España volverá a “crecer con fuerza” en cuanto las circunstancias internacionales lo permitan.
Las protestas “no pueden perjudicar a la sociedad”
Al analizar la subida del crudo, Zapatero reiteró que el Ejecutivo es sensible a esta situación y que está dispuesto a tomar algunas medidas para paliar los efectos en determinados sectores, pero advirtió de que las protestas, como en el caso de los recientes paros de los transportistas, “no pueden perjudicar a la sociedad” y el Ejecutivo no permitirá que “el conjunto de la ciudadanía pague los efectos” de estas movilizaciones.
“Sólido” sistema de pensiones
El presidente indicó que ahora el país cuenta con un sistema de protección social “como nunca hemos tenido”, apuntando que corresponde al Pacto de Toledo determinar si es necesario introducir reformas que garanticen a largo plazo el “sólido” sistema actual de pensiones.
No a las 65 horas ni a la contención salarial
Tachó asimismo de “inaceptable” la directiva europea que plantea ampliar la semana laboral hasta las 65 horas. Frente a quienes abogan por la contención salarial, el presidente señaló que España no va a competir en este aspecto con algunos países emergentes, y subrayó la necesidad de ser más competitivos en innovación, en tener mayor calidad en la producción y a través de sectores que tomen el relevo a la construcción, que había adquirido “excesiva” dimensión.
Potenciar INEM y formación profesional
Zapatero avanzó que en unos años la economía podrá volver al crecimiento y subrayó que España, además, cuenta con un activo “que para sí quisieran” otros países, como es el diálogo social. En este sentido se refirió al documento que el Gobierno y los agentes sociales aprobarán en julio con los acuerdos que serán objeto de diálogo social, señalando como prioridades dos reformas: el papel de los servicios públicos de empleo para dar una respuesta adecuada a quienes buscan trabajo y fortalecer la formación profesional, porque la intermediación entre el proceso formativo y la demanda de empleo no se armoniza “adecuadamente”.
Reunión con Rajoy
El presidente del Gobierno confirmó que se reuniría con Rajoy antes de las vacaciones de agosto, cuando éste "estime conveniente", para hablar de temas importantes como la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Constitucional (TC), los objetivos de la presidencia española de la UE en 2010 y la lucha contra el terrorismo. En su opinión, el encuentro "será en un clima bastante favorable".
Entendimiento en terrorismo
Sobre el terrorismo, comentó que ahora, ad iferencia de la pasada legislatura, hay entre PSOE y PP un "entendimiento razonable", aunque no está "formalizado en un acto protocolario" y consideró que "esa es la buena manera de trabajar". Zapatero aseguró que sólo sentirá "alivio" el día que "en que ETA desaparezca", pero admitió que desde el punto de vista político "es positivo que la lucha contra ETA una a los demócratas y no los separe". "La legislatura ha empezado en un clima más sereno", concedió.
Turbulencias en el PP
Preguntado por las turbulencias en el PP tras la derrota electoral, aseguró que sería "absurdo" declararse preocupado por su problemas porque "los partidos en democracia tienen sus periodos de cambio" y "cuando un proyecto se acaba debe salir un nuevo proyecto" que puede tardar más o menos en fraguar. Eso, dijo, ya le sucedió al PSOE cuando perdió las elecciones en 1996. "Es normal que pase en el PP, lo vemos con respeto democrático", señaló Zapatero.
19/06/2008
Zapatero recordó en una entrevista a RNE los factores que están lastrando la economía internacionalmente, como el incremento excesivo del precio del petróleo, el aumento del Euríbor, que produce una subida en las hipotecas, o la crisis del sector inmobiliario en Estados Unidos, que han generado problemas de financiación para empresas y particulares. Por ello tachó de “normal” que algunos ciudadanos tengan esa percepción, por el “frenazo importante” en el crecimiento económico después de vivir años de creación de riqueza, pero se mostró convencido de que España volverá a “crecer con fuerza” en cuanto las circunstancias internacionales lo permitan.
