Bueno, el humo blanca se elevó sobre todos nosotros y ya tenemos nuevo Papa, un hombre que seguirá en la misma línea que marcase Juan Pablo II, extremadamente conservador, sin tregua alguna a lo que puede oler a izquierdas y renovación en el seno de la Iglesia, una Papa con mano de hierro frente a la sociedad..
En cuanto a los compromisos que el ejecutivo está llevando a cabo, hay uno de ellos que choca frontalmente con la política vaticana: los derechos que se han reconocido a los homosexuales, -- ¡¡la polémica está servida!! --, el motivo perfecto para seguir desgastando al ejecutivo Socialista cuando la oposición democristiana del Sr. Rajoy se queda sin ideas..
Espero que la efervescencia política de estos últimos días se lleve a cauces normales y la relacion Estado-Iglesia de la mano del nuevo Papa Benedicto XVI no se enfríe por las decisiones de ampliar derechos a la ciudadanía, aunque esta vez sean a homosexuales.. ¡¡ya veremos que sucede!!





