logotipo

img_google
Cuaderno de Notas
La verdad raramente es pura y nunca simple
Acerca de
En este magnífica ventana abierta al mundo, se me brinda la oportunidad de compartir, con uds., ideas,opiniones, etc...
Sindicación
 
EL ESCANDALOSO SILENCIO DE LOS OBISPOS
Las palabras del Obispo de Tenerife no dejan lugar a duda. "Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece", afirmó Bernardo Álvarez.

Sin embargo, en el día de hoy, el obispado de Tenerife asegura que Bernardo Álvarez, con sus lamentables declaraciones, no ha querido justificar “en ningún caso, un hecho tan rechazable como es el abuso a menores”.

Mala interpretación
Desde la vicaría de Tenerife aseguran que todo se debe a una mala interpretación de las palabras del obispo de Tenerife. Pero el fragmento literal extraído de la entrevista que Bernardo Álvarez concedió al periódico local, La Opinión de Tenerife, demuestra que el obispo fue mucho más comprensivo con los violadores que con los homosexuales.

- Pregunta: “La diferencia entre una relación homosexual y un abuso está clara”.

- Respuesta: “Por supuesto. Pero, ¿por qué el abusador de menores es enfermo?”

- Pregunta: “Para empezar, un abuso es una relación no consentida”.

- Respuesta: “Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece”.

¿Vicio?

Además de comentar su opinión sobre los abusos sexuales a menores de edad, Bernardo Álvarez también decidió analizar el tema de la homosexualidad. Para el jerarca católico, frente al 94% que lo son por vicio, “sólo un 6% de los homosexuales se deben a cuestiones biológicas”.

"Una deformación de la naturaleza"
Álvarez también lamentó que ya no fuera “políticamente correcto” decir que la homosexualidad es una “enfermedad, una carencia, una deformación de la naturaleza propia del ser humano”. “Eso que decía cualquier diccionario de Psiquiatría diez años atrás, hoy no se puede decir”, declaró entristecido uno de los jefes de la Iglesia Católica.

Frente a las lamentables palabras pronunciadas por Bernardo Álvarez, son muchos los que empiezan a preguntarse sí el Defensor del Menor debería intervenir en esta polémica. De igual modo, resulta incomprensible el silencio que la jerarquía de la Iglesia católica mantiene respecto a estas declaraciones.

"Familia cristiana"
Los obispos españoles, que el próximo domingo se manifestarán en Madrid a favor “de la familia cristiana”, guardan un escandaloso silencio respecto a las declaraciones efectuadas por uno de los suyos.

Silencio

Hasta el momento, ningún representante de la Conferencia Episcopal ha condenado que el obispo de Tenerife afirmara la pasada Nochebuena que hay adolescentes de 13 años que están desando que se abuse sexualmente de ellos. Asimismo, la emisora propiedad de los obispos, la cadena COPE, tampoco ha decidido informar sobre las palabras pronunciadas por Bernardo Álvarez. Este silencio informativo quizás se debe a que, mientras mostraba comprensión hacía los violadores y criticaba duramente a los homosexuales, el obispo de Tenerife defendió a capa y espada a Federico Jiménez Losantos.

Protagonista del día
“Si no existiera la COPE habría que inventarla, porque si no estaríamos todos cortados por la misma línea informativa”, recalcó Álvarez, quien, con sus declaraciones a La Opinión recogidas anoche por elplural.com, se ha convertido en un desafortunado protagonista de la actualidad.
 
EL CERVATILLO DE LOS OJOS AZULES

Zapatero 'El Rojo' traza un perfil del presidente a partir de su entorno

Entre el cervatillo y el Bambi de acero

Ahora reciben al presidente en los mítines del partido con la canción Que el tiempo no te cambie, pero como explica la periodista Esther Jaén, colaboradora de elplural.com y coautora junto a Carlos Escudier de Zapatero ‘El Rojo’, “no es el tiempo, es el cargo, necesariamente, el que te cambia”. En este sentido, el libro marca dos etapas diferenciadas: como líder del PSOE desde que saliera elegido secretario general por delante del favorito en el 35 Congreso del partido, José Bono, y como presidente. Desde la oposición, marcado por la imagen de “cervatillo de ojos azules”, del talante, y ya en La Moncloa, según se va consumiendo la legislatura, cada vez más como “Bambi de acero”, implacable si tiene que serlo. Entre estos dos extremos de actuación, muchos matices, varios acontecimientos claves y algunos objetivos políticos muy claros.


El libro Zapatero ‘El Rojo’, -como él mismo se declaró en una entrevista a Marie Claire- publicado por Editorial Foca, ayuda a aproximarse a partir de testimonios de su entorno político al perfil real del presidente y hasta qué punto la imagen que tiene de sí mismo coincide con la de él tienen sus colaboradores.

Poca visibilidad
No era el más visible de Nueva Vía, cuya referencia con más experiencia política y notoriedad era Jesús Caldera, pero José Luis Rodríguez Zapatero acabó encabezando la candidatura interna auspiciada por este grupo en el congreso socialista para suceder a Almunia. Y lo gana, en parte debido a los errores de Bono. Cómo explica Jaén a elplural.com, “cuando entró al despacho del secretario general en Ferraz tras su elección lo hizo por primera vez”. Es decir, que a pesar de que había integrado la Ejecutiva y actuó circunstancialmente de portavoz, no existió apenas trato personal con la anterior cúpula. Además, recibe un partido mermado en lo económico y en lo político.