Las protestas “no pueden perjudicar a la sociedad”
Al analizar la subida del crudo, Zapatero reiteró que el Ejecutivo es sensible a esta situación y que está dispuesto a tomar algunas medidas para paliar los efectos en determinados sectores, pero advirtió de que las protestas, como en el caso de los recientes paros de los transportistas, “no pueden perjudicar a la sociedad” y el Ejecutivo no permitirá que “el conjunto de la ciudadanía pague los efectos” de estas movilizaciones.
“Sólido” sistema de pensiones
El presidente indicó que ahora el país cuenta con un sistema de protección social “como nunca hemos tenido”, apuntando que corresponde al Pacto de Toledo determinar si es necesario introducir reformas que garanticen a largo plazo el “sólido” sistema actual de pensiones.
No a las 65 horas ni a la contención salarial
Tachó asimismo de “inaceptable” la directiva europea que plantea ampliar la semana laboral hasta las 65 horas. Frente a quienes abogan por la contención salarial, el presidente señaló que España no va a competir en este aspecto con algunos países emergentes, y subrayó la necesidad de ser más competitivos en innovación, en tener mayor calidad en la producción y a través de sectores que tomen el relevo a la construcción, que había adquirido “excesiva” dimensión.
Potenciar INEM y formación profesional
Zapatero avanzó que en unos años la economía podrá volver al crecimiento y subrayó que España, además, cuenta con un activo “que para sí quisieran” otros países, como es el diálogo social. En este sentido se refirió al documento que el Gobierno y los agentes sociales aprobarán en julio con los acuerdos que serán objeto de diálogo social, señalando como prioridades dos reformas: el papel de los servicios públicos de empleo para dar una respuesta adecuada a quienes buscan trabajo y fortalecer la formación profesional, porque la intermediación entre el proceso formativo y la demanda de empleo no se armoniza “adecuadamente”.
Reunión con Rajoy
El presidente del Gobierno confirmó que se reuniría con Rajoy antes de las vacaciones de agosto, cuando éste "estime conveniente", para hablar de temas importantes como la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Constitucional (TC), los objetivos de la presidencia española de la UE en 2010 y la lucha contra el terrorismo. En su opinión, el encuentro "será en un clima bastante favorable".
Entendimiento en terrorismo
Sobre el terrorismo, comentó que ahora, ad iferencia de la pasada legislatura, hay entre PSOE y PP un "entendimiento razonable", aunque no está "formalizado en un acto protocolario" y consideró que "esa es la buena manera de trabajar". Zapatero aseguró que sólo sentirá "alivio" el día que "en que ETA desaparezca", pero admitió que desde el punto de vista político "es positivo que la lucha contra ETA una a los demócratas y no los separe". "La legislatura ha empezado en un clima más sereno", concedió.
Turbulencias en el PP
Preguntado por las turbulencias en el PP tras la derrota electoral, aseguró que sería "absurdo" declararse preocupado por su problemas porque "los partidos en democracia tienen sus periodos de cambio" y "cuando un proyecto se acaba debe salir un nuevo proyecto" que puede tardar más o menos en fraguar. Eso, dijo, ya le sucedió al PSOE cuando perdió las elecciones en 1996. "Es normal que pase en el PP, lo vemos con respeto democrático", señaló Zapatero.
19/06/2008
LOS PLANES DE CHOQUE SIEMPRE CHOCAN CONTRA LOS MISMOS
En un acto organizado con motivo de los primeros 100 días de Gobierno, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero resumió las políticas emprendidas al inicio de la legislatura, aunque su discurso estuvo marcado inevitablemente por las medidas en economía. Antes de la reunión que mantendrá con el líder de la oposición mañana, Zapatero aclaró que “no estoy de acuerdo con la receta de Rajoy de reducir el gasto público” apuntando que “siempre chocan contra los mismos los planos de choque”, contra “los más desfavorecidos”. “No son conjeturas, ya lo hicieron cuando gobernaban”, explicó el presidente, citando los “decretazos” en materia laboral y los recortes sociales de la etapa Aznar.
