logotipo

img_google
Crónicas de lo absurdo
¿Qué puede haber más absurdo que la vida de una alocada estudiante?
Acerca de
Y aquí estoy... Mi nombre es Lucía, aunque los que más me conocen optan por llamarme Luzil o desgraciadamente Cojones (larga historia que prometo compartir con los demás). Estudio Periodismo en Madrid y actualmente vivo en un colegio mayor. Digamos que soy una persona muuuuuuy charlatana, que vive en su mundo de la paranoia mental y el cachondeo permanente (con sus altibajos, como todo humano). Para vivir solo necesito algunos elementos como son la música, los amigos; a parte de alimentos y pela para sobrevivir. Pero bueno, no sigo, el resto de mi persona lo iréis conociendo a través del invento este.
Sindicación
 
Teresa no es virgen...lo sé
Dios mío, Mara Torres saludando ya!!! Efectivamente, ya son casi las dos de la mañana. ¡¿Qué hago yo despierta a esas horas?¡ ¡Mañana a las siete tengo que estar en pie para ir a clase! Recuerdo que antes, escuchar el comienzo del Larguero era todo un acontecimiento digno de contar en un poema épico, y ahora escuchar Hablar por Hablar se está convirtiendo en una costumbre y algo necesario para poder conciliar el sueño...
Nerviosa empiezo a dar vueltas en la cama, me pongo nerviosa al ver el reflejo rojizo de los números del despertador, me pongo nerviosa porque alguien ha optado por darme un toque a esas horas, me pongo aun más nerviosa porque... porque mientras yo intento coger el sueño de una vez, empiezo a escuchar pajaritos...sí, pajaritos! Podría decirse que es así como suenan los muelles del colchón de la cama de mi vecina: Teresa. La chica, muy guapa y agradable ella, tiene novio y turno de tarde...dato muy importante!!! El caso es que casi todos los días de la semana tengo que asistir a ese maravilloso recital de canto de pajaritos, susurros, risas y medios gritos ahogados entre orgasmo y orgasmo... La chica lo pasa bien y deduzco que su pareja también... Lo triste es, que mientras ella se mantiene en forma yo estoy leyendo un aburrido libro sobre la historia de la literatura del siglo XVIII en España, estoy intentando dormir o simplemente estoy fantaseando con el vecino de enfrente, ese que cuando se va a la ducha se quita la camiseta justo delante de mí, ese que me pregunta si transparentan mucho sus cortinas, ese con el que como y ceno los fines de semana, ese con el que veo CSI, ese que me ha propuesto cambiarnos el colchón (el suyo es muy blando y el mío es muy duro) previa comprobación de los mismos... ese que me está volviendo loca...
 
Y comenzamos!
Cómo estáis todos? Espero que bien, o al menos tan bien como yo, que estoy que lo vierto, como diría un antiguo compañero de instituto.

Pues bien, el día de ayer dio mucho de sí, aunque no lograra despertarme hasta las 12...
Digamos que el día comenzó tras haber comido y tomar un cafetín con un compi del cole. Después de leer los periódicos me fui al encuentro de un "nuevo madrileño": mi amigo Mikel. Me enseñó su pisito...¡Qué mono! Es chiquitín, pero tan acogedor... De ahí, nos pillamos el metro y nos largamos al IKEA, para hacer unas pequeñas compras. Aquí es donde empieza lo bueno.

Quién diría que me he pasado ya un año en Madrid, porque armé una a la hora de salir de la estación de metro con el ticket... que para qué contarlo!
Al entrar en el IKEA, me tiré como cinco minutos para sacar un puñetero lápiz de un cubilete de plástico. El mismo que fui perdiendo durante el resto de la visita a la bendita tienda sueca.

Oh! Pero se me olvidaba comentar que minutos antes, tras una breve reflexión descubrí el significado del nombre de una de las moles que más odio en el mundo, "Toys R Us". (Ese odio se debe a que vivo de los beneficios del negocio familiar, una juguetería). Toda una infancia comiéndome la cabeza, con el dichoso nombre y en un segundo...

Ya dentro de la exposición de IKEA, casi me cargo un jarrón de cristal, tardé como un cuarto de hora en elegir una alfombra de entre otras cinco o seis, que eran totalmente iguales. Y ya para finalizar, justo cuando iba a pagar un helado, se me escapó una moneda de diez céntimos... Claro, solo se me ocurre a mí llamarla a gritos y ponerme a buscarla. Resultado, muchos clientes ikeenses transformados en espectadores.

Pero es que la cosa no termina ahí, nooooooooo! Cuando llegamos al colegio para recoger las cosas, mi amigo y yo nos pusimos a desvariar con unas espaditas y a hacer el gili, sin darnos cuenta de que mi vecino de enfrente no dejaba de mirarnos... Mi vecino... ese por el cual me estoy aficionando a mirar por la ventana...ejem...
 
Me doy y os doy la bienvenida
¿Cómo empezar?
Humm...hummm ( y sigo pensando...)
Pues nada, simplemente daros la bienvenida tanto a todos los que entréis como a mí misma, ya que es la primera vez que me pongo a maquinar con el ordenador algo así.

Utilizaré este espacio que se me ha cedido para relatar día a día lo más absurdo de mi vida, algo que se produce de continuo, pues mis hormonas andan más y más alocadas de lo normal, sobre todo ahora que he vuelto a los madriles. Soy natural de Gijón, pero por lo menos hasta dentro de cuatro años o así, viviré aquí. De momento vivo en un colegio mayor, el cual se presta a acrecentar mis locuras y salidas de pata de banco.

Así que nada más...

OS DOY A TODOS LA BIENVENIDA AL UNIVERSO PARALELO DE LUZIL!!!! ESE EN EL QUE LAS RISAS SIEMPRE ESTÁN PRESENTES!!!