“Os vamos a ganar sin un solo insulto”
Pero su proyecto de oposición está muy definido y a pesar de las críticas internas –con voces de peso como Ibarra demandando más agresividad en la oposición- se impone la estrategia del “talante” y de las políticas de Estado. Nada más llegar a la secretaría general el presidente Aznar le convoca en un encuentro ilustrativo en dos aspectos. En cuanto a las formas, cierta improvisación: Zapatero tuvo que comprar un traje acorde con la situación ya que no tenía ninguno. Respecto al fondo, aquel día, su jefe de gabinete, el diputado Torres Mora, sintetizó ante Aznar el espíritu con el que pretendían hacer oposición: “os vamos a ganar sin un solo insulto”. El popular quedó satisfecho del encuentro. A continuación vendrían el pacto Antiterrorista y el de Justicia. De este tiempo también procede la recuperación del puño y la rosa para el logo del PSOE y el lanzamiento de una marca personal: ZP.

Forjando un carácter presidencial
Si el plan de oposición del equipo de Zapatero estaba claro, el de gobierno no tanto, ya que los socialistas, como explica Jaén, aunque insisten en que estaban próximos en las encuestas no tenían previsto ganar, la vista estaba puesta en la oposición y ganar las siguientes elecciones. El carácter del presidente se va forjando con el ejercicio del poder, y es entonces cuando Zapatero “empieza a hacer las cosas menos con el corazón y quizá más con la cabeza, va perdiendo calidez humana y subiendo el tono”.

El Bambi de acero
Existe un punto en el que se toma conciencia de ha habido “un abuso del talante”, que Jaén aprecia tras la ruptura el atentado de la T-4 y la estrecha victoria del PP en las municipales. Ahí se produce un vuelco en su figura, y él mismo explica en un Comité Federal que mientras había expectativas de paz se contuvo pero ahora... En el último debate del Estado de la Nación sale a aplastar a Mariano Rajoy –había derrotado al líder del PP en todos los anteriores pero en ese, en el que los populares depositaron muchas esperanzas, fue especialmente contundente- y a partir de ahí su trato con la oposición cambia.

El “talante” interno
Zapatero se diferencia de otros secretarios generales del PSOE en que “está muy pendiente del partido, le ha dado una liturgia que no le dieron sus antecesores, trata de ir a todas las Ejecutivas, lo que no hacía González”. Y es que él es un hombre muy de partido, lo conoce muy bien, sus corrientes internas, el disenso... Tenía la lección aprendida ya que si González se centró en el Gobierno y Guerra se quedó con el partido, eso no le iba a pasar a él. También es extremadamente cuidadoso de todo lo que se mueve en torno al Ejecutivo. El mismo día en que nombra un ministro le sugiere el nombre de alguien muy próximo a él como secretario de Estado, “y luego trata con éste, quizá puenteando a su ministro; él tiene toda la información y todos los interlocutores; le gustan mucho los encuentros bilaterales para tratar aspectos concretos de Gobierno”.

“Frío y calculador”
Y es que Zapatero “tiene el objetivo claro aunque no le importa tener que dar un rodeo para llegar”. Es quizá en la gestión de su equipo de confianza y concretamente en las reestructuraciones de Gobierno donde se muestra más “frío y calculador”. Los cambios de ministros han provocado “cierta psicosis” por lo incierto de los nombres elegidos y las formas. La ex ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, se enteró por televisión junto a otros compañeros del Ejecutivo de que salía del mismo.

Otro ejemplo de su determinación lo constituye su relación con Pascual Maragall, gracias al cual, al menos en parte, había llegado a la secretaría general. Más tarde promovería su salida y quien la culmina es el PSC. La crisis provocada por el encuentro de Carod-Rovira con ETA en Perpignan y los problemas que generó antes de las generales al PSOE la obstinación de Maragall de mantener al de ERC en el tripartito marcan el primer desencuentro, pero el momento crítico es el Estatut. Zapatero se comprometió a aprobarlo en el Congreso porque tenía el compromiso previo de Maragall de que sería “algo razonable”, pero ante el que sale del Parlament le reprocha al líder del PSC que tuviera hasta 18 causas de inconstitucionalidad: “se siente traicionado y liberado de su compromiso”.

El futuro
La frialdad de Zapatero se ha mantenido en momentos muy duros, cuando las encuestas daban oxígeno al PP y “los suyos se ponían nerviosos, él no...”, y es que “tiene marcada su estrategia y una serie de personas de su entorno que establecen la táctica, como Rubalcaba, ahora esté un poco tapado por la discreción del cargo de Interior...”. En este sentido, de cara a una próxima legislatura los pilares ya están puestos con las políticas sociales anunciadas en los últimos meses y con algunos nombres: Solbes, Fernández de la Vega y Bono lanzan respectivamente un mensaje de solvencia en lo económico, eficacia en lo ejecutivo y de contrapeso a los nacionalismos. En cualquier caso, Jaén espera también alguna sorpresa si repite presidencia: “eliminará a gente que parecía que estaba en auge y recuperará a otra que estaba en la cuneta; tiende a hacer ese tipo de cosas”.