El acto convocado con motivo de los primeros 100 días de Gobierno se inició con una explicación del mismo por parte de Zapatero: “Los que nos reprochan este acto quizá no están acostumbrados a rendir cuentas y a asumir responsabilidades, nosotros sí”.
Inversiones en infraestructuras
Si bien Zapatero apuntó a las medidas adoptadas frente al referéndum de Ibarretxe, al terrorismo de ETA o ante “desafíos” como el cambio climático o la lucha contra la inmigración ilegal, su comparecencia estuvo marcada por la economía. Ya desde el inicio subrayó las inversiones gubernamentales en infraestructuras, como las partidas destinadas a las líneas ferroviarias de alta velocidad, o las obras generalizadas de mejoras en la red de aeropuertos y puertos.
“Confiamos en esta sociedad”
El presidente marcó como objetivo de la legislatura “que la economía vuelva a crecer lo suficiente para recuperar la creación de empleo” y declaró que lo iban a conseguir “porque confiamos en esta sociedad”. Insistiendo en ese mensaje de confianza, apuntó a las “fortalezas” con las que cuenta ahora España, como que “nunca habíamos tenido trabajando más de 20 millones de personas” o un número tan alto de trabajadores cualificados, con un tercio de licenciados universitarios, así como tantas mujeres integradas en el mercado laboral.
Cuenta con “margen”
Apuntó Zapatero que “somos el tercer país inversor en el extranjero sólo detrás de Francia y de EEUU” así como que “los inversores internacionales confían en España, en su potencial de crecimiento y de recuperación”. También mostró como un pilar de la fortaleza del país “las cuentas públicas saneadas”, señalando que las han gestionado “bien” precisamente para tener “margen” ante situaciones como la actual.
“Habrá austeridad, y fuerte”
De cara a la reunión que mantendrá con Rajoy para abordar la situación económica, Zapatero dijo esperar un “fruto positivo” pero advirtió al líder de la oposición que no estaba de acuerdo con él en su “receta” de “reducir el gasto público”. “Siempre chocan contra los mismos las políticas de choque”, repitió en varias ocasiones, recordando en este punto los recortes del Gobierno Aznar. “Austeridad sí, y la va haber, y fuerte, cómo no si está Solbes”, bromeó Zapatero, para apuntar a continuación que en cualquier caso también habría “solidaridad”.
Pero también “solidaridad”
“Austeridad y solidaridad, así es como se hace un país, en un momento de bonanza económica o de dificultad”, concluyó, después de haber insistido en el compromiso de mantener las políticas sociales, apuntando en este sentido al diálogo social que está manteniendo con sindicatos y patronal para lograr un “clima de entendimiento”.
22/07/2008
El acto convocado con motivo de los primeros 100 días de Gobierno se inició con una explicación del mismo por parte de Zapatero: “Los que nos reprochan este acto quizá no están acostumbrados a rendir cuentas y a asumir responsabilidades, nosotros sí”.
Inversiones en infraestructuras
Si bien Zapatero apuntó a las medidas adoptadas frente al referéndum de Ibarretxe, al terrorismo de ETA o ante “desafíos” como el cambio climático o la lucha contra la inmigración ilegal, su comparecencia estuvo marcada por la economía. Ya desde el inicio subrayó las inversiones gubernamentales en infraestructuras, como las partidas destinadas a las líneas ferroviarias de alta velocidad, o las obras generalizadas de mejoras en la red de aeropuertos y puertos.
“Confiamos en esta sociedad”
El presidente marcó como objetivo de la legislatura “que la economía vuelva a crecer lo suficiente para recuperar la creación de empleo” y declaró que lo iban a conseguir “porque confiamos en esta sociedad”. Insistiendo en ese mensaje de confianza, apuntó a las “fortalezas” con las que cuenta ahora España, como que “nunca habíamos tenido trabajando más de 20 millones de personas” o un número tan alto de trabajadores cualificados, con un tercio de licenciados universitarios, así como tantas mujeres integradas en el mercado laboral.
Cuenta con “margen”
Apuntó Zapatero que “somos el tercer país inversor en el extranjero sólo detrás de Francia y de EEUU” así como que “los inversores internacionales confían en España, en su potencial de crecimiento y de recuperación”. También mostró como un pilar de la fortaleza del país “las cuentas públicas saneadas”, señalando que las han gestionado “bien” precisamente para tener “margen” ante situaciones como la actual.
“Habrá austeridad, y fuerte”
De cara a la reunión que mantendrá con Rajoy para abordar la situación económica, Zapatero dijo esperar un “fruto positivo” pero advirtió al líder de la oposición que no estaba de acuerdo con él en su “receta” de “reducir el gasto público”. “Siempre chocan contra los mismos las políticas de choque”, repitió en varias ocasiones, recordando en este punto los recortes del Gobierno Aznar. “Austeridad sí, y la va haber, y fuerte, cómo no si está Solbes”, bromeó Zapatero, para apuntar a continuación que en cualquier caso también habría “solidaridad”.
Pero también “solidaridad”
“Austeridad y solidaridad, así es como se hace un país, en un momento de bonanza económica o de dificultad”, concluyó, después de haber insistido en el compromiso de mantener las políticas sociales, apuntando en este sentido al diálogo social que está manteniendo con sindicatos y patronal para lograr un “clima de entendimiento”.
22/07/2008
LA POBREZA
Lo que pasa con los países ricos, como el nuestro, es que en general nos parece que la inmensa mayoría de los ciudadanos vive razonablemente bien. Claro que esto nos lo parece, sobre todo, a aquellos que vivimos con holgura económica: a los millonarios, por supuesto, pero también a la poderosa y boyante clase media. El meteórico enriquecimiento de este país en las últimas décadas nos incita a creer que, salvo los que venden La Farola por las esquinas y algún otro pobre matao por ahí perdido, la mayoría de los ciudadanos se las arreglan para tener su coche, su hipoteca, sus vacaciones y su frenesí consumista, como cualquier hijo de vecino. Hay una confianza en el bienestar básico de esta sociedad que nos resulta moralmente comodísima, y por eso nos da miedo la crisis, pero menos.
Es verdad que somos un país riquísimo en comparación con el resto del planeta: recordemos que al día mueren 25.000 personas de hambre en el mundo, incluyendo un bebé cada cinco segundos. Pero eso no impide que las diferencias sociales que hay en España sean también espeluznantes, por muy maquilladas que parezcan. Este periódico publicó hace seis meses un estudio brutal sobre la esperanza de vida entre los habitantes del distrito de Salamanca y el de Orcasur, dos barriadas de Madrid. En el riquísimo barrio de Salamanca los hombres viven casi 80 años (78,9), y están, junto con los japoneses y los suizos, entre los más longevos de la Tierra. En cambio, en el depauperado Orcasur viven siete años menos (71,3) y están al mismo nivel que México y El Salvador, en torno a la posición 50 entre todos los países. Quince kilómetros escasos separan ambos barrios; quince kilómetros y una distancia sideral en cuanto a nivel cultural, la renta y el paro. En España también mata la pobreza, sólo que lo hace a cachitos, robando años.
ROSA MONTERO 15/07/2008
Es verdad que somos un país riquísimo en comparación con el resto del planeta: recordemos que al día mueren 25.000 personas de hambre en el mundo, incluyendo un bebé cada cinco segundos. Pero eso no impide que las diferencias sociales que hay en España sean también espeluznantes, por muy maquilladas que parezcan. Este periódico publicó hace seis meses un estudio brutal sobre la esperanza de vida entre los habitantes del distrito de Salamanca y el de Orcasur, dos barriadas de Madrid. En el riquísimo barrio de Salamanca los hombres viven casi 80 años (78,9), y están, junto con los japoneses y los suizos, entre los más longevos de la Tierra. En cambio, en el depauperado Orcasur viven siete años menos (71,3) y están al mismo nivel que México y El Salvador, en torno a la posición 50 entre todos los países. Quince kilómetros escasos separan ambos barrios; quince kilómetros y una distancia sideral en cuanto a nivel cultural, la renta y el paro. En España también mata la pobreza, sólo que lo hace a cachitos, robando años.
ROSA MONTERO 15/07/2008
ILEGALES
"Seis mil inmigrantes ilegales se preparan para entrar en España". Éste es el titular de la noticia de apertura del telediario de Antena 3 del sábado 11 de julio de 2008.
¿Son ilegales ya antes de cruzar la frontera de nuestro país? Si es así, ¿cuándo empiezan a ser ilegales? ¿Tal vez cuando cruzan la primera frontera? ¿O cuando emprenden el viaje, desde su país de origen? ¿O quizá cuando toman la decisión de cambiar de vida? Y esta decisión, ¿cuándo la toman? ¿A los 18 años o antes? ¿Los niños, que no han decidido nada, también son ilegales? ¿Y los que mueren en el trayecto también son ilegales, aunque no hayan cruzado la frontera? ¿Y sus cadáveres, son también ilegales.
MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ CLAVERO - Madrid - 15/07/2008
¿Son ilegales ya antes de cruzar la frontera de nuestro país? Si es así, ¿cuándo empiezan a ser ilegales? ¿Tal vez cuando cruzan la primera frontera? ¿O cuando emprenden el viaje, desde su país de origen? ¿O quizá cuando toman la decisión de cambiar de vida? Y esta decisión, ¿cuándo la toman? ¿A los 18 años o antes? ¿Los niños, que no han decidido nada, también son ilegales? ¿Y los que mueren en el trayecto también son ilegales, aunque no hayan cruzado la frontera? ¿Y sus cadáveres, son también ilegales.
MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ CLAVERO - Madrid - 15/07/2008
CUANDO UDS. FALLAN ES NORMAL SI FALLAMOS NOSOTROS ENGAÑAMOS
Zapatero distingue los "decretazos" del PP de las "políticas socialdemócratas" del PSOE
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha replicado con dureza a Mariano Rajoy durante su intervención en la comparencia para hablar ante el Congreso de los Diputados sobre la situación de la economía española. Rajoy había acusado al presidente de “engañar a los españoles”. Para Zapatero, la acusación es una “excusa” de la derrota electoral del PP. Además, recordó que “sí hay una política económica de derechas y neoconservadora y otra socialdemócrata y de izquierdas”, que es la que practica su Ejecutivo. En su réplica, el líder de la oposición ha reiterado sus acusaciones y ha advertido que “la crisis es la herencia económica” de los socialistas.
“Rajoy me ha acusado, tiene tendencia de acusarme para excusarse, siempre busca una excusa para su derrota electoral. Y ahora resulta que la excusa son las previsiones económicas. Tenga coraje para decir que usted perdió las elecciones porque los españoles lo quisieron, no porque las previsiones hayan fallado”. De esta manera respondió Zapatero a las acusaciones de Rajoy, quien, durante la comparecencia económica en el Congreso, apuntó que el presidente no habló de la mala situación económica para obtener una victoria electoral.
¿Previsiones o compromisos?
A su juicio, el líder del PP “confunde previsiones con compromisos”: “Cuando ustedes fallaban en las previsiones era algo normal, si fallamos nosotros, estamos engañando para ganar las elecciones. Eso no se lo admito y no se lo admitiré nunca, jamás”, destacó.
"Ha engañado"
Rajoy, no obstante, reiteró que Zapatero “ha engañado a la gente” al no hablarles de economía durante la campaña y le pidió que “tome medidas concretas”, “gobierne” y “sea un poquito más humilde”, ya que la medida más repetida por el presidente, la de la devolución de 400 euros del IRPF, es, a su juicio, “antisocial”.
"Senda de crecimiento"
El secretario general de los socialistas reiteró que tiene “plena confianza en que vamos a volver a una senda de crecimiento y de creación de empleo” porque los españoles “saben asumir esfuerzos y responsabilidades”. “Vamos a ganar este desafío con una condición: mantener las políticas sociales”, apuntó.
Políticas de derechas y de izquierdas
Además se mostró muy duro con el líder de la oposición y le echó en cara también que “sí hay una política económica de derechas y neoconservadora y otra socialdemócrata y de izquierdas”. Según definió, una política económica “de derechas y neoconservadora” se caracteriza por “hacer decretazos” que menguan “los derechos de los trabajadores” en lugar de mantener el diálogo social, como ocurre con las políticas de izquierdas.
También señaló otras diferencias como congelar los salarios o pensiones mínimas en épocas de crecimiento; no ofrecer prestaciones por nacimientos; congelar la ayuda al desarrollo de los países del Tercer Mundo o no invertir en desarrollo. Para Zapatero, así actúan, desde políticas conservadoras, los populares, frente a las políticas “socialdemócratas” de su partido.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha replicado con dureza a Mariano Rajoy durante su intervención en la comparencia para hablar ante el Congreso de los Diputados sobre la situación de la economía española. Rajoy había acusado al presidente de “engañar a los españoles”. Para Zapatero, la acusación es una “excusa” de la derrota electoral del PP. Además, recordó que “sí hay una política económica de derechas y neoconservadora y otra socialdemócrata y de izquierdas”, que es la que practica su Ejecutivo. En su réplica, el líder de la oposición ha reiterado sus acusaciones y ha advertido que “la crisis es la herencia económica” de los socialistas.
“Rajoy me ha acusado, tiene tendencia de acusarme para excusarse, siempre busca una excusa para su derrota electoral. Y ahora resulta que la excusa son las previsiones económicas. Tenga coraje para decir que usted perdió las elecciones porque los españoles lo quisieron, no porque las previsiones hayan fallado”. De esta manera respondió Zapatero a las acusaciones de Rajoy, quien, durante la comparecencia económica en el Congreso, apuntó que el presidente no habló de la mala situación económica para obtener una victoria electoral.
¿Previsiones o compromisos?
A su juicio, el líder del PP “confunde previsiones con compromisos”: “Cuando ustedes fallaban en las previsiones era algo normal, si fallamos nosotros, estamos engañando para ganar las elecciones. Eso no se lo admito y no se lo admitiré nunca, jamás”, destacó.
"Ha engañado"
Rajoy, no obstante, reiteró que Zapatero “ha engañado a la gente” al no hablarles de economía durante la campaña y le pidió que “tome medidas concretas”, “gobierne” y “sea un poquito más humilde”, ya que la medida más repetida por el presidente, la de la devolución de 400 euros del IRPF, es, a su juicio, “antisocial”.
"Senda de crecimiento"
El secretario general de los socialistas reiteró que tiene “plena confianza en que vamos a volver a una senda de crecimiento y de creación de empleo” porque los españoles “saben asumir esfuerzos y responsabilidades”. “Vamos a ganar este desafío con una condición: mantener las políticas sociales”, apuntó.
Políticas de derechas y de izquierdas
Además se mostró muy duro con el líder de la oposición y le echó en cara también que “sí hay una política económica de derechas y neoconservadora y otra socialdemócrata y de izquierdas”. Según definió, una política económica “de derechas y neoconservadora” se caracteriza por “hacer decretazos” que menguan “los derechos de los trabajadores” en lugar de mantener el diálogo social, como ocurre con las políticas de izquierdas.
También señaló otras diferencias como congelar los salarios o pensiones mínimas en épocas de crecimiento; no ofrecer prestaciones por nacimientos; congelar la ayuda al desarrollo de los países del Tercer Mundo o no invertir en desarrollo. Para Zapatero, así actúan, desde políticas conservadoras, los populares, frente a las políticas “socialdemócratas” de su partido.





